Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-10-2015

Cronopiando
Mareando la perdiz

Koldo Campos Sagaseta
eldiario.es


Das atrs, el consejero de Educacin del Gobierno de Navarra, Jos Luis Mendoza, cesaba al jefe de negociado de esa consejera, Imanol Haramburu, por haber estado relacionado con ETA en el pasado. Haramburu fue sentenciado a 16 aos de crcel y, cumplida la condena, qued en libertad 16 aos ms tarde. De todo ello hace ya unos cuantos aos. Haramburu comenz a trabajar en la Consejera de Educacin de ese gobierno despus de haber aprobado unas oposiciones durante el gobierno de Unin del Pueblo Navarro.

Y viene a ser ahora, de improviso, luego de haber sido nombrado como responsable del negociado de esa Consejera a sugerencia de los directores de servicio y generales de esa institucin cuando el mismo Mendoza que lo nombrara revoca su decisin y cesa a Haramburu.

Tan sorprendente como la decisin del consejero ha sido su declaracin al respecto por que, vamos a ver, si ha sido l, como lo ha afirmado, quien ha decidido el cese de Haramburu, entonces, por qu tambin declara Mendoza que es el Gobierno el que decide nombramientos y revocaciones? En qu quedamos? Ha sido l, personalmente, o ha sido el Gobierno?

Si como asegura Mendoza el tcnico cesado es una persona absolutamente competente, entonces por qu lo cesa, como afirma, para el buen funcionamiento del Departamento? Y no era competente? Es por competente que lo cesa?

Si como declara Mendoza el cesado contaba con el respaldo de los directores de su Consejera, entonces por qu su destitucin? Para contrariar a sus directores?

Si como insiste Mendoza, Haramburu no tiene cuentas pendientes con la justicia y es un ciudadano perfectamente normal, entonces por qu su destitucin?

Si como mantiene Mendoza debe rodearse de personas que estn las 24 horas dedicndose a su trabajo y no pendientes de lo que se diga en los medios, entonces, qu hace el consejero haciendo declaraciones a los medios sobre temas ajenos a su trabajo o preocupado por injerencias ajenas a sus responsabilidades al mismo tiempo que las niega? No se est distrayendo el consejero de su cometido prestando atencin a lo que pueda decir UPN o el Diario de Navarra sobre el pasado de un funcionario competente y un ciudadano normal?

Si el tcnico cesado, como afirma Mendoza, no est para ser protagonista de ningn tipo de noticias, entonces, por qu asume el propio consejero el protagonismo en los medios que rechaza en el funcionario? Es el funcionario quin aire su pasado, quin busc ese protagonismo?

Si como asegura Mendoza no est para valorar sensaciones ni sentimientos de las fuerzas polticas entonces, por qu no solo las valora sino que las secunda?

Y no, no espero que me conteste, ni siquiera que rectifique. Solo Arantxa Quiroga es capaz de encontrar pretextos tan bochornosos.

(Euskal presoak-Euskal herrira)


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter