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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2015

Ankara, ms terrorismo de estado

Accin Social Sindical Internacionalista
Rebelin


La lista sigue hasta completar los, al menos, 226 civiles asesinados durante los ltimos dos meses en Turqua debido a operaciones militares y atentados sin esclarecer. Un reguero de sangre donde la masacre de Ankara es el ltimo captulo de una serie de crmenes que apuntan al Estado turco como directo responsable y que ya se han cobrado la vida de 531 personas desde 2011.

La masacre del sbado 10 de octubre fue perpetrada al explosionar dos bombas en medio de una marcha por la paz, convocada por organizaciones de izquierda turcas y apoyada por el HDP (Partido Democrtico de los Pueblos), en contra de la poltica del gobierno de Erdogan (Presidente de Turqua). Inmediatamente despus de las explosiones llegaron al lugar cientos de antidisturbios impidiendo el paso de las ambulancias. Los manifestantes tuvieron que apartar a la polica para permitir el paso de la ayuda sanitaria. La polica acab cargando y lanzando gases lacrimgenos contra los heridos. Y finalmente tuvieron que ser algunos taxis los que acercaran muchos heridos a los hospitales. De hecho, la Asociacin de Mdicos de Turqua denunci el no haber podido atender a los heridos debido a los gases lacrimgenos de la polica. Una actuacin de las fuerzas gubernamentales que no parece ser la mejor forma de proceder, especialmente si se pretende evitar ms muertes aunque, ciertamente, no parece ser sa la preocupacin del gobierno de Erdogan.

En las horas siguientes a la masacre, el rgimen turco ha vuelto a bloquear twitter y facebook. Ha prohibido difundir fotos del atentado alegando motivos de "seguridad" ya que, segn la agencia pblica de noticias Anatolia, lo que se buscara con dicha prohibicin es evitar la difusin de informacin que se considera propaganda terrorista".

A esta censura se suma la persecucin a periodistas y las declaraciones del ministro turco Eroğlu calificando a las vctimas de provocadores y a la manifestacin de manifestacin terrorista que pretende sembrar la discordia social. Mientras, el alcalde de Ankara acus al propio HDP de la autora del atentado para, segn l, hacerse la vctima y ganar simpatas. Adems la polica carg contra la marcha-funeral en homenaje a las vctimas del atentando que tuvo lugar ayer y detuvo a 11 militantes del HDP en distintas ciudades del pas.

Y es que en Turqua cualquier mnima oposicin a la poltica gubernamental es calificada de terrorista. Justificndose as cualquier asesinato. Sirva como ejemplo el asesinato a manos de la polica de Berkin Elvan, un nio de 14 aos, acusado de terrorismo por Erdogan. La ecuacin se lleva repitiendo constantemente hasta hoy. Se trata de una poltica intensificada desde las elecciones del pasado junio, cuando el AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo, presidido por Erdogan) perdi la mayora absoluta y el partido pro kurdo, HDP, creci en votos. Se trata de otro macabro mecanismo del sistema de poder turco para aterrorizar a la oposicin.

El atentando del sbado en Ankara es funcional a esa poltica de terror y su autora apunta a las cloacas del estado turco. Este ataque iba dirigido a las izquierdas turca y kurda que apoya al HDP y que amenaza con impedir la mayora absoluta del partido de Erdogan (11 aos en el poder) en las prximas elecciones del 1 de noviembre. Mayora que necesita para cambiar la constitucin e imponer un rgimen de carcter presidencialista que le permita consolidar sus polticas de corte islamista mientras satisface sus delirios de grandeza como sultn de una Turqua neo-otomana. Una nueva Turqua cuya nica solucin para los reclamos kurdos es la aniquilacin de dicho pueblo.

Por su parte, el KCK (Confederacin de Comunas del Kurdistn) afirmaba en un comunicado que el atentado de Ankara durante la marcha por la paz tena dos intenciones. Por un lado, provocar al PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistn, considerado terrorista por Turqua, la UE y EEUU) para que rompiera su reciente alto el fuego y as dar paso a ms operaciones antiterroristas y por otro lado, aterrorizar y quebrar toda resistencia al gobierno de Erdogan. Tambin sealan a Erdogan como directo responsable del terror al llamarlo el Gladio del palacio(1).

Si esos eran sus propsitos, el gobierno no los ha conseguido. El mismo da del atentado, una gran manifestacin con el lema Contra el terrorismo de Estado gritaba en las calles de Estambul Erdogan asesino! mientras los sindicatos convocaban dos das de huelga en protesta. Y al da siguiente, el PKK declar que no realizara ms acciones durante el proceso electoral para que "no haya ningn intento de dificultar o perjudicar el ejercicio de una eleccin justa y equitativa". El gobierno turco inmediatamente respondi al PKK bombardeando sus bases guerrilleras.

Esta ltima respuesta gubernamental contina con la lgica seguida en los ltimos meses. El rgimen turco ha retomado una estrategia de tensin que ha supuesto decenas de muertos en atentados, no reivindicados, contra la izquierda. Pero tambin operaciones militares contra el PKK y pueblos de mayora kurda, redadas policiales y procedimientos judiciales contra organizaciones y partidos de izquierda turcos como el HDP.

Cabe decir que esta intensificacin de la violencia y la represin comenz despus de un atentado muy similar al de Ankara. El atentado de Suru, en el que 33 jvenes internacionalistas de la izquierda turca que iban a reconstruir Kobane (smbolo de la revolucin kurda en Siria y de la resistencia frente al ISIS y Turqua) fueron asesinados por la explosin de una bomba de una terrorista suicida, el 20 de julio. Atentado, como el de Ankara, que no ha sido reivindicado y que la polica turca tampoco pudo ni quiso prever. Tamibin en esta ocasin la polica atac a los supervivientes.

Turqua utiliz este atentado, cuya autora atribuy al EI (Estado Islmico), como justificacin para reactivar su lucha contra el terrorismo, ya venga del EI o del PKK. Aunque Turqua ha culpado al EI de los atentados de Suru y Ankara, existen sobradas evidencias de la colaboracin y apoyo de Turqua al EI. Bajo este pretexto rompi la tregua establecida con el PKK en 2013 y comenz el bombardeo de sus posiciones en Irak. El gobierno detuvo a ms de 1300 personas de las cuales solo 137 estaban vinculas al EI y el resto pertenecan al movimiento kurdo y a la izquierda turca. A continuacin comenz una guerra sucia contra la poblacin kurda. La gota que colm el vaso para los kurdos fue la exhibicin pblica del cuerpo torturado y violado de una militante del PKK, Ekin Wan, el 10 de agosto. Desde entonces se han sucedido las insurrecciones, las operaciones de castigo del ejrcito turco, el asesinato de civiles y militantes kurdos y la encarcelacin de alcaldes del HDP. Todo ello acompaado de una gran campaa propagandstica ultranacionalista.

El gobierno turco sigue una estrategia de polarizacin de la poblacin a travs de la dicotoma terrorista-anti-terrorista. Es decir, los que estn en contra o a favor del gobierno. Una campaa de terror que usa todas las armas del estado. Tanto las "legales": ejrcito, polica y justicia; como las paramilitares: bandas de la ultraderecha turca que han desatado la violencia por las calles del pas con la complicidad de las fuerzas de seguridad.

Como muestra de la polarizacin que vive Turqua, tan solo hace un mes, estas bandas del ultranacionalismo turco gritaban en Ankara: no queremos una operacin militar, queremos una masacre, mientras quemaban una sede del HDP ante la inaccin de la polica. En aquel momento se referan a la operacin militar que tropas turcas estaban llevando a cabo en el pueblo de Cizre. Operacin que se sald con el asesinato de 23 personas. Sangre sobre sangre.

A pesar de la brutal represin y del terrorismo de estado, el pueblo kurdo resiste. Un pueblo que no slo es capaz de confrontar a las fuerzas turcas sino tambin de disputarles el poder en algunas regiones del pas. La poltica de sangre de Erdogan no responde nicamente a intereses electorales para el 1 de Noviembre, pretende ser tambin una respuesta militar a la resistencia y organizacin del pueblo kurdo.

Desde que el gobierno turco rompi el proceso de paz con el PKK el pasado julio, y como respuesta al terrorismo de estado emprendido por l dentro de sus propias fronteras, ms de una decena de pueblos de mayora kurda en el este del pas se han enfrentado a las fuerzas del gobierno levantando barricadas en las calles y declarndose en Autonoma y Resistencia frente a la autoridad turca (en sintona con lo que han hecho sus compaeros en el Norte de Siria con los cantones autnomos de Rojava). Todo ello bajo la frmula del Confederalismo Democrtico, teora iniciada por Ocalan (lder del PKK). Ante tal situacin, Erdogan mand al ejrcito sitiar y bombardear durante das estos pueblos, para luego abandonarlos dejando a su paso multitud de bombas trampa.

Estas operaciones militares han estado acompaadas de detenciones, torturas, desapariciones y asesinatos en pueblos kurdos de Turqua. Esta ltima semana han sido difundidas algunas imgenes y vdeos de esta represin, como el del cadver de un militante kurdo torturado y arrastrado por un coche en uno de estos pueblos, mientras en otra de estas localidades, los soldados posaban sonrientes con la cabeza de otro militante El Estado Islmico? No, el ejrcito turco.

El terrorismo de estado turco no ha sido condenado ni por la UE ni por EEUU, ni lo ser, porque no puede serlo. No hay que olvidar que Turqua es el segundo Ejrcito ms potente de la OTAN, por tanto, recibe una gran financiacin y supervisin militar de EEUU. As pues, nada de lo que hace Turqua militarmente puede ser analizado exclusivamente en clave interna, sino que tiene implicaciones internacionales. De la misma forma, tampoco la represin puede leerse slo como una estrategia electoral sino tambin territorial para tratar de aplastar las rebeliones dentro del pas.

La resistencia y organizacin revolucionarias del pueblo kurdo, as como el apoyo que tiene por parte de algunos sectores de la poblacin turca, es lo que verdaderamente teme Erdogan y las potencias occidentales como la UE y EEUU. Una victoria de la resistencia puede tener consecuencias internacionales debido principalmente a dos motivos: por un lado, una revuelta de los kurdos en Turqua, hermanos de los kurdos de Siria, podra suponer un cambio importante para el desarrollo de la guerra en aquel pas si las zonas de la frontera turca quedaran bajo control kurdo; por otro lado, el triunfo de la resistencia, con la consiguiente desestabilizacin del rgimen de Erdogan, significara un revs para los intereses occidentales en la regin.

Por todo esto, tanto EEUU como la UE no solo callan de forma cmplice ante los crmenes de Erdogan, sino que siguen firmando acuerdos con l. El ltimo, la semana pasada con la Comisin Europea, en el que Turqua se comprometi a restringir y controlar el paso de los refugiados que llegan de Siria a Europa.

Cabe preguntarse a cambio de qu Turqua ha llegado a estos acuerdos. Se habla de acuerdos financieros y militares. Quizs han sido estos acuerdos los que han reforzado a Turqua para continuar con su poltica criminal. Sea como fuere, los prximos pasos en la regin desvelarn la incgnita pero desde luego no parece que la UE vaya a condenar a su socio turco. El propio presidente de la Comisin Europea reconoci despus de la reunin con Turqua que "Dependemos de la ayuda turca para proteger nuestras fronteras externas.

Denunciamos esta complicidad criminal y declaramos nuestra solidaridad incondicional con los pueblos, kurdo y turco que luchan por su liberacin.


Accin Social Sindical Internacionalista, 11 de octubre de 2015.


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