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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-09-2015

Las suicidadas

Lidia Falcn
Pblico.es


Se ha hallado el cadver de Denise Pikka Thiem, que desapareci en el camino de Santiago el 5 de abril pasado. Durante cinco meses no se encontr ninguna pista sobre ella. Ni Guardia Civil ni vecinos fueron capaces de encontrar los restos de la desaparecida, que evidentemente estaba muerta. Pero hace unos das el senador norteamericano John McCain apareci pblicamente mostrando su alarma por la falta de noticias de su paradero, preocupado puesto que era ciudadana estadounidense, y ofreci al gobierno espaol la ayuda del FBI para proceder a las investigaciones. Y hete aqu que a los dos das salan 500 hombres a rastrear los campos, y en cuestin de otros dos detenan al presunto asesino y le hacan confesar donde haba escondido los restos!

Me pregunto si la desdichada mujer, negra, hallada calcinada en el container de Nerva (Huelva) hubiese sido ciudadana estadounidense nuestras fuerzas de seguridad del Estado, el fiscal, el juez del juzgado de instruccin y los mdicos forenses, quiz hubiesen decidido que la muerte se produjo por violencia ejercida por otras personas y no por suicidio, y hoy estaran investigando seriamente lo sucedido.

No ser posible que los forenses, la Guardia Civil y el Ministro del Interior que ha aparecido hoy en la televisin presumiendo del xito de la investigacin- comuniquen a McCain que Denise Pikka se ha suicidado. Porque no hay como ser ciudadana de los Estados Unidos de Amrica del Norte. Ser ciudadana espaola, y supongo que en el caso de la negra de Nerva ni eso, no garantiza que tu Estado se sienta responsable ni de tu seguridad en vida ni de la investigacin de tu muerte.

En nuestro pas se est dando la proliferacin de casos de suicidadas, en condiciones realmente extraordinarias, que ni siquiera por la singularidad que muestran merecen ser investigadas.

El diario La Provincia de Las Palmas del 4 de septiembre de 2015, publica una curiosa crnica, que reproduzco por su originalidad:

El suicidio de una ciudadana britnica en la localidad turstica de Corralejo, municipio de La Oliva, ocurrido el pasado da 20 de agosto, suscit una serie de dudas entre los investigadores derivada de la posibilidad de que tras su muerte se escondiera algn tipo de delito, hasta el punto de que se efectuaron dos autopsias. Las dos determinaron que la causa del bito fue suicidio. Con todo, tras la primera revisin forense, la investigacin se mantuvo abierta. El escenario y las circunstancias de la muerte alimentaban algunas sospechas.

Charlote J. R., una joven inglesa de 27 aos, resida desde haca tiempo en el complejo de apartamentos El Sultn, en Corralejo, con su familia. Tena dos hijos y en el momento de su fallecimiento se encontraba embarazada de un mes y medio. La muerte se produjo con un cuchillo de grandes dimensiones y el cuerpo presentaba tres cuchilladas profundas en el trax, que originaron la muerte casi instantnea. Los agentes de la Polica Judicial de la Guardia Civil, tras analizar los hechos que rodearon el trgico suceso, determinaron inicialmente que el fallecimiento se produjo de forma voluntaria. Estas conclusiones tambin fueron refrendadas por los resultados de la necropsia.

Sin embargo, el proceso de investigacin, pese a las escasas diligencias practicadas, pues no se interrog a los vecinos, ni se llevaron a cabo ms anlisis, se plante una serie de dudas derivadas de la inspeccin ocular de la vivienda donde fue hallado el cadver. Los agentes se encontraron con el hecho de que el lugar en el que ocurri el suceso estaba absolutamente limpio. No quedaban rastros de sangre en el cuchillo. Por si fuera poco, incluso se haba procedido al lavado de diversas piezas de la ropa de cama de la finada. Todas estas circunstancias hicieron sospechar que tras el bito pudiera esconderse un delito.

Al conocer estos detalles y como quiera que en los ltimos meses se ha detectado en el conjunto del pas una tendencia a hacer pasar como suicidios algunos casos de violencia de gnero, el juez de guardia el da que ocurrieron los hechos solicit una segunda autopsia.

Muerte voluntaria

En la nueva necropsia realizada por otro forense se encontraban presentes agentes de la Polica Judicial de la Guardia Civil. A pesar de las dudas que se haban generado el resultado fue el mismo: muerte voluntaria.

Este peridico intent conocer la opinin de la familia de la fallecida. Sin embargo, en un ambiente de clara hostilidad y sin apenas mediar palabra, no quisieron recibir a los periodistas de este medio. Los vecinos de los apartamentos prximos a la vivienda donde se produjeron los hechos tambin evitaron pronunciarse sobre la muerte de la ciudadana britnica. Las personas a las que se les pidi informacin evitaron no solo identificarse, sino que mostraron un total mutismo sobre las causas que rodearon al suceso y que tantas sospechas gener.

No he visto esta informacin en otros peridicos de ms difusin, ni ha aparecido en las pantallas de televisin ni mucho menos los polticos se han preocupado por ella. Deben de haber considerado sin inters este caso sobrenatural en el que una mujer puede matarse acuchillndose tres veces en el pecho y despus lavar las ropas de la cama, el suelo y el cuchillo. Ya se sabe que las mujeres son muy apaaditas y curiosas y esta, an muerta, no iba a dejarlo todo sucio para que los vecinos la criticaran por dejada.

Resulta enormemente significativo que el redactor de la noticia en La Provincia diga que como quiera que en los ltimos meses se ha detectado en el conjunto del pas una tendencia a hacer pasar como suicidios algunos casos de violencia de gnero Si sigue esta tendencia se reducirn significadamente el nmero de sumarios de los juzgados en los casos de asesinatos machistas, lo que siempre es de agradecer cuando se encuentran tan sobresaturados de trabajo.

Tampoco parece que haya llamado la atencin a la polica, al Ministerio del Interior, ni a los reporteros ni a los fiscales y al juez, que ni los familiares, en un ambiente de clara hostilidad y sin apenas mediar palabra, ni los vecinos, quisieran recibir a los periodistas de ese medio de comunicacin.

No quiero pensar que tanto en el caso de Nerva como en el de Las Palmas se hayan ejercido presiones ilcitas por parte de las mafias de diversos sectores del crimen organizado que ordenan no solo las mujeres que han de morir sino cuales asesinatos han de ser investigados y cuales no. Porque eso significara que las mujeres, y sobre todo aquellas especialmente vulnerables: negras, extranjeras, estamos absolutamente inermes y desamparadas en este pas.

Es evidente que hay que ser ciudadana estadounidense para que la polica espaola se ocupe de investigar tu desaparicin y tu muerte.

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2015/09/13/las-suicidadas/



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