Portada :: frica :: Sahara: 40 aos de exilio y lucha
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2015

La marcha verde, contra el pueblo saharaui

Vctor Arrogante
Rebelin


Yaca moribundo el dictador cuando el Jefe de Estado en funciones descoloniz el Sahara Occidental. Pocas potencias coloniales han abandonado a su suerte a un pueblo como lo hizo Espaa, desobedeciendo el mandato internacional, que le instaba a organizar un referndum de autodeterminacin. Espaa abandono a la poblacin a su suerte en la guerra y el exilio, despus de haberse aprovechado de los recursos naturales y utilizado los humanos, ahora a beneficio de Marruecos y por intereses geoestratgicos.

Para forzar la anexin del territorio saharaui a Marruecos, el rey Hassan II, organiz una marcha pacfica, inspirada por los Estados Unidos, financiada con dinero saud y con el favor de Francia y la Liga rabe. Franco se mora y Juan Carlos, jefe de Estado en funciones, viaj a El Aium, para exponer al ejrcito, que las presiones internacionales, obligaban a abandonar el territorio. Ante la cercana entronacin y por intereses reales, la suerte del Sahara haba sido decidida sin consulta alguna. Tras el dictamen de la Corte de Justicia de la Haya, contraria a las tesis marroques respecto al Sahara, Hassan II, anunci la organizacin de la Marcha Verde. Un milln de marroques penetrara pacficamente en el Sahara para exigir su incorporacin a Marruecos. El Consejo de Ministros cedi a la presin marroqu y hasta hoy. Hassan II, consider que haba logrado su objetivo y sin vencedores ni vencidos y sin un solo tiro, orden a los manifestantes abandonar el territorio ocupado.

Ha pasado cuarenta aos desde que Espaa abandonara el Sahara. El conflicto, que surgi tras una descolonizacin precipitada, por las circunstancias de la poltica espaola del momento una dictadura agonizante, desprestigiada en el mundo y la cercana llegada de la monarqua, sigue vigente y con difcil solucin. Hay intereses geoestratgicos de por medio. El conflicto ha pasado por distintas fases y diferentes acontecimientos han enrarecido y retrasado la solucin, con poco inters de Espaa, escasa o nula posicin resolutiva de la ONU e intereses de Marruecos, que los defiende, como siempre ha hecho, con buena cara y fuerza soterrada, cuando no abierta.

Naciones Unidas haba iniciado el proceso de descolonizacin, interrumpido con la Declaracin entre Espaa, Marruecos y Mauritania sobre el Sahara Occidental, firmada el 14 de noviembre de 1975. Los Acuerdos de Madrid fueron ilegales segn el derecho internacional. De hecho, cuarenta aos despus, la ONU, sigue sin considerar a Marruecos potencia administradora del territorio pendiente de descolonizacin.

La Declaracin de Madrid consta de un acuerdo poltico y anexos secretos, de ndole econmica, que estipulan la cesin a Marruecos del 65% de la empresa fosfatos de Bucraa, que explotaba los ricos yacimientos de la zona. A cambio Espaa obtendra los derechos de pesca para 800 barcos durante 20 aos, acuerdo que Marruecos incumpli. Polticamente, los acuerdos firmados por el entonces presidente del gobierno Carlos Arias Navarro, fueron un regalo para la dinasta alau a su proyecto del Gran Marruecos. Cerca estaba la mano norteamericana, que fue decisiva para que Espaa abandonara a su suerte a un pueblo, por un pescado, que se cocin el rey Hassan.

Los Acuerdos de Madrid, venan a ratifica la resolucin de Espaa, manifestada ante la ONU, de descolonizar el territorio del Sahara Occidental, poniendo trmino a las responsabilidades y poderes que tena sobre el territorio como Potencia Administradora. Espaa deba proceder de inmediato a crear una Administracin temporal, participada por Marruecos y Mauritania, en colaboracin con la Yema saharaui. En su punto tercero se declaraba: Ser respetada la opinin de la poblacin saharaui, expresada a travs de la Yema, cosa que jams se hizo.

En noviembre de 1960, la Asamblea General de la ONU, aprob la Resolucin 1514, que haca referencia al proceso de descolonizacin de las colonias que quedaban en el mundo. El Comit encargado de aplicar la resolucin, elabor una lista de territorios a descolonizar, entre los que estaba el Sahara Espaol. En 1966, el Comit, solicit a Espaa la realizacin de un referndum para que la poblacin del Sahara pudiera expresarse libremente sobre su futuro poltico. El gobierno franquista acept la solicitud, pero dio largas al asunto, ganando tiempo al proceso de transformacin de la colonia en una provincia espaola.

En febrero de 1976 en la ciudad de Bir Lehlu, capital del territorio liberado por el Frente Polisario, se proclam la Independencia de la Repblica rabe Saharaui Democrtica. Se haca referencia a la Carta de Naciones Unidas, la Declaracin Universal de los Derechos Humanos y la Resolucin 1514. Reafirmaban su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las Naciones grandes y pequeas a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto ms amplio de libertad e independencia.

En 1989, la ONU dise un Plan de Paz, en el que se prevea la celebracin del referndum de autodeterminacin. Todava hoy, la intransigencia de Marruecos, la inoperancia de la ONU y el silencio de Espaa y algunos gobiernos occidentales, han impedido cumplir el Plan e imposible celebrar el referndum. En 2002, el Consejo de Seguridad, adopt la resolucin 1429. Para Mohamed Abdelaziz, Presidente de la Repblica rabe Saharaui Democrtica, era una victoria para el pueblo saharaui y la legalidad internacional. Los miembros del Consejo consideraron que el conflicto viene derivado de la invasin militar marroqu, que es un problema de descolonizacin no resuelto y es el pueblo saharaui quien debe ejercer su derecho a la autodeterminacin. EEUU, Francia y Gran Bretaa, estn a favor de la integracin del Sahara Occidental a Marruecos como autonoma. Los gobiernos espaoles han mantenido una postura de ambigedad calculada, frente a la solidaridad mostrada por la mayora de la poblacin espaola, partidaria del referndum y el derecho a decidir.

Hoy el territorio, formado por la antigua provincia espaola del Sahara espaol, que fue anexionado en 1976 a Marruecos y Mauritania, est completamente ocupado por Marruecos desde agosto de1979, al retirarse Mauritania de la zona. La soberana marroqu no es reconocida ni por las Naciones Unidas ni por ningn pas del mundo y rechazada por el Frente Polisario, que proclam su independencia en 1976, cuando cre la Repblica rabe Saharaui Democrtica, que ha sido reconocida por ms de 80 pases. Mientras tanto el pueblo sufriendo las consecuencias de las decisiones de los gobernantes, alejadas de los intereses de la gente.

La ONU, que ha intentado encontrar soluciones integradoras, ha fracasado, ante los intereses contrapuestos de los contendientes. Entre la autodeterminacin y la adhesin, se encuentra la autonoma, dentro del Estado marroqu, que podra ser el paso para la celebracin del referndum. Marruecos no est dispuesto a reconocer el derecho a la autonoma regional. Difcil solucin, cuando las partes no estn por ceder posiciones. La comunidad internacional debera volcarse en favorecer el desarrollo de la regin y Espaa liderar las iniciativas que conduzcan a un entendimiento en el Magreb, mediando entre las partes, sobre un conflicto que histricamente por dejacin cre.

En resumen, para la ONU el Sahara Occidental es un territorio espaol pendiente de descolonizacin y nunca ha reconocido a Marruecos como potencia administradora. El Tribunal Internacional de la Haya concluy que no existe ningn vnculo de soberana, entre el territorio del Sahara Occidental y el reino de Marruecos. Los distintos gobiernos de Espaa, desde el final de la dictadura franquista, se han alineado con la ONU. El Gobierno de Zapatero se comprometi a hacer todo lo necesario para una solucin, pero su actitud de acercamiento a Rabat, de hecho se entiende como abandono de la lnea de apoyo a la causa saharaui. El Partido Popular, tradicionalmente no alineado con la causa, defiende la nula responsabilidad espaola en el conflicto, con el vago deseo de que las partes encuentren rpidas vas de solucin. Ceuta y Melilla aparecen en el tablero, cuando las autoridades marroques dejan claro, que un cambio de la postura oficial espaola, provocara la reivindicacin de ambas ciudades. Todo provocara un aumento de la inestabilidad en la zona del estrecho, que nadie quiere que ocurra.

La poltica sigue alejada o de espaldas al sufrimiento humano. Unas 150.000 personas viven en la parte del Sahara Occidental bajo ocupacin marroqu. Unas 30.000 viven en la parte del Sahara controlada por el Polisario. Los campos de refugiados de Tinduf, en Argelia, donde tiene la sede el Polisario, viven aproximadamente 165.000 refugiados saharauis segn el Polisario y 90.000 segn el ltimo cmputo realizado por Naciones Unidas. Los refugiados dependen de la ayuda humanitaria internacional que se ha reducido por la crisis econmica. Adems, el muro construido por Marruecos, hace que miles de familias sigan separadas despus de cuatro dcadas. El pueblo saharaui contina sufriendo una situacin cada vez ms desesperada, agravada por la disminucin de la ayuda alimentaria por parte de los organismos internacionales.

Son diversas las soluciones que se barajan. Todo no ser posible, mientras las partes en conflicto y la comunidad internacional, no tenga verdadera voluntad de resolucin. Tienen que admitir que el referndum, para que el pueblo saharaui, pueda ejercer su derecho de autodeterminacin, debe estar en el centro de la negociacin. La autonoma durante cinco aos, bajo soberana marroqu, es inadmisible, si se mantiene la idea de que bandera, moneda, aduanas, poltica exterior, asuntos internos, polica y justicia, entre otros asuntos, dependan de Marruecos. La alternativa de divisin del territorio en dos partes, parece irreal, si Marruecos, como pretende, se queda con la zona del norte, el llamado Sahara til, que concentra los mayores recursos naturales.

El segundo congreso del Frente Polisario, propona diferentes objetivos, que pese al tiempo transcurrido tienen plena vigencia: Hay que liberar la nacin de todas las formas de colonialismo y alcanzar una independencia completa, en un rgimen republicano, garantizando las libertades fundamentales ciudadanas. Construir una sociedad que distribuya de forma justa las riquezas y elimine el desequilibrio entre el campo y las ciudades, anulando toda forma de explotacin y garantizando el ejercicio de los derechos humanos y los fundamentales ciudadanos. Por el pueblo saharaui que sufre.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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