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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2015

Entrevista a Javier Biardeau, socilogo venezolano
"La economa se est devorando el proceso bolivariano"

Hugo Prieto
contrapunto.com


Hay que encarar la crisis. Es menos costosa una derrota, rectificando, que una derrota sin rectificar. Es el peor momento para enfrentar un proceso electoral, argumenta

Se ha perdido mucho tiempo, afirma el socilogo y profesor de la UCV Javier Biardeau. Se habl del aumento del precio de la gasolina, de la lucha contra la corrupcin, y no se ha hecho nada. La oposicin est jugando al desgaste y, en medio del desgaste, el gobierno cree que est viviendo un momento poltico favorable. Ah, t lo que quieres es que te coma el tigre!

De una agenda maximalista en el terreno social se pas a una minimalista, donde el nico objetivo es darle continuidad al gasto social, con la Gran Misin Vivienda Venezuela como estandarte. Hay un malestar, un descontento, en las bases del chavismo. Una crisis de representatividad muy peligrosa, que nos retrotrae a cosas que se vivieron en el Pacto de Punto Fijo.

La corresponsabilidad de Chvez

No hay una serie de preguntas, casi existenciales, dentro del chavismo? Dnde estamos? Qu est pasando? Adnde vamos?

Creo que el proceso bolivariano est viviendo su peor crisis histrica. Crisis de liderazgo, dificultades en las polticas pblicas, cambios en la coyuntura internacional muy desfavorables y la prdida de su principal referente, poltico e ideolgico que, sin duda, era Chvez. Esa combinacin de factores, aunada a un desgaste que ya se vena visualizando, lenta y gradualmente, desde el ao 2007, ha generado una situacin de crisis que es reconocida por toda la poblacin.

Hay una crisis, ese es el punto de partida. Y quien est en la conduccin del Estado es el chavismo posterior a Chvez. Y en 24 meses, entre octubre de 2013 y ahora, no se le ve ni eficacia ni efectividad ni eficiencia en las polticas pblicas. Eso ha generado el peor sntoma de falta de respaldo al alto gobierno. Hay una situacin real de descontento, de malestar, y es el peor momento en el cual el chavismo puede enfrentar un proceso electoral.

Siempre se habl del hiperliderazgo de Chvez. Y Chvez tampoco hizo mucho para desmontar esa idea y ese concepto. No se planteaba, justamente despus de su muerte, la oportunidad de abrir el juego y asumir el problema desde otra perspectiva? No haba posibilidad, por decirlo de alguna manera, de seguirle el paso a Chvez. A qu atribuye eso?

En principio, creo que prim la idea de darle continuidad a ese modelo de liderazgo. Es decir, las nuevas personas encarnan el viejo estilo de Chvez, cosa que es imposible, porque el estilo de liderazgo de Chvez estaba aunado a su carisma. A la forma que tena de conectarse con la gente, con los sectores populares, que fue su principal capital poltico.

Y lo otro es que no se construy una cultura, en el seno del primer anillo del poder de Chvez, de direccin colectiva. Chvez tambin tiene ah una corresponsabilidad. Hasta bien avanzada su enfermedad, todava exista la hiptesis de que Chvez continuara en el mando y ellos (el alto gobierno) tampoco estaban preparados para lo que sucedi.

Todava no sabemos a ciencia cierta cul fue la causa de la muerte de Chvez, pero uno pudiera inferir, por algunos indicios, que se trataba de una enfermedad catastrfica. Si el alto gobierno saba cul sera el desenlace, no hubo un lapso, un parntesis, para abordar el tema del liderazgo?

S, pero ah hay un peso muy fuerte de entender la direccin poltica, desde el inicio del movimiento bolivariano. Bueno, Chvez devor, prcticamente, cualquier liderazgo competitivo, de sombra, o que fuera proclive a compartir la direccin poltica del proceso. Y all estn varios ejemplos que quedaron en el camino con trayectorias polticas meritorias. Alguien, que ni siquiera aspiraba a disputarle el liderazgo a Chvez, pero que le mencion ese tema de manera muy temprana y que hoy se recuerda mucho, fue Mller Rojas. En varias oportunidades, Mller le plante a Chvez que el liderazgo poltico necesitaba ser mucho ms consultivo de lo que estaba siendo.

Y esa cultura, que se fue cimentando a lo largo de 15 aos, incidi para que no se construyera un liderazgo colectivo, ni de conduccin compartida o colegiada o como quiera llamrsele. Justamente, durante la discusin de la enmienda constitucional para la postulacin continua del Presidente, a m me dijo un alto dirigente del chavismo que, desde el punto de vista de la Presidencia, no haba futuro para nadie, slo para Chvez. Ellos mismos ya haban interiorizado la tesis de que despus de Chvez no haba otra cosa. Creo que all nunca se prepar un escenario de liderazgo colectivo.

No haba opciones?

Tambin haba unas creencias muy consolidadas, en el alto gobierno, sobre cmo los sectores populares se representan en el liderazgo colectivo en Venezuela. Todava es una matriz muy convencional, en la que el hombre fuerte predomina sobre cualquier otra figura. Pareciera que si no hay un hombre fuerte que proyecte autoridad, no cuenta como presidenciable o para ejercer la jefatura poltica.

Un gobierno de aspiraciones minimalistas

Usted habla de falta de eficacia y efectividad, pero all estn las OLP como poltica social, y en el plano econmico todo se ajusta sin mayores injerencias del gobierno. Este es un momento en el cual la mano invisible del mercado est muy presente.

Vamos a un recuento. En 2013, la consigna era el gobierno de calle. Si preguntas, hoy se habla del gobierno de calle? Vas a encontrar que la respuesta es negativa. En 2014, despus de los primeros seis meses de guarimbas y de todo ese tema, se comenz a hablar de la reactivacin de los consejos presidenciales del poder popular. Digamos que gradualmente se fueron dejando de lado y el problema fundamental comenzaron a ser la inseguridad y las presiones alrededor de un cambio de la poltica econmica. Se hicieron unos anuncios que nunca se implementaron.

El presidente Maduro, por ejemplo, habl en septiembre de 2014, si no me equivoco, del aumento de la gasolina, estamos en octubre de 2015 y no se ha tomado ninguna decisin. Se habl, cuando Rafael Ramrez estaba en el gabinete, de introducir cambios, tanto en el rgimen cambiario como en la poltica fiscal, pero tampoco se hizo nada. Se hicieron anuncios y ms anuncios, pero las acciones de gobierno no han ido ms all de garantizar la continuidad del gasto social en su nivel, a pesar de la cada de los precios del petrleo.

No sabemos si ese gasto social es efectivo, si es eficaz, o cmo se est distribuyendo. Pero se concentr en el cumplimiento de los objetivos de la Gran Misin Vivienda Venezuela. All est el punto fuerte del gobierno.

Se congelaron los otros temas de la agenda social?

Se propone incluir dentro del Plan de la Patria los objetivos del milenio. Ya no se trata de derrotar la pobreza relativa y estructural, sino acabar con la miseria y el hambre. Se comienza a manejar la retrica de las Naciones Unidas, que sugiere objetivos muy gradualistas para que se reduzca la pobreza absoluta en el mundo. Dira que son unos objetivos minimalistas, cuando Chvez plantea en su programa electoral (el plan de la patria) una agenda maximalista. Lo que ha intentado Maduro es disminuir las expectativas que estn all y por eso ha sido criticado por los sectores ms crticos y radicales del chavismo o de la izquierda.

Yo creo que en el fondo es un gobierno que ha tratado de maniobrar situaciones en las cuales ha predominado la tctica, para no decir el pragmatismo, y los objetivos estratgicos son fundamentalmente de retrica para mantener el imaginario de continuidad con el presidente Chvez. Pero la debilidad del gobierno, en su centro de gravedad, sigue siendo cmo la economa se est devorando el capital poltico del proceso bolivariano. Mientras el alto gobierno no tome medidas all, eso es como un lastre que va hundiendo el proceso, mientras la oposicin espera, vamos a decirlo as, que el chavismo siga errando.

Hay quien afirma que en Venezuela estamos viviendo un periodo de baja intensidad, no tan severo como el que vivieron en Cuba. Utilizan esa metfora para referirse a un perodo de restricciones, de penurias.

No creo que se puedan comparar ambas situaciones. En el caso cubano, por ejemplo, era muy difcil encontrar los contrastes entre renta presunta y la situacin que viva el ciudadano de a pie. Aqu la paradoja, y lo que est generando ms explosividad en la situacin, es que desde septiembre de 2013 se anunci una lucha contra la corrupcin que nunca se ha dado.

Hay denuncias y son los ex ministros del presidente Chvez los que tienen los datos. Y ms recientemente, est el caso del contrabando de gasolina en barcos. No estamos hablando del bachaqueo de a pie, ni de los raspa cupos personales, sino de grandes casos de corrupcin que evidencian que no hay control, y eso merma an ms la moral de quienes apoyaron el proceso bolivariano.

Si la idea es que la crisis es un sacrificio compartido y hay un liderazgo que se est poniendo al frente de ese sacrificio, eso, de alguna manera, prestigia al liderazgo. Pero si sientes que el liderazgo est encerrado en una burbuja y que ha perdido conexin con las demandas y aspiraciones de la gente en la calle, incluida casi la mitad del chavismo, que manifiesta malestar y descontento, entonces dices: se est quebrando. Y si no se aborda esta crisis econmica, esta crisis de representacin, estamos volviendo a las cosas que nosotros vivimos con el Pacto de Punto Fijo. Me refiero a la crisis del bipartidismo, en medio de una profunda crisis econmica. Eso no es poca cosa.

Desconocer los indicadores de la economa mundial

De sus palabras se desprende que este es un gobierno que est a la defensiva, muy a contracorriente de Chvez, que nunca perdi la iniciativa, incluso en los peores momentos que le toc enfrentar. Lo que uno ve aqu son respuestas reactivas frente al cuadro econmico y social que vive el pas.

Hasta el tercer trimestre de 2014, el precio del barril se mantuvo relativamente alto (80 dlares en promedio); los expertos petroleros articulados con el gobierno tenan la tesis del efecto rebote, todos generaron la expectativa de que era una situacin pasajera, y ahora han empezado a reconocer que se trata de una situacin estructural, de largo plazo, que va a afectar la posibilidad de crecimiento econmico en los prximos 10 aos.

Si se da continuidad al modelo que traa Chvez, la situacin se va a agravar, entre otras cosas, porque no hay la posibilidad de sustentar la viabilidad del modelo, basados exclusivamente en los precios del petrleo.

Una tremenda demostracin de irresponsabilidad. Hasta un nefito que mire la evolucin histrica de los precios del barril advertir que estos tienen sus ciclos. A cuenta de qu no iba a producirse el bajn en los precios?

Al Rodrguez, por ejemplo, dijo que se confi excesivamente en el crecimiento de los Brics. Fundamentalmente de India y China, que tenan crecimiento de 10%. Lo que estamos viendo es que estos pases estaban perdiendo capacidad de crecimiento. Era una expectativa errada. Se estn reconociendo los errores de prospectiva, en el terreno de la economa mundial. Pero no hay autocrtica con relacin a los cambios que se hicieron, entre otros, la modificacin de la ley del Banco Central de Venezuela y el Fondo de Estabilizacin Macroeconmica. Se pasaron los fondos a reservas internacionales y eso se despilfarr en los ltimos tres aos. No hay margen de maniobra. Aqu se acab el tiempo del ensayo y error. Y eso tiene costo, tiene impacto.

Recientemente, estaba leyendo a un chavista que deca que lo ms interesante del legado de Chvez era su pensamiento estratgico. Lo acabas de decir. Dentro de los principios del pensamiento estratgico, la iniciativa es fundamental. Cmo te explicas que se haya perdido la iniciativa, que se acte en forma reactiva? Y la oposicin, como un jugador inteligente en el juego poltico, lo que est esperando es el desgaste de los errores no forzados que comete el gobierno para agarrarlo, como se dice vulgarmente, en la bajadita.

Qu pas con la consigna con hambre y desempleo, con Chvez me resteo? Eso se acab?

Eso se debilit. No me voy a hacer eco de lo que han dicho algunos chavistas en algunas entrevistas, de que todo se acab. Yo creo que ese discurso tiene un efecto retroactivo sobre la propia situacin de crisis. Son posturas que no apuntan a dar una salida, sino, simplemente, a bajar la santamara. No creo que se haya acabado, pero s se ha debilitado la fuerza moral del proceso bolivariano. Se est afectando ese espritu, que Chvez intent defender ms como proceso y como proyecto poltico: el tema de la fuerza moral del chavismo. En estos 24 meses hay un gigantesco deterioro de eso.

Podra decir, adems, que el comportamiento electoral no traduce el lenguaje de bajar la santamara. El chavismo es una realidad sociopoltica que tiene un piso duro. Y cualquier cosa que pase en el terreno electoral, debe contar con ese actor para recomponer el juego poltico.

Est hablando como si el chavismo estuviera en la oposicin?

No, estoy hablando de un escenario probable. Creo que nadie que compile encuestas en los ltimos 12 meses, te pueda decir que el chavismo tiene asegurada la victoria (en las parlamentarias del 6-D). Quien diga eso est un poco como el ministro de propaganda iraqu, que deca que estaban venciendo a Estados Unidos durante la invasin. Te recuerdas de eso?

El escenario electoral

Varios voceros del chavismo hablan del supuesto negado de que la oposicin gane.

Te puedo decir ms: en el supuesto negado de que la oposicin gane, como dicen ellos, va a ser muy difcil que obtengan las 3/5 partes. Es algo que se va a jugar mucho en estos dos meses. Y si no obtiene las 3/5 partes, va a ser imposible que eso se traduzca en una victoria poltica. Lo digo con relacin a las expectativas que tiene de acelerar un proceso de transicin, un postchavismo. En cambio, si gana el chavismo con 85 votos, que sera lo mnimo, va a cantar victoria: en el peor cuadro de guerra econmica, de cada del precio del petrleo, de diversas amenazas y desestabilizacin interna, nosotros pudimos vencer y sortear el momento coyuntural.

S la oposicin obtiene 100 diputados, ah s se le va a poner muy duro el tema de la gobernabilidad al chavismo. Por qu? Porque hay elementos claves en la conduccin del gobierno (la posibilidad de mocin de censura a los ministros, la imposibilidad de aprobar un presupuesto con un consenso mnimo o de promulgar una ley habilitante), que plantean otro juego poltico.

En el escenario que usted pinta, no se advierte espacio para el consenso.

Todo depende de cmo se lean los resultados. El propio Schemel, que era el vocero que generaba expectativas positivas, desde el punto de vista de las encuestas, ha dicho que quien gana hoy es el descontento. Pero eso no se lee polticamente, ni se traduce en un proceso de rectificacin, de correccin de rumbo, de asumir, autocrticamente, que la situacin es grave, porque el problema, en mi opinin, es que hay una especie de enceguecimiento. Puedo entender que la gente se enceguece, pero eso no puede ser eterno, porque va a llegar un momento en que eso va a traer efectos negativos. Para decirlo claramente, mi deseo, desde hace mucho tiempo, es que el gobierno encuentre el rumbo de la rectificacin.

Pero es casi imposible rectificar en una etapa electoral, porque el mensaje que se enviara es que ests en una posicin de debilidad. Y para el chavismo sera una posibilidad negada.

Eso es como un manual de marketing poltico para un pueblo que se considera infantil desde el punto de vista de su capacidad de reflexin poltica. En los pases donde el liderazgo llama al sacrificio, enfrentando la situacin, y encarna la posibilidad de prestigiarse en la lucha para superar una situacin adversa, eso no es ms difcil de lo que t planteas, que es meter el polvo bajo la alfombra.

Este es un momento muy grave; no es una crisis episdica, es la acumulacin de tensiones que detonaron ya, que no permiten el control de daos. No es el pote de humo. Lo que se ha agotado completamente son las fintas. Ya la gente sabe, en la calle, que con las fintas los estn engaando, que le estn diciendo medias verdades.

Puede ser que mi argumento le resulte elemental, simplista

Trivial.

S, trivial. Djeme plantearlo de otra manera. Si la necesidad, si la urgencia es de rectificacin, an en medio de un proceso electoral, por qu no se hace?

Porque estn privados de ese criterio, del criterio de la desconfianza y la subestimacin de la capacidad del pueblo de entender que se necesitan medidas de rectificacin. Se han distanciado tanto, que la crisis de representacin es de doble va, entre los lderes y sus bases de apoyo. Se presupone que la base social, sin compromisos utilitarios, no tiene ninguna fuerza moral para defender el proceso y con eso lo nico que se est reforzando es un patrn poltico clientelar y populista. No es un proceso de politizacin, como se dice constantemente del pueblo, no es un proceso que tenga continuidad con el legado de Chvez. No slo de politizacin, sino de radicalizacin, en el plano ideolgico. Lo que ests reconociendo es que ese trabajo fall.

Si ests jugando a perder lo menos posible, a estirar el tiempo Hasta cundo? Hasta que la plastilina se rompa? Dira, honestamente, que se ha perdido mucho tiempo. No es tiempo de llorar sobre la leche derramada. Ah, pero qu hacemos ahora? Lo que tienen que hacer es asumir los costos de la rectificacin. Es decir, una derrota rectificando es menos costosa que una derrota sin rectificar. Y ese es el punto que no veo en la ecuacin poltica del alto gobierno.

La hora de rectificar

Es hora de agarrar el toro por los cachos.

Es hora de encarar la crisis. Si se prometieron medidas, por qu no se han tomado? Yo escuch a Al Rodrguez decir que si se toman medidas, eso va a ser ms grave an.

No se hace porque en ese momento la oposicin va a dejar de ser reactiva, no va esperar en la bajadita y va a pasar a la ofensiva poltica.

Me parece muy bien, el gobierno se ver enfrentado a situaciones donde se ver obligado a retomar la ofensiva poltica. El problema es que en este momento la oposicin espera el desgaste y el gobierno, en medio del desgaste, piensa que est viviendo un momento poltico favorable. Ah, te ests baando en el cao y piensas que los caimanes estn dormidos. Ah, bueno, sigue metindote en el cao y confa en que estn dormidos, pero no estn dormidos nada, estn esperando que t no puedas maniobrar para devorarte, como en la cancin: t lo que quieres es que te coma el tigre.

Honestamente lo digo: si uno ha apoyado, directa o indirectamente, el proceso bolivariano, lo menos que puede hacer es decirlo. Aunque despus vengan los costos. Venga lo de Maryclen Stelling: Qu chavista va a ser ese carajo! Pero uno da testimonio de lo que era necesario decir en un momento especfico. Y yo lo que quiero decir es que este gobierno tiene que rectificar la poltica.


Fuente: http://contrapunto.com/noticia/javier-biardeau-la-economia-se-esta-devorando-el-proceso-bolivariano-40853/


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