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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2015

Construir la humillacin: discurso neoliberal y Sur de Europa

Estefana Rodero
La Marea

Resumen de una ponencia para ATTAC sobre Grecia celebrada hace unas semanas en Salamanca


Como bien nos ensea Jorge Alemn, la realidad est constitutivamente construida por discursos. Si bien la Escuela de Frankfurt ya nos seal los peligros de la emergencia del Discurso Capitalista (con maysculas) que se pretenda monoltico y sin fisuras, los aos 80 vinieron a envolverlo en celofn con el No hay alternativas de Margaret Thatcher.

Qu tipo de argumentos nos hemos dado como sociedad europea para dar permiso a las instituciones de la UE en su intervencin en Grecia? Cul ha sido la trama de consentimientos implcitos que nos han llevado a desembocar en esta crisis internacional de soberana?

En primer lugar, deberamos fijar nuestra atencin sobre la construccin cultural del significado del centro de Europa frente a la periferia. Es curioso constatar cmo se ha construido este antagonismo de modo que se solapa de un modo casi perfecto con los valores neoliberales. Frente al Sur que ha quedado designado alrededor del eje lo retrasado, lo popular, lo material, lo ingobernable, el derroche, lo irracional, Alemania (y por extensin la Troika) se ha erigido como encarnacin del progreso, el prestigio, la innovacin, el orden, la disciplina y la contencin, sin que existan ni en un caso ni en el otro elementos reales que permitan tal generalizacin. Han sido las lites econmicas del Sur, las que desde una posicin de inferioridad que buscaba ser revertida a travs del permiso a pertenecer las que reforzaron a travs de su emulacin esta dicotoma.

Este mismo discurso incorporado en los medios de comunicacin europeos y en los medios griegos, controlados por la oligarqua helena, contribuy a invisibilizar durante la poca de bonanza previa al estallido de la crisis de 2008, la inaccin de los gobiernos griego, espaol, italiano y portugus para impulsar cambios institucionales y de operativa en el Banco Central Europeo, as como el aumento paulatino de los beneficios que los bancos franceses y alemanes estaban obteniendo con las burbujas inmobiliarias del Sur de Europa. De igual modo, bajo este discurso de estigmatizacin del Sur, se ocult que tras seis aos de obediente aplicacin de las medidas de austeridad por parte del ltimo gobierno griego, Grecia perdi el 25% del PIB y tena al 60% de su juventud en el paro.

Frente a este enorme antagonismo discursivo, la situacin griega ha puesto otros elementos importantes de relieve.

De igual manera, en pleno proceso negociador de la deuda, el propio Tsipras afirmaba: si pudiese quedar a solas a cenar con ngela Merkel encontraramos una frmula de solucin en menos de dos horas. La negacin del lado ideolgico del proceso tiene un componente ideolgico en s mismo que ha sido enmascarado por el barniz de lo tcnico y no basado en decisiones polticas. Nos encontramos frente al mito de la administracin neutral y la buena gestin del que tanto se sirve el neoliberalismo como barrera. Es el mismoconocimiento neutral experto que expuls a Varoufakis del propio proceso negociador o que estamos viendo en las negociaciones del TTIP en la Comisin Europea. Al fin y al cabo, no es la gestin el punto dbil del Sur de Europa, sino como afirmaba el Financial Times El vnculo ms dbil de la eurozona es el de los votantes.

Es interesante observar cmo, frente a otros procesos de deuda, el discurso asociado cambia. As, si frente a la deuda bancaria se asimil el chantaje: si yo caigo, t caes conmigo; frente a la deuda de pases como Estados Unidos se expresa desde trminos de control de la situacin o negociacin, en el caso griego y del Sur de Europa se busca la imagen social de la humillacin (esas fotografas de colas frente a los cajeros automticos tan interesadamente repetidas).

An no hemos visto que se exijan responsabilidades personales o profesionales a quienes ostentaban cargos de representacin pblica y que llevaron a Grecia a esta situacin.

Es interesante poner el acento sobre el hecho de que han cambiado los mecanismos de coercin, que, siguiendo lo que planteaba Foucault en La microfsica del poder, nos encontramos ante la invisibilizacin del enemigo que, ante intervenciones contrarias a la soberana nacional, impide una articulacin clara de respuesta.

El uso de la amenaza y el dictado de condiciones encontraron su eco en los medios de comunicacin bajo la terminologa neutra de la negociacin cuando en realidad se estaba dando un proceso de acumulacin de arbitrariedades. En mitad de la fase ms dura de conversaciones tanto la socialdemocracia europea como los conservadores se situaron en la denuncia de Grecia por su incapacidad de acatar, su estrategia de conflicto y su intransigencia, reforzando la visin de desigualdad que subyace en la propia peticin de humildad y contribuyendo mediticamente al descrdito de las alternativas.

La bsqueda de un cambio en la correlacin de fuerzas, que lograse integrar junto a los pases del Sur de Europa, las demandas de una Europa del Este igualmente estigmatizada, as como la capacidad de tender puentes desde el propio sur de Europa al Sur Global de cara a revertir la bsqueda continua del neoliberalismo del ejemplo negativo que demuestre que es imposible generar un modelo alternativo al actual, nos puede reconciliar con la creencia de que, una vez ms citando a Alemn que cita al poeta, slo en el peligro de la poltica puede crecer lo que nos salva.

Estefana Rodero es sociloga y analista del discurso. Miembro de Attac Castilla y Len

Fuente: http://www.lamarea.com/2015/10/12/construir-la-humillacion-discurso-neoliberal-y-sur-de-europa/



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