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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2015

Siete puntos que no estn en la agenda de los medios de comunicacin rabes
Qu tienen que celebrar los medio de comunicacin rabes?

Ramzy Baroud
Counterpunch

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


Recientemente se anunci que varios expertos en los medios rabes planean celebrar el Da de los Medios rabes el 21 de abril de 2016. El tema de este primer da de lo que se pretende que sea una tradicin anual es El papel de los medios (rabes) en luchar contra el terrorismo.

Sin lugar a dudas esta farsa tiene varios aspectos. Uno de ellos es la eleccin claramente politizada del tema del acontecimiento. El trmino terrorismo es un trmino poltico y se aplica raramente a la violencia cometida por los regmenes rabes: solo se aplica a sus detractores.

Otro aspecto es que el comit de expertos que tom la decisin fue nombrado a su vez por el Consejo de ministros de Exteriores rabes en la cumbre de El Cairo celebrada el pasado mes de mayo. El Consejo opera bajo la intil y en gran parte ceremoniosa Liga rabe.

Por supuesto, varios pases rabes estn pensando llenos de entusiasmo unirse a las celebraciones y algunos de ellos ponen de relieve, sin escrpulo alguno, la importancia del tema de "luchar contra el terrorismo", por razones obvias: posicionarse ellos mismos como vctimas del terrorismo, nunca como proveedores de violencia. Es probable que este acontecimiento (como la mayora de otros temas comunes en los medios de comunicacin rabes) promocione a los gobernantes como salvadores de naciones y condene a sus detractores como terroristas, simpatizantes del terrorismo o terroristas potenciales.

En realidad, los medios de comunicacin rabes tienen poco que celebrar. De hacer algo, los rabes deberan lamentar el malestar moral que aflige a sus medios, ya sean oficiales, semioficiales, independientes o de la oposicin. Por no mencionar los cientos de intiles revistas de cotilleo que tratan a las mujeres como objetos, menosprecian los retos sociales a los que se enfrentan las sociedades rabes y adoptan la globalizacin occidental como si los rabes solo existieran para consumir, pero no para pensar de forma independiente o crtica.

Para que el 21 de abril tuviera algn valor, debera ser un da de discusin sincera acerca de los pasos urgentes y prcticos que hay que dar para librarse del desmoronamiento total de la credibilidad, estado que ha prevalecido en la mayora de los medios rabes en los ltimos cuatro aos y medio desde la llamada Primavera rabe.

Como una persona que ha pasado ms de dos dcadas trabajando en medios rabes e internacionales, que ha escrito sobre temas relacionados con Oriente Prximo en general y se ha comprometido con problemas concernientes especficamente al mundo rabe, me gustara proponer a los organizadores del comit de medios rabes que consideren las siguientes cuestiones:

Violencia, no terrorismo

Los medios rabes suelen lanzar en todas sus tribunas trminos como al-irhab (terrorismo) al-taasub (extremismo) con un objetivo poltico especfico: demonizar al otro. En cambio, con independencia de quin sea responsable de los actos de violencia se debera utilizar el trmino al-unf (violencia) y se le debera hacer frente, Aunque a menudo se otorga al Estado el monopolio de la violencia por medio de leyes convenientemente promulgadas, se supone que este monopolio no se debe utilizar tan despreocupadamente y sin un pice de responsabilidad, como es el caso actualmente.

Implicar, cuestionar, no predicar

Los medios rabes en general y los comentaristas en particular tienden a tratar a sus lectores con una pretenciosidad palmaria, como si los medios rabes fueran los creadores de cuanto se debe saber. Si esto fuera cierto, los medios rabes no estaran en esta pobre situacin. En cambio, los propietarios y gestores de las tribunas de los medios implicaran verdaderamente a la sociedad: escuchar y aprender de las personas reales y de los verdaderos problemas de su vida; entender que fuera de la santificada burbuja meditica existen intelectuales y personas ordinarias con mucha ms sabidura y perspicacia. Los medios no tienen que celebrar las aparentemente infinitas virtudes del rgimen o ser celebrados por sus propias supuestas virtudes. Son un podio perpetuo para las ideas, que cuestiona, es difcil y pocas veces gratificante.

Normas universales referentes a la distorsin y la invencin

Aunque algunos regmenes rabes han promulgado recientemente leyes que castigan a los periodistas por promover lo que determinados gobiernos consideran invenciones e informacin errnea, los periodistas favorables al gobierno suelen estar eximidos generosamente de ello. No es ni el derecho ni la responsabilidad de los gobiernos definir lo que es verdad y, por lo tanto, permisible, y lo que no lo es y, por consiguiente, punible con la crcel o con fuertes multas. Los sindicatos de periodistas deberan ofrecer orientacin moral a sus miembros, cuestionar a quienes se permiten servir de portavoces de cualquier partido poltico o rgimen y proteger a quines siguen estando comprometidos con la integridad de su profesin.

Crear espacio para el pensamiento independiente

Los medios de comunicacin no deben ser simplemente tribunas para opiniones opuestas. Aunque esto es necesario para que los medios propugnen un sano espacio democrtico en cualquier sociedad, las sociedades rabes apenas son democrticas y las opiniones opuestas a menudo sirven como festival de odio entre los rgimenes y sus enemigos . Siempre que sea posible los medios rabes deberan abrir un espacio para aquellas personas que desean pensar fuera de la interesada caja poltica e ideolgica. La inteligencia rabe no se debera limitar a aquellos favorables o contrarios a este rgimen o aquel partido. Siempre hay maneras alternativas de razonar que con tiempo podran ofrecer un alternativa real al status quo y la sabidura convencional.

Ofrecer solidaridad independientemente de la poltica

Los medios rabes deberan acordar determinados valores bsicos entre los que se incluyera el apoyar y defender a aquellas personas a las que los regmenes rabes tratan injustamente por expresar opiniones honestas, aunque sean crticas. Cuando un periodista sufre, es encarcelado, multado o condenado al ostracismo, toda la comunidad meditica pierde una batalla. Todo cdigo de conducta de cualquier comunidad meditica que se aprecie y sea de donde sea debera consagrar la solidaridad entre los periodistas, independientemente de las opiniones polticas personales e incluso de la afiliacin poltica.

Entender que las mujeres no son ciudadanas honorficas

[El observatorio de los medios rabes] MENA Media critic recientemente la marginacin de las mujeres argelinas en los medios del pas. Segn su informe, se concede a las mujeres el 29 % del espacio disponible en los medios y a los hombre el resto del espacio. Las mujeres no solo estn limitadas en el espacio, sino tambin en los temas con los que se supone contribuyen y que se limitan a los mbitos relacionados con la familia, la comida y la moda. De hecho, puede que los medios de Argelia sean ms afortunados que otros medios rabes en los que las mujeres estn an ms limitadas o son utilizadas como smbolo, como algo opuesto a ser participantes activas en discusiones de peso poltico serio e impacto social. Involucrar a las mujeres en los medios no es un favor que conceden los hombres, sino un derecho (y uno esencial) de cualquier sociedad que piense.

Establecer objetivos serios, no celebrar el fracaso

Uno no ignora el hecho de que ningn medio de comunicacin democrtico puede funcionar verdaderamente en una sociedad no democrtica. Con todo, el fracaso de las democracias rabes debera aumentar el sentido de responsabilidad entre los medios y periodistas rabes. Los medios de comunicacin rabes deberan establecer objetivos realistas pero serios y volver sobre estos objetivos con la mxima honestidad y transparencia, sin importar los lmites y restricciones. Hay muchas batallas que luchar y ganar, y, sin duda, un precio que pagar, pero ninguno de estos retos se pueden llevar a cabo bajo el amparo de los ministros de Exteriores de la Liga rabe.

Esto no es una opinin sobre el periodismo rabe en s ya que el periodismo rabe est repleto de talentos periodsticos que estn por ser utilizados o explorados. Es un intento de hacer un anlisis honesto de la desafortunada realidad en la que los medios de comunicacin rabes estn obligados a funcionar. Hasta que gracias al esfuerzo colectivo y despus de muchas batallas difciles los periodistas y medios profesionales recuperen algo de respeto a su estrechamente controlado medio, no hay motivo alguno para celebrar.


Dr. Ramzy Baroud lleva ms de veinte aos escribiendo sobre Oriente Prximo. Es columnista internacional, consultor de los medios, autor de varios libros y fundador de PalestineChronicle.com. Su ltimo libro es My Father Was a Freedom Fighter: Gazas Untold Story, Pluto Press, London. Su pgina web es www.ramzybaroud.net.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2015/10/01/seven-points-not-on-the-arab-media-agenda-what-is-there-to-celebrate/




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