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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2015

Dictadura siria, Estado Islmico y crisis de refugiados

Santiago Alba Rico
Berria


La llamada crisis de los refugiados sirios obliga a abordar dos niveles de anlisis. El primero es el de la atencin inmediata a los fugitivos, lo que implica sin duda la interpelacin a nuestros gobiernos, el cuestionamiento de las cuotas de acogida y la revisin de las polticas de asilo de la UE. Este debate, promovido por la urgencia, deja fuera el genocidio estructural en nuestras fronteras, la engaosa y peligrosa distincin entre migrantes y refugiados y la defensa del derecho universal al movimiento en un marco global en el que la soberana nacional, y el valor de los pasaportes, es ignominiosamente desigual. Aqu hay un enfrentamiento claro entre -de un lado- los gobiernos y los partidos de derechas y -del otro- la izquierda en su conjunto.

Pero hay un segundo nivel que tiene que ver con la geopoltica y la revisin de las alianzas en el Prximo Oriente. El repentino y fulminante sarampin de los refugiados, que parece volcar sobre Europa un dolor que hasta ahora haban soportado los pases limtrofes con Siria (Turqua, Lbano y Jordania), ha vinculado en la percepcin de la opinin pblica el xodo sirio a la violencia del Estado Islmico. Esta asociacin falaz olvida que, segn la ACNUR, el 11 de julio de 2014, antes de la invasin de Iraq y Siria por parte del EI, haba ya 3 millones de refugiados sirios en la regin y que, si en el ltimo ao esa cifra ha aumentado en 1 milln, la decisin de los refugiados de desplazarse a Europa est relacionada sobre todo con la disminucin de las ayudas econmicas a los refugiados (en Turqua, Lbano y Jordania) por parte de Europa y EEUU.

Igualmente hay que recordar que, segn diferentes organizaciones (el Observatorio Sirio, Amnista Internacional o Human Rihts Watch), el 90% de las vctimas civiles del conflicto sirio en los ltimos cuatro aos deben ser atribuidas al rgimen criminal de Bachar Al-Asad. En torno a 10.000 (2.770 nios) habran muerto como consecuencia de los bombardeos areos con barriles de dinamita slo en los seis primeros meses de este ao. Por contraste, en su primer ao de existencia los asesinos yihadistas habran matado -segn fuentes- entre 1.100 y 1.900 civiles, de los cuales ms de 100 (entre 100 y 145) eran nios.

No obstante estos datos, se ha asentado en nuestra opinin pblica la idea de que el peligro para los sirios -y tambin para Europa- es el Estado Islmico. Y aqu, curiosa y dolorosamente, estn de acuerdo los gobiernos que atienden a regaadientes a los refugiados, la extrema derecha que los concibe como enemigos y un sector de la izquierda antiimperialista que apoya los crmenes de Bachar Al-Asad. En colusin con las organizaciones ultranacionalistas y fascistas, esta "pardizquierda estalibana" se hace eco de la informacion transmitida por la agencia rusa de noticias Sputnik y por el propio Bachar Al-Asad, segn la cual miles de yihadistas con pasaportes falsos estaran entrando en la UE, camuflados entre los refugiados, para atentar contra los europeos. Por su parte, ya lo hemos visto, esta asociacin entre la amenaza yihadista y el dolor de los refugiados est siendo utilizada por los gobiernos europeos para plantear nuevas intervenciones en Siria y promover (como explcitamente declar nuestro ministro Margallo) una rehabilitacin del rgimen sirio, rgimen que las potencias occidentales no slo han renunciado a derrocar sino que, tras los acuerdos entre EEUU e Irn, se ha convertido en el socio privilegiado para cualquier solucin poltica. Alguien puede pensar que es el EI el que ha convertido a Al-Asad en un interlocutor necesario; mi opinin, al revs, es que es el nuevo orden medioriental el que hace del EI el pretexto perfecto para ceder ante el protagonismo regional de Irn, mximo aliado del dictador sirio.

Tal y como estn las cosas, se trata de aliviar el sufrimiento de los sirios por cualquier medio. Pero no olvidemos jams a los responsables de este dolor y de la derrota de la democracia en Siria: en primer lugar el rgimen asadiano y los que lo han apoyado (Rusia, Irn, Hizbullah); pero tambin los que lo han combatido hipcritamente, sin hacer nada o desviando recursos y armas hacia los yihadistas que hoy hay que bombardear (Arabia Saud, Turqua, EEUU, la UE). Mucho cuidado: si el EI parece justificar la dictadura de Bachar Al-Asad, una mala solucin para Siria justificar al EI y agravar todos los sufrimientos: ms dictadura, ms bombardeos, ms refugiados, ms terrorismo.

Y vuelta a empezar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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