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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2015

Entrevista a Hermes H. Bentez sobre la muerte de Salvador Allende (II)
Fidel tambin saba que, de producirse un intento de golpe de Estado, Allende respondera como un valiente"

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Hermes H. Bentez naci en Talca, Chile, en 1944. En 1965 inici sus estudios de Licenciatura en Filosofa en la Universidad de Chile, de Santiago, donde se desempe como ayudante hasta septiembre de 1973. Al irrumpir brutalmente en Chile la dictadura militar debi emigrar a Canad, pas en que pudo continuar su interrumpida formacin en la Universidad de Alberta, de la ciudad de Edmonton, donde an reside, obteniendo all su Maestra en Filosofa y su Doctorado en Filosofa de la Educacin. Hasta 1993 fue profesor sesional de Filosofa de la Educacin en la Universidad de Alberta, y en la Universidad de Manitoba, de la ciudad de Winnipeg.

Bentez ha escrito y publicado ms de una veintena de ensayos y artculos en revistas especializadas de Chile, Canad, Mxico, Colombia y Espaa, sobre temas de filosofa poltica e historia del pensamiento cientfico y filosfico. Es autor de los siguientes libros: Ensayos sobre ciencia y religin (Bravo y Allende 1999 y Ril editores 2011); Einstein y la religin (Ril editores 2001 y 2007); Las muertes de Salvador Allende (Ril editores 2006 y 2009) y Pensando a Allende (Ril editores 2013). Bentez es articulista habitual del peridico electrnico piensaChile.com, donde escribe como especialista en la vida, obra y muerte del Presidente Salvador Allende.

***

Nos habamos quedado en este punto querido compaero. Se ha avanzado en Chile en lo referente a juzgar y condenar a los responsables de los crmenes y otros atropellos contra los derechos humanos cometidos bajo la dictadura?

H.B. En lo referente al juicio y castigo de los culpables de abusos y crmenes cometidos bajo la dictadura, la poltica de la coalicin hoy gobernante ha sido juzgar a un cierto nmero de personajes emblemticos, como es el caso del Jefe de la Polica Secreta de Pinochet, general Manuel Contreras; torturadores como el tristemente clebre Guatn Romo, o a los militares y agentes del Estado que participaron en los ms horrendos y publicitados crmenes, como es el caso de los policas que degollaron a los dirigentes comunistas Jos Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino, o quienes asesinaron de la misma forma al dirigente sindical Tucapel Jimnez. Pero la mayora de los militares, carabineros y agentes del Estado que cometieron crmenes de lesa humanidad no han sido llevados ante la justicia, y cuando esto llega a ocurrir, se los condena a servir breves estadas en las que en realidad son verdaderas crceles de lujo, en donde disfrutan de comodidades tales como televisin, conexin a Internet, y hasta canchas de Tenis. Por cierto, el ejemplo ms extremo de evasin de la justicia lo constituye el caso del propio dictador, quien muri en un hospital sin haber sido nunca condenado por la responsabilidad que le cupo en miles de crmenes y otros atropellos a los derechos humanos.

Un hecho que revela la verdadera actitud de la Concertacin ante los crmenes cometidos bajo la dictadura, es que en el clebre Informe Rettig, que constituy el primer reconocimiento oficial de aquellos crmenes, y en el que se contenan los resultados de las investigaciones de la as denominada Comisin de Verdad y Reconciliacin, se detallan los nombres de algunas de las vctimas, exactamente de 2.920 casos de muertes o desaparecimientos, pero se omiten en su totalidad los nombres de sus victimarios, en su mayora miembros de la FF.AA. y agentes de los distintos aparatos represivos de la dictadura

 

Qu es su opinin lo ms importante del legado del Compaero Presidente?

H.B. A mi juicio, lo ms importante que el presidente Allende le dej al pueblo chileno, y a todos los hombres y mujeres progresistas de Amrica Latina y el mundo, fue su legado moral y de combate. Allende fue un hombre y un poltico excepcional, de esos que se dan muy pocas veces en la historia de los pueblos, quien, por ejemplo, cumpli la totalidad del programa de la Unidad Popular, a pesar de que el Golpe militar de Estado de 1973 redujo a la mitad la duracin de su gobierno, que era de 6 aos, segn lo estableca la Constitucin entonces vigente.

Su biografa es la historia de un hombre valiente y consecuente que jams claudic sus principios ticos o polticos, por los que dio su vida. Eso hace de Allende un hroe trgico, pero no en el sentido en el que corrientemente se entiende la conducta trgica, es decir, como la de seres marcados por la fatalidad de la cual seran vctimas casi totalmente impotentes, sino en el sentido de la lucha de los hroes por ser consecuentes y conservar su dignidad humana, en medio de las ms terribles condiciones, lo que les permite transformar su derrota en una especie de victoria prrica. Esta es la victoria en la derrota, distintiva de los hroes trgicos de todos los tiempos. O como lo seala de manera brillante el escritor y poltico chileno Volodia Teitelboim: [Allende] pertenece a la estirpe de los derrotados triunfantes que embellecen nuestra historia latinoamericana con la sugestin de su nombre, de su obra, de su ejemplo, de su legado; como Bolivar, OHiggins, como muchos libertadores de entonces, como Mart y el Che , y otros pocos.

Me centro ahora en el tema Historia y ficcin: la universal confusin acerca del fusil AK del Presidente Allende es el ttulo de un reciente texto suyo. Lo hemos publicado en rebelin.org. No hace falta que le d mi opinin: magnifico, excelente, imprescindible. Qu es un fusil AK?

H.B. En aquel artculo he utilizado la expresin fusil AK, para referirme colectivamente a los fusiles de asalto creados por el inventor, ingeniero militar y diseador sovitico de armas Mijal Timofeyevich Kalashnikov (1919-20013). Lo que all me propuse, tal como lo indica su ttulo, fue mostrar y corregir la confusin que comnmente se evidencia, tanto en el pblico, como entre la casi totalidad de los periodistas, historiadores, peritos balsticos, armeros militares, mdicos forenses, etc., que han escrito acerca de la muerte de Allende, o participado en las investigaciones sobre este hecho, al confundir de manera sistemtica el fusil AKMS de Allende con el fusil AK 47.

 

Yo era uno de los confundidos!

El acrnimo AK 47 corresponde a las iniciales de las palabras rusas Avtomat Kalashnikova, que en castellano significan [Arma] Automtica de Kalashnikov., al tiempo que el nmero 47 indica el ao en que fuera diseada. Mientras que el acrnimo AKMS corresponde a las iniciales de las palabras rusas Avtomat Kalashnizorovanniy Skladnoy que en nuestra lengua significara [Arma] Automtica Modernizada Plegable de Kalashnikov. Como puede apreciarse, ya en su denominacin este fusil est diciendo que es un arma diferente del legendario AK 47. Lo que distingue al fusil AKMS es que posee una culata de metal plegable, mientras que el AK 47 tiene una culata hecha de madera. Uno pensara que esta manifiesta diferencia entre ambas armas permitira distinguirlas con facilidad, pero en realidad las cosas han sido justamente al contrario, porque son muy pocos los que no las han confundido, o lo que es incluso peor, cuando se les ha mostrado su error se han negado a aceptar que estaban equivocados.

Quin le regal ese fusil al Compaero Presidente? Por qu? Un simple detalle?

H.B. Tal como lo sealo en mi artculo, el Comandante Fidel Castro le obsequi aquel excelente fusil AKMS al presidente Allende en su extensa visita a Chile de 1971. En una pequea placa adosada a la empuadura del arma escribi aqul esta tan breve como significativa dedicatoria: A Salvador. De su compaero de armas Fidel Castro.

Creemos que las razones de por qu el lder de la revolucin cubana le obsequi aquel fusil a Allende son bsicamente de dos clases: personales y polticas, aunque sean difciles de distinguir. Fidel senta una enorme simpata y afecto por Allende, en realidad ambos haban llegado a ser grandes amigos. Como conocedor de hombres, Fidel saba que aunque Allende no era partidario de la va armada, en lo que a Chile se refiere, subyacente a su concepcin de una revolucin por los cauces legales exista una inspiracin efectivamente revolucionaria. Es decir, que Allende no era un simple demagogo social-demcrata, como tantos otros que ha conocido nuestra Patria Grande, sino un lder embarcado en una tarea de profundas transformaciones sociales, polticas y econmicas. Pero Fidel tambin saba que de producirse un intento de golpe de estado en Chile, Allende respondera como un valiente, como un verdadero defensor de su dignidad de hombre y Presidente, as como de la vida de su pueblo. Qu mejor muestra de amistad, de reconocimiento de su espritu revolucionario y de su valenta, que obsequiarle al presidente de Chile un arma con la que pudiera defenderse de sus enemigos?

Permtame una pregunta sobre esto que acaba de sealar. Pero, el presidente Allende, salvo error por mi parte, no prepar la resistencia armada, no arm a los cinturones industriales. Algunas fuerzas polticas chilenas, pienso en el MIR de Miguel Enrquez por ejemplo, abogaron por esta salida.

En realidad Allende no crea que aquella tarea fuera de su competencia, sino de las organizaciones polticas y gremiales de la Unidad Popular, mientras l se encargaba de sus difciles obligaciones de Presidente, tanto dentro como fuera de Chile. La situacin respecto del MIR era diferente, porque este movimiento, bajo la direccin de Miguel Enrquez, discrepaba de la va legal de Allende, y planteaba la inevitabilidad de una confrontacin militar directa con los sectores derechistas y golpistas. No debemos olvidar que al postular la va legal al socialismo Allende confrontaba un dilema que podra caracterizarse del modo siguiente: Por mucho que sospechara o supiera que la derecha, la Democracia Cristiana y las FF. AA. conspiraban en contra de su gobierno, el Presidente no poda preparar militarmente a las fuerzas populares, porque de inmediato los mismos enemigos civiles y militares que desde las sombras organizaban su derrocamiento, lo hubieran acusado constitucionalmente de sedicin. Hay algo que muchos partidarios de la U.P. no comprendimos entonces, cuando pedamos, especialmente despus del Tancazo del 29 de junio de 1973, mano dura y el inmediato llamado a retiro de los generales sospechosos de participar en acciones sediciosas. Pero no pensbamos en que cualquier orden de Allende en este sentido, poda precipitar el golpe que se estaba tratando de evitar. Adems, como se demostr posteriormente, Allende tena una visin muy realista de la poca capacidad de los aparatos militares del P.S, y el P.C., para poder responder a un golpe unificado de la FF.AA., de all que ms de un ao antes del golpe tom la decisin de defender su gobierno, en caso de un levantamiento militar, en el palacio de La Moneda. Esto, a lo que los estudiosos del tema no han concedido la menor importancia, lo hemos examinado en varios artculos y en mis dos libros. Allende saba que, militarmente hablando, parapetarse en La Moneda, como en una Fortaleza sitiada no era la mejor decisin, pero si la tom fue porque lleg a comprender que, al final, la confrontacin armada con los militares golpistas, sera entre fuerzas absolutamente desiguales, es decir, entre l y un puado de sus colaboradores, ms su fiel guardia personal, y un ejrcito profesional de miles de hombres bien armado y equipado.

Y era Allende aficionado a las armas?

H.B. Allende provena de una familia de una antigua tradicin militar. Tres de sus antepasados, los hermanos Gregorio, Ramn, y Jos Mara Allende Garcs, se destacaron en las guerras de la independencia americana. Gregorio y Ramn fueron miembros del Regimiento de los Hsares de la Muerte, junto a Bernardo OHiggins, el Padre de la Patria, como se lo llama en Chile. Ramn Allende, lleg incluso a luchar por la independencia de Venezuela junto al Libertador Simn Bolvar, destacndose por su valor en las batallas de Bocay y Carabobo. El abuelo de Allende, Ramn Allende Padn, se desempe como superintendente del Servicio Sanitario del ejrcito chileno durante la Guerra del Pacfico. Sus dos hijos, Ramn y Salvador Allende Castro, lucharon ms tarde en la as llamada Guerra Civil de 1891, en las que se enfrentaron los partidarios del Congreso chileno y el Presidente Balmaceda. En el ao 1925, Allende, quien en su infancia haba pensado seguir la carrera de las armas, se present para hacer su servicio militar en el Regimiento Coraceros, de Via del Mar, antes de cumplir la edad requerida. Aquel mismo ao su padre, que era abogado, es designado miembro del organismo oficial que decidira la suerte de Tacna, la Comisin Plebiscitaria de esa ciudad, por lo que Allende decidi solicitar su traslado al Regimiento Lanceros de Tacna, donde dara trmino a su servicio militar. (Me baso aqu en la informacin que se da en el primer captulo del libro de Diana Veneros, titulado: Allende, un ensayo psicobiogrfico, publicado en Santiago, por la Editorial Sudamericana, en el 2003).

En efecto, Allende era aficionado a las armas, y tena una excelente puntera, segn lo declar ms de alguna vez el propio Fidel Castro. El 6 de agosto de 1952, es decir, casi un mes antes de que participara por primera vez como candidato en unas elecciones presidenciales, Allende se bati en un duelo a pistola con el Senador del Partido radical Ral Rettig, a causa de un duro intercambio de palabras que tuvieron en el Senado. Afortunadamente ninguno de los duelistas result herido. Tuve la suerte de conocer a uno de los padrinos de Allende en aquel duelo, don Astolfo Tapia Moore, Secretario de Estudios de la Facultad de Filosofa y Educacin de la Universidad de Chile, en mis tiempos de estudiante en el Instituto Pedaggico de aquella Universidad.

Creo que Marx tambin se bati en duelo o estuvo a punto.

Efectivamente, segn cuentan sus bigrafos, Marx se bati en un duelo a pistola, en agosto de 1836, mientras estudiaba en la Universidad de Bonn, contra un aristcrata prusiano, muy diestro en el uso de las armas, porque era militar. Fue una gran suerte para la humanidad que Marx no terminara muerto, pero recibi una herida menor en la cara.

Siga con la narracin por favor.

En 1971, siendo ya Presidente, Allende sola realizar prcticas de tiro con su fusil de asalto AKMS, junto con sus amigos ms cercanos, en el Caaveral, es decir, en la parcela de propiedad de la Payita, su secretaria privada, en el camino a Farellones, es decir, en la Cordillera de Los Andes.

Allende, por cierto, no era un pacifista. Estuvo siempre en contra de las guerras imperialistas, pero era partidario de las guerras de liberacin nacional, as como de los movimientos guerrilleros, tal como se evidencia en el rol que desempe en la organizacin de la Conferencia Tricontinental, realizada en la Habana en enero de 1966, as como en la creacin de la OLAS, la Organizacin Latinoamericana de Solidaridad, con los pueblos del Tercer Mundo.

Su apoyo a las guerrillas se expres, tambin, en la proteccin y auxilio que Allende brind a los ltimos sobrevivientes de la guerrilla del Ch Guevara en Bolivia, quienes lograron escapar hacia territorio chileno. Siendo entonces Presidente del Senado, Allende arriesg ser desaforado al demandar que se les concediera asilo poltico temporal a los guerrilleros, mientras se les permita volar, bajo su proteccin, primero a la Isla de Pascua y luego a Tahiti, donde las autoridades francesas los dejaran continuar su viaje a Cuba.

Allende, dice usted, no era pacifista. Se mantuvo fime en esta posicin? Si no ando errado, perdone la insistencia, no abog por una va insurrecional socialismo.

HB. No, Allende no abog nunca por una va insurreccional al socialismo en Chile. En sus discursos l siempre hablaba del socialismo por los cauces legales, del socialismo a la chilena, de una revolucin sin sangre, y de una manera ms pintoresca Allende sola decir, tambin, que en su gobierno se realizara una revolucin con empanadas y vino tinto. Al mismo tiempo Allende se declaraba partidario de las insurrecciones armadas en todos los pases de Latinoamrica y el Tercer Mundo donde no se diera la condicin especificada por Che Guevara al comienzo de su legendario Manual titulado Guerra de Guerrillas (1960): Donde un gobierno que haya subido al poder por alguna forma de consulta popular, fraudulenta o no, y se mantenga al menos una apariencia de legalidad constitucional, el brote guerrillero es imposible de producir por no haberse agotado las posibilidades de la lucha cvica. Por cierto, en 1970, Chile satisfaca plenamente aquella condicin.

Djeme que le haga de entrada una pregunta que seguro tendr inters para nuestros lectores: se suicid el Presidente o lo mataron? Qu piensa Ud. que sucedi? Le dejo un momento para respirar, para tomar fuerzas. Continuamos ahora mismo.

HB. De acuerdo, gracias. Pero ya s lo que voy a responder.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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