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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-09-2015

Juan Manuel Santos oculta el estado crnico de Colombia, con el cierre de la frontera de Venezuela entre el Tchira y Ccuta

Sara Leukos
Rebelin


Se comieron la carne y echaron el hueso.

Lzaro Fernando Sirgo Chiang, Q. E. P. D

Olofista Religin Yoruba-. San Miguel del Padrn-Cuba

 

Muchos medios nacionales e internacionales, hablan de la crisis de Colombia con respecto al cierre de la frontera de Venezuela entre el Tchira y Ccuta1, pero al tapado mayor est adentro, en Colombia: el envo de mercenarios y paramilitares hacia Venezuela.2

Actualmente , el presidente Juan Manuel Santos, recurre a los medios a convocar un apoyo de un lado y de otro, rechazando la va de un dialogo regional con el gobierno del presente Nicols Maduro, el cual que se le rebos la taza de tanta agresin paramilitar en la frontera del Tchira.3

Santos, ante el cierre recurre a una moral de parroquia, exigiendo respeto a los colombianos, que segn l, les han violado los derechos de colombianos en la frontera. l, engaa con un mayor embeleco, irradia un para-estado, crnico, calculable, con una poltica exterior de un raquitismo poltico, guerrerista, bajo espuelas anquilosadas y anacrnicas.

I El estado de Colombia, no est en crisis, es un estado crnico. Los colombianos, que bajo un dolor histrico personal y colectivo, viven de duelo en duelo, de carencias, de desconfianza atisban hacia un Pater Familiae imagen a soportar las carencias y desafectaciones, propiciadas por la implantacin hegemnica de una economa y un modelo deshumanizado. El presidente no ignora, engaa; que mejor con la crisis de Frontera con Venezuela, para enviar el mensaje de duelo de patriotas, reenviando amor por esa patria, con la creacin que existe un Estado en Colombia que protege y garantiza los derechos civiles, baluarte que no lo es. Una falacia y un irrespeto hacia una poblacin- vctima de disposiciones de una poltica de Estado que no logra liberar las graves violaciones de derechos humanos, la corrupcin, la hegemona de los gremios y el desplazamiento forzado de colombianos por motivos econmicos, polticos y sociales hacia Venezuela y otros pases.

En medio de la irresponsabilidad poltica de Santos, sobre el tema fronterizo con el gobierno de Venezuela, los colombianos luchan por un estado democrtico, insisten sobre la incapacidad poltica, la negligencia y las improcedentes acciones que ejerce el Estado de Juan Manuel Santos, sobre los crmenes de lesa humanidad, delitos polticos, corrupcin y males institucionales al interior del pas, todo bajo un terrorismo de Estado. Santos y su corpus burocrtico de estado, no resuelve an el tema de las falsas judicializaciones, el tema de tierras, el esclarecimiento de los 100 lderes asesinados de Marcha Patritica, el asesinato de lderes de Congreso de los pueblos, afros, indgenas y campesinos, el cierre, el despido de trabajadores y la muerte de 25 sindicalistas en su periodo, dice mucho de su Estado. Este tema, no le interesa, ni mucho, ni menos, como tampoco el circuito escabroso de asesinatos extra-judiciales. No existe informacin por parte del estado, sobre lo que sucedi con ms de 45 mil desaparecidos entre jvenes, mujeres, hombres, de quines son los responsables, ni mucho menos inicia una sancin o una plataforma de bsqueda, diseada y participativa para ejercer una poltica pblica, en miras al esclarecimiento de la verdad y la bsqueda de personas desaparecidas. Esto le corresponde a un Estado en democracia o por lo menos en esa va; cuando est hablando de Paz, con los movimientos insurgentes colombianos.

Por ahora, Juan Manuel Santos, sus instituciones gubernamentales y militares, no le interesa nada de ello. Ante este panorama, se pregunta- Una mesa de Paz, con los movimientos insurgentes, ser la solucin social? Ser posible la Paz que habla Santos, cuando contina y consolida mediante la aplicacin de un Plan de Desarrollo, basado sobre una poltica pblica privatizadora, diseada solo por los gremios econmicos y corporativos hasta el ao 2018? : S, se tiene en cuenta, que numerosos territorios viven en el hambre, la miseria y la entrega de los recursos energticos.

La persecucin a lderes de movimientos sociales, indgenas, afros, campesinos, el poco esclarecimiento sobre las fosas comunes en el territorio, el fenmeno de la desaparicin forzada, el incumplimiento y dilacin de los acuerdos a la Cumbre tnica, Campesina e Indgena en relacin a los diversos proyectos productivos, y toda la desestabilizacin progresiva por el cierre y despido de trabajadores, incluye un estado crnico que no logra avizorar internamente una apuesta por la Paz.

Actualmente, no existe informacin clara y precisa, sobre qu sucedi, quines son los responsables, ni mucho menos sancin sobre los miles de desaparecidos, sobre las falsas judicializaciones, los asesinatos de lderes afros, indgenas, campesinos por parte de las fuerzas militares y agentes al servicio del estado, y sobre los innumerables delitos polticos. Mientras esto ocurre, consolida la herencia de un modelo paramilitar al interior del pas, con transferencia hacia la frontera del estado en Venezuela.

II Territorializacin Paramilitar en el estado de Tchira

En 1999, miles de colombianos, una poblacin flotante, desplazada desarraigados por el hambre y la miseria son acogidos por el presidente Hugo Chvez Fras. En este contexto existen estudios realizados por la Asociacin Colombianos en Venezuela, (ACOV), en el ao 2002 entraron 23.000 colombianos; en el ao de 2003 la cifra aument a 69.000. Se calcula que entre 2002 y 2009 han ingresado 480.000 colombianos.4

Son desplazados que se adhieren progresivamente y territorialmente, en un contexto geogrfico hacia la frontera de Venezuela entre Ccuta y el estado de Tchira y Zulia. Los colombianos desamparados por el estado Colombiano, son acogidos de buena fe por el gobierno de Venezuela, dndoles garantas de vida y otros colombianos desplazados por el gobierno de Colombia, se confluyen en la frontera en bandas de paramilitares en el estado del Tchira, en los municipios de Bolvar y Morelia, buscando consolidar un proyecto contra-econmico: instaurando mafias para la economa del petrleo fronterizo, la cual, genera grandes divisas, dira ms que el narcotrfico.


Fuente de imagen: Telesur

Los grupos de paramilitares, instalados por el gobierno colombiano en la frontera, hacen parte de una economa del petrleo, en una red circular en los estados fronterizos de los estados de Tchira y Zulia, cuyos gobiernos son de derecha y opositores al gobierno de Venezuela. All, se instal un circuito econmico: cambios de divisas, corrupcin, contrabando de gasolina, captacin de productos venezolanos hacia Ccuta, intercambio de divisas, mercancas ilegales, narcotrfico, creacin de plataformas para formar corporativismo entre la poblacin al servicio de los paramilitares. Es la implantacin de redes locales econmicas, por parte de miembros paramilitares colombianos, se inserta y genera un corporativismo en diversas redes, es decir, una territorializacin paramilitar. Toda una imposicin de mafias de fronteras, a travs del mercado del petrleo.5

2.1 Cartografa Paramilitar

Esta instalacin de territorializacin paramilitar transnacional, requiri un plan de implementacin a travs de una cartografa paramilitar.6 En el estado de Tchira, esta cartografa temtica, se realiz, bajo un empadronamiento cartogrfico en detalle, logstico, de identificacin de ciudadanos, bajo un trabajo local, con el fin de insertar estos grupos de manera ilegal, en la comunidad fronteriza7, para llevar progresivamente una penetracin territorial de paramilitares. Esta significacin fronteriza, consolida  una hegemona econmica, de manera ilegal con el fin de desestabilizar el paso fronterizo hacia el estado de Tchira y viceversa. Desde Colombia, con esta cartografa corporativa, se implementa el Modelo Paramilitar Transnacional (MPT), transfiriendo hacia la frontera, la aplicacin de un empadronamiento al servicio de grupos paramilitares.

Esto conlleva a una territorializacin del mercado cambiario en la frontera.

Mientras esto ocurre, la democracia virtual en Colombia, Santos, se significa bajo un estado crnico; sin resolver temticas sociales y no logra avanzar, situando su poltica de estado, sobre la consolidacin de las grandes oligarquas, la burguesa industrializada y grupos econmicos que sostienen el corpus del ejrcito paramilitar en algunos departamentos y fuera de ellos. El paramilitarismo, se sabe no se sostiene solo.

En medio de las tormentas sociales, Juan Manuel Santos, mientras habla de un proceso de Paz con los movimientos insurgentes FARC-EP y avanza hacia una mesa con el ELN, consolida un estatuto quo represivo, paramilitar con gran proyecto econmico del capitalismo gota a gota, sin gritar, vociferar y alardear como lo haca su antecesor: lvaro Uribe Vlez. S, para ello, tiene que poner una cruz a ms de un colombiano, lo har. l como eslabn de una familia hegemnica y sin escrpulos quiere pasar a la historia como un hombre de bien, de paz, demcrata, as sea que esa paz cueste lo que cueste, como lo expresara un da: la Paz se consigue a las buenas o las malas8 entonces, cabra preguntarse- Cul es la Paz que habla Santos, si no combate los organismos paramilitares?

Santos no es ningn Beato, ni un santo con nimbo, es un hombre recubierto, aciago, con un retoricismo discursivo militar y guerrerista. En ese trazo, se configura toda su alianza con el paramilitarismo nacional, trasladando a la frontera de Tchira y sus municipios ms prximos el Modelo Paramilitar Transnacional (MPT), esto sin duda, tiene una importancia externa en temas sensibles de su eje y proyecto poltico:

1 Su consolidacin regional: el petrleo y las concesiones econmicas de los territorios a pases multilaterales, como respuesta al modelo neoliberal, que propugnando un paramilitarismo interno en Colombia y fronterizo en contra del territorio Venezolano. El petrleo es el objetivo.

2 El proyecto de extraccin en la Mega-Minera- es la afirmacin de lo iniciado por lvaro Uribe Vlez, su prioridad es la entrega de los territorios a las multinacionales en la explotacin de los hidrocarburos: la extraccin minera, y lo recursos hdricos para entrar en concesin de privatizacin. Se evidencia en su periodo la seleccin de asesinatos de lderes, miembros de sectores populares y la muerte de 25 sindicalistas durante su periodo.

3. La consecucin de los TLC, acuerdo econmicos multilaterales, afianzando su poltica exterior al servicio de un modelo capitalista, con aplicaciones de estrategias neoliberales y cambiaras en detrimento de un modelo de desarrollo social y participativo., En ese trazo, las comunidades de base, las organizaciones populares, los sectores campesinos, afros e indgenas, no son tomados a consideracin con sus propuestas. Estn fuera de all.

Juan Manuel Santos, como gobernante inescrupuloso, segn l, su postura de hombre de paz hay que creerle, pero solo, esa credibilidad reposa en la terminacin de cada frase. No es inexperto, ni ingenuo, todo lo contrario, bien agudo y perseverante en lo que reguardan sus palabras. No hay confianza mancomunada, con los sectores populares, pues imperan los asesinatos selectivos, no las masacres. En l, la realidad se vuelve rebuscada, es una frontera cogitabunda, aparece sostenida bajo una nube gris sobre lo que promete pblicamente, y lo que sostiene como eslabn de una clase dirigente, oligrquica y cerrada. Su trabajo poltico actual, es una esfera sostenida, corporativa, privatizadora, al servicio de los grandes grupos econmicos, bajo el modelo capitalista, que bajo un retoricismo expresa una poltica de niebla brumosa, densa y serpentina. Juan Manuel Santos, parece un escarabajo y sin duda, lvaro Uribe Vlez, una mosca que revoletea.

La farsa de estado que se propugna en Colombia, extiende su cielo nublado hacia Venezuela. Santos acomoda su pavesa histrica, la convierte en su nube selectiva y guerrerista, no solo, contra los sectores populares en Colombia, sino que transfiere la guerra, hacia el Estado de Venezuela.

Notas:

1 La frontera colombo-venezolana tiene aproximadamente 2219 kilmetros.

2 El domingo 9 de mayo del 2.004 , la inteligencia del estado venezolano, detectan en la Hacienda Daktari, en una zona montaosa del Municipio el Hatillo, propiedad del Maya Mero Robert Alonso a un gran grupo de 153 paramilitares Colombianos que venan siendo entrenados para fraguar un atentado tipo comando para asesinar al mandatario venezolano, Hugo Chvez. Ver: http://www.aporrea.org/ddhh/a168381.html Ver sobre este punto, la presencia paramilitar en el estado de Tchira y Zulia http://www.telesurtv.net/telesuragenda/Venezuela-infiltrada-por-paramilitares-colombianos-20150826-1326.html

3 Ver un poco el tema: http://www.telesurtv.net/news/Venezuela-captura-en-guarimba-a-paramilitar-colombiano-vinculado-a-Uribe--20140409-0053.htmlhttp://www.telesurtv.net/news/Venezuela-captura-paramilitares-colombianos-en-Caracas-20150713-0030.html

4 Ver http://www.correodelorinoco.gob.ve/tema-dia/cada-dia-huyen-a-venezuela-300-colombianos-y-colombianas/

5 Ver sobre esta reflexin la entrevista actual del periodista Dick Emanuelsson- a Juan Carlos Tanus, coordinador de Colombianos en Venezuela sobre los verdaderos motivos del cierre de la frontera colombo-venezolana en el estado de Tchira. Escuchar la entrevista completa: https://app.box.com/s/khqaxfyeedrc39ejq6sxa5ic69e4ytek y http://venezdickema.blogspot.com.co/2015/09/18-millones-colombianos-consumen-la.html?spref=fb

6 Para este caso es necesario, hacer referencia como en Colombia el trabajo de una cartografa paramilitar, se encubri en el ao de 1.999 con las mal llamada Cartografa social, que sirvi para la identificacin geogrfica, es decir, el empadronamiento de lderes del sector campesino a nivel nacional. Esta cartografa social, fueron programas llevados a cabo entre universidades, gobiernos departamentales y alcaldas locales. Estos mapas temticos, fueron la ruta posterior y progresiva en los territorios, por parte de las Autodefensas (paramilitares) para realizar ejecuciones sistemticas y corporativas en los territorios en Colombia.

7 Versin oral de un lder en frontera.

8 Ver sobre esta declaracin: http://www.elespectador.com/noticias/paz/paz-se-consigue-buenas-o-malas-santos-articulo-438586

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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