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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-10-2015

Adis al chavismo?, mejor
Bienvenido Chvez

Carlos Carcione
Rebelin


El arte sigue a la vida. A veces como anticipacin, otra como herramienta para la reflexin. Muchas veces sus alegoras se convierten en smbolos para explicar la realidad y la historia. Aos despus de la cada del Muro de Berln y del derrumbe de la Unin Sovitica una pelcula repasaba crticamente las razones de estos hechos: Good Bye Lenin se llamaba esa pelcula (una traduccin literal sera Adis Lenin).

Todava hoy no hay un balance acabado y aceptado por las distintas vertientes de la izquierda mundial sobre el colapso de aquel sueo. Posiblemente no lo haya hasta que un nuevo experimento revolucionario, al menos de la magnitud que represent el de la Unin Sovitica, tenga xito y por supuesto, visto retrospectivamente, se avance en las conclusiones, en los aprendizajes.

La construccin del balance de este periodo del Proceso Bolivariano llevar aos, sobre todo cuando ese proceso, a pesar de la brutal crisis actual, y de que est en terapia intensiva, an vive. Y se construir, sobre los retazos, ms o menos cientficos o ms o menos emotivos, o ambos, para los que todos aportaremos.

La virtud del artculo de Ronald Denis, por su carcter provocativo, despidiendo al chavismo e incluso a Chvez, es que alienta ese debate. Hay, por otra parte, serios y profundos trabajos sobre el Legado de Chvez que intelectuales revolucionarios avanzan, caso Javier Biardeau entre otros, cuyos textos, aunque densos y sus conclusiones discutibles, son de recomendable lectura para tenerlos en cuenta en la polmica.

Lo importante del debate es que superando el duelo por la prdida, le demos definitivamente la bienvenida a Chvez, al real. Es la nica manera de rechazar al del culto ciego y religioso que pretenden imponernos. Debemos decirle bienvenido al Chvez poltico, al revolucionario, al hombre de las dificultades, con sus errores y aciertos, para rescatar, en todo caso, las ideas que debemos defender, corregir y profundizar, y desechar las que deban ser desechadas. Esto slo ya ser una defensa de la personalidad poltica de Chvez, porque hasta ahora la mayora de los que vienen haciendo ese balance son los enemigos del proceso.

Pero, por dnde empezar con esta bienvenida necesaria. Si comenzramos por los presuntos resultados de la poltica de Chvez que muestran la crisis terminal actual, estaramos errando. Sera, salvando las distancias, lo mismo que culpar a Lenin, por el resultado de la poltica de su heredero, Stalin.

Por eso, es mejor, creemos, incluso apelando a la memoria, buscar la claves que entendemos como esenciales. Y, desde all, alimentar el debate. Para nosotros estas son, apenas algunas, muy pocas, no todas, las claves que defendemos:

1.- El Proceso Constituyente, la visibilizacin de los marginados. La Constitucin del 99 fue el resultado de un proceso mucho ms extendido, profundo y real, de participacin de los que hasta ese momento eran marginados e invisibles. Las multitudes que en la rebelin del 89 salieron a rechazar el paquetazo de Carlos Andrs II expresaron la explosin de un sentimiento de rechazo a la opresin y marginacin contenido por aos. La simpata con la que la mayora acogi las insurrecciones militares de febrero y noviembre del 92 fue otra muestra de avance poltico. Esas masas, ese pueblo no volvi a invisibilizarse, intento, por todos los medios, superar incluso, en su proceso de protagonismo, que se congelara en la letra de la Constitucin todo su esfuerzo. Miles de nuevos sindicatos nacieron al calor de ese proceso, avanzo como nunca antes la organizacin y preparacin del movimiento popular. La participacin poltica popular creci y diversas ideas y proyectos hicieron y hacen parte del debate cotidiano de la poblacin. Esto es lo que interpret Chvez.

Lamentablemente por sealar solo alguna contradiccin, el proceso de burocratizacin y cooptacin por parte del estado de aquellos avances es la base de la confusin y el comienzo de la desmoralizacin actual. Sin embargo, a pesar de que no se desarroll en plenitud, que se fren, y que ha retrocedido en sus mejores cualidades, ese proceso deja un sedimento de aprendizaje que hace difcil que vuelva a la situacin previa al 89. Parte de esos avances estn cristalizados en la Constitucin. Es sobre esa base que debemos reconstruir el movimiento de lucha de los explotados y oprimidos.

Pero esta reconstruccin no es el camino que ha elegido la cpula del PSUV o el Gobierno. No ser manipulando y clientelizando al movimiento. No ser violando los derechos consagrados el 99. No ser impidiendo la participacin poltica de todas las corrientes de opinin que conviven en el Proceso. O criminalizando la lucha, la protesta o las iniciativas de organizacin popular. Las cpulas, intentan volver a la falsa polarizacin bipartidista, al autoritarismo que se desprende de defender sus privilegios y esa falsa polarizacin que puede desembocar en un rgimen totalitario. Lo que est abandonando ese pueblo, es la poltica de las cpulas. Volver a la calle a defender sus derechos. Y en ellos volver Chvez a esto es a lo que debemos darle la bienvenida.

2.- El petrleo como herramienta de independencia nacional. Casi 40 aos despus de estar controlada por las multinacionales petroleras, la OPEP se reuni en Caracas entre el 26 y el 28 de septiembre de 2000 y fue rescatada de aquel control imperial. Los precios que se conquistaron para entonces, se deben fundamentalmente a esta poltica independiente. El otro hecho fundamental es la recuperacin de PDVSA de las manos de una meritocracia que trabajaba de hecho para las multinacionales. Se rompa as la poltica entreguista de los 90 aos previos.

La comprensin de la fuerza del petrleo en la construccin del pas hizo que se rescatar la frase de Uslar Pietri de Sembrar Petrleo. La conciencia de utilizar los recursos petroleros para intentar romper la dependencia de la renta es lo que explica los Planes Nacionales de Desarrollo, los Fondos de desarrollo y otros instrumentos. Ms all de que haya que hacer un balance critico de esta poltica que evidentemente no logr el xito buscado, lo importante es que el rumbo que mostraba aquella cumbre de la OPEP y aquella recuperacin de PDVSA, es el que hay que retomar para poder poner en pie un verdadero nuevo modelo productivo para resolver la crisis.

Hoy el rumbo es otro: La creacin de zonas econmicas especiales verdaderos islotes de exportacin utpicos, la ampliacin de la participacin accionaria en las empresas mixtas de la Faja, el compromiso de importante patrimonio nacional en el exterior para conseguir liquidez, un desfalco a la nacin que no se persigue y que se contina , muestran un rumbo de raspadera de olla.

Recuperar una poltica independiente es darle la bienvenida a Chvez. Y en esa recuperacin los trabajadores petroleros jugarn un papel central.

3.- La Batalla de Santa Ins como herramienta popular de construccin de protagonismo y conciencia poltica. Segn las encuestas Chvez estaba en 2004 en su peor momento de popularidad. La oposicin busc por medio del revocatorio, novedad de la Constitucin a la que le haba dado el golpe de 2002, salir de Chvez. Antes de que cumplieran las metas de las firmas, Chvez acept el desafo. Y por fuera del MVR ya burocratizado e impotente para la pelea, convoc a su pueblo. Centenares de miles se organizaron en toda la geografa nacional y formaron los batallones dispuestos a ir a esa batalla. Desde las bases, desde lo ms profundo del Pueblo Bolivariano, se construy la victoria. La ms perfecta de las victorias de Chvez. El protagonismo y la conciencia en esa batalla se soldaron a ese pueblo. Hoy debemos rescatar el espritu de la Batalla de Santa Ins.

Desde un PSUV, que est completamente burocratizado y corrompido, cuyas bases tienen miedo de mostrar sus verdaderos sentimientos. Hoy desde all las cpulas defienden el papel de unas maquinarias inhumanas, maltratadoras y serviles. Ellos creen que podrn esconder la respuesta popular. Estn equivocados. Por ms que proscriban a quienes piensan distinto y tienen propuestas para salir de la crisis, como Marea Socialista, no lo lograran. No podrn lograr que ese pueblo que hizo el aprendizaje de Santa Ins, se incorpor manso a un pelea que no es la suya.

Pero ms temprano que tarde surgir desde las entraas de ese pueblo, como ya lo est haciendo, una alternativa, una referencia, que construyendo lo nuevo, le dar la bienvenida a Chvez.

Deca Celia Hart Santamara en un bello artculo en el que cuestionaba a la pelcula que citamos al principio, titulado Welcome Trotsky: No se le puede decir adis a Lenin, pues nunca se le dio la bienvenida. Tan slo importaron una imagen, marginndolo, convirtindolo en un sumiso payaso de la burocracia estalinista.

Para nosotros, ms que un adis al chavismo, lo que est recorriendo los deseos de ese pueblo que protagoniz los aos de lucha, es que no haya demora en construir la esperanza. Y prepararse para la bienvenida al Chvez constituyente, refrendario que apelaba al poder del pueblo y se haca cada vez ms anticapitalista.


 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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