Portada :: Venezuela :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2015

Adis al chavismo

Roland Denis
Rebelin


Al paso por calles y campos, si en algn momento cualquiera de nosotros ha tenido que ser parte de la historia reunida en estos ltimos 20 o 30 aos, sin duda alguna se encontrar con caras malgastadas, frustradas, rabiosas, despidindose de una historia que al fin y al cabo es la de ellos y ellas, la historia por muchos aos apasionada de lo que se ha llamado el chavismo. Una despedida que no es formal, se mueve entre la duda y hasta el llanto, en otras con la alegra de descargarse de un peso insoportable, pero despedida al fin de la historia que no se pudo.

Este escrito ya desde hace mucho tiempo ha debido hacerse, pero ya es hora de echarlo sobre la rueda pblica, palabras que en realidad tienen una connotacin tan personal como poltica. Poco importa, porque ni en lo ms ntimo dentro de todos los perfiles de una vida controversial siempre se van uniendo irremediablemente los asuntos personales y los polticos, las cargas sociales y propias que llevamos por dentro. Es por eso que las cosas en definitiva hay que decirlas si algo todava tiene sentido decirse. La revolucin son tonteras romnticas, utpicas, quizs, pero que cobran toda su razn de ser cuando vemos como el corazn se une a la cantidad de sueos que han atravesado nuestras vidas, y que muchas veces han tenido que sufrir la atrocidad de las bestias represivas; dolor y querencia all est la confrontacin imposible de resolver. Y as como han tenido que sufrir al brbaro tambin han sentido la maravilla de la apoteosis colectiva en su propio grito. Seres desplegados pidiendo el olvido a toda la maldicin centenaria de la esclavitud, la pobreza y la sumisin para al fin hacerse dueos de sus cuerpos y tierras, que quisieron en su momento decirle adis para siempre a esa historia odiada. Esa era la revolucin y seguir sindolo pero en su senda perdida; la premonicin de un gran fracaso que se revienta ante nuestros ojos, y que en mi caso lo pude percibir desde muy temprano.

Prefiero decir un NO como dice la cancin de la diva a seguir convalidando circunstancias que son algo que nos niega dentro de cualquiera que sea el sentido que le hemos dado a los pasos que uno a uno se han hecho entre luchas y sueos, ese es el mensaje latente que se siente tras bastidores de miles y miles de gentes que an hacen lo posible de darle algn sentido a alguna franela roja que les sobra en el armario. Venezuela es un pas mediano, sin connotacin alguna dentro de la risa imperial que no sea su inmensa masa de recursos minerales y biocarburos, pero lleno de recordatorios legendarios que la vuelven una ensalada entre los mitos repetidos y las presencias de certeros engaadores a la zaga de la riqueza pblica concentrada entre el BCV y PDVSA. Curioso pas que no tiene nada que ofrecer en lo que acontece a su actualidad pero es el bolsn originario de todos los herosmos "nuestramericanos". Un meollo al fin sin sntesis posible entre grandezas pasadas y la realidad ms inanimada sujeta al mando de quienes jams entendieron lo que es un paso a favor de la alegra colectiva, ni tampoco les interes en lo ms mnimo. Cuando no hay visin de nacin, no hay colectividades profundamente morales y mucho menos de una nacin que propone al mundo una vida radicalmente distinta a la que nos impuso el devastador capitalismo, cuando ella es simplemente una guerra que se mueve entre discursivas grandiosas de herosmos pasados y las ansias desesperadas por tomar el control de las rentas de riqueza que deja el subsuelo sortario, entonces pueden estar seguros que la razn revolucionaria y emancipadora rpidamente se esfuma, como ciertamente ha pasado y con ella lo mejor del chavismo.

El chavismo se fragu como una apuesta subversiva que supo en su momento recoger todas las fuerzas que quedaron pendientes luego de los grandes fracasos de las izquierdas armadas y reformistas, al mismo tiempo que una jugada con seres gansteriles que supieron entender que lo mejor era entremezclarse con la dispora rebelde que desde mediados de los aos ochenta no tuvo manera de contenerse, poniendo bajo la mesa muy bien escondida el verdadero conservadurismo que una en una misma cofrada conspirativa al gnster con el ser ms reaccionario, unidos al vuelo subversivo de los soadores. Desde esa majestuosa ensalada donde no hay sabor que se combine, es que se entiende que el nuevo apogeo revolucionario tena que asumir las formas de una gesta caudillista, como en efecto pas. De hecho era imposible para aquel entonces una direccin colectiva, ideolgicamente homognea, ms bien las apologas a la diversidad, a la horizontalidad que una y otra vez repetimos, en nuestro caso particular paradjicamente no eran ms que una bienvenida al caudillismo, un rechazo al nosotros unificado y organizado y una raro retraimiento al pueblo liso y pobre comandado por su hijo elegido, de siglos pasados. Por estas mismas razones, era inaceptable la emergencia de un caudillo imponente y desptico, sino un aprendiz de la base popular que dio vida; la maravillosa senda y personalidad de Chvez. El tambin tena que ser diverso y horizontal, es decir, igualitario, algo que Chvez entendi y milit en ello, aunque me haya pateado en la cara el libro de Los Fabricantes de la Rebelin, por indudable soberbia.

Desgraciadamente ese mismo aprendiz de multitudes, de sus sueos y de sus programas, de la radicalidad extrema a la hora de proponer un nuevo horizonte a nuestro pas, de esa fantasa inicialmente maravillosa del poder popular, del vomitar cualquier pasado para hacer cierta la posibilidad de algo que se asemeje a la realizacin material bolivariana, al mismo tiempo convirti en tesis de gobierno arrastrar esa ensalada gansteril que poco a poco se fue comiendo no solo las antesalas burocrticas de la presidencia y ministerios sino a colectivos, dirigentes, cuadros histricos de la lucha revolucionaria. Si hay un legado de Chvez realmente oscuro es el no haberse sacado de encima el caudillo que lo obligaron a ser para convertirse en el dirigente con disposicin a utilizar el mando de Estado en contra del sustrato gansteril que lo acompa en su fase conspirativa y posteriormente democrtica.

Esta maraa de situaciones tengo aos tratando de entenderla despus de sufrirla, en algunos casos de escribirla, sin mayores xitos, lo cierto es que tena que suceder lo que hoy sucede para tomar el paso del cual muchos sencillos seres de mi pas hacen sin mayores complejidades mentales, aunque sean muy intensos sus sentimientos: el adis al chavismo. Una revolucin supone situaciones de dura decisin que llevan consigo todos los riesgos de la historia, sin esas decisiones es absurdo, cobarde y mentiroso hablar de ella y mucho menos dirigir en nombre de ella. Si aqu no se hizo desde los inicios que era indispensable entonces desde hace mucho tiempo hemos debido hablar en estos trminos. El chavismo muere con Chvez al igual que el fidelismo muere con la ida de Fidel de la direccin de Estado. Cuba y Venezuela han sido las ltimas utopas de Estado revolucionario encarnadas en los hroes que le dieron paso. Chvez al no romper con el caudillo que le crearon alrededor suyo, no tuvo otra salida que gritar la necesidad de la ruptura cuando su vida se saba acabado, pero aun as, y personalmente sin entender an porque no se atrevi a ello, dejo intacto el sustrato gansteril. No entiendo porque ms miedo se le tiene al poder que te rodea que a la propia muerte. Es que las estructuras de burocrticas de Estado son tan inmensamente poderosas que an frente a la evidencia de la muerte se imponen?. Aqu hay algo que no entiendo, es un fondo metafsico desconocido o simplemente alguna informacin que me falta, o ser que soy un imbcil.

A partir de all ha venido un desastre que harto estamos de denunciarlo en sus efectos y orgenes material-econmicos, polticos, sociales, pero en este caso no se trata de repetir lo gritado. Un amigo me deca que en estos das en uno de estos programas de chismes contra la oposicin de Diosdado Cabello, el amigo ya no solo habla de chismes acompaados por cualquier cantidad de discursos de Chvez, sino que ahora, asemejando al caudillo, hace programas junto a civiles y militares que lo aplauden. Pero burlndose de su hroe y comandante, hace poco monta un programa donde su pblico militar y civil, aplaude nada menos que una hora de televisin presentando a su familia. No es la familia de su cachifa que las deben tener a montones la que vale, no es la familia haciendo colas condenada a un sueldo prrico que no es ms que explotacin pura de una fuerza de trabajo que paga con su esfuerzo lo que otros han desfalcado, es su familia, padres, tos, hijos, hermanos, y dele, gozando las consecuencias infectas de una historia. Su goce es el retrato perfecto de la burla a nuestra explotacin como pueblo. Pero en fin, ms que el aborrecimiento que personalmente me da semejante manipulacin meditica con valores fotogrficos "gomecistas" o propios de las culturas pictricas de la oligarqua del siglo XIX, quiero simplemente acotar que el adis al chavismo no es solo del honor indignado del pobre, es tambin de los que se gozan con televisin al frente, todas las divinidades del poder. Si mi familia es lo bonito, el caudal de una fama poltica heredada, entonces mi amigo usted qued absorbido del todo dentro de una equivalencia sonmbula de que su familia pueda ser el retrato de algn placer que dignifique al ser nacional. Que locura egocntrica, reaccionaria y hedonista!...Adis al poco chavismo realmente profuso y de pueblo que queda!...y smenle una cuota simblica evidente: militares aplaudiendo el acto, es al mismo tiempo un mensaje de terror que bajo sus sonrisas compradas nos estn aadiendo haciendo uso familiar del orden meditico que controlan.

El poder corrompe, si claro pero ms all de todo el poder es una creacin histrica desde que un hombre se puso por encima de otro creando las diferencias sociales, algo que solo desde Maquiavelo se entendi cuan poco tena que ver con lo moral s mucho de la capacidad de mover las tcnicas de la manipulacin de circunstancias en la relacin amigo-enemigo. Fue genial su aprendizaje o lo que inspir, dej en claro de que se trata la poltica frente a un mundo que se preparaba para invadir el mundo bajo su modelo mercantil-explotador que habran de llamar democracia. El chavismo como a todos le toc tambin corromperse, reproducindose en un legado de digna manipulacin maquiavlica donde a diferencia de tantas memorias revolucionarias pasadas no deja materialmente nada. No deja nada que suponga inteligencia, productividad, ciencia, organizacin colectiva, de lo cual podamos estar orgullosos a pesar de todo. Es un legado vaco y meramente simblico, donde solo los pocos que han podido resistir al cerco violento y burocrtico al que han condenado este pas, quedan medrando un grito revolucionario y autogobernante posible: comunidades, comunas, rdenes de control obrero decadas, sin posibilidad alguna de unificarse para despedazar esta infernal burla. Eso ahora es imposible, ms tarde quizs pero los pasos de unin habr que darlos. Y son muchos y largos.

El adis al chavismo es el adis a un extraordinario sueo que frente a nuestras caras se nos convirti en una pesadilla, en una especie de maldicin a la cual todas las tendencias que se dicen revolucionarias da a da le proponen una salida; unas ms principistas, otras ms pragmticas, otras valientemente se despegan del comando poltico oficial. Pero as mismo, todos los das esto va perdiendo ms y ms sentido, ya que el chavismo dej de tenerlo, siendo intil proponerle salidas cuando su esencia qued totalmente ahogada en el fichaje gansteril que gobierna el gobierno, gobierna sus bases, gobierna el saqueo monumental que han generado.

Los afiches del recuerdo chavista y del mismo Chvez se desmoronan ante la indiferencia colectiva, para pasar a la nada, al smbolo sin contenido propio de los capitalismos informticos, esa esttica del vaco que inauguraron ya hace unos aos nuestros esplndidos esculidos. Y esa es precisamente la razn por la cual el chavismo muere condenando a todo un pueblo a la improductividad, fascinado por la capacidad de manipulacin que le ha dejado su comandante-presidente y que se la arrebatan despus de muerto, pero deshacindose a su vez en esta fascinacin mediatizada. Se olvidaron de hacer el clculo en el tiempo de cunto funciona semejante imposicin al subconsciente colectivo. Ya lleg su fin, ya lleg el adis que millones le estamos dando.

Estoy seguro no obstante, que este adis, y los que se van a ir acotando, no son solo un final de frustraciones dejando castrada la aventura revolucionaria. Precisamente ese enorme vaco, ese contexto de radical improductividad con que deja tirado el chavismo este pas, puede ser al mismo tiempo, el punto de partida de un nuevo brote soador, sin caudillos ni ordenes simblicos preestablecidos, de relaciones directas, horizontales, comunicantes y productivas entre comunidades de seres trabajadores donde resplandezca de nuevo la moral del alzado. Sin nos fijamos en el proceso de pacificacin de las FARC y probablemente el ELN en Colombia, tambin podra decirse que muere lo que fue un gran sueo lleno de sangre. O la misma Cuba de donde renace el placer de la usura y la acumulacin, despus de dcadas de increbles esfuerzos, combinada a la amistad con los EEUU. Puede ser que generaciones que ya hemos pasado los aos nos quedemos atrapadas en esta frustracin, tratar que no sea mi caso. La sangre "nuestramericana" no se va a quedar quieta, y mucho menos entre nosotros venezolanos donde el chavismo al irse finalmente al carajo, nos deja todo por hacer, vivitas las utopas de quien no acepta morir entre afiches y propagandas; la nada nos forzar a la creacin. Un mundo nuevo sigue por crearse y la belleza vital del Che que todava muerto pareca en vida, lo sigue inspirando, mientras tanto vyanse al coo de lo que sea grandsmos farsantes, ladrones, mentirosos, traidores, que el pueblo venezolano y "nuestramericano" pide paso, y si no se lo dan ser de nuevo con su sangre que sabr drselo, no hay pueblo vencido!.

* Roland Denis es Luchador popular revolucionario de larga trayectoria en la izquierda venezolana. Graduado en Filosofa en la UCV. Fue viceministro de Planificacin y Desarrollo entre 2002 y 2003 en el gobierno de Chvez. En lo 80s milit en el movimiento La Desobediencia y luego en el Proyecto Nuestramerica / Movimiento 13 de Abril. Es autor de los libros Los Fabricantes de la Rebelin (2001) y Las Tres Repblicas (2012).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter