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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2015

Eduardo Tato Pavlovsky, la tica del cuerpo

Nstor Kohan
La Haine


La responsabilidad de los intelectuales frente al poder. Legitimacin del poder o pensamiento crtico. No hay ingenuos o distrados. O se colabora o se corre peligro.

La dictadura militar argentina (1976-1983) fue genocida. No es un secreto. Miles de secuestros, asesinatos, torturas, robos de bebes y muchos otros robos de gran calibre (no una campera, ni un telfono celular ni un par de zapatillas, sino los miles de millones de dlares de la eterna deuda externa). Eso se sabe y con detalles. Se conoce mucho menos el apoyo-complicidad civil activa con el genocidio. En primer lugar, obviamente, por parte de empresarios, industriales, terratenientes y banqueros, multinacionales y otra gentuza del mismo talante que se beneficiaron directamente con la tragedia, la represin y la miseria de nuestro pueblo. Pero tambin hubo apoyo entusiasta hacia los genocidas por parte de gente menos esperable, proveniente de los mbitos ms variados, incluyendo la cultura y la educacin.

El 25 de noviembre de 1977 la Universidad jesuita del Salvador (USAL), privada, confesional y perteneciente en forma directa a los mbitos de la Iglesia Catlica Vaticana, le otorga el doctorado honoris causa al almirante Emilio Eduardo Massera, jefe del campo de concentracin ESMA y cabecilla de los principales torturadores y violadores militares. (El actual Papa Bergoglio-Francisco era entonces una de las mximas autoridades de dicha Universidad, que nunca retir aquella distincin acadmica ni se arrepinti del premio otorgado al perverso dictador de la Marina). Massera pronuncia entonces un discurso de agradecimiento con pretensiones filosficas [Vase Almirante Emilio Eduardo Massera: El camino a la democracia. Buenos Aires, El Cid Editor, 1979. El discurso de Massera est reproducido en pp. 83-91].

Dos aos despus del premio a Massera, a fines de 1979 se organizaron en Crdoba las III Jornadas Nacionales de Filosofa, impulsadas desde la Universidad Nacional de Crdoba. Apoyo total a la dictadura. Finalmente, al ao siguiente, ms precisamente entre el 13 y el 18 de octubre de 1980 la dictadura militar cuenta con su principal evento de apoyo intelectual de repercusiones internacionales: el Congreso Nacional de Filosofa. Lo abre el brigadier Cacciatore y lo clausura, con otro discurso de pretensiones filosficas, el general Jorge Rafael Videla, cabecilla mximo del genocidio. Los asistentes muchos ms de lo que uno podra imaginar.

En los aos '90, un variado grupo de estudiantes marxistas (por entonces, a pesar de nuestras diferencias de enfoque, agrupados en una revista de ttulo DIALEKTICA, luego nos dispersamos) publicamos en el nmero 3/4 las actas oficiales-institucionales del congreso dictatorial de 1980 y reproducimos el discurso de Videla. Se arm un lo tremendo y una cantidad enorme de polmicas! Escndalo, denuncias, amenazas de juicio (no contra los colaboradores de Videla sino contra los estudiantes que apelaban al recuerdo y la memoria) y mucha gente ofendida que hoy predica lecciones de republicanismo institucional, discursos progres de gnero, recetas electorales como nico mtodo de cambio social y ctedras de democracia parlamentaria, mientras pocos aos antes haban llenado sus copas brindando con Videla y sus secuaces.

El dossier (con una introduccin actualizada, adems de recoger esos materiales poco conocidos de la dictadura) se puede consultar completo en el siguiente link: http://www.lahaine.org/?s=revista+dialektica&disp=search

Como las represalias no se hicieron esperar, les pedimos solidaridad a un arco significativo de nuestro campo intelectual y de derechos humanos.

Propuse ir a hablar con Eduardo Tato Pavlovsky (tambin lo hice con Len Rozitchner, entre otros).

En el caso particular de Pavlovsky me cit en el bar que se ubica frente al Museo Nacional de Bellas Artes [Buenos Airtes]. Escucharlo y conversar con Pavlovsky en persona fue un privilegio. Era muy expresivo, no slo con las palabras, con los gestos, con las manos. Haba visto algunas de sus obras de teatro. Conoca sus actividades disruptivas a travs del grupo psicoanaltico Plataforma y, por el relato que en su poca me transmiti mi padre, haba escuchado de las influencias que sobre l y muchxs de sus compaerxs ejerci Marie Langer, la discpula marxista de Sigmund Freud que vivi en Uruguay y Argentina. La charla con Tato fue amena, gil, variada. Pavlovsky escuch atentamente, indignado, serio, con bronca. No dud un segundo. Nos apoy sin reservas. Me pidi unos das para escribir un texto que publicamos en el nmero siguiente (ao III, N5/6. pp.41-42). Lo reproduzco a continuacin en su memoria y en su recuerdo, como un testimonio ms de su compromiso inclaudicable:

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NO HAY INGENUOS O DISTRADOS

Eduardo Tato Pavlovsky

DIALEKTICA 3/4 abre un viejo debate. La responsabilidad de los intelectuales frente al poder. Legitimacin del poder o pensamiento crtico. No hay ingenuos o distrados. O se colabora o se corre peligro.

El cuerpo de los intelectuales en nuestro continente de hambre siempre corre riesgos. Nuestra funcin crtica siempre es develar, desde todos los campos posibles, toda forma de explotacin o autoritarismo. O lo contrario, mimetizarnos con el enemigo. No hay dictadura sin un alto grado de complicidad civil de la poblacin. Y no hay dictadura sin un conglomerado de intelectuales cmplices.

Existe una ETICA del cuerpo. La palabra dicha compromete el cuerpo. El discurso de Videla que clausura el Congreso de Filosofa no es una simple ancdota. Es un acontecimiento, un desvo de la historia donde entre sus palabras estallan muertos, cuerpos amputados. Subjetividad del terror y de la infamia. Subjetividad cmplice de los intelectuales.

Los felicito. No es slo un problema de los filsofos. Abre un gran debate que nos merecemos. Las represalias por la publicacin constituyen el sello inconfundible de la eficacia, contundencia del debate: subjetividad de la crtica o subjetividad de la complicidad. DIALEKTICA abre un espacio que forma nuevas subjetividades. Nuevas identidades existenciales. Nuevos territorios. Nuevos ritornellos dira Guattari.

Fuente: http://www.lahaine.org/eduardo-tato-pavlovsky-la-etica



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