Portada :: Ecuador
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2015

La violacin de los derechos humanos persiste en el sector bananero ecuatoriano

Orlan Cazorla
La Lnea de Fuego


La perpetua violacin de los derechos humanos en el trabajo que realizan miles de ciudadanos ecuatorianos en las plantaciones de banano en por lo menos seis provincias del Ecuador, no es nuevo, se denunciaba en una queja presentada ante la Defensora del Pueblo en el ao 2010. Adems, adverta que la violacin de los derechos humanos y constitucionales se daba por un lado, en el abuso de los empleadores o empresarios bananeros; y por otro lado, en la ausencia del Estado ecuatoriano en su capacidad de control. Conclua solicitando la realizacin de una profunda investigacin de los hechos denunciados.

Dos aos se demor la Defensora del Pueblo en emitir una resolucin en la que aceptaba la peticin presentada, y determinaba que los derechos humanos vulnerados por accin de algunas empresas bananeras eran el derecho a vivir en un ambiente sano, el derecho a la salud, el derecho al trabajo y el derecho a la seguridad social. Por ltimo, aseguraba que las fumigaciones areas ponan en riesgo los derechos de la naturaleza.

Tambin un informe de la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre las formas contemporneas de la esclavitud, realizado por Gulnara Shahinian durante su visita a Ecuador en el ao 2010, conclua que las formas contemporneas de la esclavitud subsisten en el Ecuador y que de manera especfica tambin estn presentes de modo importante en los sectores primario y terciario de la economa, en ramas de produccin como las plantaciones de bananas,...

La vulneracin de derechos contina

En la actualidad los trabajadores bananeros, que en su gran mayora no quieren dar su nombre ni ser fotografiados por miedo a represalias, siguen denunciando muchas de las problemticas que la queja de 2010 contemplaba. Salvo algunas leves mejoras, como el hecho de que ya no se observan menores de edad en las haciendas, muchos testimonios continan hablando de excesivas horas de trabajo, listas negras, trabajadores sin seguro social y con un salario menor al bsico, persecucin a dirigentes sindicales o problemas ambientales y de salud por fumigaciones areas. Adems, prosiguen las acusaciones contra el Estado ecuatoriano por su incapacidad de control, y contra la Inspectora de Trabajo por estar controlada por los empresarios dejando a los trabajadores desprotegidos.

Para Leonardo Jimnez, abogado de la Asociacin Sindical de Trabajadores Agrcolas y Campesinos (ASTAC), no existe una preocupacin del Estado para averiguar esta realidad. T puedes ir al IEES y ver los trabajadores que estn afiliados. Es fcil. Si en una hacienda hay 100 trabajadores y ves que solo hay 50 afiliados, ya sabes. Y la cuestin de los contratistas es ilegal por el tema de la intermediacin laboral que prohbe el Estado ecuatoriano, y sin embargo sigue pasando. Afirma que para las autoridades todo est correcto, pero que existe otra realidad que es fcil de conocer si de verdad hubiera voluntad de hablar con los trabajadores que son quienes sufren los problemas. No hay una verdadera proteccin del Estado hacia el trabajador para que pueda reclamar y que se le respeten sus derechos laborales, asevera.

Hay unas reglas pero no se cumplen

Carlos nombre ficticio-, lleva desde los 13 aos trabajando en el sector bananero. Son ya 20 desde que tuvo que comenzar para ayudar econmicamente a sus padres. Estaba en el colegio en aquel entonces, pero en vista de que tena que ayudar a mi familia, decid trabajar y dej los estudios. Afirma que trabaj durante diez aos sin estar afiliado al seguro social porque desconoca su existencia, hasta que un amigo se lo explic.

Refirindose a las condiciones laborales actuales, asegura que al menos en la provincia de Los Ros la situacin de los trabajadores ha empeorado, ya que la mayora no estn afiliados al seguro social. Se supone que se haban acabado las famosas tercerizadoras, pero ahora hay otra figura, los famosos contratistas. Lo contrata alguien para que lleve un personal y supuestamente ya no trabajamos para la empresa, trabajamos para el contratista. Y la empresa nos dice que le reclamemos al contratista, y la ley no dice as, sentencia.

Otra de las preocupaciones de Carlos tiene que ver con el transporte del personal laboral. Aunque hay varias empresas que ya emplean buses para su traslado, todava la mayora contina utilizando camiones, muchos de ellos de ganado. Tambin considera que se debera mejorar la comida. No es idnea, y no es que queremos comer cosas finas pero algo que sea agradable. Le reclamamos a las cocineras, pero ellas nos dicen que cmo le podemos dar algo mejor si a ellas les pagan entre caf y almuerzo entre 1 dlar y 1,25.

Carlos tambin denuncia que cuando las autoridades de trabajo acuden a las haciendas a realizar inspecciones, muchas veces estas visitas estn arregladas de antemano con los empresarios. Hablan con varios trabajadores y le dan todos los implementos y cuando llegan las autoridades, ven que todos tienen los materiales: guantes, mascarillas, botas, etc,... materiales que yo nunca he tenido, sentencia.

Pero lo que ms le preocupa son las fumigaciones areas. A los empresarios les da lo mismo, estamos en plena cosecha y pasa la avioneta. Es un lquido y el viento lo esparce y nos llega a nosotros, incluso a veces cuando estamos almorzando. Conozco que alguna empresa retira al personal durante una hora pero no s si eso es suficiente, lamenta.

Tambin conoce y describe numerosos casos de compaeros a los que las empresas le cobran una provisin de vacaciones, o el 1% de su salario por una asociacin de trabajadores de la que nadie ha escuchado hablar. O de otras empresas que realizan exmenes de sangre una vez al ao cobrndoles 36 dlares y que nunca han comunicado los resultados de las pruebas. Y hay unas reglas pero no se cumplen, concluye.

Explotacin laboral

S, yo estoy en la lista negra, asegura con rotundidad Abel Sedeo, que en estos momentos s puede trabajar porque lo hace por medio de un contratista que se lleva el 10% de su salario. La Inspectora de Trabajo s est enterada de todo, y lo que nos gustara es que se haga un seguimiento honesto dentro de las empresas, una investigacin donde vengan de verdad personas honestas a preguntar a los trabajadores cmo les tratan, cuntas horas trabajan. Porque son ocho horas laborales pero se est laborando ms, de 5 de la maana hasta las 8 de la noche. Y por supuesto nadie cobra horas extras, contina. Adems, denuncia que cuando las empresas saben que hay trabajadores que realizan reclamos, buscan la forma para despedirlos. Tambin obligan a los trabajadores a firmar muchos papeles como que les dan muchas cosas, lo que no es verdad, para despus presentarlos en Quito y as parecer que est todo bien, concluye.

Yo llevo trabajando en este sector solo dos aos. El trato es regular, pero el salario es bajsimo. Fernanda nombre ficticio-, trabaja desde la siete de la maana hasta las cinco de la tarde dos das a la semana, y gana cinco dlares por camin. Cada da son dos camiones por lo que su salario es de diez dlares al da, es decir, un dlar la hora. Ahora mismo trabajo para un productor pequeo que no cumple con la ley porque no asegura a los trabajadores. Fernanda relata que en la anterior empresa trasladaban al personal en un carro ganadero que los fines de semana iba a la costa a vender pltano. Y as sucio nos hacan subir para viajar ms de una hora al trabajo. Desde su experiencia, cuenta que a los trabajadores no les entregan uniforme ni materiales de trabajo, y que las avionetas continan fumigando mientras trabajan. Algunas personas se han intoxicado pero las botan, les dicen que ya no hay trabajo por algn motivo inventado. Aunque ahora s nos dan una mascarilla.

Amenazado por organizar a los trabajadores

Luis Ochoa llevaba trabajando en el sector bananero toda su vida. Comenz a los cinco aos cuando sus padres le llevaban a la hacienda, y as fue como poco a poco aprendi el oficio. Pero todo cambi a partir de junio del ao pasado cuando, junto a otros compaeros, comenzaron a organizar una asociacin con la intencin de reclamar sus derechos. Alquilamos un local donde nos reunamos y un abogado nos asesoraba. Recogimos las firmas para formarla y le pusimos el nombre de 7 de junio. El 14 de agosto de 2014 se present al Ministerio Laboral y el 24 de octubre me despidi la empresa porque yo era el secretario general. Tambin echaron a toda la directiva. La empresa es Compaa Frutsesa Frutas Selectas, relata Ochoa algo apenado.

En abril de este ao Ochoa particip en el Tribunal tico Andino que se celebr en Lima, Per. Este Tribunal conden a las empresas bananeras Compaa Frutsesa Frutas Selectas S.A. y REYBANPAC Rey del Banano del Pacfico S.A. por ser responsables directas de hechos sistemticos de violacin a los derechos humanos. All denunci que haban violado nuestros derechos y cuando regres comenzaron las amenazas. Llamadas intimidatorias en las que le decan, Luis Isidro, te tengo cerca o mensajes de texto como Te tenemos cerca. Ya vers recontrachucha de tu madre por estar jodiendo a la gente que est trabajando bien. Espera y vers. Hechos que denunci el pasado mes de mayo ante la Fiscala Provincial del Guayas. Todava no ha recibido respuesta. El Presidente dijo que cualquier trabajador se poda asociar, formar una asociacin libremente, que ningn empresario lo poda botar y yo estoy hasta perseguido ahorita por eso, por seguir los pasos que deca el Presidente, asegura.

Despus de todas estas amenazas, Ochoa tambin ha recibido alguna llamada de sus excompaeros de trabajo advirtindole que tenga cuidado porque podran contratar a un sicario. Lo que ha significado que tenga que salir de su residencia habitual y esconderse en otro lugar para resguardar su vida. Ochoa nunca imagin que despus de 45 aos en el sector bananero le sucedera algo as. Pero lejos de bajar los brazos, est seguro de que al final otros compaeros formarn la Asociacin. No nos vamos a dejar vencer. Nos han ganado la batalla, pero no la guerra, sentencia con rotundidad.

Acoso laboral y sexual

Jennifer nombre ficticio-, comenz a trabajar en el sector bananero a los 18 aos y tras de una dcada y media asegura que uno de los problemas que existe en la actualidad en la empresa es que hay mujeres que trabajan menos y ganan ms, y mujeres que trabajamos ms y ganamos menos. La razn: la existencia de una estructura de opresin que empuja a muchas mujeres a mantener relaciones sexuales con sus superiores. Ya que las que tienen esas relaciones con el jefe hacen casi lo que quieren y una est ah trabajando todo el tiempo. Y ponen ms cerca de ellos a las mujeres que pueden conseguir. Todo esto no es justo, sentencia.

Otro caso es el de Ana, que no quiere dar sus apellidos. S, hay acoso hacia las mujeres. Aunque yo no he tenido ningn problema, todas conocemos algn caso. Tengo una amiga que como no quiere vacilar con el jefe, este le hace la vida imposible. Y a las jovencitas que entran a trabajar, siempre se quieren aprovechar de ellas. Lo que el administrador le pide es acostarse con l para mantenerla en el trabajo. Y ellas acceden y consiguen privilegios como salir de vacaciones cuando ellas quieran. Y si no acepta, la presionan por medio del trabajo, o las despiden o le mandan a realizar otros trabajos ms desagradables. Adems, asegura que al mismo trabajo las mujeres cobran menos que los hombres. Pero nadie pregunta, porque si lo haces puedes tener problemas. A ellos no les gusta que preguntemos, relata en un susurro.

El Gobierno no deja que nos organicemos

La Asociacin Sindical de Trabajadores Agrcolas y Campesinos (ASTAC), que agrupa aproximadamente a 500 integrantes entre hombres y mujeres de las provincias de Los Ros, Guayas y El Oro, tiene su origen en la Coordinadora Provincial que se form en el 2010 y a la que se le neg su acreditacin. Posteriormente, en el 2012 nace ASTAC con el objetivo de defender los derechos de los trabajadores bananeros, agricultores y campesinos. Tenemos problemas a nivel de Gobierno. El Ministerio de Relaciones Laborales no deja que nos organicemos. Creo que hay presiones de los grandes empresarios al Gobierno para que no nos den la personera jurdica, asegura su presidente, Roberto Amanta. Hasta ahora las autoridades gubernamentales le han negado su constitucin, alegando que es una asociacin autnoma sin relacin de dependencia, lo que vulnera el Cdigo de Trabajo.

Hemos hecho todas las diligencias y recurrido a las instancias legales del pas, y an as no hemos sido atendidos. Somos negados los trabajadores bananeros a no poder reclamar nuestros derechos dejando a miles de trabajadores a nivel nacional totalmente desamparados. Nosotros seguimos insistiendo e incluso hicimos un llamado a instancias internacionales como la Organizacin Internacional del Trabajo el pasado mayo para que haga incidencia ante el Gobierno nacional, asegura.

Amanta tambin denuncia que estn recibiendo presiones por medio de llamadas que tratan de indagar quines estn detrs de la asociacin. Es el Gobierno pero de manera indirecta por medio de terceras personas. Son allegados al Gobierno y a los grandes empresarios que estn preocupados. Pero estamos dispuestos a enfrentar la situacin.

ltima queja y dilogo nacional

En enero de este ao presentamos otra queja ante la Defensora del Pueblo y a partir de ah se han celebrado dos reuniones, donde asisten algunos ministerios y entidades pblicas, pero no el de Relaciones Laborales ni los de riesgos de trabajo que son dos puntos importantes que necesitbamos, explica Amanta.

Lamenta que al dilogo nacional nunca han sido invitados y que previamente, en el mes de abril, solicitaron acudir a la Asamblea Nacional para hablar en la Comisin de los Derechos de los Trabajadores y la Seguridad Social, pero nunca tuvieron respuesta. Lo mismo les ocurri con la solicitud, en el mismo mes, de una audiencia con el ministro de Relaciones Laborales, Marx Carrasco. Entonces cmo se le puede llamar ahora dilogo cuando ellos nunca nos dieron el dilogo? Es absurdo, este no ha sido un Gobierno de dilogo.


Orlan Cazorla (@orlancazorla) es periodista freelance en Amrica Latina. Autor de www.orlancazorla.net

Fuente original: http://lalineadefuego.info/2015/08/25/la-violacion-de-los-derechos-humanos-persiste-en-el-sector-bananero-ecuatoriano-por-orlan-cazorla/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter