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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2015

Visca Catalunya!

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


Una Revolucin democrtica

La revolucin catalana es una realidad insoslayable. Tras el resultado de las elecciones autonmicas del 27S, cuyo resultado era previsible, no hay vuelta atrs: una nueva Repblica est naciendo. (i)

Ser el producto, como en toda revolucin social, de una alianza frente al poder de la oligarqua. As lo fue, por ejemplo, en la Francia borbnica de 1789. La revolucin fue creciendo imparable hasta alcanzar su punto lgido durante el gobierno de la Convention, autentica partera de la Rpublique franaise.

Como no recordar ahora -ante este fangal borbnico- a uno de sus fundadores ms justicieros: Maximilien Robespierre, apodado el Incorruptible?

En el caso de la revolucin catalana la necesaria alianza de clases se sustenta principalmente en la coalicin liderada por Oriol Junqueras, presidente del histrico partido Esquerra Republicana y por Artur Mas, presidente en funciones de la Generalitat, lder de una derecha republicana no franquista e imputado, diga lo que diga el Rgimen, por su liderazgo como Presidente.

Las fuerzas del Junts pel S tendrn que contar con los sans culotte de la CUP, pues sin ellos el proceso democrtico no tendra fuelle suficiente para seguir avanzando.

El proceso hacia la Repblica


La CUP ha mostrado una gran lucidez al no apoyar en estos momentos una Declaracin Unilateral de Independencia (DUI), pues ello conducira a la Revolucin hacia un callejn sin salida. Tambin al negarse a apoyar a Artur Mas como Presidente de la Generalitat, pues la nueva situacin creada tras las elecciones hace necesario un cambio de rumbo. La persona que haya de liderar el proceso cataln -sea finalmente l u otro- ha de ser el resultado de un compromiso histrico, de un autentico pacto que posibilite una salida popular a la crisis irreversible del Rgimen. La reciente imputacin de Artur Mas por el Gobierno del PP (lo han reconocido) es un deliberado intento de frenar dicho proceso.

En esta hora crucial para Catalunya, y para el resto de pueblos del Estado, es ineludible alcanzar entre todos un pacto que haga viable las aspiraciones del pueblo cataln, el ms avanzado en la lucha por sus derechos. Sin ello el proceso cataln no ser viable, ni tampoco la libertad de los dems. Enarbolemos pues, con generosidad y valor, los smbolos que han de visualizarlo, es decir las banderas nacionales y autonmicas junto a nuestra honrosa bandera tricolor: roja, igualda y morada. Hagamos entre todos una gran apuesta por un futuro en libertad: el Pacto Republicano.

Los resultados electorales del 27S arrojan incertidumbres sobre cual habra de ser la hoja de ruta para que esa necesaria revolucin democrtica llegue felizmente a puerto. Los prejuicios ideolgicos -coherentes como un haz lser o evanescentes como el humo de una fogata- impiden a menudo captar la esencia de los procesos sociales cuyos ingredientes nacionales van siempre amasados con la harina de las pasiones.

Algunas revoluciones nacen y se desarrollan con imprevisible rapidez, extinguindose a veces con la misma rapidez con la que nacieron. Por ello es indispensable que nuestros compatriotas catalanes, junto a todos los republicanos sinceros, asumamos la urgencia del momento y actuemos con celeridad. En el tiempo que media desde este 27 de septiembre de 2015 (comienzo "oficial" de su revolucin democrtica) y el 20 de diciembre de 2015 (da de las elecciones generales en el Estado espaol), es donde Catalunya se juega su futuro como Repblica.

Sin una unin fraternal de todos los pueblos y naciones de nuestra Patria Grande nuestros amigos catalanes no conseguirn acumular la potencia suficiente para conseguir su propsito. Tendran que hacer frente en solitario a los poderes oligrquicos que sustentan el rgimen borbnico del 78 y a su representante armado: el rey Felipe Borbn.

Es pues, en este breve lapso de tiempo que media desde hoy hasta el 20 de diciembre, el momento histrico irrepetible para fraguar esa gran alianza. Ella marcar el rumbo de los acontecimientos verdaderamente trascendentes de los prximos tiempos.

La III Repblica

La III Repblica no ser la restauracin de la II, pues el tiempo cumple su funcin y no es posible dar marcha atrs a la rueda de la historia. La II muri arrollada por un golpe militar fascista apoyado por una fuerza mecnica superior: la del nazi-fascismo de los aos 30 del siglo pasado. Tambin por la complicidad de las democracias burguesas con los sublevados, atemorizadas por el III Reich alemn y por el riesgo de una revolucin socialista en Espaa. De ese golpe militar son herederas las actuales FAS y el rgimen del 78 que preside el rey como jefe del Estado y de sus Fuerzas Armadas.

Hoy sabemos qu papel jug la saga borbnica en la preparacin del golpe militar del 36, cmo contribuy a la aniquilacin de la II Repblica, cmo se aprest a intervenir en la guerra, cmo pact con el general genocida, cual fue su papel durante los cuarenta aos de dictadura, cmo impuso la restauracin de su dinasta... Por si todo esto fuese poco se autoblind con una constitucin indigna para un pueblo libre, urdi el golpe del 23F del ao 81 del pasado siglo, dio luz verde a la colaboracin de militares espaoles con la criminal Junta militar argentina, precipit la esperpntica abdicacin de Juan Carlos Borbn y la oportunista subida al trono de su hijo Felipe Borbn, etc., etc. Toda esta saga de estrambticos personajes ha contribuido sustancialmente a la grave situacion actual cuyos desastrosos resultados han quedado a la vista este 27 de septiembre de 2015.

Nuestro futuro ser el resultado de un proceso democrtico, ya en marcha, que deber concitar las alianzas interclasistas necesarias para oponerse al poder de las fuerzas de la oligarqua que sustentan al actual jefe del Estado y de las Fuerzas Armadas: el rey Felipe Borbn. Una institucin anacrnica heredera del franquismo que constituye un serio obstculo para cualquier avance autnticamente democrtico.

La confianza poltica nace de los valores compartidos -incluida la fraternidad- y se afianza con lo hechos. Por lo tanto todos juntos por otra Espaa, ms democrtica y ms fraternal. Visca Catalunya! Viva la Repblica!

Nota:

(i) Comunicado nmero 22 de Anemoi: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203474

Manuel Ruiz Robles es Capitn de Navo retirado de la Armada y miembro en activo del colectivo de militares Anemoi

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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