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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-09-2015

Entrevista con el profesor Steve Ellner (I)
"Es necesario contextualizar las politicas pragmaticas y populistas del gobierno"

Evaristo Marcano
Rebelin


Steve Ellner es un destacado investigador de la situacin poltica venezolana y de Amrica Latina y es profesor jubilado de la Universidad de Oriente. Ha publicado veintenas de artculos en revistas acadmicas y ms de una docena de libros. Su ltimo, La izquierda radical en Amrica Latina: Complejidades del poder poltico en el siglo 21, compilado por l, ser publicado por CELARG en 2016.

Como docente universitario, ha sido invitado por destacadas universidades, entre las cuales mencionamos: Universidad Central de Venezuela (1994-2001), St. John Fisher College en Rochester, NY (2001), Georgetown University (2004), Duke University (2005), Universidad de Buenos Aires (2010), Australian National University (2013) y ahora Tulane University, y ha dado clases en la Columbia University (2011) y Johns Hopkins University (2012).

Evaristo Marcano: En un artculo suyo publicado en New Left Project, usted habl de las polticas pragmticas y populistas del presidente Chvez y Maduro. Pero ese lenguaje puede prestarse a confusin. La oposicin atribuye las dificultades econmicas que enfrenta Venezuela en la actualidad a las polticas adoptadas por el Presidente Chvez desde el inicio de su gobierno y las llama populistas y pragmticas. Alegan que esas polticas representan una especie de pecado original que condujo inevitablemente a los problemas de ahora. Este planteamiento tiene algn fundamento?

Steve Ellner: Los trminos populismo y pragmatismo tienen muchas connotaciones y algunas son contradictorias. Pero cuando la oposicin habla de ambos estn refirindose a lo que se puede llamar el populismo barato y el pragmatismo barato. Las polticas de Chvez eran todo lo que quieras menos baratas.

E.M. Deme un ejemplo de las polticas pragmticas a las cuales se refiere.

S.E. Si la palabra pragmtico significa ser realista, Chvez actuaba en ese sentido durante y despus del paro petrolero, cuando el gobierno se ali con los empresarios que se negaron a sumarse al paro. Polticamente, Chvez tena toda la razn de actuar en contra de FEDECAMARAS. Desde su fundacin en 1944 FEDECAMARAS alegaba que no poda asumir posiciones polticas, y por eso se neg a defender al gobierno de Rmulo Gallegos en 1948 (como Samuel Moncada demuestra en su libro Los huevos de la serpiente) y se neg a oponerse al gobierno dictatorial de Marcos Prez Jimnez casi hasta al final de su rgimen. Pero durante la campaa electoral de 1998, los portavoces de la organizacin empresarial se opusieron abiertamente a la candidatura de Chvez. Pedro Carmona, por ejemplo, advirti que si Chvez ganaba en diciembre, liquidara el sistema democrtico, al mismo tiempo que alab a sus contrincantes (ver El Universal, 15 de agosto de 1998, pgina 2-2). Luego en 2002 FEDECAMARAS ms que los partidos polticos y la dirigencia sindical anti-chavista fue el actor principal en los dos esfuerzos de derrocar al gobierno democrtico.

E.M. Qu significa en la prctica esa relacin amistosa con los empresarios disidentes?

S.E. El anuncio por parte del Presidente Chvez a raz del paro petrolero de ni un dlar ms para los golpistas marc el comienzo de una poltica de favorecer a los empresarios que rompieron con FEDECAMARAS, a costa de los que apoyaron el paro. Como resultado, comenz a surgir un grupo de empresarios emergentes, algunos de los cuales eran de origen rabe. El caso ms prominente de los nuevos ricos fue el empresario transportista Wilmer Ruperti, quien importaba gasolina en tanqueros alquilados de los rusos en un momento durante el paro cuando la produccin nacional lleg casi a cero. Otro empresario pro-chavista, Miguel Prez Abad, quien dirige Fedeindustria y es miembro del PSUV, ha aspirado cargos pblicos. Prez Abad y otros empresarios pro-chavistas articulan los intereses del sector privado al mismo tiempo que defienden al gobierno. Por ejemplo, plantean que la aceptacin de Venezuela como miembro pleno del MERCOSUR fue un xito para el gobierno que abri grandes oportunidades para las empresas venezolanas en el mercado extranjero. Adems, sostienen que el gobierno ha logrado aumentar la produccin nacional pero tambin ha aumentado el poder adquisitivo de los venezolanos, y por eso es necesario agilizar los procedimientos burocrticos con el fin de facilitar las importaciones. Los empresarios pro-chavistas regularmente asisten a las reuniones y asambleas convocadas por el gobierno y sus pronunciamientos pblicos generalmente contrarrestan el discurso neoliberal de FEDECAMARAS. As que la alianza con los empresarios emergentes ha dado cierto resultado en el plano poltico.

Sin embargo los criterios polticos de los empresarios emergentes no siempre coinciden con los del gobierno. Toma, por ejemplo, el caso de Alberto Cudemus, quien como candidato a la presidencia de FEDECAMARAS en dos oportunidades abog por relaciones amistosas con el gobierno y luego se retir de la organizacin. Gracias a los contratos para el suministro de cerdo a las redes alimentarias del Estado, Cudemus lleg a ser el empresario ms importante de ese rubro. Sin embargo, en 2014 Cudemus pareci ser partidario del neoliberalismo cuando critic la Ley de Precios Justos por representar un retroceso en los conceptos intervencionistas de los aos 60. Tambin atribuy la deficiente productividad de la economa venezolana a la Ley Orgnica del Trabajo de 2012, cuya redaccin fue obra de una comisin dirigida por Maduro, cuando era canciller. Luego Maduro, ahora como presidente del pas, arremeti contra Cudemus cuyos argumentos coincidieron con los de Jorge Roig, presidente de FEDECAMARAS. El caso de Cudemus demuestra las limitaciones de la estrategia de alianzas con los empresarios emergentes.

E.M. Usted dice que la poltica de favorecer a un grupo de empresarios emergentes fue relativamente exitosa en el plano poltico. Y en el campo econmico?

S.E. Sobra la evidencia de que la alianza con el sector emergente ha tenido resultados dudosos desde el punto de vista econmico. El desenlace decepcionante se puso en evidencia con la crisis financiera de 2009, que implic a algunos de los empresarios que emergieron durante el paro petrolero y estuvieron entre los detenidos por el gobierno de Chvez cuando expropi ms de trece bancos. El ms prspero de ellos fue el transportista Ricardo Fernndez Barrueco con una fortuna estimada en ms de mil millones de dlares y cuyas compaas principales fueron confiscadas mientras que l pas tres aos detenido. Durante su detencin, se defendi con un argumento neoliberal. De acuerdo con Fernndez, Chvez promovi la industria nacional en sus primeros aos, pero despus de declararse socialista en 2006 adopt polticas intervencionistas que quebraron la produccin nacional y condujeron al descalabro financiero de 2009. El escndalo de los 20 mil millones de CADIVI tambin involucr a algunos de los empresarios emergentes, as como a empresas tradicionales y a multinacionales.

E.M. Lo que usted plantea va en contra de la vieja estrategia del movimiento comunista pro-sovitico de aliarse con la llamada burguesa progresista.

S.E. En la poca del frente popular contra el fascismo en los aos 30 e inclusive en las dcadas siguientes, esa estrategia tena sentido, a pesar de que exageraron mucho el papel progresista de la llamada burguesa nacional. Pero desde los aos 80 en la poca de la globalizacin, la burguesa nacional en los pases latinoamericanos ha dejado de ser nacional. Lejos de representar una burguesa compradora con una funcin gerencial o administrativa, la burguesa latinoamericana cuenta con algunos de los hombres ms ricos del mundo, como Carlos Slim y el fallecido Lorenzo Zambrano de Mexico, Alvaro Noboa de Ecuador, el fallecido Julio Mario Santo Domingo de Colombia, Andrnico Luksic de Chile y Gustavo Cisneros. Ahora est ms estrechamente vinculada con el capitalismo global que en el pasado.

E.M. Esa transformacin incide en la estrategia revolucionaria?

Chvez abog por una alianza estratgica con los llamados empresarios productivos, pero ese planteamiento fue criticado por algunos analistas de la izquierda como Luis Bilbao (ver su Venezuela en revolucin: el renacimiento del socialismo, p. 196). Sin embargo, la verdad es que ni Chvez ni Maduro, que tambin habla de los empresarios productivos, realmente tenan en mente una alianza estratgica que significa un alto grado de confianza entre las dos partes y metas en comn a largo plazo. Lo que est planteado es lo que yo llamara una alianza tctica con un alcance mucho menor y objetivos limitados. Por ejemplo, cuando el gobierno dialog con representantes de FEDECAMARAS el ao pasado, en el marco del dilogo de paz, el objetivo era salir de la violencia generada por la guarimba, y ahora el objetivo es superar problemas coyunturales como la inflacin, la escasez y las fallas en la distribucin de bienes.

Por cierto Chvez reconoci lo frgil de cualquier entendimiento con los empresarios. Sostuvo que la burguesa venezolana era transnacionalizada, tena una mentalidad rentista y era menos dispuesta asumir riesgos que sus equivalentes brasileos y de otros pases del continente. Inclusive, varios aos antes de que el dlar se disparara en 2012, Chvez acus a la burguesa de inflar los precios de los productos importados con el fin de estafar a CADIVI. Como solucin abog por la estatizacin de las importaciones (ver http://www.aporrea.org/media/2014/09/burguesi_a_transnacionalizada2.mp3).

E.M. No hay ningn apoyo dentro del chavismo para una alianza estratgica?

Luis Miquilena era partidario de una alianza estratgica con el sector empresarial. Como jefe de finanza de la campaa presidencial de 1998, estableci relaciones con grupos econmicos de los grandes, tanto venezolanos como extranjeros, como, por ejemplo, el banco espaol Bilbao Vizcaya (dueo del Banco Provincial), como tambin el actual opositor Tobas Carrero. Adems, Alejandro Armas, una ficha de Miquilena, quien dirigi la Comisin de Finanza de la Asamblea Nacional, fue acusado de estar vinculado con intereses financieros. No sorprende que la primera Ministra de Hacienda era Maritza Izaguirre del Banco Interamericano de Desarrollo pero dur solamente cinco meses en el cargo. Por cierto, un punto de honor de Chvez fue que despus de Izaguirre, ningn representante empresarial ocupara puestos en la formulacin de poltica econmica, como s ocurri en la cuarta en el caso de casi todos los Ministros de Hacienda, Cordiplan, Finanza y los presidentes del Banco Central. Adems, el triunfo electoral de Chvez en 1998 se debi a la creencia muy generalizada entre los votantes que la corrupcin en Venezuela no era solamente por culpa de los polticos, sino tambin del sector privado. Ese hecho fue demostrado empricamente por la politloga norteamericana Leslie Gates en su libro Electing Chvez.

E.M. Qu pas despus de que Miquilena sali del movimiento chavista en 2002?

Aurora Morales, quien dirigi el departamento de formacin ideolgica del Movimiento Quinta Repblica, me dijo en una entrevista que la tesis de Miquilena de una alianza estratgica con representantes del sector privado fue derrotada dentro del MVR en 2002 cuando l sali del campo chavista. Sin embargo, en los aos siguientes su posicin fue defendida, aunque menos explcitamente, por Luis Alfonso Dvila, quien dirigi una corriente chavista, lo que algunos chavistas llamaron la tendencia derechista. Dvila tambin fue derrotado en las elecciones internas del MVR en 2003 y luego abandon las filas chavistas.

En el pasado reciente la tesis de una alianza estratgica con una burguesa productiva ha sido defendida por Temir Porras, quien fue vice-ministro de relaciones exteriores y secretario ejecutivo de Fonden antes de salir del gobierno. Porras abog por una poltica de fomentar la produccin nacional capitalista con el fin de limitar las importaciones. Ese rcipe rememora la poca de la poltica de sustitucin de importaciones de hace medio siglo atrs. Al mismo tiempo, Porras propuso una estrategia pragmtica. En un artculo publicado en Rebelin en junio del ao pasado, Porras pregunt quin puede negar que el pragmatismo es una virtud extremadamente necesaria en las circunstancias complejas que vivimos? y agreg el Maduro pragmtico nos hace mucha falta. Por cierto, us las palabras pragmatismo y pragmtico no menos de diez veces en el artculo. Para Porras y otros, las polticas pragmticas estn diseadas para garantizar la estabilidad y la consolidacin de los logros alcanzados desde 1998. Por supuesto, la estabilidad y la consolidacin son deseables, pero como banderas pueden frenar la profundizacin del proceso de cambio. Una vez que se privilegia la estabilidad a costa de la lucha y se desenfoca la centralidad e inevitabilidad del conflicto, el resultante enfriamiento del nimo popular conduce a reveses.

E.M. Cmo se manifiesta la alianza tctica que usted menciona a nivel local?

S.E. La misma poltica de alianza se aplic a nivel local. El razonamiento fue lo siguiente: Despus de varios esfuerzos de tumbar al gobierno, y despus de la violencia y los disturbios generados por la guarimba, y con una oposicin que no reconoce la legitimidad del gobierno, hay que tomar en cuenta que la situacin en Venezuela no es normal. El anuncio de Chvez de ni un dlar para los golpistas apunt a una poltica a nivel local de evitar el otorgamiento de contratos a grupos que apoyaron el golpe de estado y el paro petrolero. El argumento era: por qu el gobierno va a asignar dinero a alguien que va a usar parte de la ganancia para apoyar un movimiento subversivo? El argumento demostr el grado en el cual la polarizacin poltica haba abrumado al pas. De todos modos, la aceptacin de ese criterio exige nuevos mecanismos para garantizar la transparencia en el otorgamiento de contratos. La contralora social es esencial, y por esa razn la entrega a los consejos comunales de los proyectos de las obras en sus comunidades respetivas reviste de una gran importancia.

E.M. Si el gobierno est aliado con una burguesa emergente, por qu FEDECAMARAS acept participar en el dilogo de paz el ao pasado?

S.E. La decisin de castigar a los empresarios de FEDECAMARAS por su actividad insurgente en 2002 los golpe y puede explicar su receptividad a la solicitud del gobierno de sentarse y dialogar en 2014. La aceptacin de FEDECAMARAS a la iniciativa del dilogo de paz, realizado en Miraflores, represent un xito poltico para el Presidente Maduro. Ocurri en un momento en el cual los lderes de la oposicin agrupados en la MUD rechazaron la propuesta del gobierno y as signific una ruptura entre los anti-chavistas polticos y la clase empresarial, algo muy contrario a lo que pas en 2002. Al mismo tiempo, la posicin ms conciliatoria del gobierno hacia FEDECAMARAS durante la guarimba represent un reconocimiento por parte de los chavistas que los empresarios emergentes no fueron capaces de convertirse en una fuerza productiva que podra reemplazar los grupos econmicos tradicionales. Ms recientemente, el anuncio de Maduro en abril de no otorgar dlares preferenciales a FEDECAMARAS tambin surti efecto polticamente. Pocos meses despus la organizacin empresarial eligi como presidente a Francisco Martnez, quien inmediatamente hizo un llamado al entendimiento entre los dos entes, al mismo tiempo que reconoci los errores cometidos por FEDECAMARAS en el pasado. Sin embargo, una postura conciliatoria no implica un cambio en el frente econmico. Puediese ser que FEDECAMARAS decidi abandonar el papel de opositor poltico que haba desempeado anteriormente, porque considera el frente econmico como un campo de batalla mucho ms efectivo.

E.M. Antes de comenzar la segunda parte de la entrevista sobre las polticas populistas, puede resumir sus conclusiones principales referente a las relaciones del gobierno chavista y el sector privado?

S.E. En el campo poltico la alianza tcita o tctica con los empresarios que se han beneficiado de las vinculaciones con el Estado ha servido para fortalecer la posicin del gobierno frente a la agresividad de grupos opositores, incluyendo FEDECAMARAS. Pero los empresarios supuestamente aliados no han sido confiables, no han llenado las expectativas de la dirigencia chavista y estn muy lejos de ser consistentemente productivos. Ese dilema demuestra que una etapa de consolidacin y armona en la va al cambio estructural o el socialismo es poco probable. El camino necesariamente est lleno de contradicciones, conflictos y luchas. Es necesario preparar al pueblo para ese tipo de escenario y no sembrar un exceso de optimismo que minimiza los desafos en el proceso de cambio verdadero.

Una segunda conclusin es que un gobierno comprometido con el socialismo pero con una economa (o estructura) capitalista no puede ser inmune a la presin empresarial a pesar de que los empresarios no cuentan con representantes en las altas esferas del Estado (como s fue el caso en la cuarta repblica). Nicos Poulantzas, el gran terico sobre el Estado, de tendencia marxista, describi esta dinmica metafricamente cuando postul que a pesar de los compromisos y lealtad de los lderes en el poder, el Estado es una relacin de las fuerzas de la sociedad y ms especficamente la condensacin de ellas (entrevista con Poulantzas en Marxism Today, julio de 1979, pgina 197). En otras palabras, el Estado hasta cierto punto internaliza los intereses del sector privado aun cuando no tiene representantes de esa clase en su seno. Este planteamiento conduce a la siguiente observacin: si el gobierno socialista no profundiza el proceso de cambio y no abre canales para la participacin popular y la autocrtica, con el tiempo la influencia empresarial se institucionalizar y los logros revolucionarios corren el riesgo de ser desmantelados.

Nota: En la segunda parte de la entrevista, Profesor Ellner examinar la contextualizacin de las polticas populistas y sus lecciones para el proceso revolucionario.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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