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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2015

Elecciones en Turqua
Entre la guerra y la paz

Jos Miguel Arrugaeta y Orsola Casagrande
Rebelin


El viernes 2 de octubre comenz oficialmente la campaa electoral en Turqua y la misma debera culminar el prximo primero de noviembre con la definicin de un nuevo parlamento. Apenas han pasado cinco meses desde las ltimas elecciones legislativas, unos comicios cuyos resultados no fueron del agrado del actual Presidente y hombre fuerte de Turqua, Recep Tayyip Erdogan, lo cual es el motivo de esta nueva cita electoral

Aunque pueda parecer complicado de entender a primera vista los hechos demuestran que tanto Erdogan como su partido (AKP) decidieron conscientemente conducir al pas a un escenario de caos en busca de intereses polticos muy concretos. El resultado en los ltimos meses de esta decisin de Estado han sido varios cientos de muertos, entre guerrilleros kurdos, militares, policas y vctimas civiles, a los que hay que sumar ms de 1500 detenidos (esencialmente activistas polticos, militantes sociales y sindicales kurdos, y periodistas).

El Presidente y su guardia de corps, a manera de una versin moderna de antiguo sultn y sus jenzaros, concluyeron que realidad poltica, diversa y plurinacional, que reflejaron los comicios del 7 de junio de este ao, no era de su gusto ni de su conveniencia y por lo tanto decidieron cambiarla. De poco ha valido finalmente que la poblacin expresase en aquellas elecciones sus aspiraciones y deseos.

Una versin turca de la democracia disciplinada

La voluntad popular traducida en una diversidad de opciones polticas parlamentarias enviaron en aquella cita electoral seales claras: Mensajes contrarios a la instauracin de una Repblica presidencial (las urnas privaron a Erdogan de la mayora absoluta imprescindible para cambiar la Constitucin), al mismo tiempo que hablaban de una importante apuesta por la paz interna (el partido de izquierda impulsado por kurdos y progresistas turcos alcanz un 13% de votos, rompiendo con holgura y por primera vez la barrera del 10% a nivel nacional) , y apuntaban a un proceso de verdadera democratizacin de la sociedad turca y de oposicin al rgimen autoritario, prepotente y dictatorial encabezado por Erdogan desde hace ya tres legislaturas.

Sin embargo cuando la realidad no coincide con las nuevas reglas de la democracia disciplinada la opcin del poder parece ser la de intentar cambiar las cosas, a fuerza de repetir hasta el infinito elecciones y plebiscitos (como se ha visto recientemente en Grecia y observamos actualmente en el cuestionamiento permanente por parte de Espaa de los resultados en Catalunya), y es a partir de ese criterio que el actual Presidente, y sus aclitos, decidieron que los resultados electorales de las pasadas elecciones generales no servan, sin esperar tan siquiera a ver si era factible un Gobierno de coalicin, por eso, a manera de un Golpe de estado de bajo perfil, el Gobierno en funciones (ya sin legitimidad parlamentaria) decret la convocatoria a nuevas elecciones, al mismo tiempo que desataba un estado de terror, represin y guerra interna.

A las decisiones polticas del Gobierno provisional de Ankara le siguieron inmediatamente los hechos: Consecuentemente el cese el fuego unilateral proclamado por el PKK est literalmente muerto y la guerra es de nuevo protagonista principal en el Kurdistn turco, con ejemplos sangrantes y evidentes como pueden ser el asedio del Ejercito a la ciudad de Cizre, con ms de 100.000 habitantes, que ha dejado ms de 21 civiles muertos, o el ataque al pueblo de Silvan (aldea de Diyarbakir) con saldo de dos muertos y decenas de heridos civiles, precisamente ese mismo 2 de octubre que daba inicio a la nueva, y ya ensangrentada, campaa electoral.

Pero la poltica represiva y de inseguridad interna desatada por el Gobierno de Ankara va ms all de los supuestos frentes de guerra guerrilleros para adentrarse directamente en espacios socio-polticos, como ya se haba visto en pasadas ocasiones. El mismo da del inicio de la nueva campaa electoral una ola de represin ha dado como resultado la detencin y encarcelamiento de 44 personas, entre ellos uno de los directores del diario kurdo Ozgur Gundem, as como numerosos polticos y activistas, mientras que otros, como el conocido periodista Ahmet Akan, convalecen en el hospital despus de haber sido atacado por 4 personas cuando regresaba a su casa en Estambul.

El eterno conflicto turco-kurdo como trasfondo

El Presidente del HDP (Partido Democrtico del Pueblo), Selahattin Demirtas, sealaba en estos das que Turqua es como un barco navegando en aguas turbulentas, y afirmaba que sin el HDP Turqua ir a la deriva, al tiempo que en medio del clima de violencia desatado por el Gobierno reiterabas que estaban comprometidos en seguir por el camino de la paz, subrayando los riesgos de celebrar unas elecciones en medio de una guerra donde la represin va a influir decisivamente en los resultados.

Sin embargo en medio del clima de violencia y enfrentamiento imperante en la realidad turca los matices pueden resultar sumamente importantes a la hora de interpretar acontecimientos y hechos futuros por ello hay que resaltar las palabras del miembro del Consejo de la Presidencia del PKK, Murat Karayilan, quin en una entrevista muy reciente constataba que el AKP est aumentando la represin y las acciones armadas de acuerdo con los resultados de los sondeos. Cuando ve que pierde consenso aumenta la represin. Es evidente que lo que quiere es llegar a las elecciones combatiendo porque la guerra le ofrece una doble posibilidad: Si en vspera del 1 de Noviembre no est convencido de ganar puede suspender las elecciones aduciendo problemas de seguridadsi los sondeos lo dan ganador a pesar de la guerra habr votacin y dir que tiene mandato para acabar con el PKK.

A partir de esta constatacin y ante la pregunta de si la actividad armada del PKK no beneficia finalmente las aspiraciones de Erdogan, Karayilan responda con una lgica que va ms all de criterios electorales: para nosotros un imperativo es perseguir la paz mediante mtodos polticos, pero nosotros no hemos interrumpido el proceso de solucin que comenz hace dos aos y medio, nosotros no hemos comenzado esta nueva guerrala nuestra es una respuesta de auto-defensa. Tenemos que defender a nuestro pueblo y a nuestros guerrilleros. Escuchamos con la mxima atencin a todos los que nos piden un alto el fuego unilateral pero hay que aprender tambin las lecciones del pasado. Desafortunadamente las decisiones unilaterales han demostrado que no sirven si ambas partes no estn comprometidas seriamente en la bsqueda de una solucin pacfica.

Las afirmaciones de este alto dirigente del PKK nos obligan directamente a revisar con algo ms de profundidad la esencia de lo que de dilucida en el escenario turco, ms all del mero proceso electoral recin iniciado.

Apuntes sobre el nuevo Rgimen de Erdogan y la rebelda kurda

Efectivamente la llegada al poder del islamista AKP en el 2002 cambi radicalmente el escenario poltico de Turqua. Durante su primera legislatura Erdogan y su partido construyeron las bases de una estrategia a largo plazo, una estrategia que se defini como una Revolucin, con todo lo que ello implica.

Un cambio de fondo que fue tomando cuerpo durante el segundo Gobierno Erdogan con la introduccin de la eleccin directa del Presidente, a pesar de los movimientos blandos de sectores uniformados kermalista y de las masivas movilizaciones populares. Pero aun con los cambios legales Erdogan no pudo transformar el sistema de acuerdo a sus aspiraciones de concentracin de poderes (sistema Presidencial) aunque s logr enormes cotas de poder personal al supeditar el sistema judicial el ejecutivo mediante un referndum en el 2010, blindndose as tanto l como su entorno ms cercano de acusaciones de corrupcin y abuso de poderes (diciembre del 2013).

Durante su tercer mandato el AKP consigui promover una educacin ms islmica a todos los niveles, mientras que en el mbito econmico consigui articular una nueva elite econmica, compuesta por fieles cercanos al partido, beneficiada directamente por el traspaso al capital privado de parte de las competencias del Estado, al tiempo que logr domesticar a buena parte de los medios de difusin y articular una poltica exterior propia (promovida por el actual Primer Ministro Ahmet Davutoglu) caracterizada por ideas neo-otomanas y neo-islmicas. Y finalmente integr al MIT (servicio de inteligencia) como parte sustancial a su proyecto de transformacin islmica, dndole clara preponderancia frente a las otras instituciones armadas, el Ejrcito y la Polica.

En este senario el proceso de paz con los kurdos aparece constantemente como una escusa, donde el rgimen de Erdogan juega permanentemente a un alargamiento, sin plazo fijo ni hoja de ruta precisa. Pero tambin es cierto que el pueblo kurdo no ha permanecido de brazos cruzados y ha conseguido en ese mismo tiempo construir un partido, a manera de movimiento socio-poltico (el HDP), en alianza con diversos sectores progresistas turcos, que hoy cuenta con una importante representacin parlamentaria.

Al mismo tiempo el PKK y sus fuerzas guerrilleras mantuvieron su capacidad, mientras que su influencia se ha ido haciendo palpable en la resistencia contra el Estado Islmico, y buenas muestras de esta afirmacin es su apoyo a la defensa de Kobane y la Autonoma de Rojava (el Kurdistn sirio).

Un crucigrama sin solucin a corto plazo

Erdogan y el AKP finalmente han reactivado el conflicto kurdo al interior de Turqua, en medio de una escalada y redefinicin del conflicto regional que asola el Medio Oriente, marcado por la muy reciente intervencin directa de Rusia, que cubre desde las aguas el Mar Negro hasta las costas del Golfo Prsico. Las decisiones del Gobierno de Ankara sin duda han cambiado las prioridades de las fuerzas polticas turcas y kurdas en un contexto fronterizo cada da ms peligroso. Es imposible predecir cuales puedan ser los resultados de los comicios legislativos previstos para el prximo 1 de Noviembre, incluso si finalmente stos tendrn lugar.

El islamista AKP, dirigido por el Presidente Erdogan busca una mayora absoluta para poder completar los cambios que se ha propuesto como objetivos desde que lleg al poder, el HDP (pro-kurdo) probablemente mantendr su presencia y peso electoral, ms all de la guerra y las diferencias de opiniones que reflejan realidades inter-kurdas ms complejas, sin olvidar que en medio de tanto humo y ruido de combates la ultraderecha turca creci un 3% en las pasadas elecciones.

En cualquier caso el crucigrama turco y kurdo, con todas sus variables, internas y externas, parece destinado por el momento a seguir abierto pues ninguno de sus protagonistas parece acertar con los espacios en blanco y las palabras perdidas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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