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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2015

La herencia econmica del corresmo. Una lectura frente a la crisis

Alberto Acosta, John Cajas Guijarro
Rebelin


El gobierno de la revolucin ciudadana

ha perdido el horizonte utpico andino y

ms bien ha fortalecido un estado desarrollista

e insertado en el capitalismo global.

Ramiro vila Santamara

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Una nueva y peligrosa crisis

Se avizoran tiempos de crisis en el Ecuador. El propio presidente Correa, que exultaba optimismo hasta hace poco, ya anticipa la posibilidad de un decrecimiento . Luego de una larga expansin, el pas entra en una etapa de dificultades que desnudan, por un lado, el poder burgus concentrado en el corresmo y, por otro, la fragilidad de su manejo econmico, presentado en su momento como el milagro ecuatoriano . Tanto que el propio presidente reconoce ahora que no puede hacer milagros ...

La crisis posee algunos factores externos que, evidentemente, no dependen del corresmo (cada en precio del petrleo y apreciacin del dlar, por ejemplo). De hecho, desde una lectura totalizadora, el sistema capitalista mundial est entrando en una situacin complicada que brinda las condiciones para una nueva crisis financiera y econmica. Basta con ver el hundimiento que ha sufrido el mercado burstil chino , la fuerte devaluacin del yuan (quiz intentando reanimar a las exportaciones chinas y contrarrestar la desaceleracin), e incluso la decisin de EEUU de mantener sus tasas de inters cercanas a cero, a pesar de que para septiembre de este ao se esperaba que las tasas finalmente iban a aumentar Todo esto crea nuevas incertidumbres sobre las expectativas de crecimiento de la economa mundial . [2]

Dado este contexto nada alentador, constatamos que luego de casi nueve aos el corresmo no logr sentar las bases para que en el Ecuador se construya una economa diferente, que sobrelleve de mejor manera las condiciones externas desfavorables. Menos an impuls la construccin de una economa que comience a superar el extractivismo. Es decir que fuera internamente ms slida e incluso pueda transitar hacia el Buen Vivir o sumak kawsay.

En lo poltico, el Gobierno concentr el mando en un solo individuo -el gran condotiero en palabras de Gramsci- que, embebido en su poder, busca imponer sus criterios personales como socialmente aceptables (pero, a la final, alineados siempre a intereses burgueses, inmersos todava en estructuras oligrquicas). A su vez se construy una tecno-burocracia dcil y activa, que normaliza, disciplina y ordena a la sociedad (ejemplo de esto es el Cdigo Orgnico Integral Penal, como lo menciona Ramiro vila [3] ). De he cho en el Ecuador se ha consolidado un rgimen bonapartista, como se demostr en el balance crtico del Gobierno de Rafael Correa , realizado por varios investigadores de la Universidad Central del Ecuador.

En la fase de expansin econmica, el corresmo alcanz una pax social sostenido en un consumismo masivo y transformando en objetos de marketing a conceptos clave: izquierda, revolucin, socialismo, Buen Vivir, Derechos de la Naturaleza, etc. Simultneamente trat de invisibilizar la lucha popular contra la modernizacin capitalista y utiliz al extractivismo para financiar la creacin de infraestructura y fomentar el mencionado consumismo.

An antes de la llegada de la crisis, esa pax social empez a quebrantarse. El malestar comenz a crecer entre los sectores populares y paulatinamente incluso al interior de la burguesa; tengamos presente que una gran parte de la votacin de Correa proviene de la derecha, la cual respald electoralmente al rgimen en tanto este mejor su capacidad de poder adquisitivo , pero que ahora ya no se encuentra satisfecha. Incluso la propaganda ya no bast para ratificar la validez de la Revolucin Ciudadana (recordemos la derrota electoral del 23 de febrero de 2014 a pesar de la intensa propaganda desplegada especialmente en Quito ), Y como hemos visto a raz de las masivas movilizaciones populares, cada vez ms se pone en cuestionamiento la legitimidad del corresmo, cuyos rasgos autoritarios fueron desnudados hace un tiempo atrs.

El Gobierno intenta sobrellevar su debilitamiento con medidas represivas de todo tipo -llegando hasta intentar controlar el humor de los caricaturistas- sin dejar de minimizar, silenciar, agredir y hasta encarcelar a sus opositores. El corresmo abandon pronto cualquier propuesta revolucionaria, lo cual se ratifica en el arrepentimiento del caudillo sobre la inclusin del Derecho a la Resistencia en la Constitucin .

Ms an, en este contexto de crisis econmica corremos el riesgo de volver a transitar por una senda bastante penosa, pero conocida durante la larga noche neoliberal [4] . Eso tambin forma parte de la herencia econmica que nos dejar el corresmo, la cual ya se hace ver incluso con la propuesta (a la final privatizadora) de venta al sector privado de las comercializadoras de gasolina de la empresa estatal Petroecuador .

Aunque muchos no lo acepten, pues quiz estn todava confundidos por la propaganda oficial o porque aoran un rgimen abiertamente neoliberal, la (ahora mal llamada) revolucin ciudadana busca modernizador y sostener al capitalismo. Como respuesta, los sectores populares, trabajadores, indgenas, ambientalistas y, en general, las izquierdas, se han movilizado especialmente por medio de la protesta social y la resistencia . Acorde a esta reaccin, las izquierdas deben plantear alternativas que expresen el sentir de la lucha popular.

Analizar esta coyuntura y proponer algunas ideas gruesas de poltica econmica para enfrentar estructuralmente la crisis es el principal objetivo del presente artculo.

El ocaso del boom petrolero

No me gusta el petrleo ni la minera, pero menos me gusta la pobreza y la miseria

 

Rafael Correa (08/03/2014)

Durante el corresmo el extractivismo petrolero se ha mantenido como la base de la economa nacional. Mientras en 2007 el petrleo represent un 52% del total de exportaciones, en 2014 su peso fue del 51%. El corresmo, incapaz incluso de avizorar la paulatina debilidad de la cotizacin del petrleo en el mercado mundial [5] , no ha superado la dependencia petrolera ni ha propuesto una alternativa. Ms bien ha ido consolidando esa dependencia al ampliar la frontera petrolera buscando las ltimas reservas disponibles.

Como resultado de esa incapacidad para superar la dependencia petrolera, la economa ecuatoriana sigue siendo vulnerable a la cada de los precios del petrleo. Mientras que en agosto de 2014 el crudo Oriente se vendi a un precio promedio de 90 dlares por barril, para agosto de 2015 el precio descendi a 37 dlares (cada del 59%). Respecto al crudo Napo, el descenso es de 84 a 33 dlares en el mismo perodo (cada del 61%).

Esto ha provocado que disminuyan los ingresos que el pas obtiene por exportaciones petroleras: mientras que entre enero a julio de 2014 ingresaron 13 mil millones de dlares por exportaciones de petrleo crudo, en cambio entre enero y julio de 2015 solo ingresaron 9 mil millones (reduccin de 4 mil millones). Esto contrasta con los gastos generados por importacin de derivados, que para los mismos perodos pasaron de 3,4 mil millones de dlares a 2,4 mil millones (reduccin de mil millones). As, se registra una descompensacin de 3 mil millones de dlares.

Si descontamos los pagos por tarifas de prestacin de servicios petroleros (de las cuales ya hablaremos ms adelante), en una situacin hipottica con un precio por barril de crudo ecuatoriano promedio de 40 dlares [6] , estimamos que la suma de las exportaciones totales de crudo Oriente y Napo hechas por Petroecuador entre 2015 y 2016 fluctuaran entre 6,1 y 6,7 mil millones de dlares respectivamente. Tales montos estimados representan casi la mitad de las exportaciones registradas en 2014 (11,9 mil millones de dlares). Por tanto, si los precios del petrleo no se recuperan en los prximos aos, como el Gobierno ( y la misma OPEP ) estn empezando a admitir, el largo boom petrolero podra haber llegado a su fin.

Por la reduccin de las exportaciones petroleras ya se han dispuesto dos recortes del Presupuesto General del Estado: 1.420 millones en enero ( 580 millones en gasto corriente y 840 millones en gasto de inversin ) y 800 millones en agosto de este ao ( 100 millones en gasto corriente y 700 millones en gasto inversin ). Originalmente, con un precio por barril de crudo de casi 80 dlares, se planific un presupuesto de 36,3 mil millones de dlares.

As, la disminucin de los ingresos petroleros genera una contraccin de la economa, va menor gasto e inversin del sector pblico. Este impacto de hecho ya se observa (en trminos nominales) si comparamos el ltimo trimestre de 2014 y el primer trimestre de 2015, donde el PIB nominal disminuy en -1,64% y en -1,51% respectivamente [7] , lo que permite afirmar que la economa ecuatoriana se encuentra en una fase recesiva.

Tal es la complejidad del problema que el Banco Central del Ecuador considera que, a diferencia del PIB nominal anual de 2014 de 100.917 millones de dlares, para 2015 el PIB nominal se contraera a 100.047 millones (reduccin de casi un 1%). Esta situacin no ha sido observada en la economa ecuatoriana desde el ao 2000 . Incluso Correa ya acept la posibilidad de que este ao exista un decrecimiento econmico, acompaado por una prdida de 7 mil millones de dlares por la reduccin de las exportaciones petroleras.

Cabe mencionar que un evento similar de reduccin trimestral del PIB sucedi durante el ltimo trimestre de 2008 (-5,92%) y el primer trimestre de 2009 (-1,52%). Eso s, entonces, desde el segundo trimestre de 2009 se retomaron tasas de crecimiento nominal positivas, gracias a la recuperacin del precio del crudo y la misma debilidad del dlar. En la actualidad esa posibilidad se presenta esquiva, pues los problemas gestados internacionalmente se pintan mucho ms complejos e inclusive de larga duracin. Sin embargo, sabemos bien que es muy difcil predecir la evolucin de las cotizaciones del petrleo en un mundo plagado de conflictos.

Un punto adicional. Con estos precios bajos se debera reducir las inversiones y reposicin de gastos petroleros; por ejemplo paralizacin de nuevas perforaciones, suspensin de nuevos proyectos extractivistas sean petroleros o mineros, e incluso la reduccin de nmina de trabajadores extractivistas de empresas pblicas . De todas maneras, es muy probable que el Gobierno trate de mantener el flujo de los ingresos forzando las tasas de extraccin de crudo o anticipando recursos provenientes de futuras explotaciones de minerales, como ha sido casi la norma de los gobiernos de pases exportadores de materias prima. Esto conducir a un crecimiento empobrecedor [8] : una mayor oferta forzar a la baja los precios de esas materias primas, lo que provocar una mayor cada de sus precios y por cierto la prdida de reservas de las materias primas que se exportan, sea petrleo o minerales.

Un dlar ms fuerte y una liquidez ms dbil

Mientras que en este ao el precio del petrleo ha ido cayendo abruptamente, el dlar se ha ido apreciando. Esta revalorizacin de la moneda estadounidense, en una economa dolarizada como la ecuatoriana, provoca la prdida de la competitividad de sus exportaciones no petroleras. Por ejemplo para agosto de 2014, en promedio, una persona poda adquirir mercancas cotizadas en un dlar solo con 0,75 euros, en cambio para agosto de 2015 para adquirir la misma mercanca cotizada a un dlar se necesitaron, en promedio, 0,90 euros [9] . Es decir, las mercancas cotizadas en dlares se volvieron aproximadamente un 20% ms caras para los compradores con euros.

Al mismo tiempo que el dlar se ha ido apreciando, nuestros vecinos, Colombia y Per, han dado paso a una fuerte devaluacin de sus respectivas monedas. As, en promedio, mientras que en agosto de 2014 con un dlar se adquiran mercancas por 1.898 pesos colombianos o 2,8 nuevos soles peruanos, para agosto de 2015 con el mismo dlar se podan adquirir mercancas equivalentes a 3.013 pesos colombianos o 3,3 nuevos soles peruanos; esto implica una devaluacin de casi el 60% en el caso colombiano y del 16% en el caso peruano [10] .

Como resultado de la apreciacin del dlar y la fuerte devaluacin en Colombia y Per, el Ecuador se encuentra en una situacin donde hay un incentivo a aumentar las importaciones. El Gobierno, desde casi el inicio del 2015, intenta controlar este desbalance con la imposicin de salvaguardias: sobretasas arancelarias de 5%, 15%, 25% y 45% a alrededor de 2.800 productos. Recientemente la presin se ha incrementado por las crecientes compras que se realizan en el exterior, sobre todo en el sur de Colombia.

En este contexto las salvaguardias se estn utilizando como un instrumento (parche) que compense la incapacidad de alterar el tipo de cambio local del pas , en una economa con bajos niveles de productividad. Correa, de crtico a la dolarizacin , pas a defenderla preocupado por razones polticas. Incluso el discurso oficial ha llegado a argumentar que de no haber aplicado las salvaguardias, sino otro tipo de polticas, el Ecuador probablemente hoy no tendra dolarizacin .

A pesar de intentar frenar la salida de dlares por medio de salvaguardias, la poltica parece no ser del todo efectiva. En el ltimo trimestre de 2014 y el primer trimestre de 2015 la balanza comercial ha registrado que las importaciones superaron a las exportaciones en ms de 2 mil millones de dlares. Para el mismo perodo, la balanza de pagos ha registrado una salida de 3 mil millones de dlares.

Otro aspecto a prestar atencin en estas condiciones es la evolucin de la liquidez. As, mientras en el primer semestre de 2014 la liquidez total de la economa nacional (especies monetarias en circulacin, depsitos a la vista, de ahorro, de plazo y otros) creci un 4,6%; para el primer semestre de 2015 esa liquidez total apenas creci un 0,61%. En paralelo disminuyeron considerablemente los depsitos a la vista: -8,13%.

Tanto la salida de dlares registrada en la balanza comercial y de pagos, como la desaceleracin de la liquidez total, plantean un escenario monetario bastante dbil para una economa dolarizada como la nuestra. Si no fuera por los ingresos de dlares provenientes del financiamiento externo, la economa nacional enfrentara una sera presin a salir de la dolarizacin, ms cuando la balanza comercial es deficitaria con un saldo de -1,2 mil millones de dlares al primer semestre de 2015. Difcilmente se puede esperar que la inversin extranjera brinde un alivio a esta situacin. Tengamos presente que, por diversas razones, las inversiones extranjeras histricamente han sido poco significativas para el Ecuador salvo en aquellos rubros, como el petrolero, en donde puede obtener atractivos beneficios.

La cada de la liquidez tambin se evidencia de manera clara al ver la evolucin de las reservas internaciones del pas. Tales reservas disminuyeron de 6,7 mil millones de dlares a inicios del ltimo trimestre de 2014 a 3,7 mil millones de dlares registrados a finales del primer trimestre de 2015: una reduccin de 3 mil millones de dlares, bastante similar a la disminucin de 3,5 mil millones de dlares observada entre el ltimo trimestre de 2008 y el primer trimestre de 2009. Sin embargo, para el segundo trimestre de 2015 las reservas muestran una recuperacin de mil millones, lo cual en un contexto de menores ingresos petroleros puede explicarse con los desembolsos de deuda externa que ltimamente ha recibido el pas y que, a su modo, ayudan a sostener la liquidez interna.

De todas formas, la prdida de liquidez y el no tener reservas complica aceleradamente el escenario econmico. Esta aseveracin, sin embargo, no puede ser leda como una declaracin nostlgica a favor de los fondos de estabilizacin petroleros existentes anteriormente, que representaban una verdadera aberracin econmica .

Un ltimo elemento monetario que tambin debe discutirse es la inflacin. Por un lado, en todo el perodo 2007-2014 la inflacin anualizada [11] registrada en el Ecuador ha sido mayor en 2,4 puntos porcentuales a la inflacin anualizada en los EEUU. La inflacin en el Ecuador posee un componente adicional (posiblemente estructural) que no es tan complejo en los EEUU, por ejemplo la elevada importacin de bienes de capital e insumos para el aparato productivo. Por otro lado, entre agosto de 2014 y agosto de 2015, mientras que la economa ecuatoriana registr una inflacin anualizada de 4,1%, en cambio para el mismo perodo en los EEUU la inflacin anualizada fue de apenas 0,2%. As las cosas, la inflacin en el Ecuador est adquiriendo importancia especialmente en los ltimos meses (por efecto de las salvaguardias, por ejemplo).

El resurgir de la deuda y unas finanzas asfixiadas

Somos complementarios con China, ellos tienen exceso de liquidez y escases de hidrocarburos, nosotros tenemos exceso de hidrocarburos y escases en liquidez. China financia a Estados Unidos, y pudieran sacar del subdesarrollo a Ecuador. []

 

Rafael Correa (02/2012)

En los ltimos aos la economa del pas, y muy en particular su aceite -el dinero- se ha mantenido en marcha gracias a los dlares provenientes del endeudamiento externo, como complemento de los estancados ingresos petroleros y ms an cuando se produjo su acelerado descenso. Fiel muestra de este comportamiento es el fuerte crecimiento que ha experimentado ese endeudamiento en menos de dos aos.

Para marzo de 2010, luego de la recompra de bonos, el saldo de la deuda externa fue de 7.658 millones de dlares (11% del PIB). Luego la deuda mostr un crecimiento acorde al desempeo econmico, hasta llegar, en marzo de 2014, a un saldo de 12.900 millones (12,8% del PIB). Desde entonces, hasta agosto de 2015, la deuda externa se ha disparado abruptamente creciendo en un 58%, llegando a un saldo de 20.382 millones de dlares ( 20,4% del PIB ).

El Gobierno se ha visto altamente presionado a endeudarse para sostener el ritmo de sus inversiones y gastos, transformados en el motor de la economa. Estas inversiones y estos gastos eran indispensables, adems, para sostener altos los niveles de consumismo [12] , sobre los que basa gran parte de su popularidad el presidente Correa. Por eso, con anticipacin y sobra de razn, Paco Rohn anticip que cuando ya no pueda sostener Correa el consumismo, entrar en crisis poltica . Incluso hay que anotar que esta expansin fiscal, realizada muchas veces sin una adecuada planificacin ( como en el subsector elctrico ) y con elevados niveles de ineficiencia y corrupcin, se enmarca en lo que se conoce como ciclo poltico de la economa . En estos ciclos, los gobiernos, muchas veces atrapados por lgicas electorales, toman o dejan de tomar decisiones en funcin de sus clculos polticos. Esto termina por agravar los problemas posteriormente. Ecuador ha vivido, desde el ao 2007, con varios procesos electorales y referndums, un prolongado ciclo poltico que ha incidido en el manejo econmico.

Volvamos al endeudamiento agresivo del ltimo tiempo. Actualmente el principal acreedor de la deuda externa ecuatoriana es China. La deuda con este pas, al mes de agosto de 2015, fue 5.432 millones de dlares. El siguiente acreedor de la deuda es el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con un saldo de 3.955 millones de dlares. Sigue la Corporacin Andina de Fomento (CAF) con un saldo de 2.776 millones. A estas deudas cabe agregar los pagos pendientes por preventas petroleras, que al mes de julio de 2015 representan un saldo por pagar de 1.666 millones de dlares [13] ; y la preventa de 116,4 millones de barriles de crudo a la empresa PTT de Tailandia a cambio de un desembolso de 2500 millones de dlares a una tasa de inters promedio del 7%, a 5,5 aos plazo, de los cuales se desembolsaran 635 millones de dlares en 2015.

Junto con estas deudas tambin consta una emisin de bonos soberanos 2014 de 2 mil millones de dlares, a diez ao plazo con una tasa de inters del 7,95% y dos emisiones de bonos soberanos 2020 por 750 millones de dlares, a cinco aos plazo, con una tasa del 10,5% (real del 13%, en la medida que el Estado habra recibido apenas 700 millones netos) la primera colocacin y la segunda a una tasa de rendimiento del 8,5% [14] ; tasas extremadamente altas que demuestran la dificultad del pas de acceder a crditos internacionales. Dificultad que, como van las cosas, podra intentarse sobrellevar por medio de la obtencin de crditos de instituciones propias del capitalismo neoliberal, como el Fondo Monetario Internacional (FMI). De hecho el Ecuador ya retorn al redil del FMI y del Banco Mundial en el ao 2014.

Una tabla de salvacin han sido las remesas que envan nuestros compatriotas que trabajan en el exterior. Entre 2007 y 2014 han ingresado al pas en total aproximadamente 21 mil millones de dlares por concepto de remesas de los migrantes: una cuarta parte de los 84 mil millones percibidos por exportaciones petroleras en el mismo perodo, pero mayor que los 16 mil millones de dlares obtenidos por exportaciones de banano, el segundo rubro de ventas externas del Ecuador.

Tales remesas, que provienen del exilio econmico de miles de ecuatorianos, son, sin embargo, menores a los fondos que el pas ha pagado al extranjero por rentas de las empresas extranjeras (salarios y capital), as como por la importacin neta de servicios, que entre 2007 y 2014 fueron de 22 mil millones de dlares. Es decir, el desangre de dlares de la economa nacional habra tenido proporciones mucho mayores (y la actual crisis sera mucho ms grave) si no fuera por el aporte de nuestros compatriotas en el exterior. Una vez ms dichas remesas aparecen como tabla de salvacin de la economa nacional, tal como sucedi durante la grave crisis del tornasiglo y luego cuando se impuso la dolarizacin. Conociendo esto, es desalentador conocer que en el primer semestre de 2015 las remesas se contrajeron un 8,6% en comparacin al primer semestre de 2014.

En la actualidad, atravesamos una situacin compleja reflejada en el estrangulamiento de las cuentas externas, que se intenta enfrentar con un -cada vez ms costoso- endeudamiento externo.

Uno de los resultados de la contraccin de los ingresos monetarios en la economa se presenta bajo la forma de dficits fiscales crecientes. Mientras en 2007 el sector pblico no financiero posea un excedente de 970 millones de dlares, para 2014 termin con un dficit de ms de 5 mil millones de dlares. Para el primer semestre de 2015, el dficit fue de 580 millones. Aqu se refleja especialmente la cada de los ingresos petroleros.

Pero a pesar de esta reduccin de los ingresos del Estado, llama la atencin que no haya existido una mayor presin tributaria a travs de impuestos directos, como el impuesto a la renta. Sobre todo con un gobierno que se precia de ser socialista. En concreto, para 2007, 2014 y el primer semestre de 2015, el sector pblico no financiero ha obtenido sus ingresos en el siguiente orden de importancia (sin tomar en cuenta los ingresos por contribuciones a la seguridad social) :

- Ingresos petroleros: 28% (2007), 32% (2014) y 24% (primer semestre del 2015) respectivamente;

- Impuestos al valor agregado: 23%, 19% y 21%;

- Impuestos a la renta: 14%, 12% y 16%;

- Otros impuestos (impuesto a consumos especiales, aranceles, etc.): 9%, 11% y 14%;

- Supervit de empresas pblicas: 7%, 12% y 6%, respectivamente;

- Otros ingresos (no tributarios, transferencias corrientes, ingresos no operacionales y de autogestin, etc.): 18%, 14% y 17% respectivamente .

Segn estos datos el IVA, un impuesto indirecto y por lo tanto regresivo, se mantiene como prioritario en cuanto a ingresos tributarios. A su vez, esto ratifica que el impuesto a la renta no ha sido utilizado como una herramienta para construir una sociedad ms equitativa. Es ms, como reaccin directa a la crisis, existe incluso la posibilidad de que este impuesto disminuya dependiendo de los ltimos acercamientos del gobierno con algunas facciones de la burguesa local .

De hecho, en un contexto de crisis, lo justo y socialmente aceptable sera que los grupos econmicos con mayores ingresos soporten de manera creciente el peso de la crisis en vez de trasladarlo al resto de la poblacin. As, quienes ms se beneficiaron en la poca de la bonanza deben aportar ms en la crisis. Y por cierto, debe ser la norma que quien ms gana y ms tiene, ms debe contribuir para el financiamiento de la inversin y gasto fiscales.

El endeudamiento externo agresivo o las medidas parche -como los proyectos de ley de herencia o plusvala no son las respuestas ms adecuadas. [15] Este tipo de reformas no son suficientes para impulsar la redistribucin de la riqueza, que no ha sido la meta de este gobierno que se presenta como revolucionario.

Dos visitantes inesperados

Si ya como estn las cosas la economa nacional se encuentra en crisis, sin duda la llegada de dos visitantes inesperados -e indeseados- puede complicar an ms las cosas: la potencial erupcin del volcn Cotopaxi y un nuevo fenmeno de El Nio.

En trminos oficiales, el Gobierno anuncia que dispondr de 850 millones de dlares para afrontar ambos problemas. Unos 650 millones provendran de lneas de crdito otorgadas por el BID, la CAF y el Banco Mundial, mientras que los 200 millones restantes se trasladaran desde otros sectores.

Cabra preguntarse si estos recursos seran suficientes para hacer frente al impacto que provocarn ambos fenmenos. En el caso del Cotopaxi se estima que ms de 25 mil negocios en la provincia del mismo nombre seran afectados por el descenso de lahares y cada de ceniza volcnica. Aparte, solo en Latacunga, capital de la provincia, se calcula que ms de 35 mil personas podran quedar en la desocupacin , 10 mil viviendas podran ser afectadas y posiblemente se requiera albergue para 45 mil personas. Solo las prdidas provocadas al sector productivo entre cierre de negocios, manufacturas, cada de exportaciones de brcoli y flores, etc., podran llegar a superar los mil millones de dlares.

Respecto al fenmeno de El Nio, entre los aos 1997-1998 este caus prdidas valoradas en alrededor de 3 mil millones de dlares (15% del PIB de aquel entonces) que, tradas a valor presente, representaran unos 7 mil millones de dlares. Si bien las condiciones, especialmente en infraestructura, son diferentes a las de aquella ocasin, no cabe descartar que los impactos econmicos de este fenmeno sern significativos.

Evidentemente este tipo de fenmenos exgenos son aspectos que no dependen del Gobierno. Sin embargo, llama la atencin particularmente la necesidad de recurrir a lneas de crdito como principal fuente de financiamiento para afrontar las emergencias. El Gobierno, que ya va a cumplir nueve aos en funciones, definitivamente no ha construido un sistema econmico con capacidad para asumir estos retos, que como lo conocemos de nuestra historia- son recurrentes. Recordemos, adems, que a inicios de su gestin el rgimen, cuando empezaba la expansin econmica, efectu una importante cantidad de obras y compras pblicas declarando situaciones de emergencia, porque la normativa legal le tena atado las manos. Entonces no haba la presin para recurrir al endeudamiento externo como ahora.

Otro aspecto que llama la atencin ante el manejo de estas situaciones de emergencia, particularmente respecto al volcn Cotopaxi, es el manejo de la informacin. Igualmente cabe relievar el manejo poltico del tema con la declaratoria del estado de excepcin en todo el pas, precisamente en el mismo momento en que se realizaban grandes protestas sociales en contra del rgimen. Tal accionar del Gobierno tuvo una evidente intencionalidad de crear las condiciones para limitar la protesta popular, e incluso frenar el flujo de informacin de los medios de comunicacin.

Consecuencias de la no transformacin de la matriz productiva

Bsicamente estamos haciendo mejor las cosas con el mismo modelo de acumulacin, antes que cambiarlo, porque no es nuestro deseo perjudicar a los ricos, pero s es nuestra intencin tener una sociedad ms justa y equitativa

 

Rafael Correa (15/01/2012)

Luego de observar las circunstancias que actualmente ponen al pas en una situacin de crisis, veamos qu ha hecho el Gobierno en trminos de uno de los puntos que ms ha promocionado: la transformacin de la matriz productiva. Esta necesaria transformacin debera haber contribuido a que la economa salga de su condicin extractivista y que, por lo tanto, sea menos susceptible de los graves impactos provocados por los vaivenes de los precios de las materias primas en el mercado mundial. Recurdese que el Gobierno de Correa, como el de los otros gobiernos progresistas, prometi superar esta dependencia extractivista, pero que no solo no lo lograron, sino que la dependencia aument .

Qu quiere decir el Gobierno por transformacin de la matriz productiva?

Una primera referencia concreta a nivel gubernamental respecto a la transformacin de la matriz productiva son las llamadas Diez apuestas productivas, expuestas en el 2008. All se propuso impulsar las siguientes actividades: pesca y derivados, frutas y vegetales procesados, agrocombustibles, metalmecnica, silvicultura, turismo, consultoras, ingeniera y software, transporte y logstica, acuacultura, flores [16] .

Con el paso del tiempo se consideraron nuevas actividades econmicas y otras se retiraron. Se incluy al bioconocimiento (asociable a la bioqumica, farmacutica y ecoturismo) y se dej de lado la acuacultura y las flores ( primer Plan del Buen Vivir, 2009-2013 ). Pero sin duda, las actividades ms llamativas que ingresaron como prioritarias son la minera e industrializacin de productos mineros ( segundo Plan del Buen Vivir, 2013-2017 ).

Junto con la minera, tambin est dentro del cambio de la matriz productiva la construccin de ocho hidroelctricas: Mandariacu y Toachi Pilatn (Pichincha), Mazar, Quijos y Minas San Francisco (Caar), Paute Sopladora (Morona Santiago), Delsitanisagua (Zamora Chinchipe) y Coca Codo Sinclair (Sucumbos y Orellana). Estas obras, de conformidad con las estimaciones oficiales, requeriran una inversin aproximada de 5 mil millones de dlares y aportaran 2.800 megavatios (aporte importante considerando que la demanda pico de energa elctrica en el pas asciende a 3.400 megavatios).

Otro aspecto prioritario de la transformacin de la matriz productiva es la apuesta por el conocimiento, impulsando la creacin de nuevas universidades. Aqu, los principales proyectos son la universidad Yachay Tech y la llamada ciudad del conocimiento, con un presupuesto inicial de mil millones de dlares para cuatro aos (2013-2017).

Un ltimo elemento a considerar dentro del cambio de la matriz productiva propuesto por el Gobierno es la sustitucin selectiva de importaciones. El objetivo es identificar aquellos sectores donde el Ecuador posea ventajas comparativas y competitivas y hacer que esos sectores sustituyan a productos importados selectos.

Conociendo los principales puntos en los que se enmarca la transformacin de la matriz productiva, veamos qu se ha hecho en trminos concretos al respecto.

Nueve aos sin un cambio real de la estructura productiva

Ms all de cualquier propuesta retrica de transformacin de la matriz productiva, las propias estadsticas oficiales confirman que entre 2007 y 2014 la estructura productiva no ha cambiado.

La manufactura (que contiene a buena parte de las actividades enmarcadas en la transformacin de la matriz productiva) entre 2007 y 2014 ha disminuido su participacin en el PIB del 14% al 12%. Esto confirma el entrampamiento de la economa ecuatoriana en su tradicional modalidad de acumulacin extractivista y primario-exportadora. A pesar de la tan cacareada transformacin todava somos altamente dependientes del sector petrolero: 12% del PIB en 2007 y 11% en 2014 (a trminos constantes, sin incluir refinamiento).

De las principales actividades del pas, la que ms aument su participacin en la economa es la construccin (pasando del 7,9% al 10,1% del PIB). Esto se ha dado principalmente por la fuerte participacin del Estado en la creacin de infraestructura; situacin que difcilmente podr sostenerse si los ingresos petroleros no se recuperan. Tomemos en cuenta que, para 2014, las exportaciones petroleras alcanzaron un monto equivalente al 69% del total de la formacin de capital del pas (13 mil y 19 mil millones de dlares respectivamente).

Se puede aceptar que una transformacin de este tipo toma tiempo. Pero, al cabo de casi nueve aos de gobierno, no hay seales slidas de que dicha transformacin est en marcha. Adems, no es aceptable que para lograrla se quiera profundizar la modalidad primario-exportadora a travs de ms extractivismo. En sntesis, la direccin de la accin gubernamental est errada.

Igualmente inaceptable es que, sin haber realizado una verdadera transformacin de las condiciones de produccin del pas, (que le den la capacidad de afrontar condiciones externas desfavorables), se firmen tratados comerciales, como con la Unin Europea (que en definitiva es un TLC ). Solo tomemos en cuenta que la Unin Europea es el mayor exportador de alimentos elaborados, el segundo mayor exportador de leche y derivados y de carne de cerdo, el tercer exportador de aves de corral Qu puede esperar la produccin local en un escenario de libre competencia con semejante mercado, ms an cuando el pas se encuentra en crisis? El golpe a la produccin local puede ser muy grave, especialmente si tomamos en cuenta que el pas prcticamente cedi por completo en puntos medulares como la propiedad intelectual .

Salida del extractivismo con ms extractivismo

En casi nueve aos el pas no ha superado su dependencia petrolera. En trminos generales la modalidad de acumulacin de nuestra economa ha mantenido casi intacta su lgica primario-exportadora, es decir eminentemente extractivista. Incluso la oferta exportable del pas se ha reprimarizado: mientras en 2007 un 74% de productos exportados eran primarios, para 2014 tal porcentaje aument al 83%.

Forzado a enfrentar un escenario post-petrolero por la cada de las reservas, el Gobierno, en concreto, es decir ms all de los discursos, mantiene su brjula en direccin hacia el extractivismo. Apuesta por la megaminera, as como al fortalecimiento de los monocultivos para la exportacin de productos agrcolas, incluyendo los agrocombustibles. El corresmo ha conseguido, en este campo, mucho ms que los gobiernos neoliberales que tanto bregaron para lograrlo.

Segn el recientemente creado Ministerio de Minera, en 2018 empezaran las operaciones de los principales proyectos mineros del pas: Fruta del Norte (con reservas de 7 millones de onzas en oro y 9 millones de onzas de plata) y Mirador (con casi 2,3 millones de libras de cobre). As mismo, entre 2015 y 2025 segn el mismo Ministerio en un clculo que ms parece el sueo de riquezas acumuladas de una lechera que lleva su cntaro al mercado y que a la postre se rompe- se espera que ingresen al pas aproximadamente 8 mil millones de dlares en inversin extranjera para minera , generando alrededor de 4 mil millones de dlares en exportaciones anuales e ingresos fiscales por regalas de 800 millones al ao [17] . En total, las reservas mineras metlicas podran estar valuadas en alrededor de 270 mil millones de dlares, dice el Ministerio del ramo. [18]

Precisamente la minera metlica no cumple lo que muchas veces ofrece. Sabemos tambin que posee fuerte impactos socioambientales. Por ejemplo, la obtencin de una tonelada de cobre genera en promedio de 300 a 500 toneladas de desechos y se contamina entre 30 a 500 mil litros de agua, mientras que la obtencin de 10 gramos de oro genera entre 20 a 60 toneladas de desechos junto con 7 mil litros de agua normalmente contaminada con cianuro (altamente txico) . Solo la ejecucin del proyecto Mirador implica extraer unos 326 millones de toneladas de desechos (equivalente a cuatro Panecillos, aquel montculo en el centro de Quito), demandando 3.260 millones de dlares en costos estimados de remediacin [19] .

Las expectativas de ingresos mineros son altamente dependientes de los precios internacionales. Solo tomemos en cuenta que, mientras en agosto de 2011 una onza troy [20] de oro se cotiz en 1.760 dlares, en agosto de 2015 la cotizacin cay a 1.118 dlares (reduccin del 36%). Respecto al cobre, la cotizacin cay de 9.000 a 5.127 dlares la tonelada mtrica (reduccin del 43%) [21] . Con esta tendencia de precios deprimidos se vuelve an ms cuestionable la verdadera rentabilidad de los proyectos mineros para el Estado. Hay que estar atentos, pues las condiciones finales de explotacin se vuelven atractivas para la inversin fornea reduciendo normativas sanitarias, ambientales y laborales, u ofreciendo una serie de subsidios muchas veces ocultos: agua sin costo alguno o tarifas de energa elctrica con valores bajos. Los delirios mineros a gran escala del corresmo son inocultables.

El hecho mismo de incluir a la megaminera entre las actividades enfocadas al cambio de la matriz productiva, despus de ver todas las taras que esta arrastra, implica perpetuar la dependencia del pas en otra actividad extractiva. De ese modo, se estara intentando complementar (y quiz a la larga sustituir) el extractivismo petrolero por el extractivismo minero: salir del extractivismo con ms extractivismo!, como reza el discurso oficial .

Hidroelctricas para el cambio?

Pasemos a los proyectos hidroelctricos. Sin negar la necesidad del aprovechamiento de dicha fuente energtica, es necesario reconocer sus altos costos de construccin y su desfase con el incremento de la demanda (junto a una serie de problemas laborales, sociales y ambientales).

En promedio, los proyectos hidroelctricos han sufrido hasta el momento reajustes que han incrementado sus costos en aproximadamente un 26% por encima de los costos presupuestados y contratados : Manduriacu (135 a 227 millones de dlares), Mazar Dudas (50 a 83 millones), Sopladora (882 a 963 millones), Toachi Pilatn (517 a 589 millones), Minas San Francisco (509 a 684 millones), Delsitanisagua (216 a 335 millones), Coca Codo Sinclair (2.245 a 2.851 millones). En este ltimo caso oficialmente se considera que los 606 millones de dlares adicionales no forman parte del costo del proyecto, sino que se deben a impuestos y obras de compensacin [22] . A partir de estos montos, se estima que el costo promedio por kilovatio de los proyectos pblicos es de 4.184 dlares, mientras que en los proyectos privados es de 2.262 dlares (diferencia del 73%.) Estos proyectos emblemticos se financian, en promedio, en un 72% con endeudamiento externo.

Para 2017 se estima un incremento en la capacidad total de generacin de alrededor de 4.320 megavatios, superior a las expectativas de demanda considerando que en el 2013 el pico de est lleg a los 3.250 megavatios. Es decir existira un exceso de oferta que, al menos dentro de los planes oficiales, cubrira la demanda generada por las operaciones del metro de Quito (71 megavatios), minera a gran escala (160 megavatios), petroqumica (255 megavatios) y refinera del Pacfico (390 megavatios) [23] .

Incluso, a pretexto de fomentar cambios en la matriz energtica, el Gobierno ha llegado a incurrir en costos excesivos por el proyecto de suministro de electricidad generada con energa solar. Se llega a transferir a empresas privadas, de forma innecesaria, alrededor de 160 millones de dlares anuales. Entonces, este tambin es un proyecto con costos muy elevados, como lo demostr Arturo Villavicencio .

En resumen, estos proyectos hidroelctricos s aumentan la capacidad elctrica del pas y transforman la matriz energtica por el lado de la oferta, pero a un costo muy alto y con una creciente presencia de intereses extranjeros (chinos). As, el cambio de la matriz energtica podra significar, como bien anota el mismo Villavicencio, en una poltica de recolonizacin.

Dependencia importadora intacta

Para completar esta crtica a la transformacin de la matriz productiva, revisemos qu ha sucedido con las importaciones. El aparato productivo es altamente dependiente de las importaciones especialmente de maquinarias y equipos. Tal situacin no ha cambiado en este Gobierno: las importaciones de bienes de capital (sin tomar en cuenta equipos de transporte) representaron el 16% del total de importaciones en 2007 y el 18% en 2014. Respecto a las importaciones de materias primas, estas tanto en 2007 como en 2014 representaron un 31% del total. As vemos que en casi nueve aos se ha mantenido intacto el nivel de dependencia del sector productivo a la importacin de maquinaria e insumos. No ha existido una sustitucin selectiva de importaciones para la produccin.

Un caso emblemtico es el tema de la refinacin del petrleo, concretamente la construccin de la Refinera del Pacfico y la rehabilitacin de la Refinera Estatal de Esmeraldas. En teora la nueva refinera, cuya primera piedra se coloc en el ao 2008, servira para disminuir sustantivamente o an eliminar las importaciones de derivados de petrleo (que entre 2007 y 2014 se increment a una tasa promedio anual del 17%). esta refinera, incluyendo el complejo petroqumico, tendra un costo aproximado de 11 mil millones de dlares que, de momento, siguen buscando financiamiento externo. Desde el ao 2008 hasta la fecha, se han gastado aproximadamente 1.200 millones en actividades complementarias (por ejemplo movimientos de tierras, pagando 235 millones a la empresa Odebrecht ), sin que se haya empezado la construccin de la refinera misma y menos an del complejo petroqumico. Recurdese que Odebrecht fue expulsada por corrupta y corruptora y que est envuelta en graves problemas de corrupcin en muchos pases de la regin, empezando por Brasil.

Aparte de los problemas de financiamiento de la refinera del Pacfico ( que incluso dejo de percibir fondos de PDVSA, la cual posee el 49% de acciones ), cabe pensar en cul sera efectivamente la capacidad de refinamiento de petrleo y, segn esa capacidad, de dnde provendran los flujos de petrleo crudo a procesar.

Por su parte, es notable el inoperante manejo en la rehabilitacin de la refinera de Esmeraldas, cuya rehabilitacin y repotenciacin estaba prevista en la Agenda Energtica 2007-2011 , presentada en junio del 2007 por el Ministerio de Energa y Minas. Este reparo es an mayor teniendo en cuenta, adems, que este gobierno dispona de recursos suficientes para asumir esa tarea. En este caso, luego de una cuestionada rehabilitacin y aprovechando los bajos precios del crudo, existe el inters de importar crudo liviano y procesarlo en la refinera a fin de optimizar su rendimiento.

Como conclusin, en casi nueve aos, en el gobierno que mayor cantidad de ingresos ha obtenido en toda la historia republicana (con el gobernante que mayor cantidad de honoris causa ha acumulado) no se ha puesto en marcha una transformacin de la matriz productiva que empiece a cambiar la modalidad de acumulacin primario exportadora.

Al no existir una transformacin de la matriz productiva, las exportaciones se concentran en pocos productos primarios, los cuales actualmente se estn hundiendo. Mientras tanto se mantienen altas importaciones de bienes de capital y de consumo. Esta situacin fuerza al gobierno a buscar financiamiento externo; respuesta muy similar a lo que sucedi a fines de la dcada del 70 y comienzos del 80 del siglo pasado, cuando el pas experiment la abrupta finalizacin del primer boom petrolero.

Las nuevas elites en la educacin pblica

Hablemos ahora sobre la propuesta de cambiar la matriz productiva del pas desde el apoyo al conocimiento y la innovacin .

La universidad de Yachay y el proyecto de ciudad del conocimiento poseen un presupuesto inicial de mil millones de dlares para el perodo 2013-2017. En total las cuatro nuevas universidades poseen el siguiente presupuesto inicial asignado para el perodo 2013-2017: Yachay Tech (439 millones), UNAE (Universidad Nacional de Educacin, 439 millones), Universidad de las Artes (232 millones), e IKIAM (Universidad Regional Amaznica, 271 millones) sumando un total de 1.164 millones de dlares [24] . Lo ms dramtico es que estn recibiendo un trato privilegiado cuatro nuevas universidades creadas por el Estado que no llegan a acoger a ms de mil estudiantes, mientras que 28 universidades y escuelas politcnicas pblicas acogen a 200 mil estudiantes y no perciben los mismos niveles de ingreso en trminos relativos .

Junto con esta poltica de privilegio a estas nuevas universidades, se da la imposicin de un examen nico de ingreso -estandarizado- sin considerar que las propias desigualdades sociales determinan que un grupo de estudiantes tenga mejores oportunidades de rendir acadmicamente respecto a otro grupo. Tales pruebas y el enorme fomento que el Gobierno da a la elitizacin de la educacin, parece perpetuar un proceso neo-colonialista de culto al conocimiento occidental convencional. Para nada se da paso a la construccin del Estado plurinacional y del Buen Vivir o sumak kawsay.

No se considera que el problema de la educacin en el pas no se soluciona formando lites (con algunas autoridades universitarias que perciben sueldos cercanos o superiores a los 16 mil dlares mensuales , mucho ms de lo que gana el presidente de la Repblica: 6.261 dlares al mes [25] , monto que sirve como techo a las remuneraciones del sector pblico), Es preciso reconocer tambin que en la educacin bsica y media, hay falencias que perpetan las desigualdades, y deben ser superadas.

No se puede pedir una enorme rigurosidad al ingreso a universidades cuando desde los colegios no existe el nivel adecuado de preparacin, peor si se promueve una homogenizacin de bachilleratos, atropellando la heterogeneidad de los individuos. Solo pensemos en las diferencias que se generan entre las personas con capacidad de pagar cursos privados para la preparacin acadmica en comparacin a personas que, por su situacin econmica complicada, a duras penas terminan el colegio.

Qu es ms urgente, tener un puado de tecncratas estudiados en las mejores universidades del exterior (volviendo como especialistas en economa neoliberal, por ejemplo) o democratizar el acceso a la educacin promoviendo contenidos emancipadores en trminos de los que propone el Buen Vivir? Desde los desposedos, la educacin es fundamental como herramienta de emancipacin y democratizacin, pero desde la lgica del capital lo es desde su necesidad de acumulacin. Por eso mientras ms capacitada est la fuerza de trabajo en trminos tecnocrticos ser ms redituable. Otra educacin, para construir otro pas, ms libre y equitativo, demanda tanto calidad como compromiso, garantizando una creciente inclusin sobre todo de la juventud en los diversos espacios educativos. Hoy esto no sucede.

Esta no es una simple opinin. La tasa neta de matriculacin en educacin superior [26] , que vena creciendo entre 2007 a 2011 (25,2% a 30,1%), luego de la introduccin del examen de ingreso en 2011, muestra una tendencia decreciente: en 2012 fue de 28,6%, en 2013 de 26,6% y en 2014 de 21,2% (dato provisional) [27] . Junto con esa disminucin, en el pas se mantiene la fuerte disparidad entre la matriculacin de la poblacin urbana y rural a la educacin superior. En 2012 la tasa de matriculacin urbana fue de 34,9% mientras que la rural fue de 13,8%; en cambio para 2014 las tasas fueron de 25,9% y 10,1% respectivamente. Incluso aceptando los posibles efectos de los cambios metodolgicos en las estadsticas de matriculacin en educacin superior [28] , los ltimos aos no muestran ningn incremento en el nmero total de personas matriculadas.

Los grandes ganadores de la Revolucin Ciudadana

El nico problema con los bancos es que estn ganando demasiado

Rafael Correa (24/04/2015)

El gobierno de Correa, como se lee en un documento interno, admite que nunca antes los grupos econmicos poderosos estuvieron mejor, nunca antes los ms excluidos de la Patria estuvieron menos peor. As, la reduccin de la pobreza va distribucin de los crecientes ingresos fiscales (sobre todo petroleros), sin un cambio en la modalidad de acumulacin, vino necesariamente acompaada de una mayor concentracin de la riqueza en pocos grupos econmicos que, a la postre, sacaron la tajada de len de dichos ingresos adicionales.

Como muestra, en el ao 2014 un total de 118 grupos econmicos (3.833 empresas) obtuvieron 48,5 mil millones de dlares en ingresos, lo cual representa un 48,2% del PIB. Sobre esos ingresos solo se pagaron, en impuesto a la renta mil millones de dlares, es decir aproximadamente un 2,2%.

En trminos ms especficos, podemos considerar que los principales grupos econmicos favorecidos durante el gobierno de la Revolucin Ciudadana se agrupan en los siguientes sectores:

- Servicios petroleros: la mayora de empresas que estaban en el pas lograron una renegociacin de sus contratos en el ao 2010, que les permiti seguir lucrando durante la poca de la bonanza petrolera . Y ahora esos contratos de prestacin de servicios, en un contexto de precios bajos del petrleo resultan menos beneficiosos para el pas: las empresas privadas cobran una tasa fija por extraccin. As, por ejemplo, la empresa china Petrooriental recibe 41 dlares por barril extrado; o Repsol, AGIP, y Andes cobran alrededor de 35 dlares por barril extrado. Esto genera problemas al pas considerando que, al 31 de agosto de 2015, el crudo Oriente cotiz a 40 dlares el barril. Tal es el problema que el propio Correa ha admitido que los precios actuales del petrleo ecuatoriano impiden la obtencin de ingresos para el Presupuesto General del Estado al ser menores a 39,40 dlares el barril .

- Telecomunicaciones: Claro (Conecel) y Movistar (Otecel), controlan el 67% y 29% del mercado , obteniendo ingresos de 1.650 y 689 millones de dlares, con utilidades de 305,5 y 84,6 millones respectivamente . Tngase presente que a estas empresas se les extendi, en 2008, sus contratos de operacin en el pas hasta el ao 2023, en condiciones extremadamente ventajosas.

- Industria farmacutica: la Corporacin GPF Farcomed-Fybeca y el Grupo DIFARE Cruz Azul obtuvieron en 2013 ingresos por 612 y 548 millones de dlares, con utilidades de 8 y 6 millones de dlares respectivamente [29] . En el ao 2001 solamente Fybeca y Sana Sana, que son adems del mismo propietario, concentraban el 65% de todos los activos farmacuticos que hay en el sector, y en el ao 2012 esa participacin se increment hasta el 81%. En trminos de ganancias, en el 2001 solo estas dos compaas concentraban el 72% de las utilidades que haba generado dicho sector. Para el ao 2012, subieron su participacin hasta el 80,6 %. Hay un incremento no solamente de sus ganancias en trminos absolutos sino tambin de su participacin.

- Supermercados: las corporaciones La Favorita, El Rosado y los centros comerciales Mega Santa Mara obtuvieron ingresos por 1.756, 1.053 y 311 millones de dlares respectivamente en 2013; y controlan un 91% del mercado [30] .

La estructuras oligoplicas no han sido afectadas en ms de ocho aos del gobierno de Correa. El 71% del mercado de las bebidas est controlado por la Cervecera Nacional y Coca Cola Ecuador; 62% del mercado de las carnes est controlado por Pronaca; 72% del mercado de vehculos es controlado por General Motors - Omnibus BB; 85% del mercado de electrodomsticos es manejado por Indurama; 91% del mercado del azcar est en manos de 5 ingenios con 3 dueos; 92% del mercado de aceites es controlado por 2 empresas, y as por el estilo [31] .

En cuanto a la banca, el propio gobierno ha admitido que sta ha sido beneficiada durante su gestin. En efecto, solo entre enero y mayo del 2015 los bancos ganaron 132 millones de dlares, un incremento del 7,8% en comparacin a los mismos meses de 2014 ( 122 millones ). De hecho, para todo el ao 2014 los bancos obtuvieron ganancias por 335 millones, las segundas ms altas durante los ltimos 10 aos, solo superadas por las ganancias de 2011, que fueron de 395 millones de dlares .

Tomando informacin a diciembre de 2014 vemos que entre los bancos ms rentables del pas estn el Banco del Pichincha (79,7 millones de dlares en utilidades, 24% del total de las utilidades de todos los bancos), el Banco de Guayaquil (51 millones y 15%), el Banco del Pacfico (48 millones y 14%), Produbanco (40 millones y 12%), el Banco Internacional (32 millones y 9%), el Banco Bolivariano (14 millones y 8%) [32] .

En esta economa dolarizada, las utilidades de la banca en relacin a su patrimonio neto llegaron a superar el 17% en 2011 y habran bordeado el 13% en 2012; mientras que las empresas de comunicacin (sobre todo las telefnicas) obtuvieron beneficios anuales superiores al 38% en relacin con su patrimonio neto.

Otro aspecto preocupante es la distribucin de la tierra. Segn datos del propio gobierno, mientras en 2007 el ndice de Gini de distribucin de la tierra fue de 0,78, para el ao 2013 el ndice prcticamente no cambi, mantenindose en 0,77. Similares o an peores niveles de concentracin se registran con el agua. Hay que tener presente que las polticas agrarias aplicadas en el pas, ms all de algunos programas menores para los campesinos (muchos de ellos con claro contenido clientelar), favorecen la lgica de los agronegocios, impulsan los monocultivos, es decir a los grandes capitalistas en el agro.

Es decir, en casi nueve aos el Gobierno no ha intentado romper la fuerte concentracin de la tierra y del agua, para nada ha promovido una verdadera reforma agraria (con la cual Correa ha expresado, una y otra vez, no estar de acuerdo), a pesar de que la redistribucin de la tierra y del agua es un mandato constitucional.

En suma, la economa ecuatoriana durante el gobierno de Correa ha consolidado a varios grupos de poder econmico tradicionales, al tiempo que han emergido otros a la sombra de las grandes inversiones del sector pblico. La lista de ganadores es larga: la banca, las empresas de construccin, los importadores, los agronegocios, los centros comerciales, algunos industriales y exportadores, los diversos intermediarios de los intereses transnacionales, los consultores del Gobierno o del gran capital sobre todo asociado al Gobierno Ese creciente gasto pblico ha permitido incrementar el consumo, situacin que beneficia al sector privado intermediador de bienes y servicios, mucho ms que al productor. Esta realidad de enormes beneficios para el gran capital es inocultable.

Redistribucin del ingreso, un lento proceso para una revolucin

La pequea propiedad rural va en contra de la eficiencia productiva y de la reduccin de la pobreza repartir una propiedad grande en muchas pequeas es repartir pobreza

Rafael Correa (01/10/2011)

Ahora, qu ha pasado con quienes no son dueos de los medios de produccin ni del capital bancario? Veamos a continuacin cul ha sido la situacin econmica de las grandes mayoras de la poblacin ecuatoriana: la clase trabajadora, sus familias y los desposedos del sistema.

Mientras los grandes grupos econmicos han sido los principales beneficiarios del corresmo, hay resultados para el resto de la poblacin que merecen ser analizados. Es cierto que disminuy la pobreza y la pobreza extrema, as como la desigualdad medida a travs de los ingresos, pero hay ms por escudriar y analizar.

Entre 2007 y 2014 se observa una distribucin ms equitativa del ingreso. Segn el Instituto Ecuatoriano de Estadsticas y Censos (INEC). el coeficiente de Gini del ingreso per cpita pas de 0,55 a 0,47: efectivamente hay una reduccin en la desigualdad de ingresos entre las mayoras de la poblacin [33] . Si se compara estos resultados con el perodo 2000-2006, en donde el coeficiente de Gini pas de 0,57 a 0,54, se observa que en trminos de desigualdad, los ltimos 8 aos han mostrado una mejor evolucin que los primeros aos posteriores a la crisis de tornasiglo [34] .

Respecto a la incidencia de la pobreza tambin existe una importante reduccin. El porcentaje de poblacin pobre cay del 36,7% en 2007 al 22,5% en 2014. Sin embargo, a diferencia de la desigualdad, el ritmo de reduccin de la pobreza es menor al que se registr entre los aos 2000-2006, bajando de 64,4% a 37,6%. Luego de una gran crisis, como la vivida en el tornasiglo, suele existir una fuerte disminucin inercial de la pobreza. Despus, en la medida que se alcanzan niveles de pobreza cada vez ms bajos, se va volviendo cada vez ms complicada su reduccin.

Si bien estos resultados en trminos de reduccin de la pobreza son importantes, no son logros nicos del Ecuador. Segn datos de la CEPAL, en promedio, Amrica Latina -con una amalgama de gobiernos neoliberales y progresistas- ha disminuido su desigualdad, pasando de un coeficiente de Gini promedio simple de 0,52 en 2008 a 0,497 en 2013. Igualmente la pobreza muestra una importante reduccin en la regin pasando del 33,5% al 28,1% (segn este indicador de la CEPAL la pobreza en Ecuador pas del 42,7% en 2008 al 33,6% en 2013, diferente resultado al indicador publicado por el INEC) [35] .

Ahora, si revisamos indicadores que tomen en cuenta la interaccin entre las grandes mayoras y los dueos del capital, podremos ver que la estructura econmica del pas no es tan favorable a los grupos sociales populares como uno creera al revisar los mencionados datos de distribucin del ingreso y pobreza.

Segn informaciones del censo econmico del 2010, un 44% de personas empleadas trabajaban en pequeas empresas (1 a 9 personas), las cuales solo concentran un 20% del total de activos fijos (y un 24% de los ingresos). En cambio, las empresas de 100 trabajadores o ms emplearon al 31% del total de trabajadores y concentraron un 52% de los activos fijos (y un 46% de los ingresos). Es decir, las empresas que menos trabajo generan son, al mismo tiempo, las empresas que concentran la mayor cantidad de activos fijos e ingresos. As mismo, en donde hay una mayor concentracin del capital existe una tendencia a requerir de menos trabajadores.

Considerando datos del Banco Central del Ecuador, para el ao 2013 un 58% de los trabajadores empleados fueron asalariados, quienes participaron de un 36% del PIB por medio de sus remuneraciones. En cambio, un 3,7% de las personas empeladas fueron patronos dueos del capital, quienes participaron de un 26% del PIB. Adems, los trabajadores por cuenta propia representaron un 38% del total de trabajadores y participaron de un 32% del PIB. Vemos as que un grupo muy reducido de personas concentra ms de la cuarta parte de toda la produccin del pas. Aunque cabe reconocer que ha existido una reduccin en la participacin de los patronos respecto al PIB en comparacin al ao 2007 (35,6%) .

Un caso particular de anlisis es el sector agrcola, que posee problemas que no solo se expresan con una inequitativa distribucin de la tierra, sino que incluso los niveles de ingresos laborales obtenidos por los trabajadores agrcolas (y en general por los trabajadores rurales) muestran una fuerte diferenciacin respecto a los dems tipos de trabajadores. As para diciembre de 2014, mientras que un jornalero o pen rural obtuvo en promedio un ingreso laboral mensual de 270 dlares, en cambio un empleado de gobierno urbano obtuvo un ingreso mensual de mil dlares. Tambin entre empleados privados hay diferencias: mientras un empleado privado rural obtuvo en promedio 460 dlares al mes, en cambio un empleado privado urbano obtuvo 540 dlares al mes.

A nivel de ramas de actividad la situacin tambin es compleja. En 2014 un trabajador agrcola rural obtuvo, como ya lo anotamos, un ingreso laboral mensual de 270 dlares. En contraste, los trabajadores del sector manufacturero recibieron ingresos laborales un poco ms altos 410 dlares en el rea rural y 500 dlares en el rea urbana [36] .

Como podemos observar, la economa ecuatoriana, a ms de sus estructuras y prcticas oligoplicas, todava posee enormes disparidades en la distribucin del ingreso, la riqueza, la tierra, el capital e incluso en la distribucin de los ingresos entre trabajadores (dando una importante ventaja a los empleados del Gobierno). Si bien en ciertos aspectos la situacin ha mejorado, cabe hacerse al menos dos preguntas:

- Esas mejoras no son un efecto arrastre provocado por el fuerte ciclo creciente de los ingresos que en general los pases capitalistas rezagados han logrado obtener por el crecimiento de los precios de los commodities?

- No ha sido muy lento el avance en aspectos de reducir la desigualdad luego de casi nueve aos de un gobierno autoproclamado como socialista y revolucionario y en donde los trabajadores directamente involucrados en la administracin pblica parecen ser los grandes ganadores del proceso (junto con los grandes grupos econmicos)?

Lo cierto es que con la actual crisis muchos de esos avances podran estancarse o perderse, sobre todo porque todo seala que no se han sentado bases estructurales slidas para enfrentar las embestidas externas. En otras palabras, no se construye una base econmica endgenamente ms slida.

Hay otro dato en el cual se observa que la revolucin se ha quedado corta. Mientras que en 2007 las tasas de subempleo y desempleo fueron del 49,58% y del 6,07% en el rea urbana en 2007, para 2014 estas tasas pasaron a ser del 43,78% y el 4,54% respectivamente. En el caso del rea rural, estas tasas bajaron del 76,92% y el 2,85% en 2007 a 67,63% y 2,25% en 2014. Es decir, todava nuestro pas posee niveles de subempleo y desempleo que, en conjunto, absorben a ms de la mitad de la poblacin trabajadora (especialmente en el rea rural, lo que explica los menores ingresos laborales que esta rea posee).

Ahora, especialmente en el caso del subempleo, hay que admitir que han existido reducciones. Sin embargo, esas reducciones han sido de un ritmo muy lento: entre 2007 y 2014 el subempleo urbano ha disminuido a un ritmo de menos de un punto porcentual por ao (0,725 puntos porcentuales), mientras que en el rea rural la disminucin ha sido de 1,16 puntos porcentuales al ao. Bajo estas condiciones, una proyeccin muy simple dara a entender que de aqu a 50 aos la tasa de subempleo llegara a un 7,5% a nivel urbano y 9,6% a nivel rural [37] .

Es decir, al ritmo de la revolucin ciudadana y asumiendo que no hay ninguna crisis, ni que se reduzca el ritmo de expansin del Estado, ni despus de medio siglo lograramos que el subempleo baje hasta igualar al desempleo (peor llegar a un pleno empleo, como debera ser el objetivo de un socialismo autntico). Esto tambin es fiel resultado de la falta de una transformacin productiva real en la economa.

 

Elementos para una propuesta anti-crisis

El precio del petrleo y por lo tanto las exportaciones petroleras, as como las inversiones y el gasto del Estado, caen. Disminuyen, por igual, las exportaciones no petroleras y las importaciones. Se reducen los depsitos y el crdito bancario, tanto como las reservas monetarias internacionales. Al mismo tiempo aumenta la percepcin del Ecuador como pas de riesgo en los mercados financieros internacionales (acorde al aumento del riesgo pas) y esto encarece el financiamiento externo. Mientras tanto, suben la cotizacin del dlar en relacin a las monedas de nuestros principales socios comerciales.

En este punto, la pregunta obvia es qu hacer?

Luego de que hemos revisado los principales problemas que afronta la economa del pas, as como tambin las acciones tomadas por el corresmo (y sus inacciones), que configuran su fracaso en construir una economa ms dinmica y menos dependiente del mercado mundial, es necesario proponer alternativas [38] para afrontar la crisis. De hecho no podemos conformarnos con solo entender la realidad, sino que tambin debemos transformarla. En definitiva, no se trata de volver a la situacin anterior a esta crisis; por ejemplo, no se puede sostener indefinidamente la burbuja consumista y menos an el extractivismo desbocado.

Requerimos propuestas que ayuden a superar el bache, sentando las bases para cambios estructurales. Esas propuestas reclaman en especial el dilogo entre varios sectores sociales y populares, afectados estructuralmente por el capitalismo. A partir de establecer los puntos fundamentales de una propuesta surgida desde el campo popular, el diseo y la aplicacin de otra poltica econmica demandan una amplia participacin social. Por tanto, los puntos que se proponen a continuacin, como posibles acciones para afrontar la crisis y dar respuestas estructurales, constituyen apenas un primer esbozo para un manejo econmico distinto al del corresmo y a las propuestas neoliberales que han comenzado a reflotar en medio del fracaso gubernamental.

Un punto fundamental de la accin anti-crisis y pro-cambios estructurales pasa por aceptar que no se puede tolerar que aparezca un pobre ms como consecuencia de las polticas propuestas. Igualmente, el peso del ajuste debe recaer en los grandes grupos econmicos, sobre todo en los mayores beneficiarios del corresmo, as como en las lites burocrticas en el Gobierno. La crisis no la pueden pagar los pobres y los estratos medios. Quien ms gana y ms tiene debe contribuir a resolver el problema.

1. Poltica fiscal austera y contra cclica

En las actuales circunstancias se precisa una respuesta inteligente por parte del Gobierno, no vinculada a clculos electorales. Hay que revisar la inversin y el gasto del sector pblico en funcin de su eficiencia y eficacia social y econmica. Eso demanda su priorizacin, postergando o eliminando gastos e inversiones que no vayan a rendir frutos en el corto plazo, ms an, si son superfluas. Habr que racionalizar parte del parque automotor y dems elementos logsticos del Gobierno (es necesario que el presidente de la Repblica tenga dos aviones a su disposicin?). Habra que postergar algunas construcciones que no son absolutamente prioritarias, sobre todo si no cuentan con financiamiento. Tambin es indispensable reducir sustantivamente la propaganda oficial y desarmar el costoso aparataje que le sostiene, empezando por la SUPERCOM; as como aquellas instituciones dedicadas al espionaje a la ciudadana.

2. Relocalizacin de subsidios

 

Un ejemplo directo de relocalizacin es el dejar de lado el subsidio a la gasolina para el transporte privado, al mismo tiempo que se establece la gratuidad del transporte pblico en las ciudades. Igualmente habra que subsidiar el transporte interprovincial e intercantonal para las personas. Se requiere tambin un sistema de subsidios al transporte de productos de primera necesidad (lo cual incluso puede contribuir a controlar la inflacin), propiciando la dieselizacin del transporte masivo, tanto de carga como de personas (prohibiendo la circulacin de vehculos a diesel privados, para que el subsidio energtico se concentre en este derivado del petrleo).

Igualmente hay que replantear el subsidio al gas licuado de petrleo. Por ejemplo vendiendo este energtico en bombonas de cinco kilos, con un rendimiento calrico menor para que sirva solo para coccin de alimentos. Esta accin demandara la participacin de empresas comunales, de los gobiernos autnomos descentralizados y de la empresa estatal de petrleo.

3. Repensar las polticas sociales

Se requiere un plan de transicin para transformar las polticas sociales. Basta de clientelismo y despilfarro. Lo primero se resuelve fortaleciendo los derechos de la ciudadana a la salud, la educacin, el bienestar social. Adems, no se puede seguir transfiriendo recursos a las empresas prestadoras de servicios, por ejemplo de salud, sin regularlas. Las empresas en este sector acumulan y concentran cada vez ms, reduciendo su contribucin impositiva .

Para empezar habra que prohibir que estas empresas estn domiciliadas en parasos fiscales. Hay que terminar con la competencia desleal; siguiendo en el sector de la salud, debe haber una farmacia por barrio y comunidad en el campo; obligacin que deben asumir en un determinado porcentaje tambin las grandes cadenas farmacuticas. Ninguna empresa debera tener una participacin en el mercado ms all de un lmite, que habra que definirlo. Esto conduce al fortalecimiento de la empresa pblica farmacutica que debera elaborar medicamentos genricos y disponer de canales de distribucin de esos medicamentos.

De este modo surge la necesidad de exigir que instituciones como la Superintendencia de Control de Poder del Mercado pasen de ser meros espectadores de los procesos de concentracin a actores con capacidad -incluso coercitiva- que les permita romper y redistribuir la propiedad de los mercados concentrados.

 

4. Aumento de impuestos a los grupos econmicos ms poderosos y reduccin del IVA

 

El impuesto a la renta, que pagan las personas, debe incrementarse progresivamente desde el 35% actual, para todos los ingresos superiores al del presidente de la Repblica. Igualmente es indispensable un reajuste de los ingresos de los servidores pblicos de alto nivel, no tanto como medida que generar importantes ingresos fiscales, cuanto como seal de austeridad.

Debera plantearse la posibilidad de que, durante este perodo especial, ningn empleado pblico obtenga un salario mayor a un lmite acorde a la realidad nacional de, por ejemplo, 3 mil dlares mensuales; nada descabellado si consideramos que el PIB por persona empleada del Ecuador para 2014 bordea los 1.200 dlares mensuales [39] .

El impuesto a la renta a las empresas se mantendra en el 22% siempre y cuando las empresas se comprometan a sostener los niveles de empleo y de ingresos laborales actuales, caso contrario debera volver al 35% anterior. Y para enfrentar la crisis, ser necesario establecer una contribucin nica y progresiva a los patrimonios de hasta un 10%, que empezara en un 3% desde un milln de dlares, por ejemplo. Simultneamente, as como se incrementan los impuestos a los que ms tienen y ms ganan, es necesario reducir un impuesto indirecto, por lo tanto regresivo, el IVA del 12 al 10%.

Tengamos presente que un incremento del 3,5% del monto total de los impuestos que paga el diez por ciento ms rico de la poblacin, generara recursos suficientes para eliminar la pobreza en el pas , tal como sostienen Carlos Larrea y Natalia Greene.

 

5. Un gran acuerdo productivo nacional

Uno de los objetivos de este paquete de medidas anti-crisis debe ser garantizar el poder adquisitivo de los salarios y el empleo. Por lo que ser indispensable un gran acuerdo para conseguirlo. Es indispensable plantear este acuerdo con los medianos y pequeos productores del campo y la ciudad. Para afrontar la crisis es necesario que el Gobierno aliente la conformacin de alianzas con esos sectores, sean emprendimientos privados, comunitarios, asociativos o cooperativos, favoreciendo especialmente a estos tres ltimos que son la base de la economa solidaria.

El sistema de compras pblicas debe reordenarse ntegramente para cumplir con este objetivo. Habr que reducir sustantivamente o an eliminar los excesivos trmites y costos que pesan sobre las pequeas y medianas unidades productivas, por ejemplo para obtener los permisos fitosanitarios.

Se podra analizar si, para proteger el empleo, durante este perodo especial, no se debera permitir la distribucin de utilidades en empresas que den paso a una reduccin de su plantilla de trabajadores. Igualmente, si una empresa tiene problemas de competitividad debera llegar a acuerdos con sus trabajadores, por ejemplo, para no subir los salarios, pero entregar el contravalor en acciones de la empresa. Tambin es tiempo para presionar a que las empresas reduzcan sus muchas veces exagerados mrgenes de beneficio, sobre todo no acordes con la realidad de una economa dolarizada.

Como un elemento base de este acuerdo debe ser la construccin de una estrategia para la transicin hacia el postextractivismo. No se puede amplia ms la frontera petrolera, lo que incluye la no explotacin de petrleo en el ITT y en el Bloque 31 del Yasun, ni en el sur de la Amazona ecuatoriana. Tampoco se debe impulsar la megaminera, los agrocombustibles o los transgnicos. Hay que comenzar a construir una economa inspirada en los Derechos humanos y en los Derechos de la Naturaleza.

6. Lneas de crdito especiales

Para enfrentar la crisis (y sentar las bases para una transformacin estructural) los pequeos y medianos productores deben tener acceso a lneas de crdito, sobre todo ahora cuando precisamente los bancos privados contraen el crdito ( 24,4% entre junio y julio ). En respuesta, la banca pblica tiene la capacidad de crear poder adquisitivo otorgando crdito a los productores. Tal crdito podra tomar las formas tradicionales de canalizacin de dinero lquido (que podra obtenerse reduciendo, por ejemplo, la propaganda gubernamental o reduciendo el tamao del Estado eliminando a la burocracia dorada, consultores y asesores en exceso, por ejemplo), o a travs de mecanismos de compensacin donde el Gobierno sirve de agente que ayuda a entrelazar conexiones entre los diferentes pequeos y medianos productores para que se apoyen unos a otros.

Como se mencion antes, para el ao 2010 el 44% de los empleados trabajan en establecimientos con 1 a 9 personas y solo concentraron un 24% de los ingresos generados. As, ante una contraccin econmica, este tipo de unidades productivas son altamente vulnerables y, sobre todo, la contraccin de sus ingresos puede impactar negativamente de forma muy fuerte en la economa de la poblacin. Por lo tanto, las lneas de crdito y las acciones propuestas en el punto anterior, deben tener en la mira a este sector de la economa.

7. Transformacin agraria

Es urgente hacer cambios profundos en el agro. No se puede seguir favoreciendo a los agronegocios. El pas requiere poner en marcha la soberana alimentaria. Esto implica recuperar el control sobre nuestra propia agricultura y alimentacin. Es el derecho de los agricultores, en especial de los ms pequeos, de los campesinos, en ejercer el control sobre la agricultura, y es el derecho de los consumidores y las consumidoras a ejercer el control sobre la alimentacin.

Por lo tanto, entre los primeros pasos que son necesarios se incluyen: elevar el gasto pblico en agricultura y alimentacin; impulsar programas de apoyo claramente dirigidos a los pequeos y medianos agricultores y campesinos; integrar las polticas de reforma agraria y redistribucin del agua, y desenvolvimiento rural con las otras facetas de la poltica agroalimentaria; desmontar los subsidios perversos, que financian a grandes grupos empresariales, a travs de agroqumicos y combustibles, para convertirlos en subsidios legtimos que apoyen a los pequeos agricultores, y que permitan su reconversin hacia prcticas ms eficientes, de menor impacto ambiental, y orientadas al mercado interno; otorgar crdito oportuno y en condiciones apegadas a los ritmos de la agricultura y no a las demandas del capital; promocionar el uso de tecnologas y prcticas ecolgica y socialmente responsables, potenciando el aprovechamiento de los conocimientos ancestrales.

Igualmente es indispensable que los campesinos puedan llegar con sus productos a los mercados, cuya adecuacin deber ser decididamente apoyada por el Estado. En este empeo hay que integrar los derechos de los pueblos indgenas; fomentar los servicios pblicos e infraestructuras para asegurar una vida digna en el campo; pero, sobre todo, respetar a la Pacha Mama. Recordemos que a ctualmente en el Ecuador alrededor del 70% de la poblacin econmicamente activa rural se encuentra en condiciones de subempleo, empleo inadecuado o desempleo. Posiblemente este sea uno de los grupos ms vulnerables al momento que la crisis se consolide.

8. Bono de Desarrollo humano y renta bsica

 

Mientras en la actualidad el Gobierno promociona un bono de desarrollo que sigue una lgica clientelar-dependiente en la que al final una parte sustantiva termina en manos de las grandes cadenas alimentarias, nosotros proponemos un bono de desarrollo humano y productivo para el incentivo de procesos agropecuarios a nivel familiar y comunitario. El poder adquisitivo de este bono se incrementar siempre que se compre en los mercados populares y en las ferias campesinas.

Simultneamente habr que desarrollar una renta bsica en forma de derecho a toda la ciudadana. Por ejemplo, bajo estimaciones preliminares, si la mitad de los fondos destinados a formacin de capital se relocalizaran a ingresos laborales, todos los empleados al menos se aseguraran un ingreso mayor a los 400 dlares mensuales. As, es necesario estimar un monto de dinero que sirva de renta bsica para todos los habitantes del pas (y disminuya efectivamente la segregacin de los trabajadores entre desempleados, empleados, subempleados), renta que se debe pagar tomando fondos de la acumulacin de capital que solo beneficia a la gran burguesa.

 

9. Control de cambios

 

La actual crisis, agravada por la rigidez cambiaria, exige respuestas eficientes y rpidas. Por lo tanto se precisa introducir un control, cambiario que permita manejar adecuadamente las divisas disponibles. Esto es an ms necesario para impedir una implosin catastrfica de la dolarizacin. As, las divisas provenientes de las exportaciones deberan ser manejadas por el Banco Central del Ecuador, que tendra a su cargo disear y ejecutar un presupuesto para el uso de la divisas a partir de prioridades que aseguren la importacin de bienes indispensables para la sociedad, como son las medicinas, y para el aparato productivo, sobre todo para la produccin de pequeas y medianas empresas, sin favorecer las importaciones de grandes empresas con mayor capacidad de pago.

Aceptmoslo, la dolarizacin no puede ser el objetivo de la poltica econmica. Incluso hay que saber que sin dolarizacin el rendimiento econmico del pas durante el boom petrolero, que est concluyendo, puedo haber sido mucho mejor. Y tambin debe quedar claro que si se puede salir de una manera ordenada de la dolarizacin ; decisin que habra que asumirla de manera responsable antes de que la dolarizacin (sin dlares) nos expulse de forma atropellada.

 

10. El dinero electrnico

Nos guste o no, requerimos recuperar mrgenes de accin en lo que se refiere a la poltica monetaria y cambiaria, siempre manteniendo la premisa de que el poder adquisitivo de los sectores populares no debe disminuir. Es necesario contar con cierta masa monetaria variable propia que sirva de colchn en la crisis y que, luego, permita ampliar los mrgenes de accin de la poltica econmica. La idea es formar una masa monetaria que vaya creciendo acorde al crecimiento econmico del pas, pero sin la urgencia de que existan flujos crecientes de exportaciones (pues si el Ecuador no exporta, no puede aumentar sus dlares sin recurrir a los mercados financieros; de modo que se tiene una masa monetaria fija con una produccin creciente, lo que genera distorsiones en precios o en el volumen de transacciones).

As, por ejemplo, mientras se mantenga la incautacin de las divisas de exportacin, las empresas exportadoras recibiran una parte de sus ingresos en un dlar electrnico ecuatoriano , que les serviran para pagar determinadas transacciones internas, como podran ser impuestos o cancelar obligaciones bancarias o compras de bienes y servicios provenientes de otras empresas.

En este punto, para paliar las devaluaciones de los pases vecinos, por ejemplo, los exportadores podran recibir un monto mayor en dinero electrnico a los ingresos en dlares que realmente les corresponden (si es que esos montos contribuyen a sostener el poder adquisitivo de los salarios, asegurar los empleos y no solo financiar a las ganancias de los exportadores).

Igualmente el Gobierno podra pagar parte de la inversin pblica con este dinero electrnico o en bonos (denominados en este dlar electrnico ecuatoriano), al que habra que asegurar su aceptacin con un manejo econmico que genere confianza. Los importadores de aquellos bienes no indispensables tendran que cancelar un sobre precio al Banco Central por los dlares requeridos para realizar dichas compras externas en el exterior, que podran ser cancelados con dinero electrnico. En lnea con esta propuesta se podran subastar estos dlares electrnicos para introducirlos en la economa.

Esto de ninguna manera debe implicar la confiscacin de los dlares en manos de la ciudadana, incluso si es necesario ampliar la presencia de este dinero electrnico en la economa nacional. Sin embargo, es necesario crear mecanismos de incentivos que motiven a la poblacin a utilizar el dinero electrnico en vez de los dlares (p.ej. descuentos en pagos de servicios bsicos o en la compra de productos de primera necesidad). Y por cierto el manejo de este dinero electrnico debe darse en mrgenes de total responsabilidad, al margen de las apetencias electorales de cualquier Gobierno.

*****

En realidad estamos frente a un reto colectivo. Estos planteamientos deben posicionarse en un debate franco y abierto. Son propuestas para imaginar otro Ecuador de justicia, equidad, igualdad y libertad. No son reflexiones destinadas solo a superar la crisis. Superan ese corto plazo. Por lo tanto, se proyectan con fuerza en el largo plazo. Conllevan elementos estructurales. Y sobre todo exigen siempre ms democracia. Eso implica superar, en todos los mbitos, la restauracin conservadora del corresmo , que pretende enraizar, con una serie de cambios forzados a la Constitucin , un rgimen cada vez ms autoritario y caudillesco.  

No se puede esperar que el Gobierno vaya a aceptar e impulsar este tipo de propuestas para enfrentar la crisis y transformar estructuralmente la economa. Tampoco lo harn las fuerzas de la derecha que se encuentran fuera del gobierno de Correa y que, en este momento de crisis, se estn dando un verdadero festn reclamando el retorno al neoliberalismo y al FMI.

Deben ser las fuerzas populares las que asuman el reto y las que convoquen a un amplio acuerdo democrtico nacional.

Hoy ms que nunca toma sentido aquella frase que populariz Rosa Luxemburgo: socialismo o barbarie, frase que podramos completarla: desarrollo o Buen Vivir, en tanto esta opcin de vida abre la puerta a un cambio civilizatorio que permita superar el capitalismo.

La lucha popular ser la que defina ese futuro.-



[1] Economistas ecuatorianos.

[2] Solo la cada burstil en China provoc que el precio del petrleo WTI cayera por debajo de los 40 dlares el barril.

[3] El Cdigo Integral Penal (COIP) y su potencial aplicacin garantista en La restauracin conservadora del corresmo .

[4] Ttulo del libro de varios Autores; La larga noche neoliberal - Polticas econmicas de los 80, Instituto Sindical de Estudios e Icaria, Barcelona, 1993

[5] En realidad, se estima que los precios de los hidrocarburos perdan valor desde el ao 2011 por concepto de la depreciacin del dlar y porque se haban deteriorado relativamente los precios de los bienes industrializados .

[6] Y asumiendo un conjunto de supuestos, particularmente que las exportaciones en volumen mantienen el mismo crecimiento promedio que entre los aos 2012-2014.

[7] Ver Boletn de Cuentas Nacionales Trimestrales del Ecuador No. 91, Banco Central del Ecuador.

[8] Ver Jagdish Bhagwati; Inmiserizing growth: A geometrical note, en Review of Economic Studies, 1958 . As el hecho de crecer no necesariamente genera condiciones positivas, si ese crecimiento afecta la realidad social y la realidad ambiental de un pas.

[9] Datos del Banco Central Europeo al 15 de septiembre de 2015.

[10] Datos del Banco Central de Colombia y del Banco Central de Reserva del Per al 15 de septiembre de 2015.

[11] Esta hace referencia al aumento del nivel de precios cada doce meses, p.ej. agosto 2014 a agosto 2015.

[12] Sin minimizar la importancia de cubrir niveles de consumo adecuado para la poblacin tradicionalmente marginada, no faltar alguien que, ingenuamente, encuentre en el consumismo hasta elementos democratizadores, sin considerar ni los patrones de consumo importados que se estn consolidando y tampoco que la creciente demanda se satisface, cada vez ms, con la oferta proveniente de la produccin de los grandes grupos econmicos y con bienes importados. Recordemos adems que el consumismo encontr un soporte adicional en la dolarizacin que permiti una enorme expansin del acceso al crdito de los hogares y las empresas.

[13] Boletn de Financiamiento del Sector Pblico No Financiero agosto 2015, Banco Central del Ecuador. Para un resumen de las preventas realizadas hasta el momento ver Libremente.org , 30 de julio de 2015 .

[14] En este segundo caso parece ser que la tasa de inters facial del bono en realidad tambin era del 10,5% pero al parecer con la ligera recuperacin de los precios del petrleo registrada entre los meses de abril a junio, el valor de mercado del bono aument, de modo que la tasa de rendimiento efectiva se volvi ms baja .

[15] Recordemos que originalmente se dijo que los cambios a los impuestos por las herencias generaran unos 50 millones de dlares, lo cual no llega ni al 0,5% del PIB segn el propio gobierno , monto que incluso llegara a ser menor con las ltimas modificaciones a los proyectos, que representan una sesin gubernamental a la presin que ejerci la sociedad en las calles.

[16] Ver Pablo Ospina (2013). Ecuador: el nuevo perodo de gobierno y el cambio de la matriz productiva . Informe de coyuntura, julio 2013.

[17] Esto se conseguira poniendo en marcha los proyectos Mirador (en Zamora Chinchipe, con la empresa china Ecuacorriente), Fruta del Norte (en Zamora Chinchipe, a manos de la canadiense Lundin Gold), Loma Larga (Azuay, en manos de la canadiense INV Metals), Ro Blanco (Azuay, en manos de la canadiense Junefield) y Panantza-San Marcos (Morona Santiago, en manos de la china Explorcobres).

[18] Al respecto, conviene revisar el informe Entretelones de la mega minera en el Ecuador , a partir de una visita de campo en la zona del megaproyecto minero Mirador, parroquia Tundayme, cantn El Pangui, provincia de Zamora-Chinchipe.

[19] William Sacher y Alberto Acosta (2012). La minera a gran escala en Ecuador . Quito: Abya-Yala.

[20] 1 onza troy 31,1035 gramos

[21] Datos de precios de productos primarios del Banco Mundial a septiembre de 2015 .

[22] Por el contrato de construccin, de fiscalizacin y otros, se estiman generaran USD 243 millones por concepto de IVA, valores que se revierten al Estado y por lo tanto no deben considerarse como un costo para el pas por la construccin de la hidroelctrica Coca Codo Sinclair, mientras que por obras de compensacin y la construccin de una va de acceso al embalse se deben considerar gastos de 20,9 y 39 millones de dlares respectivamente, quedando por explicar 546 millones. Ver artculo de Arturo Villavicencio (2015). El cambio de matriz energtica bajo sospecha , Plan V, mayo 28 de 2015.

[23] Arturo Villavicencio (2014). Un cambio neodesarrollista de la matriz energtica . Rebelion.org.

[24] Secretaria Nacional de Planificacin y desarrollo (2015). 8 aos Revolucin Ciudadana , pgina 38.

[25] Este monto incluye la ltima reduccin del 10% aplicado a los sueldos de funcionarios de Gobierno de nivel jerrquico superior.

[26] Porcentaje de personas de 18 a 24 aos matriculadas en educacin superior respecto al total de personas con esa edad.

[27] Datos obtenidos directamente de la Encuesta Nacional de Empleo y Desempleo Urbano Rural.

[28] Si bien, a nivel oficial se argumenta que metodolgicamente desde 2012 las cifras de tasa neta de matriculacin en educacin superior no son comparables con aos anteriores pues no toman en cuenta los cursos de nivelacin impartidos por la SENESCYT, incluso aceptando esta argumentacin, entre 2012 y 2013 la tasa de matriculacin decrece dos puntos porcentuales. Aqu adems (al igual que con los cambios metodolgicos en las estadsticas de empleo) cabe la duda de pensar por qu no se tomaron precauciones y esfuerzos por mantener comparabilidad en las tendencias histricas, ms an en el caso de la educacin superior, donde el cambio metodolgico complica la capacidad de evaluar los impactos netos de la implementacin del examen de ingreso a las universidades.

[29] 500 mayores empresas del Ecuador, Vistazo, septiembre 25 de 2014.

[30] Ibd.

[31] Ibd., y censo econmico 2010.

[32] Boletines mensuales de bancos privados . Superintendencia de Bancos y Seguros del Ecuador.

[33] Tomemos en cuenta que en el Ecuador el coeficiente de Gini se calcula a partir de los datos de la Encuesta Nacional de Empleo y Desempleo Urbano-Rural ENEMDUR, la cual es una encuesta de empleo y en donde no se miden las utilidades de las grandes empresas, de modo que el coeficiente de Gini no refleja a la perfeccin la distribucin especialmente de los grupos ms altos de ingresos. Sin embargo, este no es un problema estadstico solo del Ecuador, sino a nivel mundial en el anlisis de la desigualdad.

[34] Si bien estos resultados parecen alentadores (y son uno de los caballos de batalla del corresmo), estimaciones propias parecen indicar que la desigualdad en los ltimos aos ha disminuido principalmente por una reduccin de la desigualdad al interior de las distintas clases sociales que componen a la economa nacional (p.ej. mayor igualdad entre trabajadores de un mismo tipo), pero la desigualdad entre diferentes clases sociales (p.ej. desigualdad entre trabajadores y capitalistas) parece mantenerse prcticamente intacta en todo el perodo 2000-2014.

[35] CEPALSTAT.

[36] Datos estimados a partir de la Encuesta Nacional de Empleo y Desempleo Urbano Rural a diciembre de 2014.

[37] Proyeccin a partir de promedios.

[38] Algunas reflexiones adicionales se pueden encontrar en el libro. El pas que queramos.

[39] PIB de 100 mil millones de dlares/(7 millones de empleados * 12 meses) = 1.190 dlares por mes por empleado.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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