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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2015

Los proyectos financiados por Europa en Palestina se esfuman destruidos por Israel

Antoine Besson
Basta!

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


Bienvenido a la Zona C de Cisjordania, verdadero campo de batalla bajo control exclusivo de Israel y donde se juega un pulso crucial para el futuro de la regin. La ayuda humanitaria es esencial aqu para paliar las urgencias (construccin de carreteras y de viviendas decentes, acceso al agua potable). Pero Israel destruye metdicamente los proyectos financiados por los financiadores internacionales y, sobre todo, por el dinero pblico europeo. Reportaje sobre los entresijos de una guerra de desgaste a expensas de contribuyente europeo.

Acaso Europa ha entrado en guerra en Cisjordania? Es lo que anunci este verano Yoav Mordechai, jefe de las fuerzas de seguridad israeles en la regin, con ocasin de una reunin del Knesset (Parlamento del Estado de Israel) sobre las construcciones palestinas financiadas por la Unin Europea en Cisjordania. Se les acusa de ser ilegales y son objeto de crticas de los partidos y organizaciones de la derecha israel, que ven en ello una violacin insoportable de la soberana, tanto ms cuanto que muchos de ellos consideran que esta zona es Judea y Samaria, una tierra de Israel. Los europeos responden que se trata de ayuda humanitaria y parecen irritarse de ver cmo las fuerzas israeles destruyen sus proyectos. Sin hablar de guerra, en efecto parece que se ha entablado un pulso crucial para el futuro de la regin.

La divisin de Cisjordania en tres zonas se debe a los Acuerdos de Oslo de 1993. La zona A comprende las principales ciudades palestinas y depende de la Autoridad Palestina, la zona B cubre una gran mayora de los 450 pueblos palestinos y la soberana se comparte entre la Autoridad Palestina para las cuestiones civiles y administrativas, y el gobierno israel, responsable de la seguridad. La zona C, que abarca ms del 60% de Cisjordania, permanece bajo exclusivo control de Israel hasta ser transferida a la Autoridad Palestina, transferencia que se debera haber hecho antes 1998, pero que a da de hoy sigue sin tener lugar.

El arma de las demoliciones

Por consiguiente, actualmente el Estado hebreo conserva todo el poder sobre el desarrollo de la zona C, rica en recursos naturales y en tierra agrcola. En teora, la menor instalacin, desde las viviendas a las infraestructuras, debe ser aprobada por el Coordinator of Government Activities in the Territories Unit (COGAT), la institucin israel que coordina las actividades en estos territorios. Pero cuando los palestinos solicitan permisos de construccin, un 98,5% de los casos se deniega

Mapa de Cisjordania: la zona C est en amarillo y en naranja las colonias israeles.

Por lo tanto, construir sin autorizacin es la nica opcin de tener acceso a los servicios bsicos y a nuevas viviendas o de desarrollar una actividad econmica que tienen los 300.000 palestinos que residen en la zona C o poseen tierras en ella. Resultado: Israel se precipita a destruir las instalaciones ilegales. Segn el ltimo informe de la Oficina de la ONU para la Coordinacin de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en ingls), aproximadamente 13.000 estructuras estn actualmente amenazadas de demolicin y otros cientos de ellas se destruyen o confiscan cada ao [1]: viviendas, depsitos de agua, refugios para animales, etc. En 2014 la administracin israel lleg incluso a embargar el columpio de una escuela del campo beduino de Khan Al-Ahmar por considerar que se trataba de una instalacin que requera una autorizacin del COGAT.

29 millones de euros de dinero publico esfumados

Una parte significativa de las construcciones de este territorio fuertemente tributario de la ayuda internacional est financiada por financiadores extranjeros. Se intervienen en la zona C porque ah es donde estn las poblaciones ms vulnerables y hay una crisis humanitaria real, explica un diplomtico europeo. En virtud de los Acuerdos de Oslo, Israel conserv la responsabilidad de la zona. Pero no proporciona los servicios bsicos a la poblacin, sobre todo a los beduinos, a los que quiere desplazar para ampliar las colonias, explica un trabajador humanitario de una ONG que recibe fondos europeos. As que debemos paliar las urgencias. Las comunidades necesitan carreteras, acceso al agua, viviendas decentes, etc. Y nos vemos obligados a hacer todo eso sin permiso.

Segn la Comisin Europea, de 2001 a 2011 destruyeron los proyectos de desarrollo por valor de 49 millones de euros, 29 de los cuales provenan de la Unin Europa y de sus Estados miembros. Cuando los buldceres destruyen estructuras en la zona C financiadas por los financiadores internacionales lo que se esfuma es el dinero pblico de la ayuda humanitaria. Segn fuentes diplomticas, actualmente estaran amenazados ms de dos millones de euros de fondos europeos.

La Comisin Europea sube el tono

Esta situacin no deja indiferente a Bruselas ni a las capitales europeas.Invertimos dinero del contribuyente: tenemos que ser capaces de entregar las cuentas, confa un responsable europeo. Europa inyecta cada ao cientos de millones de euros en los territorios palestinos a travs de la Autoridad Palestina y las ONG o a travs de la financiacin directa de proyectos. Ahora bien, segn la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y el Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en ingls), los indicadores socioeconmicos ah son los ms bajos desde 1967. Para esta agencia de la ONU se trata de una situacin de des-desarrollo, un proceso por el que no solo se ponen trabas al progreso, sino que se invierte. Segn calcula el Banco Mundial, los obstculos al desarrollo de la zona C representan unas prdidas de ms de 3.000 millones de dlares para la economa palestina.

En un contexto de austeridad resulta difcil digerir la falta de eficacia de la ayuda. Un informe de evaluacin de la Comisin Europea de mayo de 2014 califica la cooperacin con Palestina de insostenible y contraproducente. Empiezan a circular rumores sobre la paralizacin de las financiaciones. La financiacin de infraestructuras solo representa una parte de la ayuda europea, que se dedica en su mayor parte a mantener a la Autoridad Palestina, pero es difcil de digerir la destruccin de infraestructuras por parte de Israel. Un hecho excepcional: en octubre de 2014 Blgica condena estas demoliciones y exige reparacin. Convoca al embajador de Israel tras la demolicin de un proyecto de electrificacin en el pueblo de Khirbet Al-Tawil, cerca de Naplus (Cisjordania). A finales de ese ao, tras largas negociaciones, el grupo Masreq/Magreb de la Unin Europea adopta una decisin inequvoca: La UE y sus Estados miembros protestarn sistemticamente en caso de demolicin/confiscacin de proyectos financiados por la UE o por Estados miembros.

Israel contraataca

Una resolucin que no frena a Israel, todo lo contrario: En agosto de este ao se aceleraron las demoliciones. Si se contina a este ritmo, 2015 podra ser un ao rcord, constata un empleado de una ONG instalada en Ramala. No se trata necesariamente de una reaccin ante la postura de la UE, pero en todo caso demuestra que en la prctica nada ha cambiado. Segn la OCHA, entre el 1 de enero y el 12 de septiembre de 2015 los israeles destruyeron 459 estructuras, 86 de las cuales haban sido financiadas por financiadores internacionales.

Una prueba del endurecimiento por parte de Israel es que el COGAT israel se dirige ahora directamente a los financiadores internacionales para protestar contra las estructuras que considera ilegales. Y los correos electrnicos que reciben las ONG, hasta entonces relativamente lapidarios, estn ahora trufados de argumentos jurdicos ms precisos. La administracin israel invoca los Acuerdos de Oslo, pero tambin la Convencin de La Haya que le da la responsabilidad del territorio ocupado en tanto que potencia ocupante.

Este verano el ministerio de Asuntos Exteriores israel record firmemente a los europeos que se arrasara toda construccin ilegal y anunci la celebracin de reuniones regulares sobre este tema entre la UE, el ministerio y el ejrcito a partir de septiembre. Estamos sumidos en un dilogo de sordos. Israel se basa en sus derechos de potencia ocupante, pero nosotros constatamos su inaccin y la urgencia humanitaria, a la que hay que dar respuesta, deplora un diplomtico europeo.

Imposible condenar oficialmente a Israel

No es seguro que los Estados europeos aguanten ante al presin. Hoy existe una clara voluntad por parte de los europeos de un mayor compromiso poltico y de que sea concertado, indica un trabajador de una ONG. Pero parece difcil trabajar de manera concertada. Las conclusiones del grupo Masreq/Magreb siguen limitndose a vanos deseos a falta de una adopcin de principios para llevarlo a cabo. Segn algunos diplomticos, algunos Estados miembros tienen por objetivo en Bruselas bloquear su aplicacin.

Al no haber una lnea de comn conducta de los europeos, las diplomacias nacionales se ocupan del asunto. Algunos Estados protestan sistemticamente en caso de demolicin de sus proyectos, an a riesgo de enemistarse con el Estado hebreo. Otros no reaccionan nunca. Pero en todos los casos no hay una diplomacia pblica sobre el tema, es imposible hablar de ello oficialmente. Incluso la lista de los proyectos destruidos o amenazados sigue siendo confidencial. El problema es que nadie quiere enfadar a Israel debido a las negociaciones de paz. Pero si Israel recupera la zona C, qu quedar para negociar? , constata un diplomtico.

Unos proyectos humanitarios al servicio del pulso geopoltico

Ese es el reto: los israeles no demuelen para garantizar que se respetan las leyes sobre los permisos de construccin, sino en funcin de sus planes de desarrollo de las colonias. Este verano han tenido lugar muchas demoliciones en el sector de E1, en el que un proyecto de expansin de las colonias al este de Jerusaln va a dividir Cisjordania en dos y dificultar la viabilidad de un futuro Estado palestino.

Los israeles quieren cambiar la demografa de la zona C para evitar la solucin de los dos Estados. Hoy en da han progresado lo suficiente para acelerar abiertamente esta poltica, constata un trabajador de una ONG implicada en la zona C. La cantidad de colonos israeles en Cisjordania se ha cuadruplicado desde los Acuerdos de Oslo y hoy son ms numerosos que los palestinos.

El objetivo principal de nuestras intervenciones es permitir que los palestinos que quieran permanecer en la zona C puedan hacerlo, explica otro trabajador humanitario. Los diplomticos implicados en la regin estn en la misma lnea: Evidentemente, los proyectos humanitarios tienen una dimensin poltica ya que permiten preservar lo que podra ser un Estado palestino. Debido a sus dimensiones, su geografa y sus recursos, la zona C es indispensable para un futuro Estado palestino. Hace aos que las capitales defienden la solucin de los dos Estados y, por consiguiente, eso es lo que tratamos de salvar sobre el terreno.

Sistema D en la zona C

Frente a las dudas polticas, sobre el terreno es donde se lleva a cabo un guerra de territorio que se parece ms bien a una guerrilla discreta. Construir de noche, durante el sabbat, recurrir a las comunidades locales antes que a los subcontratistas, etc. Las estrategias para ser discretos y poder llevar adelante las obras son muchas y a veces sorprendentes, como recubrir con tiendas beduinas viviendas ms slidas para ocultar su existencia.

En la zona de Beln hemos desarrollado un proyecto agrcola en el que uno de los muros del recinto es el muro de una colonia y as no podr expandirse, afirma divertido Mahmoud Zwahre de la organizacin palestina Popular Struggle Coordination Committee. Y cada vez que tenemos un peligro de demolicin o de embargo de tierras, acudimos a la justicia. Tambin es una manera de recopilar datos en caso de que un da haya un procedimiento judicial ante un tribunal penal internacional.

Sin la zona C no habr un Estado palestino

Muchos de los proyectos de su organizacin estn financiados por financiadore internacionales, pero no todos reaccionan cuando se amenaza a sus proyectos. Algunos Estados europeos aceptan ser visibles si eso puede proteger las estructuras, pero otros rechazan toda presencia para evitar la confrontacin . Estos pases deberan asumir sus responsabilidades. Aqu la cooperacin no es una cuestin de caridad, no somos un pas pobre. Se trata de un reto poltico. Sin la zona C no tendremos un Estado palestino.

Dados los escasos mrgenes de maniobra que se les deja respecto a Israel, hay una gran frustracin entre los diplomticos que quieren defender la existencia de un Estado palestino o, simplemente, evitar que se despilfarre el dinero pblico: Despus de cada demolicin, habra que exigir siempre reparaciones financieras a Israel, para poder reconstruir de manera sistemtica. Solo as se le podra contrarrestar. No se puede continuar as, al final quien paga siempre es el ciudadano europeo.


P.S.: En este artculo se citan muchas personas annimamente. Resulta imposible mencionar los pases de donde proceden estos diplomticos ya que temen ser reconocidos, pueden ser expulsados o tener graves problemas por sus declaraciones. Por lo que se refiere a las ONG, las personas que han opinado teman perder su capacidad de operar y la retirada de los permisos por parte de Israel. Bienvenidos a la nica democracia de Oriente Medio

Nota

[1] Vase http://www.ochaopt.org/results.aspx?id=4771672

Fuente: http://www.bastamag.net/Palestine-comment-Israel-detruit-des-projets-finances-par-l-Europe-en-toute



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