Portada :: frica :: Sahara: 40 aos de exilio y lucha
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2015

La traicin espaola al Sahara Occidental cumple 40 aos (y la traicin contina)

Iker Armentia
eldiario.es


"El pecado que Espaa cometi contra el Sahara sigue siendo fuente de sufrimiento para quienes un da fueron ciudadanos suyos de pleno derecho". Toms Brbulo.

El legionario espaol Larry Casenave entr en el cine Las Dunas un viernes de octubre de 1975. En los urinarios le esperaban tres activistas del Frente Polisario. Lo vistieron con un turbante y una derra y lo sacaron sigilosamente del cine. Larry haba desertado del ejercito espaol. Durante 20 das estuvo escondido en una casa en la que pasaba entre nueve y diez horas al da sin moverse dentro de un pozo. Cuando la invasin del Sahara Occidental era inminente, Larry fue trasladado a Mauritania. En Mahbes, junto a otro grupo de extranjeros, coincidi con El Uali, uno de los lderes del Polisario. El Uali le explic que hara todo lo posible para que pudiera volver a Espaa cuanto antes. l respondi que se quedara con los saharauis para ayudar en lo que fuera.

Esta no es tu guerra le dijo el guerrillero.

Ya s que no es mi guerra como espaol, pero s lo es como persona contest Larry.

El legionario luch con los saharauis.

La semblanza de Larry Casenave la narra Toms Brbulo en 'La historia prohibida del Sahara Espaol' y es una de las pocas excepciones en uno de los episodios ms tristes de la reciente historia de Espaa: la traicin al pueblo saharaui, de la que se van a cumplir 40 aos el prximo mes de noviembre.

La historia es conocida. El Sahara Occidental era la provincia nmero 53 de Espaa. Como el resto de pases de su entorno, tena derecho a un proceso de descolonizacin y un estado independiente. Sin embargo, el rgimen franquista de la poca cedi a las presiones de Marruecos y entreg el Sahara a Hassan II. A la ocupacin del Sahara le sigui la guerra, hasta que en 1991 se firm una tregua con la promesa de un referndum de autodeterminacin auspiciado por la ONU.

Han pasado ms de dos dcadas y la consulta no se ha celebrado. Parte del pueblo saharaui vive marginado y reprimido bajo la ocupacin marroqu y otra parte est refugiada en los campamentos argelinos de Tinduf. Los Acuerdos de Madrid firmados el 14 de noviembre de 1975 por Espaa, Marruecos y Mauritania nunca fueron validados internacionalmente y la responsabilidad de Espaa sobre su excolonia sigue vigente.

La relacin de las autoridades espaolas con los saharauis repite un mismo patrn: buenas palabras pero, al final, pleitesa a Marruecos.

El 2 de noviembre de 1975, el rey Juan Carlos, entonces jefe de Estado en funciones Franco estaba a punto de estirar la pata, viaj a El Aain y en el casino de oficiales se dirigi a los mandos militares de la colonia: "Espaa cumplir sus compromisos. Deseamos proteger los legtimos derechos de la poblacin saharaui". Segn han desvelado los cables de Wikileaks, tres das despus, el rey Juan Carlos avis a EEUU de los planes de Franco en el Sahara, una ayuda nada desdeable para una potencia que Henry Kissinger mediante haba dado luz verde a la invasin marroqu del Sahara.

El rey Juan Carlos y Hassan II cultivaron durante aos una profunda amistad. "Hassan II era mi hermano mayor", dijo Juan Carlos das despus del fallecimiento de su colega marroqu (por cierto, cuntos amigos tiene Juan Carlos con las manos manchadas de la sangre de su pueblo?). Los legtimos derechos de la poblacin saharaui todava estn esperando la promesa del rey Juan Carlos.

El 14 de noviembre de 1976, Felipe Gonzlez, secretario general del PSOE, viaj a los campamentos de refugiados para apoyar al Frente Polisario: "Sentimos vergenza de que el Gobierno no haya solo hecho una mala colonizacin sino una peor descolonizacin, entregndoos en manos de gobiernos reaccionarios como los de Marruecos y Mauritania. Nuestro partido estar con vosotros hasta la victoria final". Otra promesa que no iba a tardar mucho en romperse.

Con el paso del tiempo Felipe Gonzlez fue alejndose del Sahara y se convirti en un defensor del rgimen marroqu. "El pas con mayor espacio de libertades que conozco del mundo rabe es Marruecos, incluidas las autoridades del Sahara Occidental". A Gonzlez se le olvidan los desaparecidos en crceles secretas, las detenciones arbitrarias, los juicios sin garantas y las torturas, los muertos y los apaleados. A Gonzlez se le olvida la represin documentada por diferentes organizaciones internacionales y periodistas. Pero bueno, ya sabemos que para Felipe Gonzlez la dictadura de Pinochet era algo parecido a una tarde de caas con demasiada lluvia.

El PP tambin se ha sumado a las filas del cinismo. Durante los aos de oposicin a Zapatero, critic con razn que el Gobierno socialista no condenara el desmantelamiento violento del campamento de protesta que los saharauis haban levantado a las afueras de El Aain, en los territorios ocupados. Pero aos despus, ese mismo PP que acusaba a Zapatero de renunciar a defender los derechos humanos para no disgustar a Marruecos, hace lo mismo: el Gobierno de Rajoy ha denegado asilo poltico en Espaa a Hassana Aalia, un activista de 27 aos, condenado a cadena perpetua por su participacin, precisamente, en aquel asentamiento de El Aain. El pasado mes de febrero el PP impuso su mayora absoluta para rechazar en el Congreso la concesin del asilo. Afortunadamente, un mes despus, la Audiencia Nacional suspendi la expulsin de Hassana Aalia. La concesin de su asilo sigue en los tribunales. El PP puede apuntarse tambin a la lista de traidores.

El Sahara Occidental es uno de los ejemplos ms claros del abismo que separa a los gobernantes espaoles y la ciudadana a la que representan. Mientras ellos se dedican a incumplir promesas, miles de ciudadanos en toda Espaa han mostrado durante estos 40 aos su solidaridad con el pueblo saharaui: han entregado ayuda para los campamentos de refugiados o han acogido nios en sus casas para evitarles el horror de un verano a ms de 50 grados de temperatura en el pedregal en el que viven en Tinduf.

Es irnico pero el propio Felipe Gonzlez lo deca en 1976 y podra repetirse hoy: "Quiero que sepis que la mayor parte del pueblo espaol, lo ms noble, lo ms bueno del pueblo espaol es solidario con vuestra lucha". S, Felipe, pero lo menos noble del pueblo espaol ha traicionado la lucha de los saharauis. Y lo sigue haciendo.

Fuente original: http://poemariosaharalibre.blogspot.com.es/2015/10/la-traicion-espanola-al-sahara.html


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