Portada :: Colombia :: Dilogos de paz 2012-2015
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-10-2015

Entrevista con Diego Martnez, miembro de la Comisin Jurdica que particip en la propuesta de Justicia en los acuerdos de paz en La Habana
Hemos encontrado una salida para la impunidad

Silvia Arjona Martn
Prensa Rural


Estos das se ha producido un hito histrico para Colombia. La paz definitiva se dibuja tras el acuerdo de justicia firmado entre las partes sentadas en la mesa de dilogos en La Habana: el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias Ejrcito del Pueblo (FARC-EP). Esta firma bilateral no slo es un hecho histrico para el fin del conflicto armado, que lleva incrustado en Colombia ms de 50 aos, sino que tambin lo es por la forma y el fondo del propio acuerdo: un sistema integral de verdad, justicia y garantas de no repeticin con un componente especial para abordar las causas y las consecuencias del conflicto armado y basado en la integralidad, no en la pena. Un sistema que pretende juzgar por igual a militares y guerrilleros que hayan cometido delitos de lesa humanidad a travs de un Tribunal Especial de Justicia.

Constituyentes por la Paz ha hablado con Diego Martnez, uno de los miembros de la Comisin Jurdica y quien particip en la elaboracin de la propuesta de Justicia en los acuerdos de paz en La Habana que, con notables signos de cansancio acumulado por las ltimas semanas, de las tensiones y los nervios, se muestra esperanzador, optimista y clarificador para explicar qu supone este importante acuerdo y cul es el rumbo a seguir ahora en y para Colombia.

-Diego, qu significa exactamente este acuerdo de justicia firmado esta semana en la capital cubana?

-Durante ms de mes y medio la Comisin Jurdica, conformada con delegados de las FARC-EP y del Gobierno, construimos una propuesta de justicia para la paz que tiene por objeto encontrar una salida frente al tema de impunidad, con la idea de que la Paz pueda ser el punto sntesis de todos los derechos. Es decir, hemos encontrado una salida para un problema profundo en la sociedad colombiana, la impunidad, a travs de la aplicacin de un modelo de justicia que respete la dignidad de las partes, el carcter poltico de la insurgencia y que intente construir una frmula para afrontar el futuro. Una propuesta de justicia no para someter a las FARC, sino para terminar con la impunidad, una justicia integral para afrontar el futuro. Hemos diseado como una puerta para poder ingresar a una nueva etapa, la cual es la reconciliacin y la restauracin, sin olvidar y sin dejar de respetar los derechos de las vctimas.

-Qu supone este acuerdo de justicia para Colombia pero, especialmente, para las vctimas del conflicto armado?

-Supone que se ha creado un Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparacin y Garantas de No Repeticin que cuenta con una Comisin de Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repeticin que va a tener como objeto escudriar y esclarecer las causas del conflicto armado y las principales formas de victimizacin y garantizar el desmonte del fenmeno paramilitar. Pero por otro lado, se ha creado un componente de justicia para la paz, es decir, que en el marco de lo que hemos venido discutiendo, hemos creado, de manera histrica, un sistema integral con un componente especial del tema de justicia que va a abordar conductas ocurridas durante el conflicto armado. La perspectiva de futuro es lo que hemos llamado la justicia prospectiva. Ir a lo prospectivo es una justicia pensada para ser contada en las prximas generaciones, en relacin a que lo que hoy est ocurriendo en Colombia no vuelva a ocurrir.

-Qu tipo de penas plantea este acuerdo de justicia para quienes supuestamente han cometido delitos?

-Justicia no es nicamente pena, en contextos de terminacin de conflictos armados los estndares cambian y pasan a ser ms relevantes palabras como verdad y restauracin. Por ello, un componente del sistema son las sanciones restaurativas para quienes ofrecen verdad plena, penas retributivas a quienes se sometieron a la jurisdiccin del Tribunal Especial para la Paz, con penas efectivas de hasta 20 aos para quienes no ofrecieron verdad y fueron declarados responsables.

-La justicia no es slo castigo, entonces?

-La justicia no es slo castigo. Existe la justicia restaurativa, desde el punto de vista de la prospeccin, la cual se origin en las comunidades menonitas en Canad y que luego se aplic en Irlanda. Esa justicia era restaurativa, que lograba construir o reconstruir una sociedad y que tena como hecho fundante el reencuentro por la paz, el derecho a la verdad, la reparacin de las vctimas y el derecho de no repeticin.

Nosotros hemos tenido que dimensionar para solucionar un conflicto de ms de 50 aos y es construir un nuevo modelo de justicia dentro de la prospeccin y de la restauracin, de reencontrar la sociedad. Por eso el reto ha sido tan fuerte, porque las FARC-EP han dicho nosotros no nos sometemos a un modelo de justicia de clase, y el Estado deca nosotros tenemos que someter a las FARC. Esos eran los dos grandes los que tenamos, uno por la crcel y otro para trabajar para restaurar a la sociedad, como lo ha demostrado las FARC-EP.

Este modelo de justicia planteado aqu es un modelo histrico. Despus de la Corte Penal Internacional se han hecho ms de 27 procesos de paz parecido a ste y ninguno contempla un modelo de justicia como el acordado. El ltimo modelo que vimos es el de Filipinas y el del Frente Musulmn, que termin con tres prrafos de lo que debe ser una propuesta de justicia para la Paz.

-Hablamos, pues, de dos momentos histricos: uno por la firma del acuerdo de justicia del que usted ha formado parte en el asesoramiento de una de las partes implicadas, y otro por el modelo de justicia particular creado para dicho acuerdo

-Si, y la particularidad es que es un sistema que no basa su funcionamiento en la pena, sino en la integralidad de los derechos de las vctimas, en una integralidad de un sistema especial y nico y que se justifica en la idea de que la paz es el hecho sntesis de los dems derechos.

-Y cmo se traduce esto?

-Las vctimas son el eje fundamental del proceso, sin embargo, la sociedad entera tambin es protagnica de un proceso de bsqueda de la paz, pero el objeto final del sujeto restaurador es reconstruir la sociedad. Es decir, es un proceso basado en las vctimas, pero es un proceso para terminar el conflicto armado. Y que se requiere? Se requiere despojarnos de la venganza, de los odios y de la propaganda de guerra que, lastimosamente, impulsan los medios de comunicacin.

-Qu pasos a seguir quedan para estos seis meses previstos hasta la firma definitiva de la paz por ambas partes implicadas en los dilogos?

-Se debe avanzar en los resultados de la Comisin por el Desmonte del Paramilitarismo y buscar una frmula legtima para ratificar los acuerdos.

-En materia de Justicia, cules?

-Una ley de amnista e indulto, que es una ley del fin de las investigaciones y sanciones penales contra insurgentes y hay que desarrollar los criterios de conexin construidos por la Comisin. Falta el tema de la dejacin de armas, que es el ms complejo, y de pensar cmo debera ser la dejacin de armas, para lo que hay una comisin trabajando en este tema. Finalmente se ha anunciado que en tres meses tras la firma del acuerdo, de darse las respectivas garantas, las FARC-EP dejarn las armas, lo que significa que estamos en una situacin de no retorno del conflicto.

-A pasar de lo mucho que queda an por hacer, es cierto que ya no hay marcha atrs?

-Hay que ser optimistas en que el no retorno es el fin del conflicto armado que incluye un necesario proceso de paz con el ELN. Ya hemos transitado ms del 80% de los dilogos, es decir, de los seis acuerdos se han acordado tres.

-Qu falta an por acordar?

-Terminar el tema de vctimas y el de dejacin de armas, los puntos del fin del conflicto; as como tambin cul ser el modelo para ratificar los acuerdos por parte del pueblo colombiano, y cul va a ser el modelo para incorporar los acuerdos en la legislacin colombiana, que son dos debates distintos. Porque una cosa es el debate para refrendar los acuerdos y tomar una decisin; y otra cosa es cmo se van a incorporar esos acuerdos.

-Y cmo cree que se van a incorporar o que pasos hay que dar para ello?

-Hoy hay un problema muy fuerte porque el Gobierno est realizando acciones unilaterales tendientes a construir marcos normativos o constitucionales que reformen la Constitucin sin consultarlo con la insurgencia. Por lo que el primer paso de esto tiene que salir de las partes, una propuesta de incorporacin de los acuerdos y de refrendacin de los mismos, producto de la mesa, no producto de la decisin unilateral del Gobierno. La insurgencia lo nico que ha dicho es que el acuerdo debe ser entre las partes, sea cual sea ste.

-En cuanto a los movimientos sociales y polticos, deben estar ahora ms activos y vigilantes para el cumplimento de los acuerdos?

-Depende de qu tanto se logren materializar los acuerdos. Sus salvedades se pueden convertir en el proceso de hoja de ruta para las transformaciones institucionales de fondo, que se requieren realizar a largo plazo. Y las transformaciones estructurales e institucionales no son slo un problema de la insurgencia, todo el peso de los cambios est en cabeza de las organizaciones y movimientos sociales.

Pensar que el acuerdo de paz va a solucionar los problemas estructurales del pas, es una quimera, un sueo. Pero s puede ser un pacto de toda sociedad para cambiar estructuralmente el modelo poltico. Es decir, los acuerdos en s representan la hoja de ruta constituyente, existen puntos acordados que debern construirse como normas, pero otros puntos no acordados requieren una nueva institucionalidad constituyente. Si integramos eso con el programa del movimiento social, las propuestas de otros movimientos guerrilleros, por consiguiente se pueden convertir en una hoja de ruta de ms exigencias de cambio del actual modelo constitucional.

-Hablamos de post conflicto o post acuerdo?

-El post conflicto es un concepto no muy bien construido porque ninguna sociedad existe fuera del conflicto, por eso, pensar que la firma del acuerdo va a suponer el fin del conflicto es imposible. La mayora de sociedades han hecho un trnsito de conflictos armados a transicin de aperturas democrticas, es decir, que el conflicto se transforma en otro nivel y empieza a desarrollarse a travs de exigencias, lo que hace que el movimiento social pueda crecer, que existan garantas para que la gente vea con devocin y no con miedo los movimientos sociales.

Entonces lo que va a ocurrir no es un modelo de posconflicto, de tranquilidad, sino al contrario, lo que va a ocurrir es que las luchas sociales se van a fortalecer y transformar. Y es que los conflictos armados se van a transformar en conflictos polticos no armados, por eso preferimos hablar de la categora de post acuerdo, que inclusive puede ser debatida porque tambin es muy incierta: qu es el post acuerdo? Por eso, muchos preferimos hablar de trnsito democrtico constituyente con verdaderas transiciones democrticas.

-En este sentido, sern los hechos en favor de la paz en Colombia los que den valor al proceso?

-S, claro. El mecanismo de guerra y de presin que se ha hecho a lderes sociales genera desconfianza en el proceso por parte de las organizaciones sociales. Por eso es tan urgente el cese multilateral, no slo la confrontacin entre las FARC y el Estado, sino tambin el cese del paramilitarismo, el cese de las judicializaciones a defensores, a estudiantes, a trabajadores Es fundamental el cese de la violencia emitida desde los grandes aparatos, desde el poder de los medios de comunicacin, parte esencial de la guerra psicolgica que intenta manipular la opinin pblica. Hoy el proceso requiere un cese multilateral, un pacto de parar la guerra en todas sus expresiones.

-Y para eso es necesario que los dilogos continen con el resto de grupos insurgentes que no estn sentados en la mesa en La Habana?

-Los dilogos tienen que ser con todas las partes, con todas las guerrillas que estn en confrontacin con el Estado. Por eso es tan importante que se abra el dialogo con la guerrilla del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN), una de las ms importantes que tiene el pas.

De lo contrario, lo que puede ocurrir es un pacto parcial entre una guerrilla y el Estado colombiano, pero ese pacto puede observar que parte de la criminalidad estatal no se desmonte, y como no hay proceso de paz con las otras guerrillas la criminalidad estatal contine, lo que significa que el pacto parcial puede ser afectado. Pero por el otro lado, todo el accionar del Estado, legal e ilegal, se concentre en una de las guerrillas y justifique el mantenimiento de un aparato de guerra que puede terminar justificando la continuidad del paramilitarismo o la guerra sucia. Esto es un poco lo peligroso.

-Se est trabajando ante esto?

-Se est conversando pero es una decisin del gobierno de Juan Manuel Santos. Ahora hay una mesa de acercamiento con el ELN pero an no hay puntos concretos, no se sabe cmo, cundo ni dnde.

-Qu importancia tiene esta firma ante de las elecciones regionales y locales que se avecinan?

-En Colombia siempre estamos de elecciones, la vida institucional del Estado continua. Puede generar tensiones pero si reflexionamos nos damos cuenta que siempre en procesos electorales las FARC han determinado la coyuntura poltica del pas. Santos fue reelegido porque hubo un acuerdo de paz con las FARC-EP. Hoy las elecciones locales dependen de qu tanta favorabilidad ve la gente al proceso de paz. Las FARC-EP han jugado un papel determinante en el quehacer poltico de la vida.

-Qu papel tiene la Comunidad Internacional, a nivel de Estados pero tambin a nivel de pueblos, teniendo en cuenta que hay muchos pases implicados en el proceso y ante el mundo globalizado en el que vivimos?

-S, hay que diferenciar el papel de los Estados del papel de los pueblos en el mundo. Los Estados y las empresas les conviene la paz en este mundo globalizado, les conviene territorios donde puedan fluir de manera libre el intercambio de bienes y servicios, as la paz puede ser un buen negocio.

Pero otra cosa es el terreno de los pueblos, y en ese sentido, el acompaamiento de los pueblos en un proceso de transicin del conflicto a la paz con democracia puede jugar un papel muy importante en acciones de hermanamientos y de solidaridad. Puede generar acciones de respaldo y acompaamiento en materia de garantas, qu mejor que los pueblos del mundo velando por las garantas.

Por eso, en clave de solidaridad de los pueblos, pensamos que tiene que existir solidaridad internacional con el proceso de la paz.

-De qu manera generar esas sinergias internacionales?

-Hay muchos mecanismos pero tenemos que pensar en otras vas como acompaamiento real, exigencias en un mundo globalizado... Hay empresas que, en un momento de transicin hacia la democracia, van a seguir trabajando y explotando los territorios sin el respeto mnimo a los derechos humanos. Y son empresas europeas. Y eso tiene que generar respuestas polticas, jurdicas o de exigencia de cualquier tipo de los pueblos.

Por otro lado, tambin se necesita el fortalecimiento del papel de las organizaciones. Yo creo que en el proceso que viene lo que se va a requerir es que existan nuevos niveles de acompaamiento de las organizaciones sociales al proceso de paz, al conteniendo de los acusados, a garanta de la gente que firma los acuerdos no les ocurra lo que ya ocurri en los aos 50 y 90 que fueron asesinados muchos dirigentes de la guerrilla, caracterstica de todos nuestros procesos pacificadores. Todos los que terminan firmando los dilogos acaban asesinados o disminuidos polticamente. Entonces juegan un papel muy imperante las organizaciones internacionales de derechos humanos, de estudiantes, de trabajadores, las asociaciones polticas

Por ejemplo, qu bueno sera que el movimiento de izquierda en el mundo pudiera acompaar las luchas.

-Qu funcin han tenido las mujeres en los dilogos de La Habana?

-ste ha sido el proceso con mayor participacin de mujeres. Obviamente la falta de participacin de las mujeres en la vida poltica social no es un problema de los acuerdos de paz. Lo que ha ocurrido es que las partes han creado una Comisin de Gnero, algo nico en un proceso de paz, liderado por la comandante Victoria Sandino, y un grupo de guerrilleras de las FARC-EP, y la directora de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, Mara Paulina Riveros. Y esto no ha pasado en ningn proceso de paz en ninguna parte del mundo.

Adems, las FARC han propuesto que el tema del gnero sea transversal a todo el acuerdo y que tenga una comisin de seguimiento, porque no basta con acordar.

-En este sentido, se trabajarn los crmenes contra las mujeres dento del conflicto armado?

-S, pero no forman parte de la poltica, al menos de la insurgencia. El 8% del total de la violencia de gnero ocurre dentro del conflicto armado, mientras que el 92% restante ocurre en la vida cotidiana de Colombia. Es decir, la violencia contra las mujeres no se va a solucionar con el acuerdo de paz, por lo que hay que trabajar para acabar con este problema partiendo de los movimientos y colectivos de mujeres. Eso no significa que el proceso hacia la paz no lleve implcito una perspectiva de gnero.

-Ligado a que los acuerdos no van a solucionar todos los problemas que acarrea la vida de las y los colombianos, influirn al menos para que la situacin se transforme a mejor?

-Los acuerdos pueden producir una verdadera revolucin democrtica en el pas que generen apertura democrtica y que permita que las plataformas de los movimientos sociales puedan ser escuchadas y puedan transitar a ideas de gobierno. Yo creo que el movimiento democrtico puede ver en La Habana una revolucin de cambios, no slo institucionales sino de apertura. Ahora el nuevo enemigo no s cul va a ser despus del acuerdo, pero lo cierto es que las organizaciones sociales ya no lo sern, por lo que la apertura est ah.

El segundo punto es que los acuerdos s que van a permitir cambios estructurales en el modelo de exclusin, de participacin poltica, agrario, que va a permitir otra base econmica que modernice el campo, por ejemplo. Aqu todava el campesinado sigue arando con bueyes y los caminos son de piedra. Nuestra estructura econmica agraria es pre feudal, es atrasada y ni siquiera alcanza niveles de desarrollo pre moderno que mejore el nivel de vida de la poblacin campesina. Creo que el acuerdo va a permitir esto, que las comunidades participen en sus planes de desarrollo, que elijan representantes y que, sobre todo, se encuentre una salida a los problemas de los cultivos de uso ilcito, que es el efecto de un modelo inequitativo y tiene como consecuencias que la gente recurra a cultivar estos productos generando lo llamado delitos de la pobreza, que no es igual a los delitos por ser rico, cuyo fin es intentar sobrevivir en un modelo econmico inequitativo.

-Pero lo que planteas es un cambio de modelo, incluso econmico, a travs de los acuerdos?

-Bueno, si eso ocurre s.

-Y cree que ello es posible?

-Yo creo que producto de los acuerdos van a existir cambios estructurales en el modelo de desarrollo.

La mayor parte de la pobreza del pas est en las zonas rurales y eso tiene que cambiar con los acuerdos. La mayor pobreza en Irlanda del Norte estaba donde estaba el IRA, los catlicos, porque haba unas polticas pblicas de eliminacin de las finanzas pblicas para los lugares donde estaba presente el enemigo, aqu lo que ocurre es algo similar. Si eso no cambia, si no se logra cambiar el modelo econmico, si los campesinos no logran tener espacios de productividad, etc., los problemas no se van a solucionar y la guerra va a seguir. Por eso hay temas centrales como el nuevo modelo de desarrollo rural para crear esquemas colectivos productivos.

-Pero el campesinado en Colombia ya est organizado y trabaja y lucha para mejorar las condiciones de sus vidas y atajar las injusticias que les han sido adjudicadas, no?

-S, claro, pero el punto de partida es que hay un orden inequitativo y que los acuerdos pueden generar cambios. El hecho de que se ha dialogado sobre la ruralidad, los territorios y los cultivos ilcitos plantea un cambio de modelo econmico. Si esto no sucede la confrontacin va a continuar.

-Y qu se plantea desde la mesa de dilogos para estos cambios en el campo?

-Hay un conjunto de medidas acordadas: nueva dimensin rural desde el punto de vista de las Zonas de Reserva Campesina (ZRC), participacin poltica de esas zonas, porque aunque el campesinado est bien organizado no tienen posibilidad de incidencia real porque no hay garantas para que participen.

-Cules son sus expectativas futuras ante estos avances?

-Creo que estamos en una etapa de consolidacin de las decisiones definitivas con que se permita la existencia de un movimiento poltico, pero tambin la decisin de las FARC de construir un movimiento poltico para las transformaciones. Esto va estar muy ligado a las garantas que otorgue el Estado colombiano.

-En este sentido, yo soy optimista moderado.

-Por qu moderado?

-Porque cualquier cosa puede ocurrir. Los momentos finales son los ms difciles porque son los de mayor oscuridad. Cuanto ms nos acercamos al final, siempre surgen las oscuridades. Pero eso no significa que al final no se ve una luz, que es lo que hoy est ocurriendo.

-Ya para terminar, qu importancia est teniendo en los dilogos de paz la propuesta de convocar una Asamblea Nacional Constituyente?

-La Asamblea Nacional Constituyente es la propuesta de consolidacin y encuentro democrtico, pero para eso se requiere una sociedad movilizada por derrocar lo que est constituido. Se requiere una decisin de sectores del establecimiento porque una constituyente implica borrar lo que hay pero con un acumulado democrtico, de acuerdos, un nuevo pacto. El proceso de paz tambin ha generado un nuevo camino constituyente, porque nadie antes hablaba de eso y con el inicio de los acuerdos la gente ha reflexionado de que no basta slo con unos reajustes institucionales sino que se requiere cambiar de fondo el modelo poltico.


Fuente original: http://prensarural.org/spip/spip.php?article17834



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