Portada :: N. Chomsky
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2015

Alivio y esperanza en todo el mundo por el acuerdo nuclear
La amenaza iran

Noam Chomsky
TomDispatch

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


Los estados que estn por encima de la ley y los peligros nucleares

Introduccin de Nick Turse

El primer debate republicano de 2015 televisado en horas de mxima audiencia, centrado en Oriente Medio, fue toda una revelacin. Por ejemplo, despus de abogar enrgicamente por la interrupcin de las negociaciones para el acuerdo nuclear con Irn, el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, solt un torrente de palabras casi indescifrable. Esto no solo es malo con Irn, insisti, esto es malo con el Estado Islmico (EI). Estn juntos; de una vez por todas, necesitamos un lder que se plante y haga algo sobre esto. Esta receta, tan vaga como incoherente, era ms de lo mismo.

Cuando se le pregunt al multimillonario republicano favorito en la carrera presidencial Donald Trump cmo respondera a la informacin de que el comandante iran de la fuerza Qods, general Qassem Soleimani, haba viajado recientemente a Rusia violando as la resolucin del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, respondi: Ser muy diferente de todo lo que usted tiene ahora mismo. Estaremos en polos apuestos. Despus se puso a divagar largamente acerca de negociar la liberacin del sargento Bowe Bergdahl a cambio de cinco de los ms grandes jefes de asesinos talibanes de Afganistn pero en ningn momento brind el menor atisbo de que tuviera una idea de quin era el general Soleimani ni de lo que fuera a hacer tan diferente. Preguntado en ex gobernador de Florida, Jeb Bush, sobre el legado de los soldados estadounidenses muertos en la guerra de su hermano en Iraq, contest con la misma incoherencia: Para honrar a los muertos necesitamos... necesitamos parar el acuerdo con Irn, y despus prometi tambin aniquilar al EI. El senador Ted Cruz da la impresin de que cree que con solo recitar repetidamente el mantra terrorismo radical islmico abre un camino infalible para derrotar rpidamente al EI... que la ley de expatriacin de terroristas que l propone impedir que los estadounidenses que se unan al EI puedan utilizar su pasaporte para regresar y hacer campaa por la yihad en Estados Unidos. Triunfo total contra el EI.

De los 10 candidatos en el escenario, solo el senador Rand Paul se apart de la realidad basada en la fe observando que el EI se mueve con unos Humvees estadounidenses por un valor que ronda los 1.000 millones de dlares. Y continu, esto es una desgracia... por Dios, as no podemos encontrar a nuestros enemigos. En un escenario lleno de republicanos que echaban humo por un arma inexistente en Oriente Medio concretamente, una bomba A iran solo Paul puso la atencin sobre un armamento que s existe, gran parte de l estadounidense. A pesar de que ningn teleespectador lo sabra a partir del debate de esa noche, en todo Oriente Medio desde Yemen a Siria e Iraq las armas de Estados Unidos estn alimentando los conflictos y convirtiendo a seres vivientes en muertos. Los gastos militares para Oriente Medio en 2014 llegaron a los 200.000 millones de dlares segn el Instituto Internacional de Investigacin sobre la Paz, de Estocolmo, que hace el seguimiento de la venta de armas. Esto representa un salto del 57 por ciento respecto de 2005. Algunos de los incrementos mayores se han producido entre los aliados de Estados Unidos, que compraron los tems ms costosos de los fabricantes estadounidenses de armas. Entre ellos, Iraq y Arabia Saud (90.000 millones de dlares en armas de EEUU entregadas entre octubre de 2010 y octubre de 2014), a los cuales, dicho sea de paso, no les ha ido muy bien frente a oponentes ms pequeos y no tan bien armados. Esos pases han aumentado la compra de armas en un 286 y un 112 por ciento, respectivamente, respecto de 2005.

Con Estados Unidos alimentando la hoguera de las guerras y muchos miembros de su clase poltica bufando por unas inexistentes bombas nucleares dmos la palabra al indomable Noam Chomsky, colaborador regular de TomDispatch y profesor emrito del Instituto Tecnolgico de Massachusetts (el MIT, por sus siglas en ingls) para que haga una incisiva crtica de la cuestin de Irn, Israel, Arabia Saud y Estados Unidos, el equilibrio de poder regional y las armas (reales o imaginarias). Chomsky se mete de lleno en tanta desorientacin y discurseo, y nos ofrece una valoracin franca de las amenazas existentes en Oriente Medio; es probable que no escuche nada parecido en ningn debate presidencial entre hoy y el final de los tiempos.

* * *

Cul es el peligro ms grave para la paz mundial?

En todo el mundo se vive un gran alivio y optimismo en relacin con el acuerdo nuclear alcanzado en Viene entre Irn y el grupo P5+1, las cinco naciones que detentan el derecho de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y Alemania. Aparentemente, la mayor parte de los pases del mundo comparten la valoracin de la Asociacin de Control de Armas de Estados Unidos (USACA, por sus siglas en ingls), que el Plan Integral de Accin Conjunta estable una frmula poderosa y efectiva para bloquear todas las posibilidades de que Irn pueda adquirir material para [fabricar] armas nucleares durante ms de una generacin y un sistema de duracin ilimitada para verificar, detectar inmediatamente y disuadir cualquier intento iran de buscar encubiertamente la obtencin de armas nucleares.

Sin embargo, hay sorprendentes excepciones en este generalizado entusiasmo: Estados Unidos y sus aliados ms estrechos en Oriente Medio, Israel y Arabia Saud. Una consecuencia de esto es que las corporaciones estadounidenses para gran disgusto de ellas estn impedidas de acudir a Tehern junto con las europeas. Sectores prominentes del poder y la opinin de Estados Unidos comparten la posicin de los dos aliados regionales y estn en un estado de virtual histeria en relacin con el tratado iran. Serios comentarios en Estados Unidos que abarcan casi todo el espectro poltico declaran que ese pas es la ms grave amenaza a la paz mundial. Incluso quienes apoyan el acuerdo en EEUU muestran cautela dada la excepcional gravedad de la amenaza. Despus de todo, cmo podemos fiarnos de los iranes, cuyo historial de agresiones, violencia, revueltas y engaos es terrorfico?

La oposicin dentro de la clase poltica es tan fuerte que la opinin pblica se ha corrido rpidamente del apoyo significativo al acuerdo hacia la ruptura. Entre los republicanos, la oposicin al acuerdo es casi unnime. Las actuales primarias republicanas muestran las razones esgrimidas. El senador Ted Cruz, considerado un intelectual en la multitud de candidatos presidenciales, advierte de que Irn podra todava ser capaz de fabricar armas nucleares y un da podra utilizar una de ellas para hacer estallar un Impulso Electromagntico que dejara fuera de servicio la red de suministro de electricidad de todo el litoral martimo oriental de Estados Unidos y matara a 10 millones de estadounidenses.

Los dos candidatos con ms posibilidad de ganar, el ex gobernador de Florida, Jeb Bush, y el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, estn compitiendo acerca de si bombardearn Irn inmediatamente despus de ser elegidos o despus de la primera reunin del Gabinete. El nico candidato con alguna experiencia en poltica exterior, Lindsey Graham, describe el acuerdo como una sentencia de muerte para el estado de Israel, que sin duda ha sorprendido a los analistas de inteligencia y estrategia israeles; Graham sabe que eso es un disparate, lo que plantea preguntas inmediatas sobre sus verdaderos motivos.

No debemos olvidar que hace mucho tiempo que los republicanos han abandonado la simulacin de funcionar como un partido parlamentario estndar. Segn observ un respetado comentarista poltico conservador, Norman Ornstein, del derechista Instituto Empresarial Estadounidense, los republicanos se han convertido en una insurgencia radical que apenas intenta participar en la poltica parlamentaria normal.

Desde los tiempos del presidente Ronald Reagan, el liderazgo del partido se ha metido tan de lleno en los bolsillos de los muy ricos y del sector corporativo que la nica manera de atraer a los votantes es movilizar los tramos de poblacin que nunca antes haban sido una fuerza poltica organizada. Entre ellos estn los cristianos evanglicos extremistas, hoy por hoy probablemente la mayora de los votantes republicanos; lo que queda de los antiguos estados esclavistas; nativistas temerosos de que ellos estn quitndonos nuestro pas anglosajn y cristiano; y otros que convierten las primarias republicanas en espectculos alejados de la corriente dominante de las sociedades modernas, aunque no de la corriente dominante del pas ms poderoso en la historia del mundo.

Sin embargo, el alejamiento de los estndares globales va mucho ms all de los lmites de la insurgencia radical republicana. En toda la gama, por ejemplo, hay un acuerdo generalizado con la conclusin pragmtica del general Martin Dempsey, presidente del Estado Mayor Conjunto, acerca de que el arreglo de Viena no impide que Estados Unidos ataque las instalaciones iranes si los funcionarios determinan que hay trampa en el acuerdo, aunque un ataque militar unilateral es muy improbable si Irn se cuida.

Denis Ross, ex negociador sobre Oriente medio con Clinton y Obama, recomienda que Irn no debe tener dudas; si nosotros vemos que se mueve en la direccin de [tener] un arma [nuclear], eso disparar el uso de la fuerza, incluso despus de haber llegado al acuerdo, cuando tericamente Irn ser libre de hacer lo que quiera. De hecho, la existencia de un plazo de expiracin de aqu a 15 aos, agreg, es el nico problema importante del acuerdo. Tambin sugiri que Estados Unidos proporcione a Israel aviones bombarderos B-52 especialmente preparados y bombas demoledoras de bnkeres para protegerse antes de que llegue la terrorfica fecha.

La mayor amenaza

Quienes se oponen al arreglo nuclear cargan contra l por no haber ido lo suficientemente lejos. Algunos de sus partidarios concuerdan con ellos y sostienen que si el acuerdo de Viena va a significar algo, todo Oriente Medio deber deshacerse de las armas de destruccin masiva. Estas palabras son del ministro iran de asuntos exteriores, Javad Zarif, quien aadi: Irn, en su capacidad nacional y con la actual presidencia del Movimiento de Pases No Alineados [los pases que representan a la gran mayora de la poblacin mundial], est preparado para trabajar con la comunidad internacional para conseguir estos objetivo y sabe muy bien que a lo largo del camino es probable que se encuentre con muchos obstculos levantados por los escpticos de la paz y la diplomacia. Irn ha firmado un histrico acuerdo nuclear, continu; ahora es el turno de Israel, que se niega a cualquier acuerdo.

Israel, por supuesto, es una de las tres potencias nucleares, junto con India y Pakistn, cuyos programas de armas atmicas han recibido la ayuda de Estados Unidos y no han firmado el tratado de no proliferacin nuclear (NPT, por sus siglas en ingls)

Zarif se refera a la reunin regular que se celebra cada cinco aos de revisin del NPT, que en el pasado abril acab en fracaso cuando EEUU (junto con Canad y gran Bretaa) bloque una vez ms los esfuerzos para convertir a Oriente Medio en una zona libre de armas de destruccin masiva. Esos esfuerzos han sido liderados por Egipto y otros estados rabes durante los ltimos 20 aos. Tal como observaron Jayantha Dhanapala y Sergio Duarte, principales figuras en la promocin de esa campaa en el seno del NPT y otros organismos de Naciones Unidas, en su trabajo Hay un futuro para el NPT?, un artculo en el peridico de la Asociacin por el Control de las Armas: La exitosa adopcin, en 1995, de la resolucin sobre el establecimiento de una zona libre de armas de destruccin masiva (WMD, por sus siglas en ingls) en Oriente Medio fue el principal componente de un paquete que permita la prrroga indefinida del NPT. A su vez, el NPT, es el tratado de control de armas ms importante de todos los existentes. De contar con una adhesin total, se podra acabar con el flagelo de las armas nucleares.

La implementacin de la resolucin ha sido bloqueada una y otra vez por Estados Unidos; las ocasiones ms recientes fueron en 2010 y otra vez en 2015 por el presidente Obama, como sealaron Dhanapala y Duarte, en beneficio de un estado que no forma parte del NPT y del cual existe la extendida conviccin de que es la nica en la regin que posee armas nucleares, una educada y discreta alusin a Israel. Este fracaso, esperan ambos, no ser un golpe de gracia para los dos objetivos en el largo plazo del NPT, como son la aceleracin en el proceso de desarme nuclear y el establecimiento de una zona libre de WMD en Oriente Medio.

Un Oriente Medio libre de armas nucleares sera el camino ms fcil para tratar cualquier supuesta amenaza planteada por Irn, pero hay mucho en juego en el continuo sabotaje estadounidense para proteger a su cliente israel. Al fin y al cabo, este no es el nico caso en el que las posibilidades de acabar con la presunta amenaza iran han sido saboteadas por Washington impulsando nuevas cuestiones sobre justamente lo que est en juego ahora.

Cuando se piensa en esto es revelador examinar tanto los supuestos no expresados en la situacin como los asuntos que casi nunca se piden. Consideremos algunos de esos supuestos, comenzando por los ms serios: que Irn es la amenaza ms grave para la paz mundial.

Entre los altos funcionarios y comentaristas de Estados Unidos es un virtual tpico que Irn es el ganador de este nefasto premio. Tambin hay un mundo fuera de Estados Unidos; a pesar de que sus puntos de vista no aparecen en la corriente dominante en este pas, quiz son de algn inters. Segn las principales agencias occidentales de sondeos (WIN/Gallup International), el premio a la mayor amenaza se lo lleva Estados Unidos. El resto del mundo lo ve como la mayor amenaza para la paz mundial por un amplio margen. En segundo lugar, muy por detrs, est Pakistn, aunque es probable que su clasificacin est inflada por el voto de India. Irn est por debajo de esos dos, junto con China, Israel, Corea del Norte y Afganistn.

El principal apoyo mundial al terrorismo

Si pasamos a la siguiente obviedad, en qu consiste de hecho la amenaza iran? Por qu, por ejemplo, Israel y Arabia Saud tiemblan de miedo por ese pas? Sea cual sea la amenaza, difcilmente pueda ser militar. Hace unos aos, la inteligencia de Estados Unidos inform al Congreso de que Irn tiene un gasto militar que est en relacin con los estndares de la regin y que sus doctrinas estratgicas son defensivas. La comunidad de la inteligencia estadounidense inform tambin de que no tiene pruebas de que Irn est persiguiendo un autntico programa de armamento nuclear y que el programa nuclear iran y su deseo de mantener abierta la posibilidad de desarrollar armas nucleares es el ncleo central de su estrategia disuasoria.

La autorizada revista SIPRI sobre armamento mundial sita, como siempre, a Estados Unidos en el primer puesto de los gastos militares. China ocupa el segundo lugar con alrededor de un tercio del gasto estadounidense. Ms abajo, lejos, estn Rusia y Arabia Saud, que de cualquier modo estn bien arriba de cualquier pas occidental de Europa. A Irn casi no se le menciona. Hay ms detalles en el informe del pasado abril del Centro de Estudios Estratgicos Internacionales (CSIS, por sus siglas en ingls), que comprueba algo concluyente: que los pases rabes del Golfo Prsico tienen... una abrumadora ventaja respecto de Irn tanto en el gasto militar como en el acceso a armas modernas.

Por ejemplo, el gasto militar iran es una fraccin del de Arabia Saud e incluso bien por debajo de los Emiratos rabes Unidos (UAE, por sus siglas en ingls). En total, los estados del Consejo de Cooperacin del Golfo Bahrein, Kuwait, Omn, Arabia Saud y los UAE gastan en armas ocho veces ms dinero que Irn, un desequilibrio que dura ya varias dcadas. El informe del CSIS agrega: Los estados del Golfo Prsico han adquirido y continan hacindolo algunas de las armas ms avanzadas y efectivas del mundo [mientras que] Irn se ha visto obligado a vivir en el pasado y confiar en sistemas de armas entregados en tiempos del Shah. En otras palabras, en la prctica esos sistemas son obsoletos. Cuando se trata de Israel, por supuesto, el desequilibrio es todava mayor. Adems de contar con armamento estadounidense ms avanzado y con una base militar de ultramar, la superpotencia, global, tiene tambin un gran stock de armas nucleares.

Para estar seguro, Israel se enfrenta con la amenaza existencial de las declaraciones iranes: son famosas las amenazas de la destruccin de Israel hechas por el lder supremo Khamenei y por el ex presidente Mahmoud Ahmadinejad. ste, por ejemplo, presagi que por la gracia de Dios [el rgimen sionista] sera borrado del mapa. Para decirlo de otro modo, esperaba que ese cambio de rgimen tuviese lugar algn da. Aun as, esto est lejos de los llamamientos directos de Washington y Tel Aviv para un cambio de rgimen en Tehern, por no hablar de las acciones emprendidas para materializar ese cambio; por supuesto, esto vale para el cambio de rgimen real en 1953, cuando Estados Unidos y Gran Bretaa organizaron un golpe militar para derribar al gobierno parlamentario de Irn e instalaron la dictadura del Shah, quien se ocup de amasar uno de los peores rcordes de violacin de los derechos humanos del planeta.

Ciertamente, estos crmenes son conocidos por los lectores de los informes de Amnesty International y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos, pero no por los lectores de la prensa estadounidense, que ha dedicado mucho espacio a las violaciones iranes de esos derechos, pero solo desde 1979, cuando el Shah fue destronado (para comprobar estos hechos, lase The U.S. Press and Iran, un estudio muy documentado realizados por Mansour Farhang y William Dorman).

Nada de esto escapa a la norma. Como es bien sabido, Estados Unidos ostenta el ttulo mundial en el campeonato de cambios de rgimen, e Israel tampoco va rezagado. La ms destructiva de sus invasiones de Lbano, la de 1982, apuntaba explcitamente a cambiar el rgimen libans; tambin a mantener la seguridad de los territorios [palestinos] ocupados. El pretexto esgrimido era ciertamente dbil y se vino abajo inmediatamente. Esto tampoco es inusual ni demasiado independiente de la naturaleza de la sociedad: desde los lamentos de la Declaracin de Independencia [estadounidense] sobre los despiadados y salvajes indios hasta la defensa de Alemania emprendida por Hitler contra el terror feroz de los polacos.

Ningn analista serio cree que Irn utilice alguna vez, o incluso amenace hacerlo, un arma nuclear si la tuviera, y sufrir entonces su inmediata destruccin. Sin embargo, hay una preocupacin real de que un artefacto nuclear pueda caer en manos de yihadistas, no gracias a Irn sino va Pakistn, aliado de Estados Unidos. En el Instituto Real de Asuntos internacionales, dos destacados cientficos nucleares pakistanes, Pervez Hoodbhoy y Zia Mian, escribieron sobre la existencia de un creciente temor de que militantes se hagan con armas o materiales nucleares y desencadenen un terrorismo nuclear [que ha conducido]... a la creacin de una fuerza de ms de 20.000 hombres para proteger instalaciones militares. No hay razones para suponer que esta fuerza sera inmune a los problemas asociados con la proteccin de unidades militares normales, que han sufrido frecuentes ataques con ayuda interior. Resumiendo, el problema es real y ha sido trasladado a Irn gracias a las fantasas inventadas por otras razones.

Otras preocupaciones relacionadas con la amenaza iran incluyen su papel de principal apoyo mundial al terrorismo, que sobre todo se refiere a su apoyo a Hezbollah y Hamas. Ambos movimientos surgieron con respaldo estadounidense como resistencia a la violencia y agresin israeles, que excede vastamente a cualquier cosa atribuida a esos villanos, por no hablar de la prctica tan corriente de la potencia hegemnica cuyas campaas de asesinatos con drones, ellas solas, dominan el panorama del terrorismo internacional y ayudan a alimentarlo.

Esos infames clientes de Irn han cometido tambin el crimen de ganar las nicas elecciones libres realizadas en el mundo rabe. Hezbollah es culpable del an ms abyecto crimen de obligar a que Israel abandonara la ocupacin del sur de Lbano, una ocupacin que violaba lo dispuesto dcadas antes por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas e implicaba un rgimen ilegal de terror y frecuentes excesos de violencia. Independientemente de lo que se piense sobre Hezbollah, Hamas u otros beneficiarios del apoyo iran, Irn no consigue situarse entre los primeros por su apoyo al terrorismo en el mbito mundial.

Alimentar la inestabilidad

Otra preocupacin, expresada en Naciones Unidas por la embajadora de EEUU Samantha Power es, aparte de su programa nuclear, la inestabilidad alimentada por Irn. Estados Unidos continuar escudriando esta mala conducta, declar la embajadora. En ese sentido, ella se hacia eco de la garanta ofrecida por el secretario de Defensa Ashton Carter en la frontera norte de Israel diciendo que seguiremos ayudando a Israel para contrarrestar la maligna influencia de Irn, que apoya a Hezbollah, y que Estados Unidos se reserva el derecho de emplear la fuerza militar contra Irn cuando lo considere apropiado.

La forma en que Irn alimenta la estabilidad se puede ver en todo su esplendor en Iraq donde, entre otros crmenes, fue el nico pas en acudir en ayuda de los kurdos que se defendan de la ofensiva del Estado Islmico, mientras est construyendo una planta generadora de electricidad de 2.500 millones de dlares en la surea ciudad portuaria de Basra para llevar el suministro de corriente al nivel alcanzado antes de la invasin de 2003. Sin embargo, la utilizacin que la embajadora Power hace de esto es la estndar: gracias a esa invasin, hubo cientos de miles de muertos y se crearon millones de refugiados, se cometieron atroces torturas los iraques han comparado esa destruccin con la invasin de los mongoles en el siglo XIII convirtiendo al pueblo de Iraq en el ms desgraciado del mundo, segn la encuesta de WIN/Gallup. Mientras tanto, el conflicto sectario se encendi, haciendo estallar la regin y sentando las bases para la creacin de la monstruosidad que es el EI. Y a todo esto le llaman "estabilizacin".

Pero a pesar de todo, son solo las vergonzosas acciones de Irn las que "impulsan la inestabilidad". Este discurso en ocasiones llega a ser casi surrealista, como cuando el comentarista conservador James Chace, que fue redactor de Foreign Affairs, explic que Estados Unidos trataba de "desestabilizar a un Gobierno marxista libremente elegido en Chile porque estbamos decididos a buscar la estabilidad" bajo la dictadura de Pinochet.

Hay otros que estn indignados porque creen que Washington ni siquiera debera negociar con un rgimen tan "despreciable" como Irn, con su horrible historial de violacin de los derechos humanos, y en su lugar nos instan a buscar "una alianza patrocinada por Estados Unidos entre Israel y los estados sunnes". Eso escribe Leon Wieseltier, redactor del venerable peridico liberal The Atlantic, que a duras penas puede ocultar su odio visceral hacia todo lo iran. Con semblante serio, este respetado intelectual liberal recomienda que Arabia Saud, que consigue que a su lado Irn parezca un paraso, e Israel, con sus atroces delitos en Gaza y otros sitios, se alen para ensear a ese pas qu es un buen comportamiento. Quiz la recomendacin no sea del todo descabellada si tenemos en cuenta el historial de derechos humanos de los regmenes que Estados Unidos ha impuesto y apoyado en todo el mundo.

Si bien no hay dudas de que el Gobierno iran es una amenaza para su propio pueblo, lamentablemente no hay registros en este aspecto, no al menos descendiendo al nivel de los aliados preferidos de Estados Unidos. No obstante, eso parece no preocupar a Washington, ni por supuesto, a Tel Aviv o Riad.

Tambin podra ser til recordar seguro que los iranes lo hacen que desde 1953 no pasa un da sin que Estados Unidos haga dao a los iranes. Despus de todo, en cuanto derrocaron al odiado rgimen del Shah impuesto por EEUU en 1979, Washington declar su apoyo al lder iraqu Saddam Hussein, que en 1980 lanz un mortfero ataque contra su pas. El presidente Reagan avanz tanto en ese apoyo que lleg a negar el principal delito del que se acusaba a Saddam, su ataque con armas qumicas a la poblacin kurda de Iraq, y en cambio culp de ello a Irn. Cuando Saddam fue juzgado por sus crmenes con el auspicio de Estados Unidos, la matanza de kurdos iraques y otros crmenes de los que EEUU tambin era cmplice, fue librado de esos cargos, y se le juzg solo por uno menor, el asesinato de 148 chies en 1982, apenas una nota a pie de pgina de su macabro historial.

Saddam era un amigo tan valioso de Washington que incluso le otorg un privilegio que antes solo haba sido concedido a Israel. En 1987 se le permiti que sus fuerzas atacaran con total impunidad un barco de la marina estadounidense, el USS Stark, y mataran a 37 tripulantes (Israel haba actuado de la misma manera en su ataque de 1967 al USS Liberty). Irn prcticamente reconoci su derrota poco despus, cuando Estados Unidos lanz la operacin Mantis Religiosa contra buques y plataformas de extraccin de crudo iranes en aguas territoriales de Irn. Esa operacin culmin cuando el USS Vincennes, sin ninguna amenaza creble, derrib un avin civil de pasajeros en el espacio areo iran, provocando la muerte de 290 personas, y la posterior concesin de la medalla al Mrito al comandante del Vincennes por su "loable y excepcional conducta" y por mantener un "clima tranquilo y profesional" mientras se realizaba el ataque contra el avin. En referencia a este acontecimiento, el filsofo Thill Raghu, coment "no podemos menos que maravillarnos ante semejante muestra de excepcionalidad estadounidense!".

Terminada la guerra, Estados Unidos continu apoyando a Saddam Hussein, el principal enemigo de Irn. El presidente George H.W. Bush incluso invit a EEUU a ingenieros nucleares iraques para que recibieran formacin avanzada en la produccin de armas, una amenaza extremadamente seria para Irn. Las sanciones contra ese pas se intensificaron, incluso contra las empresas extranjeras que tenan alguna relacin comercial con Irn, y se iniciaron acciones para bloquear sus actividades en el sistema financiero internacional.

En los ltimos aos, la hostilidad lleg al sabotaje, el asesinato de cientficos nucleares (seguramente muertos por Israel) y la ciberguerra de la que EEUU se enorgullece abiertamente. El Pentgono considera que la ciberguerra es un acto de guerra que justifica una respuesta militar. La OTAN maneja el mismo criterio; en septiembre de 2014 dej claro que los ataques cibernticos pueden poner en marcha las obligaciones de defensa colectiva de las potencias de la OTAN, es decir, cuando sean el blanco y no las autoras.

"El principal estado que est por encima de la ley"

Es justo aadir que ha habido interrupciones de este patrn. El presidente George W. Bush, por ejemplo, ofreci varios regalos significativos a Irn, destruyendo a sus principales enemigos, Saddam Hussein y el Talibn. Bush incluso puso a los enemigos iraques de Irn bajo su influencia despus de la derrota de Estados Unidos, que fue tan grave que Washington tuvo que abandonar su objetivo declarado oficialmente de establecer bases militares permanentes ("campos perdurables") y asegurar que las corporaciones estadounidenses tuvieran acceso privilegiado a los inmensos recursos de petrleo de Iraq.

Tienen hoy los lderes iranes la intencin de desarrollar armas nucleares? Podemos decidir por nosotros mismos hasta qu punto son crebles sus desmentidos, pero no cabe duda de que en el pasado tenan tales intenciones. Al fin y al cabo, la mxima autoridad iran lo afirm pblicamente y comunic categricamente a los periodistas extranjeros que su pas desarrollara armas nucleares "antes de lo que se pensaba". El padre del programa de energa nuclear de Irn y ex director de la Organizacin de Energa Atmica iran estaba seguro de que el plan del liderazgo era "construir una bomba atmica". La CIA tambin inform de que no tena "ninguna duda" de que Irn desarrollara armas nucleares si sus pases vecinos lo hacan (como efectivamente lo han hecho).

Todo esto, por supuesto, fue durante el Gobierno del Shah, la "mxima autoridad" citada ms arriba y en una poca en la que altos funcionarios estadounidenses (Dick Cheney, Donald Rumsfeld y Henry Kissinger, entre otros) le instaban a seguir con su programa nuclear y presionaban a las universidades para que se adaptaran a esos esfuerzos. Con tales presiones, mi propia universidad, el MIT, lleg a un acuerdo con el Shah para admitir a estudiantes iranes en el programa de ingeniera nuclear a cambio de las becas que l ofreca, con fuertes objeciones de los estudiantes pero con un comparable apoyo docente (en una reunin que sin ninguna duda recordarn bien los profesores ms antiguos).

Cuando ms tarde le preguntaron a Kissinger por qu apoyaba ese programa del Shah pero se opona a l ms recientemente, HK respondi honestamente que en aquel entonces Irn era aliado de EEUU.

Dejando de lado los absurdos, cul es la verdadera amenaza de Irn que inspira tanto miedo e irritacin? Un lugar lgico al que acudir en busca de una respuesta es el servicio de inteligencia estadounidense. Recordemos su anlisis, que sostiene que Irn no representa ninguna amenaza militar, que sus doctrinas estratgicas son defensivas, y que su programa nuclear (hasta donde es posible determinar, no tiene como finalidad el desarrollo de bombas) es "una pieza central de su estrategia de disuasin".

Quin, entonces, estara preocupado por una disuasin iran? La respuesta es sencilla: los estados parias del mundo, aquellos que estn por encima de la ley, arrasan en la regin y no toleran lmite alguno para su adiccin a la agresin y la violencia. En este sentido, Estados Unidos est a la cabeza, con Israel y Arabia Saud haciendo todo lo posible para unirse al club con su invasin a Bahrein (para apoyar la destruccin del movimiento reformista que est cobrando importancia all) y ahora su ataque asesino en Yemen, propiciando una creciente catstrofe humanitaria en ese pas.

Para Estados Unidos, la caracterizacin es familiar. Hace 15 aos, el destacado analista poltico Samuel Huntington, profesor de Ciencias de Gobierno en Harvard, advirti en la revista Foreign Affairs de que buena parte del mundo consideraba que Estados Unidos se "estaba convirtiendo en una superpotencia paria... la mayor amenaza externa para esas sociedades". Poco despus, sus palabras fueron repetidas por Robert Jervis, presidente de la Asociacin Estadounidense de Ciencias Polticas: "A los ojos de gran parte del mundo, el principal estado paria es Estados Unidos". Como ya hemos visto, la opinin mundial apoya esta visin por un margen considerable.

Por otra parte, los estadounidenses estn orgullosos de su actuacin. Eso es lo que muestra claramente la insistencia de la clase poltica de EEUU, que se reserva el derecho a recurrir a la fuerza si determina unilateralmente que Irn viola algn compromiso. Esta poltica est vigente desde hace tiempo, especialmente para los demcratas liberales, y no se limita a Irn. La doctrina Clinton, por ejemplo, confirm que Estados Unidos tena derecho a recurrir al "uso unilateral de sus fuerzas armadas" incluso para garantizar "el acceso sin restricciones a los mercados clave, fuentes de energa y recursos estratgicos", por no hablar de la supuesta "seguridad" ni de las "cuestiones humanitarias". La adhesin a diversas versiones de esta doctrina ha sido confirmada en la prctica, como demuestra la realidad.

Estos son algunos de los asuntos crticos que deberan estar en el centro de la atencin a la hora de analizar el acuerdo nuclear de Viena, tanto si sigue vigente como si es saboteado por el Congreso, como es probable que suceda.

Noam Chomsky es profesor emrito en el Departamento de Lingstica y Filosofa del Instituto Tecnolgico de Massachusetts (MIT). Es colaborador habitual de TomDispatch; entre sus ltimos libros se cuentan Hegemony or Survival, Failed States, Power Systems, Hopes and Prospects y Masters of Mankind. Haymarket Books ha reeditado recientemente 12 de sus libros ms conocidos. Su pgina web es www.chomsky.info.

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/176038/tomgram%3A_noam_chomsky%2C_rogue_states_and_nuclear_dangers/#more



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