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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2015

Entrevista en La Habana a Rodrigo Londoo Echeverry, Timochenko, mximo comandante de las Farc
"Uribe, no pierda esta oportunidad de reconciliacin"

Alfredo Molano Bravo
El Espectador


-Usted es considerado por algunos medios un terrorista y nadie cree que un terrorista tiene mam y pap. Cmo es esa historia?

-Nac en La Tebaida, 20 das despus del triunfo de la Revolucin Cubana. Mis padres eran paisas, de la ola que coloniz Quindo. Les toc vivir la Violencia. Aprend a leer en una Biblia que me regal mi madre. A los 13 aos me fui de la casa a rebuscarme la vida, por una diferencia con mi pap, un liberal que termin comunista. Lea a Mara Cano, a Gaitn, a Torres Giraldo y oa Radio Habana Cuba. Regres a vivir con una ta y a acabar bachillerato e ingres a la Juventud Comunista muy muchacho.

-Cmo lleg a la guerrilla?

-La muerte de Allende me dej una profunda marca: la va democrtica estaba cerrada. Le los Cuadernos de Campaa de Marulanda y me dio por buscar la guerrilla. Un seor Londoo, dirigente poltico de Quindo, me hizo el contacto y llegu a las Farc en el Sumapaz a los 17 aos. Un seor muy serio me hizo la hoja de vida. Despus supe que se llamaba Jacobo Arenas. A Marulanda lo conoc sin saber quin era y confieso que no me cay bien.

-Qu fue lo que ms duro le dio?

-El fro del pramo y las llagas de unas botas que me dieron nmero 42 (yo calzaba 38).

-Cmo escogi un seudnimo tan raro?

-Uno no poda usar el seudnimo de otra persona. Ensay varios nombres, pero todos tenan dueo, hasta que me encontr con Martn Villa, que acababa de llegar de la Unin Sovitica y me dijo, pues pngase Timobich Timochenko, su profesor de marxismo. Era un nombre que nadie poda tener. Ya bautizado sal para El Pato, a un comando que haba en el ro Coreguaje. El comandante era Joselo, compaero de Manuel desde Marquetalia. Conoc tambin a otro de esos guerreros, Abanico, que me maravillaba con sus historias de combates en el sur de Tolima. A m todo ese mundo de la selva, del pramo, de los ros, de los nacederos de agua me fue encantando. En una de esas correras se ahog en el Guayabero un compaero y desde entonces le cog miedo al agua.

-Su primer combate?

-No lo recuerdo bien. Pero el que se me qued fue el asalto a una patrulla del Ejrcito donde quedaron 7 soldados heridos y 13 rendidos. Fue una pelea de tres horas en que combatieron muy duro. Curamos a los heridos yo era enfermero y despus con ropa de civil los dejamos libres. Llegaron a La Uribe en calzoncillos diciendo que as los habamos mandado. Falso. Teman que les cobraran los fusiles. Eso dio lugar a un bombardeo de la zona del Pato, de donde sali una marcha de protesta que se tom el estadio de Neiva.

Estuve un tiempo con Jacobo Arenas. Nos hicieron una embestida feroz. La operacin duro varios meses. Jacobo mostr quin era, cargaba morral como nosotros, echaba rula para abrir trocha y nunca perdi el humor. Fue una encerrona cruel, sobre todo por la falta de comida. Sin dulce, la vida es amarga y sin sal, la muerte acecha. Jacobo orden no tocar los cultivos de caa de los colonos. Pero la gana de dulce nos gan y cortamos unas caas gechas para calmar la gana. Jacobo supo y nos dio la orden de restituir el abuso sembrndole al campesino media hectrea de caa, as aprend lo que era la reparacin. Es nuestro modelo de reparacin.

-Y con Manuel anduvo?

-S. Un tiempo largo. Estaba muy ocupado preparando la VII Conferencia en la poca de los Acuerdos e La Uribe con Belisario Betancur.

-Cul es la diferencia especfica de esta negociacin con las otras?

-Mire: La del Cagun fue un engao, una patraa. La FF. MM. estaban dbiles. Recuerde que dijeron que no tenan para municiones ni para botas. La guerrilla estaba fuerte. Habamos dado golpes muy duros como el de las Delicias, Patascoy, La Carpa, San Benito. El gobierno de Pastrana necesitaba ganar tiempo para hacer la reingeniera del Ejrcito. Lo ha dicho y lo ha escrito. Fue el Plan Colombia, financiado y diseado por EE. UU. Nosotros no ramos bobos. Hoy parece que la clase dirigente quiere abrir la puerta para que entren a jugar nuevas fuerzas en el campo poltico. Si as no fuera, Santos no habra podido llegar donde est. Fue una actitud distinta desde el comienzo. Cuando lleg el primer mensaje del Presidente, su contenido y su forma nos parecieron distintas. El contexto tambin lo era. Hay fuerzas mundiales y regionales que son conscientes de que el mundo iba hacia el abismo y que por ese camino, nos destruiramos todos. Han dicho que Santos ha negociado con nosotros el poder. Nada de eso. l tiene sus objetivos y nosotros los nuestros. No le negamos rditos polticos a su proyecto, pero tambin sacaremos adelante el nuestro: llegar a la paz con fuerza poltica.

-Cundo se dieron cuenta de que llegar a guindar hamaca en el capitolio no era posible?

-Nosotros nunca llegamos a la conclusin de renunciar a nuestros objetivos: Todo es susceptible de cambiar. La historia es muy compleja. Quin iba a pensar el derrumbe de la URSS de un da para otro y sin disparar un tiro? Hay cosas que se salen de la voluntad de las partes. Nosotros estamos convencidos de la justeza de nuestra causa y lucharemos hasta el final. Yo le deca al presidente Chvez: Nos han golpeado: mataron a Ral Reyes, asesinaron al Mono Jojoy con toneladas de bombas, ejecutaron a Alfonso, se nos muri Marulanda, pero seguimos vivos. El enemigo crey que estbamos en las ltimas y que si nos tiraban un salvavidas nos bamos a prender de patas y manos. Pero nosotros sabamos que en la mitad del ro, lo iban a desinflar. No en vano llevamos tantos aos conocindolos. Hemos sido flexibles en la misma medida en que el Gobierno lo ha sido. Tenemos el deber histrico de entregar a las nuevas generaciones un pas sin guerra. No seramos leales con nuestra gente si somos inferiores a nuestro deber.

-Cules son las lneas rojas de las Farc?

-Las lneas rojas de ellos y de nosotros se han ido redefiniendo. Algn comandante dijo una vez que si no haba reforma agraria no haba acuerdo. Lo reconsideramos y llegamos a la conclusin de que lo que se requera era crear unas condiciones que nos hicieran posibles y seguras una forma de lucha por la reforma agraria integral sin tiros. Lo mismo sucede con el tema de la justicia. Duramos casi un ao en un circulo vicioso sin dar un paso. Nos venan a decir: Acepten la crcel, ser una crcel distinta, sin barrotes, cmoda y hasta llegaron a decir: ustedes definen quienes son los mximos responsables. Dijimos: No se trata de eso. No se trata de un acuerdo en que una parte ejerza venganza sobre la otra. No! Asumimos la responsabilidad que nos toque siempre y cuando sea basada en un acuerdo que a todos obligue.

-Cmo entienden lo del perdn?

-De qu y a quin pedimos perdn? No a nuestros enemigos, pero s a las vctimas; no a las de un informe que anda diciendo que violamos mujeres de 4 a 70 aos. Lo que ms respetamos es a la mujery a la poblacin civil. Est en el reglamento. En la guerrilla se establecen parejas y se sabe que los conflictos entre parejas no se resuelven a puos, eso lo sancionamos con toda severidad.

No vamos a pedir perdn a vctimas creadas artificialmente. Hemos bregado para que el acuerdo se construya conjuntamente. Al tribunal no vamos a ir a acusar, no somos fiscales de la causa. El Estado tiene una Fiscala que tiene ese deber y ese derecho, como tambin lo tienen las vctimas. Estamos dispuestos a asumir las responsabilidades que se deduzcan del tribunal. Si hay compaeros que salen acusados, asumirn su culpa.

-Los guerrilleros rasos piensan como los comandantes?

-El mensaje que quiero transmitir es de esperanza. Me llegan mensajes de la guerrillerada que aplauden los avances y acuerdos. No metamos ruidos innecesarios. La guerra hace demasiado ruido para aumentarlo. Nuestros mandos no han hecho operativos para matar civiles y jugar ftbol con sus cabezas, como los paramilitares. Pero tambin hay que decir que actuamos en una dinmica de guerra, que es justamente lo que se trata de acabar. Nosotros formamos ideolgicamente a la guerrillerada para no ser vengativa, ni dar va libre a la rabia que sienten por el asesinato de sus familias. No somos terroristas. Jams podra aceptar que me acusen de terrorista. Nunca hemos tratado de que nos sigan a punta de terror. Se inculca el respeto por la vida humana, pero somos humanos. Andar con un fusil en la mano y una escarapela de las Farc en el brazo da mucho poder. Nuestra lucha diaria es la de elevar el nivel de conciencia poltica, que es lo nico que puede frenar los abusos de la fuerza. Un hombre armado y sin nada en la cabeza, deca Jacobo, es sumamente peligroso. Hay errores, lo aceptamos, pero nunca hemos hecho guerra sucia. Nos han matado familiares para doblegarnos y no slo no han podido, sino que nosotros no hemos recurrido al mismo sistema de pelear. Una vez Fidel Castao nos dijo: la mejor manera de acabar la guerra es echarles mano a familiares de los generales. Le contestamos: Nooo, ese es su mtodo, no el nuestro.

-Y los secuestros?

-Las retenciones econmicas no estn en el acuerdo del 23 de septiembre. Es un tema difcil y complejo, que no queremos tratar a travs de los medios. Jacobo era partidario de revaluar esa poltica econmica. Fue una herramienta para sacar adelante nuestro proyecto poltico. El escenario jurdico esta creado.

-Hablemos de la no repeticin

-Si no trabajamos este punto, no hemos hecho nada. Pero ese es el fin en que estamos comprometidos. La no repeticin no se lograr metiendo a la crcel a los mximos ni a los mnimos responsables. Si hubiramos credo que ese era el objetivo del proceso, no le habramos jalado. Siempre tuvimos la percepcin de llegar a la no repeticin por un camino distinto al punitivo.

-Cmo se dio el paso para fijar una fecha definida?

-Yo soy consciente de que poner una fecha es un peligro. Se puede desbaratar todo. Nosotros aceptamos porque l ha dado muestras de consecuencia en momentos muy duros. El 23 de septiembre pareca venir por las armas, pero se dio cuenta de que eso nos habra autorizado a pedir lo mismo. Quiz supimos todos ponernos en los zapatos del otro. Fue muy difcil ms para el presidente que para nosotros cuando me dijo: Hay que ponerle fecha, porque si no a qu vine? Si no vuelvo con algo, esto se derrumba. Aceptamos porque cremos, y creemos, en la voluntad poltica del Gobierno. Si dentro de seis meses faltan cosas por resolver, le buscamos la comba al palo. La gente es comprensiva si nos ve trabajando con disposicin. Hay que ir creando esa confianza entre ambas partes.

-Cmo reparar?

-El tribunal debe definir como hacerlo. Nosotros hemos reconstruido pueblos donde nos ha tocado combatir. No nos sentimos humillados, ni disminuidos ni castigados por ayudar a reconstruir lo destruido en la guerra. Lo hemos hecho sin publicidad.

-Y la restriccin de la libertad como se entiende?

-De qu se trata esa limitacin? De no poder ir a visitar a la mam? De no poder ir a tomarnos una cerveza? El penalista mas respetado de Italia, dijo: La crcel nunca ha resuelto nada. Si me dicen que pagando crcel se arregla una pelea que comenz cuando yo no haba nacido, pues listo, me voy a pagar cana. Pero as, cuntas sillas vacas quedaran? No se trata de ponernos uno al otro de rodillas. Esa no es la paz. Por ese lado nunca habra acuerdo.

Miremos como se inici esta guerra. Y no vamos tan atrs. Cmo fue el ataque a Casa Verde en el 90 para impedir que participramos en la Constituyente? Para qu sirvi? Cuntos millones de dlares cost y cuntas vidas de los nuestros y del Ejrcito ese embeleco de querer acabar la guerra en 18 meses como prometi el ministro de Defensa de entonces? Se perdi una oportunidad histrica contada en muertos. As no se hacen acuerdos. Cuando le dijeron al ministro que ya haban pasado los 18 meses, respondi: S, pero los tengo durmiendo en el suelo. Nos dio risa: nosotros siempre hemos dormido en el suelo, doctor Pardo.

-Cmo entender la dejacin de armas?

-El acuerdo sobre justicia ah est. Eso da tranquilidad, hay que desarmar los espritus, como se dice. Si lo logramos, las armas quedan inservibles as se tengan cerquita. La comisin con los militares trabaja en eso. Marulanda siempre pidi que los militares estuvieran en la mesa. Por eso nos dio tanta seguridad que el general Mora estuviera. Sabemos quin es l y qu poder tiene. Su presencia fue una seal de voluntad de parte del Estado y nos ha convencido su actuacin en ella. Esa subcomisin ha trabajado con honradez. En el tema de cese al fuego comenzamos a una distancia de aos luz y hemos ido acercando posiciones. Hacerlo pblico agrandara las distancias. Por ah se dicen bobadas de fundir las armas, enterrarlas en un hueco.

Hay que esperar. Pero usted se imagina un buen anuncio en Navidad o en Ao nuevo, cuando la gente est contenta? Puede que ese da, le dije al presidente, sea el da ms feliz para todos.

-Se trata del anuncio de cese el fuego para el 24 de diciembre?

-No, eso le dije al presidente. Dejemos que eso se cocine donde se est cocinando.

-El acuerdo sobre justicia sali ya del horno?

-El doctor De la Calle lo firm y al lado puso en desarrollo. Cmo as que frente al escenario que el pas vio el 23 de septiembre quedaron espacios en blanco para ser llenados despus? Si a lo que firmamos se le cambia una coma, es una pedrada en la vitrina. El presidente le mand el acuerdo a Moreno Ocampo, un jurista consumado y no un miembro de las Farc. Qu dijo ese seor que ha sido fiscal de la Corte Penal? Dijo: Es una obra maestra.

Hay un antecedente muy significativo. Llevbamos casi un ao dndole vuelta a la bolita y de golpe nos volvieron a salir con el cuento de que tenamos que ir a la crcel. Cmo as? Perdimos el ao? Entonces vino Enrique, el hermano del presidente, y conversamos con l. Acababa de pasar la muerte de esos 20 soldados en Cauca. Conversamos y llegamos a una conclusin: Por qu no se nombra una comisin de expertos para encontrar una solucin? Dijimos s, perfecto, pero con una sola condicin, sin vetos. Enrique se rio y pregunt: El de lvaro Leyva? Le dije: Yo no estaba pensando en nombres sino en tiempos. No podemos seguir otro ao dndole vueltas a la noria. Enrique se fue y a la hora volvi a decirnos: El presidente est de acuerdo. Tenemos que avanzar. Hay que resolver las cosas y no aplazarlas. Todos tenemos temores, pero eso no puede detenernos. Aqu donde estamos sentados hoy habl con el presidente y le dije mirndonos la cara: No tenemos cartas marcadas, estamos dispuestos a un arreglo, pero no a un sometimiento. Qued claro. De ah salimos a la ceremonia pblica.

-Una gran dificultad: los paramilitares

-En este mismo sitio le dije al presidente: El problema ms delicado es el del paramilitarismo y no es el tema de los paras que hay en Choc sino en el de la cultura del paramilitarismo en la vida poltica colombiana. Debe haber voluntad de hacerlo y de pagar el precio. Hay una cultura que incentiva ese fenmeno, ese mtodo de hacer poltica. El Estado colombiano tiene que revaluar esa forma de hacer poltica. Muy importante que el Estado asuma la responsabilidad en la masacre de la Unin Patritica. Sera un mensaje que nos impulsara a sacar adelante ms rpido lo que nos proponemos. El presidente entiende este asunto. No podemos salir de ahora en delante de la mesa cada cual por su lado a declarar una u otra cosa. Debe haber un vocero de la mesa que le cuente al pas lo que se ha ido haciendo. El Gobierno dice que bueno, que le parece muy bien y puntos suspensivos

-Qu papel jugara EE. UU.en la liquidacin del paramilitarismo?

-Nos llen de optimismo el nombramiento del delegado de EE. UU. que dej claro que su gobierno es aliado del gobierno colombiano. Eso significa un compromiso. Si EE.UU. liquida, de una vez por todas, la doctrina de la Seguridad Nacional, la paz en el mundo habr dado un gran salto. La garanta de sacar este proceso al otro lado est en primer lugar en manos del pueblo colombiano. Pero tambin en la comunidad internacional, Celac, Unasur, Naciones Unidas, la Comunidad Europea.

-Cmo ser la creacin del partido futuro?

-No vamos a desmovilizarnos como quieren y dicen que debemos hacer, sino a movilizarnos. Yo le adelanto una cosa: Estamos elaborando una nueva figura: Territorios de Paz y Reconciliacin. Le hemos dicho al presidente: Necesitamos un presidente fuerte que garantice el cumplimiento de los acuerdos; queremos firmar con usted y desarrollar los acuerdos con usted. Un presidente que nos garantice la implementacin de los acuerdos.

-Cmo refrendar los acuerdos?

-Es un tema que no se ha discutido, se trabajar. La posicin de nosotros o nuestra ilusin es que se refrenden en una Asamblea Constituyente. Podramos pensar en otra subcomisin para estudiar ese tema.

-Uribe es necesario en la reconciliacin?

-No excluimos a nadie.

-Recibiran a Uribe?

-Por qu no? A nadie le cerramos la puerta. Como Rodrigo Londoo Echeverri, le digo: Doctor Uribe, no pierda esta oportunidad de reconciliacin.

-Timochenko, candidato?

-Yo asumo la comandancia de nuestras fuerzas por mandato de las Farc. Si maana me dicen asuma la candidatura, obedezco; si me dicen vyase para el Amazonas a ayudarle a Patarroyo en sus investigaciones, all me voy. Nosotros somos un cuerpo colectivo. Me mandaron a dar una entrevista y lo hice muerto de miedo frente a un montn de cmaras.


Fuente original:http://www.elespectador.com/noticias/politica/uribe-no-pierda-esta-oportunidad-de-reconciliacion-timo-articulo-590513?utm_source=Lyris&utm_medium=Email&utm_campaign=NewsletterEE&cmp=04%2F10%2F15&hq_e=el&hq_m=900300&hq_l=11&hq_v=ee2d870e9d



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