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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2015

Esa cosa tan sencilla que parecemos haber olvidado sobre los refugiados
Son seres humanos

Owen Jones
Sin Permiso


Gente no son: nadie podra tolerar or que se ahogan seres humanos una y otra vez. En el mejor de los casos, son estadsticas sombras pero intangibles, que sirven para chasquear la lengua antes de retomar la rutinaria vida cotidiana. Para otros, son una indeseada muchedumbre que no es bienvenida y que la Fortaleza Europa debe mantener fuera: llena de potenciales sanguijuelas indignas que no tienen sitio en Occidente. En la jerarqua de la muerte, cualquiera etiquetado de inmigrante debe ocupar su lugar cerca del fondo. Es un mundo deshumanizado: para demasiada gente, eso sucede por ah abajo con pequeos delincuentes, y quin llora a los pequeos delincuentes?

A medida que se filtran de modo efmero en la cobertura meditica las noticias de cerca de 200 refugiados muertos frente a las costas de Libia, lo nico garantizado es que habr ms que se ahoguen. Y con las noticias de los ms de 70 refugiados hallados muertos en un camin en Austria tratar de imaginar sus ltimos momentos de vida dispara una horrible sensacin en la boca del estmago sabemos que se encontrarn ms cuerpos en ms camiones. Aquellos de nosotros que deseamos un trato ms compasivo para las personas que huyen de situaciones desesperadas, hemos fracasado a la hora de ganarnos la opinin pblica, y el precio de eso es la muerte.

Para los que creen que la hostilidad a los seres humanos de otros pases que han perdido en la lotera de la vida es algo en nosotros innato, hay pruebas de lo contrario. Alemania acepta cerca de cuatro veces ms de refugiados que Gran Bretaa; y por cada sirio que busca asilo recibido por Gran Bretaa, Alemania acepta 27. Y pese a que nuestra generosidad se compara descarnadamente con la alemana, la mitad de los alemanes se mostraba a favor en un sondeo de admitir todava a ms refugiados.

Es este un debate que no pueden ganar las estadsticas. Podemos decirle a la gente que quienes llegan hasta Europa representan una minscula fraccin de la poblacin mundial de refugiados, que mientras que los pases en vas de desarrollo albergaban el 70% de los refugiados hace una dcada, poco ms o menos, esta cifra ha dado ahora un salto hasta el 86%. Pases bastante ms pequeos y pobres aceptan bastantes ms que nosotros, como el Lbano, con una poblacin en torno a los 4,5 millones, entre los que se cuenta 1,3 millones de refugiados sirios. Pero eso no transformar las actitudes de la gente. Hemos de hacerlo con historias, humanizando a refugiados que, de otro modo, carecern de rostro.

Aparte de una minscula proporcin de socipatas, nuestra especie se muestra de modo natural emptica. Slo cuando despojamos de humanidad a la gente cuando dejamos de imaginarlos como seres humanos como nosotros se erosiona nuestra naturaleza emptica. Eso nos permite bien aceptar la desgracia de otros, bien incluso infligrsela a ellos. Los diarios derechistas van a la caza de historias extremas y poco simpticas de refugiados, y nosotros respondemos con estadsticas. Por el contrario, tenemos que mostrar la realidad de los refugiados: sus nombres, sus caras, sus ambiciones y sus temores, sus amores y aquello de lo que huyeron.

S, la solucin a la miseria humana global no consiste en rescatar a un mnimo nmero de afortunados y lanzarlos sobre los pases ricos. Necesitamos que Occidente se haga cargo de la responsabilidad de las zonas de desastre que ayud a crear, como Libia e Irak. Deberamos presionar a nuestros gobiernos para que hagan ms a la hora de resolver situaciones que apremian a los seres humanos a huir. En nuestro pas, hay que otorgar recursos y apoyo extras a las comunidades con mayores niveles tanto de migrantes como de refugiados. Pero mientras haya miseria, la gente huir de ella y una minscula proporcin llegar as de lejos. Si queremos ayudarles, tenemos que cambiar las actitudes pblicas, humanizando a los refugiados. Si fracasamos, entonces cada vez ms mujeres, hombres y nios se ahogarn en los mares o se asfixiarn en camiones. Es as de deprimente.

Owen Jones, historiador y periodista, es autor de Chavs: La demonizacin de la clase obrera, (Capitn Swing, Madrid 2012). Su ltimo libro es The Establishment, and how to get away with it, Allen Lane 2014

Traduccin para www.sinpermiso.info: Lucas Antn


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