Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2015

Libia
La guerra olvidada: tuaregs contra tubes

Velerie Stocker
Orient XXI

Traduccin del francs para Rebelin de Carlos Riba Garca.


Desde el verano de 2014, una guerra civil desgarra Fezzan, la tercera provincia libia, junto con Cirenaica y Tripolitania, resabios del tiempo de la colonizacin. Esta guerra enfrenta a dos poblaciones que hasta entonces vivan en armona. El derrumbe del Estado y el enfrentamiento entre los gobiernos de Trpoli y Tobruk han reavivado las ambiciones y los temores de unos y otros en un entorno de trficos diversos y de ingerencias de las potencias extranjeras.

En medio del desierto, a 1.000 kilmetros al sur de Trpoli, una extraa guerra enfrenta a dos pueblos que se consideraban hermanos antes de que el torbellino post-revolucionario se llevara por delante su amistad. Lo tubes, una minora negra originaria del macizo del Tibesti, en el Chad, y los tuaregs, los berberiscos del desierto repartidos por toda la zona sahelo-sahariana, convivan desde la firma al final del siglo XIX de un tratado de paz. Pero en agosto de 2014 estall la violencia en el oasis de Oubari, donde la influencia cada vez ms marcada de los tubes cre tensiones con la mayora tuareg. Un ao ms tarde, en julio de 2015, los enfrentamientos llegaron a la capital de Fezzan, Sehba. A medida que el conflicto se instalaba se haca ms difcil entender el porqu de su persistencia. Las partes implicadas, convencidas de la presencia de una quinta columna, dicen que su destino ya se les ha escapado de las manos.

La provincia de Fezzan, fronteriza con Argelia y Nger

En otros tiempos situado en la ruta de las caravanas, el oasis de Oubari era conocido como el punto de partida de las visitas tursticas en el Sahara libio. Hoy en da, la ciudad est desierta, dividida en zonas enfrentadas y controladas por grupos armados. Los bombardeos de las unidades blindadas y los disparos de los francotiradores han hecho huir a un cuarto de su poblacin de unas 30.000 personas. El resto de ellas resisten escondidas en sus barrios. Lo combates han matado a cientos de personas, y el hospital, privado de su personal asitico que ha huido de la ciudad, ya no puede atender a los heridos. A menudo, los ms graves mueren durante el traslado a Trpoli. La ayuda tiene dificultades para llegar ya que el nico camino que une los oasis en la direccin de Sehba por un lado y con la frontera argelina por el otro es cortado peridicamente por las milicias o los bandidos. Aislada del mundo, Oubari se viene abajo en el olvido total.

Sin embargo, Fezzan es muy importante desde el punto de vista geopoltico. Por esta regin tan hostil, con sus fronteras con Argelia y con Nger, es por donde pasa no solo la mayor parte de los emigrantes del frica subsahariana que tratan de cruzar el Mediterrneo sino tambin los narcotraficantes que transportan herona y cocana con destino a Europa. Es tambin aqu donde Mokhtar Belmokhtar, autor del ataque a la planta procesadora de gas argelina en Amenas, y otros jefes de la vaporosa Al-Qaeda en el Maghreb islmico (AQMI) tendran sus bases de retaguardia y donde el Estado Islmico (EI) pretende crear una filial. Se trata de una zona peligrosa; Fezzan preocupa a la Unin Europea que, el 22 de mayo de 2013, mont una misin de ayuda en las fronteras (EUBAM, por sus siglas en ingls) encargada de asistir a las autoridades libias en la mejora y el refuerzo de la seguridad fronteriza del pas, a partir de una invitacin cursada por Libia1 para reforzar los controles a lo largo de su frontera. Desde entonces, el deterioro de las condiciones de seguridad ha imposibilitado la tarea.

Las tres regiones administrativas libias

Los libios del norte, que ven a Fezzan como una fuente de problemas, estn angustiados por la posibilidad de un levantamiento gadhafista y temen la invasin de su pas por parte de los extranjeros. Para muchos de ellos, la nocin de extranjeros tambin comprende tanto a los tuaregs como a los tutes, dos etnias que en su origen eran nmadas y mantienen lazos de parentesco con gente que vive fuera de Libia. Aunque de una manera general, de tanto en tanto, la prensa libia se inflama con estos temas. Esta marginacin ha marcado profundamente la forma en que los oriundos de Fezzan conciben su relacin con el norte. Desde hace mucho tiempo, ellos explotan nuestros yacimientos petrolferos y acuferos sin darnos nada a cambio, se quejan frecuentemente.

Misrata contra Zintan

En ausencia de un Estado fuerte y desde la cada del rgimen de Gadhafi, la regin es objeto de una poltica clientelar por parte de algunas ciudades del norte que ven a Fezzan como su patio trasero. Zintan, localidad del djebel Nafoussa, en el noroeste, en 2011-2012, tom los puestos de la frontera con Tnez y Argelia y las explotaciones petroleras de las cuencas de Mourzouk y Ghadames, y se sirvi de combatientes tubes para vigilar su botn de guerra. Esta alianza y la creciente fuerza militar de los tubes disgustan a los tuaregs, que tradicionalmente han dominado en la regin situada entre Oubari, Ghat y Ghadames. Los tuaregs de Oubari se quejan de que los habitantes de Zintan hayan acordado ciertos privilegios con lo tubes, como el acceso al aeropuerto petrolero de Sharara, a 60 kilmetros de Oubari, y piden su cuota de empleos.

Paralelamente, la ciudad de Misrata, que desde 2011 abastece a la mayor fuerza militar del noroeste y es rival de Zintan, invierte cada vez ms en Fezzan. En enero de 2014, con el mandato del Congreso general nacional de Trpoli de parar los enfrentamientos tribales, Misrata despleg en Sebha una alianza de brigadas llamada la Tercera fuerza. Los jefes misrates unen a las milicias locales reclutadas entre los Ouled Slimane y los Hassouna, partidarios de la revolucin que se oponen a los Gadhafa y los Magartha. De esas dos tribus, que haban sido privilegiadas por Gadhafi y marginadas despus de su cada, se sospecha que fomentan una rebelin financiada por los dignatarios del antiguo rgimen cuyas bases estn en Nger y Egipto.

En el verano de 2014, cuando empez la guerra civil entre Fajr Libya (Alba de Libia) una coalicin dominada por Misrata y respaldada por los islamistas del Congreso y la coalicin Karama (Dignidad), dirigida militarmente por Khalifa Haftar y polticamente por el nuevo Parlamento instalado en el este y del cual Zintan es su principal aliado en el oeste, Fezzan se fractur. Los jefes militares tubes declararon su apoyo a Karama y amenazaron con enviar tropas contra Trpoli. Pero Zintan, obligada a defender sus posiciones en el noroeste, cedi el terreno a la Tercera fuerza misrat, que aprovech para desplegarse cerca de Oubari.

Es en este contexto que estall el conflicto de Oubari. Acusando a los tubes de trfico de combustible y de monopolizar la red de distribucin, una unidad tuareg tom las gasolineras y la comisara de polica. Los tubes respondieron con un ataque, que fue posible gracias a refuerzos llegados de su feudo Mourzouk. El discurso se radicaliz muy rpidamente. Los tuaregs piden el alejamiento de los mercenarios chadianos, retomando un tpico utilizado frecuentemente contra los tubes quienes, por su parte, se niegan a retroceder ante los terroristas de Mal, sugiriendo que sus adversarios son rebeldes llegados del norte de Mal despus de la intervencin francesa. Los tubes dicen ser la ltima lnea de defensa contra una toma del poder por parte de los islamistas que responden al liderazgo de Misrata. En los primeros das de noviembre de 2014, un grupo tuareg expuls a los tubes de Sharara con el apoyo de la Tercera fuerza, que sin embargo se mantuvo a las puertas de Oubari sin intervenir abiertamente. Desde entonces, la relacin de fuerzas en el lugar poco ha cambiado. Los barrios del este de Oubari estn controlados por los tubes mientras que los tuaregs bloquean su avance desde lo alto del djebel Tende, una montaa que domina la ciudad.

La sombra de los mercenarios

El 10 de julio de 2015, Sebha se inflam despus de que un asesinato desencadenara un enfrentamiento entre tubes y tuaregs en el barrio de chabolas de Tayouri. En unos pocos das, cientos de familias lo abandonaron para refugiarse en las escuelas de Sebha y murieron decenas de civiles, entre ellos por lo menos cinco nios. Por primera vez, el conflicto pareci despertar el inters de las comunidades vecinas y en unos das la institucin tribal de Sebha cre un consejo barrial que declar un alto al fuego. Mientras tanto, una gran delegacin de jeques de todos los rincones del pas, entre ellos de Misrata y del djebel Nafoussa, lleg a Sebha para mediar en el conflicto. El 25 de julio el comit de Tayouri negoci un primer acuerdo de paz que permiti el regreso de los vecinos, el intercambio de prisioneros y la reapertura de los caminos.

Andando sobre los escombros de las chabolas de chapa de Toyouri, Mohamed Moussa Touji dice que se siente optimista en relacin con el resultado de las negociaciones. Moussa, vicepresidente del Consejo social tuareg2, explica que los ancianos del barrio se han comprometido a entregar al campo contrario a quienes no respeten el alto al fuego. Pero reconoce que el problema de fondo subsiste: Los problemas en Tayouri estn alimentados por el conflicto de Oubari; mientras no se resuelva, no habr paz.

Ni los tubes ni los tuaregs tienen inters en que ese conflicto se eternice, repiten incesantemente ambas partes. No obstante, ninguno de los numerosos altos al fuego negociados por los jeques de Oubari se ha mantenido ni permitido el comienzo de un verdadero proceso de paz. Una de las principales razones de esto es sin duda la ausencia de un ejrcito y una polica o de alguna fuerza de intermediacin aceptada por las dos partes. La Tercera fuerza, que supuestamente asumira ese papel, hasta ahora se ha abstenido de hacerlo por temor a verse arrastrada a las luchas intertribales, segn su jefe Jamal Treiki. Incluso en Sebha, donde la fuerza mantiene todava su imagen de salvadora, los responsables locales no se engaan. En estos momentos no tenemos ninguna fuerza capaz de interponerse entre dos grupos en guerra, llmese quinta, cuarta o tercera, dice con irona Hassan Ragig, miembro del Consejo tribal de Sebha.

Ms all de los problemas tcnicos, la resolucin del conflicto parece difcil a la vista de sus ramificaciones polticas y geogrficas. Ambos campos se acusan mutuamente de recurrir a mercenarios; despus de cada batalla habra cadveres que nadie reclama. Ahmed Matko, jefe del Consejo tribal de Oubari, dice que como l es polica retirado ha podido reconocer a algunos de los prisioneros de las fuerzas tubes: Son criminales nigerinos, ugandeses o sudaneses a quienes he visto en prisin hace tres aos; ahora han reaparecido en el frente. En las redes sociales circulan fotos de prisioneros de guerra que no son libios, documentos de identidad, mviles y monedas extranjeras.

Se sospecha de Francia

A lo anterior se suma la manipulacin del conflicto por parte de intereses exteriores. Sin ninguna duda los discursos belicosos alimentan el antagonismo entre tubes y tuaregs. Concretamente, el general Haftar es acusado de suministrar material de guerra a los tubes en las bases areas de Wigh y Waw al-Kabir, mientras que las autoridades de Trpoli son acusadas de armar a los tuaregs desde Sharara. Pero la conviccin generalizada es que hay terceros que alimentan el conflicto. Segn un joven activista tuareg de Oubari, Al principio, el problema era tribal, pero despus se politiz. Ya no son los tubes ni los tuaregs quienes lo dirigen sino los combatientes extranjeros, sobre todo los del APLS y del MJE sudans.3

Las discusiones giran alrededor de una supuesta agenda poltica que unas potencias ocultas intentaran llevar adelante en Fezzan. La primera sospecha recae sobre Francia, cuya operacin Barkhane, lanzada en agosto de 2014 para estabilizar el Sahel y poner un dique a la amenaza yihadista, fue percibida como una prueba de sus ambiciones hegemnicas. A los ojos de muchos tuaregs, la lucha antiterrorista no es ms que un pretexto para la construccin de un imperio neocolonial a imagen del papel desempeado por Francia entre 1943 y 19514, cuando administr Fezzan despus de la derrota de la Italia fascista. Segn Mohamed Moussa Touji, en realidad Francia buscara aprovechar el caos en Libia para establecer all una presencia permanente en alianza con los tubes. Touji relata una conferencia de paz para Oubari organizada por el presidente chadiano Idriss Deby en NDjamena, que le habra abierto los ojos. Despus de que se comprob que Francia y sus peones nigerinos y chadianos jugaban a dos bandas, nosotros nos retiramos de las conversaciones. Treiki, el jefe de la Tercera fuerza, cree tambin en la existencia de un complot que comprendera a los servicios secretos franceses y los de los Emiratos [rabes Unidos], a los gadhafistas en el exilio y a Haftar, reunidos todos para aumentar el desorden y justificar una intervencin militar occidental. Treiki dice que tiene pruebas de la infiltracin regular del ejrcito francs en territorio libio desde su nueva base de Madama, en el norte de Nger.

En Libia, las teoras conspirativas siempre estn presentes; no obstante, la ingerencia extranjera nunca debe ser descartada. El ejrcito francs ya ha interceptado a traficantes de drogas y de armas en el paso de Salvador, cerca de donde confluyen las fronteras entre Argelia, Libia y Nger; adems, el ministro de Defensa francs, Jean.Yves Le Drian ha evocado varias veces la posibilidad de una intervencin internacional en Fezzan. Libia vive ya una regionalizacin del conflicto dado que las dos partes enfrentadas en la guerra civil se aprovisionan de armas en el extranjero, en flagrante violacin de un embargo dispuesto por la ONU. Entre los proveedores estaran Egipto y los Emiratos, en el caso de Karama; y Turqua y Qatar, en el caso de la coalicin Fajr. El papel exacto desempeado por terceros pases en el conflicto entre tubes y tuaregs todava est por determinarse, pero para los actores locales es ms fcil acusar a una quinta columna que asumir la responsabilidad de sus propias acciones.


Notas:

1. El mandato inicial de la EUBAM en Libia tena una duracin de dos aos; la misin tiene su cuartel general en Trpoli, aunque su tarea implica la totalidad de las fronteras del pas.

2. Creado el 9 de febrero de 2015 y con base en Oubari, el Consejo social es hoy en da el rgano poltico ms respetado en el seno de la comunidad tuareg libia. Ha sido precedida por otras asociaciones, el Consejo consultivo tuareg y el Consejo supremo tuareg, que continan existiendo en paralelo pero tienen menos influencia.

3. Se trata de dos grupos rebeldes sudaneses: el Ejrcito popular de liberacin de Sudn (APLS) antiguo movimiento guerrillero, que es el ejrcito oficial de Sudn del Sur desde su independencia en 2011; y el Movimiento por la justicia y la igualdad (MJE) ms conocido en rabe como Harakat al-adal wal musawa, es una milicia islamista de Darfour cuyo difunto fundador, Fhalil Ibrahim, se refugi en Libia en 2010-2011. Los tuaregs no son lo nicos que mencionan la conexin sudanesa. En agosto de 2015, la prensa de Khartoum se hizo eco de las revelaciones de un jefe rebelde arrepentido segn el cual el MJE est a sueldo de Haftar en Benghazi y en Oubari. Jibril Ibrahim, jefe actual del MJE y hermano de su fundador, niega estas acusaciones. Recientemente ha insistido en France 24: El conflicto libio es interno.

4. El ejrcito francs no se retir definitivamente hasta 1956.


Fuente: http://orientxxi.info/magazine/libye-la-guerre-oubliee-des-touaregs-et-des-toubous,1030

 


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter