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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2015

El Tribunal de paz y los crmenes de Uribe Velez

Horacio Duque
Rebelin


En algunos meses deber ponerse en funcionamiento la nueva jurisdiccin de paz consensuada recientemente entre el Presidente Juan Manuel Santos y el Jefe de las Farc. Con el informe sobre la verdad acerca de la violencia y la guerra en Colombia, esta nueva institucin deber abordar muchos, cientos de casos criminales, uno de los cuales resalta por la magnitud de sus hechos, es el de lvaro Uribe Vlez y su cadena interminable de delitos y actos de sangre contra la sociedad.

Justicia pedimos millones de colombianos a los nuevos magistrados, muchos de ellos extranjeros y reputados juristas.

El proceso de paz sigue su marcha inexorable. La cristalizacin de un gran consenso sobre el tema de vctimas y justicia es un acontecimiento poltico de gran envergadura, acompaado por la presencia y el saludo cordial entre el Presidente Juan Manuel Santos y el Jefe de las Farc en la ciudad de La Habana, con la voz de aliento del Papa Francisco, quien inst a proseguir en las tareas para que el fin de la guerra en Colombia sea un hecho inminente.

Tenemos ya un amplio acuerdo en materia de justicia para la paz, con un pivote en la accin restaurativa o reparadora, descartando la accin punitiva y carcelera que refleja la visin de la ultraderecha retrograda y fascista.

La coincidencia alcanzada y pactada crea una jurisdiccin especial para la paz, la que se materializar en un Tribunal de paz, cuatro salas de justicia y 20 o 40 magistrados, varios de los cuales sern reputados juristas internacionales, alejados de las presiones y cuotas politiqueras de los clanes dominantes en el Estado oligrquico colombiano que son los que siempre han definido las putrefactas instancias judiciales vigentes con las Cortes conocidas donde pululan personajes delincuenciales como Jorge Pretel y cia.

La nueva instancia judicial de paz, cuya constitucin depende del trmite del Acto legislativo que le otorga facultades especiales al Presidente Santos y de un amplio y solido informe sobre la verdad de la violencia ocurrida durante las ltimas dcadas, como una accin sistemtica estatal para eliminar a la izquierda y a los movimientos democrticos, debe avanzar en profundas investigaciones criminales y en decisiones en cuanto a penas para los principales sujetos involucrados en actos de exterminio sistemtico de quienes ejercieron el derecho a la oposicin y critica de un sistema social y poltico organizado para proteger los intereses de la casta dominante en la nacin, sus regiones y municipios.

Una de las situaciones que deber avocar dicha esfera ser la situacin criminal del seor lvaro Uribe Vlez, quien ha pretendido, de mil formas, dejar en la impunidad la larga cadena de delitos cometidos en su vida privada y pblica, como funcionario de varias entidades del gobierno.

Uribe Vlez el socio de Pablo Escobar y las bandas del narcotrfico; el creador y promotor de los grupos paramilitares; el cmplice de las masacres y asesinatos de campesinos, sindicalistas, lderes de la UP, activistas de derechos humanos; el impulsor del desplazamiento violento de ms de 6 millones de campesinos; el gestor de la parapoltica con decenas de funcionarios asociados a la criminalidad; el artfice de la infiltracin paramilitar en el Estado; el cerebro de los falsos positivos; el organizador de las interceptaciones telefnicas de magistrados y de miles de opositores a su rgimen; el socio de generales asesinos y narcotraficantes; el facilitador del saqueo a los recursos del Estado; y el invasor de otros Estados.

Ese sujeto. Esa metfora criminal convertida en la pesadilla colectiva de millones de seres humanos por su demencial conducta, debe ser objeto de atencin especial por el nuevo ente judicial de paz.

La paz de Colombia requiere que l y sus miles de secuaces sean sometidos a los procesos penales correspondientes. Esa es la exigencia de millones de colombianos, de millones de vctimas que hoy vivimos el desamparo y la marginacin colectiva.

Hay que seguir recogiendo y reuniendo, como lo hace con disciplina y tenacidad el Senador Ivn Cepeda, todos los indicios y todas las pruebas para llegar con ellas hasta las salas del Tribunal de paz que se creara para que proceda la correspondiente instruccin penal, las acusaciones necesarias y las sanciones de rigor contra este criminal de guerra. En esa tarea no habr descanso nunca. Tngalo por seguro Uribe Vlez. Nos vemos en los estrados judiciales de la paz.


Nota 1. Miente Gustavo lvarez Gardeazabal en su columna Ariete de hoy 28 de septiembre en el peridico ADN de Bogot (http://diarioadn.co/bogota). Jams ANNCOL ha pedido paredn para las uribestias, como l. Este transformer literario, que en otras pocas supo hacer la radiografa descarnada de la violencia chulavita en su natal Tulu, con los aos muto en un politiquero inescrupuloso, lo que le ocasion algunos aos de prisin domiciliaria, por malos manejos como Gobernador del Departamento del Valle del Cauca. Hoy, en su papel de francotirador y defensor del caballista del Ubrrimo, se da licencia para macartizarnos con los muy consabidos artificios del anticomunismo de la gusanera cubana de Miami. Gustavo, paredn uribista el que nos hicieron con los falsos positivos de su jefe AUV, frente a los cuales Usted call muy orondo. Eso se llama cinismo y falta de tica. Se llama falta de honestidad. No le parece?

Nota 2. Tiene razon el Senador Horacio Serpa quien hace notar el doble juego frente a la paz del Vice Presidente German Vargas Lleras, una reconocida ficha de la ultraderecha militarista. Este alto funcionario, haciendo un uso desaforado e ilegal de los recursos publicos, le hace zancadilla al proceso de paz mediante su respaldo abierto y parcializado a las candidaturas neoliberales y reaccionarias como la de Pealosa a la Alcaldia de Bogota, quien se propone desmantelar las conquistas sociales alcanzadas en los ultimos aos en la Capital de Colombia, y a los candidatos de la parapolitica que patrocina la mafia narca de los Char en la Guajira y otros sitos de la Costa Caribe, al igual que a los candidatos de la delincuencia gubernamental en el departamento del Quindio. Bien planteada la denuncia por el excandidato presidencial. Que Vargas Lleras renuncie y deje de saboterar la paz desde las altas esferas gubernamentales (http://www.olapolitica.com/vicepresidente-pe%C3%B1alosa-y-endoso-0.html)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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