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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-09-2015

El problema en El Salvador no son los altos salarios de los funcionarios

Roberto Herrera
Rebelin


Le en la red hace unos das un artculo relacionado con los sueldos de los actuales gobernantes salvadoreos, concretamente de algunos que desempean cargos en el poder ejecutivo y legislativo. No es la primera vez que se ataca desde una perspectiva moralista al partido poltico FMLN y a sus mximos dirigentes por devengar altos salarios, viticos y otros.

En la nota periodstica, titulada Gobernantes socialistas con sueldos de capitalistas, el autor concluye que un campesino, ex guerrillero, que se dedica al trabajo de la caa de azcar ganara en 5 aos y medio de trabajo los 7 mil dlares que el presidente de PROESA (Organismo Promotor de Exportaciones e Inversiones de El Salvador), Sigfrido Reyes, recibe como sueldo en un mes.

La obligacin tica y moral de los dirigentes del FMLN, segn el periodista, debera de ser emular la actitud del presidente de Bolivia, Evo Morales, quien se redujo [sic] en un 57% el salario que tenan sus antecesores, y en un 50% el salario de todos sus funcionarios. Frente a esto es importante aclarar, que Morales no renunci a recibir el salario que le corresponde de acuerdo a la ley por razones morales, sino por una poltica de austeridad que impuso en su gobierno, con lo cual demostr empata y solidaridad con quienes tienen un poder adquisitivo inferior. S los polticos salvadoreos no importa de cul partido que ocupan cargos gubernamentales prescindieran de los medios para garantizar su seguridad personal, como lo hizo Pepe Mujica en Uruguay, tngalo por seguro, estimado lector, que en El Salvador los pepenaran [1] en un santiamn. O bien, sugiere el escritor entre lneas hacer como Nayib Bukele, el alcalde de San Salvador, quien se da el lujo por tener recursos econmicos propios de prescindir de los $7,000.00 mensuales que le corresponden por decreto y destinarlos al financiamiento de becas estudiantiles. Tampoco esta actitud generosa tiene, a mi juicio, un trasfondo moral, a lo sumo, una porcin de altruismo mezclado con populismo, porque detrs de esta imagen altruista, filantrpica e izquierdista radical en desarrollo, se esconden las ambiciones polticas futuras de este joven empresario. Nayib Bukele, amigo de la derecha progresista y de la izquierda socialista efemelenista, haciendo uso de su legtimo derecho, se perfila ya como un candidato seguro para ocupar la presidencia de El Salvador.

Parafraseando al dramaturgo alemn, Bertolt Brecht, me pregunto: de qu sirve decir la verdad sobre los sueldos de los gobernantes del FMLN si no se dice nada contra el sistema capitalista que los origina? Cunto ganara un presidente de PROESA sin filiacin partidaria? Es claro, que el argumento de los sueldos est dirigido a despertar ira, decepcin, desengao, repulsin y rechazo hacia el FMLN, como si se tratara de la nica institucin sinvergenza en el circo poltico salvadoreo. El artculo no invita a la reflexin poltica-ideolgica, tan importante en estos das violentos, en los que todos los partidos polticos estn jalando agua del mismo ro para su propio molino. Esto no significa que avalo los elevados sueldos de los polticos, aunque estn estipulados por la ley de salarios, pues como dice el gaucho Martn Fierro: la ley es como el cuchillo, no ofende a quien lo maneja.

No obstante, en la economa de mercado neoliberal que reina en El Salvador, efectivamente slo unos pocos elegidos cuentan los dlares a montones y muchos, los dolores de la guerra. Todas las ramas de la economa finanzas, produccin, mercado laboral, etc. estn al servicio de su objetivo fundamental, que es el mximo de ganancia, en beneficio exclusivamente de la clase econmica dominante. El problema de la sociedad salvadorea sigue siendo esencialmente un problema poltico-econmico, que surge de la contradiccin capital-trabajo.

La razn de ser del FMLN est plasmada en el principio IV de la Carta de Principios y Objetivos en vigencia, en la que se plantea la construccin de una sociedad democrtica en los rdenes poltico, social y econmico. En la Carta de Principios y Objetivos [estratgicos] y en los 30 estatutos del partido no se menciona en ninguna parte, el socialismo cientfico al que se refiri Carlos Marx, Engels, Lenin y otros clsicos del marxismo revolucionario internacional o el socialismo revolucionario al que aspir el pueblo salvadoreo que se alz en armas el siglo pasado, y por consiguiente, no se puede concluir o deducir que se trate de un partido socialista en el estricto sentido marxista. El FMLN es tan partido socialista como lo es el Partido Obrero Socialista Espaol (PSOE) que gobern en Espaa durante dcadas, sin poner en peligro el sistema capitalista.

El FMLN es un partido poltico en el cual confluyen histricamente varias corrientes ideolgicas. No obstante, la poltica real y pragmtica del FMLN en la actualidad es socialdemcrata, es decir, la tctica y estrategia de lo concreto posible. Tampoco aspira a lo histrico necesario, que no es ms que un nuevo modo de produccin que reemplace al capitalismo. Entonces, Cul es el peligro que representa el FMLN para la oligarqua salvadorea?

Al FMLN como ente poltico y como gobierno hay que criticarlo, pero no slo por los sueldos y viticos que devengan sus miembros antiguos comandantes guerrilleros de tropa o de escritorio en funciones gubernamentales, sino por las polticas reales y concretas que desarrolla e impulsa en beneficio o en contra de los intereses de las grandes mayoras populares, es decir, aquellas acciones polticas que se expresan en leyes y decretos aprobados y rechazados durante un perodo legislativo determinado. Adems, por la derogacin de leyes y decretos antidemocrticos, como por ejemplo, la ley de amnista general para la consolidacin de la paz.

A los revolucionarios socialistas del FMLN hay que juzgarlos poltica e ideolgicamente por lo que hacen o dejan de hacer por la clase trabajadora y por el pueblo en general, y no por lo que dicen ser.

No s cuntos aos ms el FMLN utilizar el trmino histrico revolucin como flauta de Hameln, a fin de instrumentalizar una de las etapas ms importantes y ms duras que vivi la sociedad salvadorea en doce aos de guerra de clases. Pero es importante tener conciencia, que aunque en El Salvador se diera hipotticamente una dinasta partidista como la del Partido Revolucionario Institucional mexicano (PRI), la revolucin salvadorea, as como todos sus muertos, hroes y heronas, son patrimonio del pueblo y no de un partido poltico.


Nota

[1] Pepenar: El Salv. matar (‖ quitar la vida).

Blog del autor: http://robiloh.blogspot.de/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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