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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2005

Crtica a un documento que ridiculiza a Kichner, Chvez, Vsquez, Lagos y Lula por el uso de los medios de comunicacin
Poltica, comunicacin y mito

Esteban Valenti
Bitcora


En las buenas y en las malas y cada da con mas frecuencia los polticos, los politlogos, la academia y hasta los comunes mortales le atribuyen casi todas las virtudes y defectos de la poltica a la comunicacin. Ya asume condiciones casi mgicas. Las elecciones se ganan y se pierden casi exclusivamente por la comunicacin, se gobierna desde la imagen y ahora incluso la poltica de la izquierda tambin se define desde la comunicacin y el manejo de la imagen.

En un Foro muy interesante realizado recientemente en Panam y convocado por la Fundacin FES con la participacin de la gran mayora de las fuerzas polticas progresistas de Centro Amrica, y donde vimos cuanto ha cambiado el panorama poltico de esta regin antes asolada por las guerras y cuan poco cambi la realidad social trgica de estos pueblos, recibimos un material sobre Comunicacin y gobernabilidad Las imgenes como poltica de izquierda de Omar Rincn del Centro de Competencia en Comunicacin para Amrica Latina de la Fundacin FES, con sede en Bogot, Colombia. Este material fue publicado en la edicin anterior de Bitcora (haga click para acceder a la edicin).

En el Foro manifestamos nuestra profunda discrepancia con ese material. Y queremos profundizar en su crtica, no por razones acadmicas no podramos hacerlo sino polticas y democrticas.

La izquierda latinoamericana no solo est gobernando sino reinando en la poltica de las imgenes. Esta es la afirmacin primera y principal del material y de all deriva un serio cuestionamiento hacia la actitud democrtica de los presidentes progresistas. Segn el autor. ..tanta comunicacin est convirtiendo a estos presidentes en popstars que tienen interlocutores y no seguidores refirindose a Kichner, Chvez, Lula, Lagos y Lula.

En cuanto al presidente de Uruguay se despacha con esta breve frase: Vsquez en Uruguay ha encontrado que la gobernabilidad se juega en los conflictos mediticos.

Los presidentes mencionados, metidos todos en una misma bolsa en cuanto a la tendencia dominante de tratar de manejar el poder desde los medios y las imgenes son condenados con una frase final implacable: Es ms, nunca se haban quejado tanto los medios comunitarios y locales de la represin del Estado como ahora con los gobiernos de izquierda. Lstima, quieren seguidores no interlocutores. As es muy difcil diferenciar derecha de izquierda en comunicacin.

No es un debate cualquiera, es un tema central de la democracia y de la estrategia de la izquierda, no slo en la comunicacin sino en un tema mucho ms amplio: su relacin con la sociedad y con el cambio.

Estoy radicalmente en contra de esa visin de la comunicacin, no slo referida a la poltica sino a temas muchos ms amplios porque la considero un agravio y un menosprecio de los ciudadanos. Nos trata a todos como borregos, como pasivos receptores de imgenes y mensajes. Y la experiencia de nuestros pases y de muchas otras sociedades demuestra que la relacin entre poltica, medios y ciudadana es mucho ms compleja articulada y contradictoria.

Los uruguayos tenemos en ese sentido algunas experiencias ilustrativas, le ganamos un plebiscito a la dictadura en 1980, con todos los medios de prensa en contra y con una campaa abrumadora a favor de la reforma constitucional de la tirana. Y podramos hacer referencia a muchos otras experiencias nacionales y en otros pases. El socialismo en el este europeo se cay a pesar del monopolio absoluto de la prensa. Las relaciones mecnicas en la informacin y en la comunicacin no existen. Ni antes ni en la sociedad de la informacin actual.

La primera diferenciacin de la comunicacin desde la izquierda debe ser el respeto por el ciudadano y el artculo de Rincn, nos menosprecia, nos reduce a la escala ms baja de la ignorancia y la pasividad. La gente no vota ni apoya gobiernos por malabarismos comunicacionales, sino en primer lugar por esa compleja relacin entre la poltica y su capacidad de contacto con la sociedad.

Ni en Argentina, Brasil, Chile, Venezuela o Uruguay con sus enormes diferencias en cuanto a polticas, a personalidades la relacin entre estos gobiernos y los ciudadanos es la que describe y simplifica el autor.

Por otro lado adems de la sustancia hay un problema de formas, sus temerarias afirmaciones, sus acusaciones muy duras y sus descalificaciones democrticas no se sustentan ms que en sus opiniones, no hay datos, no hay informacin. Es un dogma que todos tenemos que asumir, porque ltimamente cualquiera que erija un monumento sobre el ultra poder de la comunicacin y sus pases mgicos se transforman en una verdad indiscutible.

No hay duda que la izquierda en el tema de la comunicacin como en otros temas tiene retrasos en su elaboracin terica y poltica y que en muchos casos estamos aprendiendo sobre la marcha, a confrontarnos con una parte fundamental del poder y a construir alternativas democrticas donde el eje central es el derecho del ciudadano a la informacin y la pluralidad de voces.

Despus de dcadas de sufrir el poder incluyendo el de los grandes medios es un camino lleno de trampas y de tentaciones peligrosas, pero la visin que aporta Rincn si bien tiene la virtud de impulsar el debate lo hace de mala manera, reduciendo el sujeto principal de un proyecto democrtico y progresista de comunicacin a un juguete en manos de la nueva manipulacin de la imagen desde la izquierda.

No ganamos las elecciones manipulando imgenes, aunque aprendimos a comunicar mucho mejor y a no tener el complejo histrico de la queja y el lamento y aceptamos el reto de batirnos en las primeras divisiones, en cotos donde la derecha se crea imbatible.

Y no estamos gobernando a travs de episodios minsculos de friccin con los medios o con la comunicacin, sino a travs de polticas que en muchos casos adolecen de dificultades en su comunicacin. Y las asumimos y las analizamos crticamente.

Las realidades no son tan lineales y simples como las presenta Rincn. Yo no creo que la mayora de los votantes venezolanos para tomar el caso ms notorio y comentado manifestaron su apoyo al Presidente Chvez en diversas oportunidades por sus aciertos en comunicacin y su manejo de la imagen. No es el encuentro entre el hroe y los espectadores. Esa si es una visin que descalifica a los ciudadanos, su capacidad de entender, de participar, de opinar y de definir las situaciones.

Por otro lado asistiendo a la presentacin de las tcnicas de comunicacin en el Foro de Panam por parte del mismo Centro de Competencia en Comunicacin de la FES anotamos la hipertrofia de la tcnica en relacin a la poltica. Un camino peligroso pues deposita en ciertos mecanismos tcnicos aspectos que son totalmente polticos, an en este mundo actual donde los limites son tan sutiles. Mao deca all en los rugientes 60 que la poltica deba comandar al fusil, y ahora conviene recordar que es la poltica la que debe mandar a las tcnicas de la comunicacin y que los lenguajes no pueden devorarse los contenidos.

Sin mencionar ejemplos concretos para no herir a nadie, cada vez que la comunicacin ha comandado a la poltica las consecuencias han sido nefastas, para la izquierda pero incluso en una mirada histrica para toda la poltica.

El artculo tan concluyente y terminante de Rincn tiene muy poco que ver con el espritu y la prctica que conocemos de la FES en Uruguay y en el propio Foro de Panam, con la participacin de varios de sus representantes de Centro Amrica que abrieron el debate, crearon marcos y condiciones para que los protagonistas nos expresaramos y evitaron vender modelos y esquemas polticos. Junto con la capacidad de iniciativa es el mrito principal que le reconocemos todos a la FES, su aporte a abrir el debate. Las sentencias no ayudan.

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Esteban Valenti  es periodista. Coordinador de Bitcora. Uruguay.



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