Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2015

De primaveras calientes a veranos trridos

JuanLu Gonzlez
biTs RojiVerdes


La imagen que la Unin Europea est proyectando hacia el mundo durante los ltimos tiempos es absolutamente lamentable. Si hasta hace pocos aos se nos vea como el smmum de la civilizacin, donde el estado de bienestar garantizaba universalmente los derechos bsicos de la ciudadana, hoy ya no es as. Los recortes en servicios sociales, en sanidad, en educacin, etc., han disminuido hasta lmites otrora insospechados; los derechos universales ya no lo son tanto, perdidos entre burocracias, registros y condicionados. Podra pensarse que es algo coyuntural, relacionado con la profundidad y duracin de la crisis econmica; pero no, ni en los peores momentos se pueden tirar a la basura los principios fundamentales que definen a una persona o a un colectivo. Y eso es justamente lo que est pasando durante los ltimos meses y aos con la supuesta avalancha migratoria que afronta Europa.

Muros, alambradas, militares y policas, bombardeos parecen ser las nicas medidas que el viejo continente pone encima de la mesa realmente frente a esta catstrofe humana. En vez de combatir en origen la situacin, Europa parece blindarse, enrocarse entre sus propios muros, como si fuera ajena al dolor que sus polticas estn provocando. Su actitud recuerda clara y peligrosamente a la de Israel, un gran ejrcito con un pequeo pas y una poblacin aterrorizada temiendo ser invadidos, cuando son ellos quienes realmente tienen invadidos hasta 3 pases diferentes y poseen sus zarpas metidas en todos y cada uno de los conflictos de la regin.

Europa no es en absoluto inocente de lo que ahora sucede dentro de sus fronteras, todo lo contrario, es culpable de lo que acontece por partida doble. Por un lado porque est interviniendo activamente en los conflictos, a la sazn emisores de inmigrantes y, por otro, porque est ignorando las ms elementales normas del derecho internacional humanitario, provocando indirectamente centenares o miles de muertes en sus fronteras exteriores inicialmente y ahora, incluso, dentro del propio continente.

La mayora de los refugiados que estn llegando a la Unin Europea son sirios, pero tambin subsaharianos, libios o afganos. Curiosamente la nacionalidad coincide casi siempre con lugares donde existen guerras en las que la OTAN juega un papel fundamental. Aunque no es complicado conectar ambas realidades, pocos medios se atreven a hacerlo. Es ms fcil mirar al dedo que seala la luna y culpar a las mafias como causantes del problema. Cmo si las mafias surgieran por generacin espontnea y ellas por s mismas crearan los refugiados! Si no hay barcos y barqueros que hagan la travesa desde Libia a Italia, los refugiados lo harn en pequeos botes. En el Estrecho de Gibraltar se han llegado a usar las cmaras internas de las ruedas de camiones y tractores como flotadores o hasta barcas hinchable de juguete. Aquellas personas que vienen huyendo de la muerte, jugndoselo todo en una especie de gincana macabra, no van a desistir de su intento de alcanzar su objetivo cuando se hallan frente a la ltima prueba. Saben que no hay marcha atrs, que no pueden volver a la casilla de salida, probablemente porque ya ni exista fsicamente.

Es obvio que el flujo migratorio que se est produciendo estos aos, el ms importante desde la II Guerra Mundial en la regin se debe, entre otras razones, a las guerras en las que Europa participa como cmplice de Estados Unidos e Israel en Oriente Medio, as como a los efectos del nuevo colonialismo en frica. Si se quiere revertir esta situacin, urge solucionar principalmente los desastrosos conflictos de Siria y Libia donde, nuestro apoyo al integrismo frente a regmenes laicos que vivan en paz y prosperidad, ha provocado verdaderas catstrofes humanas cuyas consecuencias estn volviendo sobre nosotros como un bumern. La propia ONU afirmaba en sus informes oficiales que Libia era el pas ms rico, social y redistributivo de toda frica hasta que occidente intervino, primero con las armas de desinformacin masiva y luego con sus aviones y terroristas islmicos para destruir toda la infraestructura del estado. En Siria, sunitas, cristianos, alauitas vivan en paz y armona hasta que se orquest desde el exterior una revuelta yihadista golpista para derrocar a un gobierno, que no ha hecho sino ganar ms y ms legitimidad con reformas democrticas y su creciente apoyo social interno. Sin el apoyo de Estados Unidos y sus aliados, ambas guerras civiles acabaran en unas pocas semanas y, con ellas, la salida de centenares de miles de personas en busca de seguridad y prosperidad.

Pero no, Occidente insiste en cumplir su agenda poltica hegemonista y acabar con los estados que an se mantenan al margen del servilismo imperante hacia Estados Unidos. An siguen reclutando, formando y equipando a mercenarios para que libren por encargo guerras en Oriente. Se contina apoyando al terrorismo integrista con ese mismo fin, aunque ahora que el Estado Islmico se ha hecho muy popular y poderoso, se encuentran en una campaa para lavar la cara a sus rivales regionales de al Qaeda (Frente al Nusra), para hacerlos parecer como rebeldes demcratas merecedores de apoyo poltico y militar. Mientras no cese esta injerencia permanente, no slo veremos ms guerras y ms refugiados, sino que las fbricas de terroristas no cesarn de producir ms comandos deseosos de atacar a Europa dentro de sus fronteras. Como muestra, un botn: hace unos pocos das naci la rama o la rplica del Estado Islmico en Yemen. Que nadie se queje luego de los refugiados yemenitas, cuando no hemos parado de bombardearlos durante meses y los hemos sometido a un sitio medieval, privndolos de agua, medicinas o alimentos.

Como otras tantas veces, esta crisis se resolvera con ms Europa, no con menos integracin y armonizacin. Con una poltica exterior comn e independiente, con un papel de mediacin pacificadora de los conflictos mundiales, zafndose de la complicidad con tantas y tantas guerras de agresin norteamericanas, con la defensa ms a capa que con la espada de los valores y derechos fundamentales que asisten a la ciudadana, sea de donde sea, estaramos ms cerca de la solucin del problema. Lo que vemos estos das con la llegada masiva de refugiados que no inmigrantes es una especie de justicia potica o, si se prefiere, de karma, de reequilibrio. Todo lo que va, vuelve. Lodos y polvos, vientos y tempestades


Fuente original: http://www.bitsrojiverdes.org/wordpress/?p=12273


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter