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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2015

La masacre de Ankara y el Estado como asesino en serie en la Turqua de Erdogan

Emrah Yildiz
Jadaliyya.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Poco despus de que las noticias sobre la masacre de Ankara empezaran a circular en las redes sociales, apareci un video que mostraba el momento mismo de la primera explosin con un primer plano de un grupo de jvenes participantes en la manifestacin por la paz en alineacin halay. Los manifestantes estaban cantando y bailando el famoso ozan [bardo] Ellerinde Pankartlar de Ruhi Su, compuesto para conmemorar la sangrienta fecha del 1 de Mayo en 1977, cuando en la Plaza Taksim se celebraba la Fiesta del Trabajo y al menos 42 personas fueron asesinadas y ms de 120 resultaron heridas. Cuando en el video se ve que estalla la primera bomba, el grupo en halay est a punto de pronunciar aquellas famosas lneas esta Meydan [plaza] es una meydan sangrienta. Las bombas no permiten que la elega contine. La polica que llega despus no permite que la elega contine. Los comunicados de prensa posteriores no permiten que la elega contine. Como Selahattin Demirtas, el copresidente del Partido Democrtico Popular sostiene, los perpetradores de la masacre de Ankara, por comisin y omisin, sern llevados ante la justicia y el Estado de Erdogan ser declarado asesino en serie, porque as es como se comporta tanto a nivel interno como regional. Y la elega de Ruhi Su se cantar hasta completarse desde el principio:

Ellenrinde Pakartlar Pancartas en sus manos

Gidiyor Bu ocuklar Aquellos jvenes desaparecieron

Kalkin Ayaga, Kalkin Poneos en pie, alzaos

Gidiyor Bu ocuklar Aquellos jvenes desaparecieron

Bu Pazar, Kanli Pazar Este domingo, domingo sangriento

Dert Yazar, Derman Yazar Crea afliccin, proporciona remedio

Kalkin Ayaga, Kalkin Poneos en pie, alzaos

Gidiyor Bu ocuklar Aquellos jvenes desaparecieron

Bu Meydan Kanli Meydan Esta plaza, plaza sangrienta

Ok Firladi ikti Yaydan La flecha ha saltado del arco

Kalkin Ayaga, Kalkin Poneos en pie, alzaos

Biz Sehirden, Siz Kyden Nosotros desde las ciudades, vosotros desde los pueblos

Con la imposicin de un apagn informativo en todo lo referente a la masacre de Ankara,

Erdogan y el gobierno ttere de Davutoglu podran estar planeando otro plan astuto para

manejar esta atrocidad. Me uno sencillamente a las decenas de miles de personas que en

las calles de Turqua exigen que Erdogan y su entorno rindan cuentas por la mayor

masacre perpetrada contra un grupo de manifestantes pacficos en la moderna historia

de Turqua.

Es precisamente a la gente comn de Turqua a la que estn hiriendo y son ellos los que exigen justicia frente a las ejecuciones mafiosas sin ley de kurdos, aleves, izquierdistas y cualquier otra faccin disidente que se identifique y se una en oposicin frente a un rgimen autoritario cada vez ms inhumano y criminal. Y, contra viento y marea, quieren la paz. Si estas personas piden la paz a pesar de todo lo que ha ocurrido, este llamamiento se merece una respuesta de solidaridad y cobertura crtica, especialmente en los medios de lengua inglesa. Y hay que denunciar al Estado turco, a la luz de las seis masacres de proporciones masivas en el curso de su gobierno, por lo que es: un asesino criminal en serie. Desde las elecciones del 7 de junio, la cifra total de vctimas en Turqua es de 694 personas.

Antes que nada, con este artculo quiero informar sobre la masacre de Ankara en Turqua tan de inmediato como sea posible. Mi segundo objetivo es analtico, tomando muy en serio la acertada descripcin de Selahattin Demirtas, considero que el Estado en la Turqua de Erdogan es un asesino en serie, la expresin que mejor capta otra parte subcontratada del Estado turco. He explorado anteriormente el Estado-corporativo y su externalizacin y subcontratacin del capitalismo en Turqua en el contexto de la masacre de Soma. Ante la masacre de Suru y ahora de Ankara, quiero aqu insistir en que el Estado corporativo bajo Erdogan no slo depende de un capitalismo subcontratado, sino tambin de una gobernabilidad y soberana subcontratada, al igual que subcontrata la prctica misma de la violencia a grupos de terceros en su propio territorio y les apoya logsticamente fuera de l, ya sea fascistas-nacionalistas o fascistas islamistas. Perpetrar esas masacres a una escala tan masiva y crear las condiciones para que se pueda atacar directamente a sus ciudadanos de a pie, aunque utilizando sus derechos bsicos de reunin para pedir la paz (!), no puede ser ya un mtodo de gobierno en la Turqua de Erdogan. Este Estado subcontratado debe cesar en sus prcticas sin escrpulos y en la desregulacin no slo de la seguridad laboral en la economa, sino tambin de la seguridad pblica de toda su ciudadana. Se trata de la doble fabricacin e implantacin violentas de la precariedad en el mbito de la economa y de la marginalidad dentro de la poltica que alimenta el Estado de atrocidades de Erdogan. Por ello, la utilizacin de trmino fascista como calificativo de este Estado en su coyuntura actual no es ninguna exageracin.

Cuando escrib este artculo inmediatamente despus de la masacre de Ankara, haba ms de 500 civiles heridos, algunos en situacin grave. La cifra de muertos ha aumentado desde los 86 de las primeras noticias del sbado a los 128 del domingo durante la redaccin de este escrito. Se haban reunido por iniciativa de un grupo de sindicatos de trabajadores (KESK y DISK) y organizaciones laborales, para pedir la inmediata reanudacin de las conversaciones de paz entre el ala armada del Movimiento de Liberacin Kurdo y el Estado kurdo. Se haban reunido en aras del Trabajo, Paz y Democracia, lema decidido para el encuentro. Pedan el fin inmediato de la sistemtica violencia de Estado que puso pueblos y ciudades enteros bajo toque de queda militar en el Kurdistn turco durante los ltimos dos meses. Las explosiones se produjeron slo horas antes de que se propagara la noticia de que el PKK-KCK estaba acabando de preparar un plan de inaccin (eylemsizlik, en turco), que llev eficazmente a un alto el fuego.

Sin embargo, otro da marcado por otra nueva masacre en Turqua: 10 de octubre de 2015. Dos bombas gemelas, sincronizadas, metidas de contrabando por dos suicidas-bomba en una manifestacin por la paz, cerca de la estacin central de trenes en su capital, se llevaron ms de 128 vidas. Fueron las 128 vidas de las personas ms valientes y generosas de entre los trabajadores, representantes sindicales y estudiantes universitarios, representantes y simpatizantes del HDP, que queran hacer un llamamiento solidario por la paz y el compromiso poltico frente a la retrica y el belicismo visceral que en los ltimos meses se ha derramado sobre el Kurdistn turco y el resto del secuestrado pas. A pesar del entorno letal de linchamiento y pogromos que se ha convertido de nuevo en la realidad diaria de los ciudadanos kurdos de Turqua, estaban all para pedir la paz y el fin de la violencia. Por tanto, permtanme reiterar algo que se ha convertido ya en uno de los eslganes de protesta inmediatamente despus de la masacre de Ankara: Sabemos quines son los asesinos. Y vamos a resistir frente a los ataques y masacres fascistas!.

Los testigos han informado de que las fuerzas policiales, ausentes en el momento de la explosin, llegaron inmediatamente despus de las explosiones. Estaban all antes de que lo hicieran las ambulancias. Sin embargo, en vez de ayudar a las vctimas, la polica decidi atacar a los que ayudaban a los heridos utilizando gases lacrimgenos y agua a presin, y negndose a crear un corredor para que los trabajadores sanitarios pudieran llegar hasta el escenario de la masacre y ayudar a quienes necesitaban atencin mdica, que eran la mayora. Esa es la principal razn de que se tema que la cifra de fallecidos aumente en las prximas horas y das.

Quiero aclarar que hay una masa crtica en Turqua que hace esas mismas conexiones. La forma en que ha estado circulando el testimonio de un superviviente de la masacre, ha sido aceptado por los dems, podra ser un buen ejemplo. Ayhan Benli, el superviviente, escribi en su cuenta en las redes sociales: Hoy hemos sobrevivido [a la masacre] a slo diez metros de la explosin. No s si dar gracias por haberme salvado o llorar a los que han muerto. Pero s tengo algo muy claro. La forma en que la polica dispar los botes de gases lacrimgenos contra nosotros mientras me encontraba presionando una herida para parar la hemorragia de una persona herida que yaca junto a m, y la forma en la que la polica golpe a la camarada que estaba a mi lado con su porra Eso s que no voy a olvidarlo. Vosotros tampoco lo olvidis. Al igual que el eslogan aparecido inmediatamente despus de la masacre de Roboski, las personas que se sintieron enfurecidas por la masacre de Ankara pidieron que se llevara ante la justicia a los responsables de la misma proclamando: Si olvidamos, nuestros corazones se secarn.

Echando un poco ms de sal en la herida, el gobierno de Davutoglu hizo unas declaraciones de prensa de treinta minutos de duracin despus de los ataques dedicadas a amenazar a los dirigentes del HDP y sus bases. No hubo en esas declaraciones condena alguna de las clulas afiliadas al ISIS. Al contrario, el primer ministro Davutoglu hizo pblico que el gobierno haba emitido una orden judicial prohibiendo la produccin, propagacin y circulacin de cualquier noticia, informe o anlisis sobre la masacre de Ankara en los medios visuales, impresos y redes sociales turcos mientras se llevaba a cabo la investigacin criminal. Es en el contexto de ese bloqueo informativo sancionado por el Estado, y agresivamente impuesto, sobre la masacre de Ankara por lo que escribo este artculo. Es simplemente un artculo ifsha [de denuncia] para desafiar a los verdaderos criminales: el gobierno profundamente incompetente de Davutoglu bajo control sultnico del presidente Erdogan. Hay que llevar de inmediato ante la justicia al Estado turco con sus actos criminales. Y los responsables debern rendir cuentas.

Durante su visita a la sede del KESK para ofrecer sus condolencias a quienes han perdido a sus seres queridos, camaradas, amigos y familiares, el copresidente del HDP Selahattin Demirtas declar que se llevar a cabo un esfuerzo concertado para organizar un funeral y enterramiento colectivo de todos los masacrados en Ankara tan pronto como sea posible. Esta declaracin se produjo despus de su descripcin de la masacre en el diario turco Cumhuriyet. Si uno de los elementos constitutivos del Estado de Erdogan es la modalidad especulativa, subcontratada y desregulada de administrar la economa, la otra es la intensificacin de la violencia dirigida contra los kurdos y cualquier otra fuerza de la oposicin dentro y fuera de sus fronteras, mientras que a nivel nacional la misma seguridad poltica est desregulada, haciendo que algunas reuniones polticas se conviertan en claros objetivos de ataques fascistas como el de Ankara. El histrico discurso de Demirtas, al que se puede acceder aqu a su versin en ingls, atestigua el hecho de que Erdogan no est muy lejos de Asad al permitir que los extremistas maten a los participantes en las manifestaciones por la paz en su propia ciudad frente a la estacin central de trenes:

No vamos a permitir que una y otra vez os convirtis en los asesinos de nuestro pueblo. Morimos cada da. Estamos muriendo: somos los soldados. Somos la polica. Ambos, kurdos y turcos somos nosotros. Son los hijos e hijas de la gente pobre los que estn muriendo. Vosotros y los vuestros no estis muriendo. Por eso sois vosotros y no nosotros los que tenis que rendir cuentas. El Estado est bajo vuestro control, y vosotros gobernis este pas. Sois responsables de cada muerte. Y responderis de ello. Nuestra lucha no cesar hasta que os llevemos ante la justicia, ante un poder judicial independiente. No vamos a permitir que sigis perpetrando masacres en este pas con tanta libertad.

A pesar de las conexiones histricas con trayectorias ms largas de violencia estatal dirigidas contra los otros en el Estado turco, las errores operativos de Erdogan en Roboski, los accidentes de trabajo en Soma, son ahora ms vergonzosamente irredentos y desafiantemente deshumanizados. Y el Estado bajo su dominio no slo alquila minas en Soma, tambin las fronteras con Siria e Iraq, como en Reyhanli y Roboski, y las plazas de ciudades como Suru y Ankara, para actos de violencia as como para la acumulacin capitalista. Son la seguridad pblica y laboral las que estn insuficientemente reguladas. Esas desregulaciones polticas de la seguridad y la proteccin son la razn de la muerte de nuestros 128 camaradas en Ankara, que se aaden a la cifra ya horrenda de muertos que Turqua ha tenido que soportar bajo el gobierno de Erdogan. De Roboski a Soma, de Gezi a Reyhanli, y ahora de Suru a Ankara. La lista de atrocidades del gobierno Erdogan, que ellos describen como calamidades pasivas que le sobrevienen a la nacin, sigue creciendo y no parece ir a detenerse definitivamente en Ankara. Como Demirtas mantuvo, no vamos a permitir que prosiga ninguna de las prcticas del Estado subcontratado. El Estado no puede seguir eludiendo su responsabilidad por la comisin y omisin corporativa y criminal. El asesino en serie no puede matar con tanta facilidad porque, una vez ms, somos slo nosotros los que estamos muriendo


Emrah Yildiz realiza estudios de doctorado en antropologa social y estudios sobre Oriente Medio en la Universidad de Harvard. Es coeditor de la pgina de Turqua en Jadaliyya.com.

Fuente: http://www.jadaliyya.com/pages/index/22899/the-ankara-massacre-and-the-state-as-a-serial-kill


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