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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2015

Si ellas mueren, nosotros tambin
Las abejas se enfrentan con una amenaza global

Reynard Loki
EcoWatch

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca.


Existe una obra maestra la celda hexagonal que llega a la perfeccin. 

Ninguna criatura viviente, ni siquiera el hombre, ha conseguido en su esfera de accin lo que ha conseguido la abeja en la suya. Si nos visitara un ser de otro mundo y nos preguntara por la creacin ms perfecta de la lgica de la vida deberamos mostrarle la humilde celda de un panal de miel.

 

Maurice Maeterlink, La vida de las abejas, 1924

 

Cul es el animal ms importante para el ser humano? En tiempos prehistricos, el perro ayud a que el hombre cazador y recolector se transformara en el mximo predador. Ms tarde, la civilizacin humana se construy a lomos del caballo. Pero hace alrededor de 11.500 aos, cuando el hombre empez a construir asentamientos permanentes y cre la agricultura, las abejas surgieron como el animal decisivo para la supervivencia humana.

 

Abejas obreras trabajando en un panal de miel

 

Hoy, mediante la polinizacin de los cultivos de todo el mundo, las abejas aseguran la alimentacin de 7.000 millones de personas. La mayor parte de lo que comemos (y de todo el algodn que utilizamos) est en parte producida por el duro trabajo de las abejas. En su libro de 2011 The Beekeeper Lament (el lamento del apicultor), la periodista Hannah Nordhaus describi as a las abejas: constituyen el aglutinante que mantiene la integridad de la agricultura.

Por supuesto, la importancia de las abejas no se limita a los seres humanos. Mediante la promocin de la reproduccin de los angioespermas de las plantas en flor, las abejas son tambin cruciales en la supervivencia de otras especies animales que se alimentan de esas plantas y sus frutos para sobrevivir. De hecho, la ecologa de todo el planeta Tierra ha sido conformada por las abejas. Desde su evolucin a partir de la avispa hace unos 100 millones de aos, las abejas han estado condicionando la evolucin de la vida vegetal.

Lamentablemente, en los ltimos tiempos, no hemos tratado bien a nuestras amigas las abejas. Se estima que la utilizacin de pesticidas sobre todo los neonicotidenoides, que se emplean regularmente con el maz, la soja, la colza y otros cereales, como tambin muchas frutas y vegeteles ha matado a unos 250 millones de abejas en pocos aos. Aplicados a las plantas, los neonicotidenoides viajan por su sistema vascular y aparecen las races, el polen y el nctar que es llevado por las abejas a su colmena, pero tambin a otros seres vulnerables que estaban en la mira, desde las lombrices de tierra a los pjaros e incluso los murcilagos.

En una entrevista de 2912, el doctor Reese Halter, bilogo conservacionista, experto en abejas y presentador de la serie televisiva Dr. Reeses Planet, de PBS Nature, dijo: Es muy claro que las abejas estn tratando de decirnos algo. La forma en que estamos operando... no funciona. Hemos perdido un cuarto de billn de abejas, muertas prematuramente, en los ltimos cuatro aos. Esta drstica disminucin de la poblacin de abejas ha sido atribuida al Trastorno del Colapso de la Colmenas (CCD, por sus siglas en ingls), una combinacin de efectos letales, entre los que se incluyen patgenos, parsitos y pesticidas que han diezmado las colmenas desde al menos 2006.

 

Reduccin de la poblacin de abejas segn el departamento de Agricultura de EEUU

El mes pasado, la Asociacin de Informacin sobre las Abejas, una entidad acadmica sin fines de lucro sostenida por el departamento de Agricultura de EEUU y el Instituto Nacional de Alimentos y Agricultura, public los resultados de una encuesta realizada a ms de 6.000 apicultores de Estados Unidos. Descubrieron que entre abril de 2014 y abril de 2015 los apicultores del norte haban perdido casi la mitad (48 por ciento) de sus colonias. En el mismo periodo, los apicultores del sur de EEUU perdieron el 37 por ciento de sus colmenas.

Matando a las abejas nos matamos a nosotros mismos

Un conjunto cada vez mayor de evidencias apunta a uno de los culpables de la muerte de las abejas: un tipo de pesticidas de base nicotnica conocidos como neonicotidenoides. En enero un grupo de 30 cientficos de distintas disciplinas, la Fuerza de Tareas sobre Pesticidas Sistmicos, revisaron en calidad de pares 1.121 documentos publicados en los ltimos cinco aos, entre ellos algunos patrocinados por la industria. En su informe, llamado Evaluacin integral del impacto de los pesticidas sistmicos en la bodiversidad y los ecosistemas (WIA, por sus siglas en ingls), los cientficos arribaron a la conclusin de que aunque no era esa la intencin, el actual uso profilctico a gran escala de insecticidas sistmicos est ocasionando importantes consecuencias negativas desde el punto de vista ecolgico.

Especialmente encontraron que los neonicotidenoides, al nivel real de contaminacin... por lo general tiene indeseados efectos negativos en la fisiologa y la supervivencia de una amplia variedad de invertebrados en todos los hbitats: terrestre, acutico, marino y fondos de los mares, ros y lagos. Dicho ms simplemente: adems de a las abejas, los neonicotidenoides matan a una enorme diversidad de especies necesarias para la salud y el funcionamiento de los ecosistemas, como las mariposas (que tambin son polinizadoras), las lombrices y los caracoles (ambos ayudan a mantener la salud del suelo).

An ms; los cientficos fueron claros: Se ha comprobado que el imidacopride (un neonicotidenoides (el insecticida ms utilizado en el mundo) y el fipronil (un insecticida de la familia de los fenipirazoles) son txicos para muchas aves y la mayora de los peces, respectivamente. Tambin concluyeron que el imidacopride, el fipronil y el clothianidin (un neonicotidenoide) tienen efectos subletales, que van desde las consecuencias genotxicas a las citotxicas, problemas inmunitarios, reduccin del crecimiento y el xito reproductivo, frecuentemente a dosis bien por debajo de la asociada con la mortalidad. El empleo de imidacopride y clothianidin en el tratamiento de las semillas de algunos cultivos pone en riesgo a los pjaros pequeos; la ingesta de unas pocas semillas tratadas puede causar la muerte o problemas reproductivos en las especies aviarias ms sensibles.

Est claro que no hemos aprendido las lecciones de los primeros conservacionistas. En 1962, Rachel Carson escribi en su libro fundamental Silent Spring, Puede alguien creer que es posible depositar semejante aluvin de venenos en la superficie de la Tierra sin convertirla en inhabitable para cualquier ser viviente? No deberan llamarse insecticidas sino biocidas.

El trazado de los frentes de lucha

Seis meses antes de que se publicara el informe WIA, el Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales (NRDC, por sus siglas en ingls), un grupo sin fines de lucro de defensa medioambiental con base en Nueva York, hizo una peticin legal a la Agencia de Proteccin Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en ingls) en la que le solicitaba que revocara su aprobacin de los neonicotidenoides. La peticin deca: Dada la gran cantidad de evidencia cientfica de que los neonicotidenoides son txicos para las abejas y amenazan tanto la supervivencia individual como la de las colmenas, la agencia debera iniciar el procedimiento de prohibicin de todos los pesticidas a base de neonicotidenoides, empezando por aquellos que cuentan con alternativas ms seguras. Mientras tanto, sin embargo, la EPA debera dar inmediatamente los pasos necesarios para proteger a las abejas y evitar la continuacin de las consecuencias adversas en el medioambiente. La EPA debera como mnimo iniciar inmediatamente una revisin administrativa provisional para evaluar la seria amenaza que los neonicotidenoides representan para las abejas.

Al contrario de los pesticidas tradicionales, que normalmente se aplican en la superficie foliar de la planta, los neonicotidenoides son pesticidas sistmicos que son absorbidos por los tejidos del vegetal convirtiendo la planta en una pequea fbrica de veneno que libera toxinas en toda ella, desde el polen hasta las races, escribe la toxicloga Jennifer Sass, experta en la poltica qumica de EEUU, que trabaja como cientfica principal en el programa sanitario del NRDC. Por tratarse de un pesticida de amplio espectro, el neonicotidenoide no discrimina entre los insectos que se quiere eliminar y el resto de ellos, entre otros los benficos polinizadores.

Todava estamos esperando una respuesta de la EPA, dijo la doctora Sass a AlterNet. Hasta ahora, ni ha respondido a nuestra solicitud ni ha realizado ninguna accin definitiva.

Reduccin de las colonias de abejas en Europa

El ao pasado, los apicultores canadienses iniciaron un juicio contra los gigantes de los pesticidas Bayer y Syngenta reclamando 400 millones de dlares de indemnizacin por los daos causados [a las colmenas]. Los demandantes sostienen que esas empresas han sido negligentes tanto en el diseo como en el desarrollo de los pesticidas a base de neonicotidenoides. Un estudio realizado en 2013 por el departamento de Sanidad del gobierno canadiense detect el pesticida en el 70 por ciento de las abejas muertas.

Seguir la pista del dinero de la derecha

La industria agroqumica ha derramado millones de dlares para la aprobacin de leyes y la manipulacin de la percepcin pblica. En 2013, Bayer, principal fabricante del imidaclopride, gast cerca de cinco millones de dlares para presionar al gobierno de Estados Unidos en relacin con varias leyes y regulaciones que impactan en las industrias alimentaria, farmacutica y biotecnolgica la salud de las abejas y las regulaciones EPA relacionadas con la proteccin de los polinizadores. En el mismo ao la corporacin alemana BASF, el mayor fabricante de productos qumicos del mundo, que es propietaria de la patente para producir y comercializar el fipronil, gast 2,26 millones de dlares para presionar al gobierno de Estados Unidos, incluyendo acciones para modernizar la ley de Control de Sustancias Txicas, una ley que se ocupa de las normas EPA para los productos qumicos, para que sea ms benvola con la industria qumica. Bayer tambin se ha esforzado por conseguir una moratoria que beneficie a los neonicotidenoides en la Unin Europea. El Grupo Bayer ha sido puesto en evidencia por actuar como un matn corporativo, que trata de silenciar a quienes hacen campaas en defensa de las abejas, dice Amigos de la Tierra, una organizacin ambientalista sin fines de lucro.

Adems de presionar a los legisladores y de intimidar a los activistas, los intereses corporativos financian una maquinaria propagandstica que se ocupa de desprestigiar a los cientficos que asocian los neonicotidenoides con la muerte de las abejas; la misma maquinaria que apoya la agenda en favor de los organismos genticamente modificados y de los pesticidas manejada por Monsanto, Bayer, Syngenta y el resto de grandes actores de la industria agroqumica. Uno de los engranajes ms activos de esta maquinaria es Genetic Literacy Project (GLP), una ONG sin propsitos de lucro que est en la primera lnea de la industria y da albergue al programa Servicio de Evaluacin Estadstica (STATS, por sus siglas en ingls) de la Universidad George Manson (GMU, por sus siglas en ingls). Segn Sourcewatch, Da la impresin de que gracias a la asociacin de este grupo con esta universidad de derechas, importantes trabajos y produccin estn siendo financiados por la GMU, entre cuyos socios fundadores estn ExxonMobil, la Charles G. Koch Charitable Foundation y el Searle Freedom Trust.

En la pgina web de STATS se puede leer que est financiado por un donativo del Searle Freedom Trust y que no acepta dinero ni apoyo de la industria. Searle Freedom Trust es una fundacin privada conservadora que funciona gracias a la riqueza heredada del gigante de la industria farmacutica G.D. Searle & Co., que ahora forma parte de Pfizer. Searle financia a un abanico de laboratorios de ideas, entre ellos Americans for Prosperity, el Consejo Estadounidense por el Intercambio Legislativo (ALEC, por sus siglas en ingls) y el instituto Heartland. Danile Searle, fundador de G.D. Searle & Co., fue el principal financiero del Instituto Estadounidense de la Empresa (AEI, por sus siglas en ingls), el laboratorio de ideas de derechas.

Porcentajes de prdidas de colmenas en los estados de EEUU

 

En el pasado marzo, el financiero de la GLP Jon Entine escribi una vigorosa defensa de los neonicotinoides, que fue subida a la pgina web de la GLP. Tal como coment un lector de esa defensa, Entine falsea groseramente los hallazgos del estudio de la USDA que menciona en su nota. Adems, insiste con la estabilidad de la poblacin de las colmenas en Estados Unidos pero evita mencionar que los apicultores estadounidenses han estado importando abejas de Australia para mantener la poblacin de sus colmenares. Entine puede engaar a un lector ocasional, pero a quienes estn al tanto de la propaganda de la biotecnologa este intento de embaucar al pblico sobre la dura realidad de los neonicotinoides no debera sorprenderles de ninguna manera.

Jon Entine tiene vnculos profesionales con Monsanto, la fundacin de Bill y Melida Gates, Proctor & Gamble y otras corporaciones afines, escribe Mike Adams, editor fundador de Natural News, un portal de noticias online relacionadas con la salud. Adams contina: Entine es un atacante operativo clave para la industria biotecnolgica, bien conocido por ser el autor de salvajes y mortales artculos difamatorios destinados a los escpticos de lo organismos genticamente modificados y cientficos que discrepen con los artificiosos argumentes sobre la seguridad de la industria biotecnolgica. Con la ayuda de Forbes y la connivencia del AEI ambos son jugadores clave en el ataque y la difamacin a los recelosos de los OGM y los cientficos, Entine ha tenido un papel decisivo a la hora de desprestigiar y ensuciar ferozmente la reputacin de muchos cientficos, activistas, periodistas independientes y ambientalistas, por lo general mediante el uso de tcticas de falseamiento y la fabricacin sistemtica de hechos inexistentes.

Complicar el choque

Sin embargo, la industria biotecnolgica ha intentado llevar el conflicto entre abejas y pesticidas lejos del escenario de las relaciones pblicas y presentarlo como una cuestin poltica. Se trata ms de un choque de ideologas que de relaciones pblicas, dice Luke Gibbs, director de asuntos corporativos en el norte de Europa de Syngenta, la mayor empresa de agroqumicos del mundo y principal productor de neonicotinoides. [La disminucin de la poblacin de] abejas es una cuestin complicada y que tiene muchos aspectos. Pero se ha polarizado y politizado tanto que nos impide trabajar juntos, algo que sera beneficioso para todos.

Los ambientalistas, los que abogan por la seguridad alimentaria y los involucrados en el agronegocio trabajando juntos? Puede parecer algo rocambolesco, pero pensar en el hecho de que el sistema alimentario sea arrancado del control corporativo en un futuro prximo puede ser un camino que valga la pena explorar. Ambos extremos son un total sinsentido, dice Dave Goulson, bilogo conservacionista de la Universidad de Sussex. La ciencia est bastante convencida de que los neonicotinoides estn contribuyendo a la disminucin del nmero de abejas, pero de ninguna manera es el peor factor. La mayor parte de los cientficos est de acuerdo que la mayor causa nica es la prdida de su hbitat y que las enfermedades y los pesticidas contribuyen a ello. Obviamente, cualquier pesticida daa la vida silvestre; la cuestin est en encontrar el correcto equilibro entre la productividad y el impacto ambiental.

Es probable que los ecologistas y los apicultores tengan algo que decir, dice John Haynes, administrador de una explotacin agraria de algo ms de 12.000 hectreas en la frontera entre los condados de Essex y Hertfordshire en el sureste de Inglaterra que apoya el uso de los neonicotinoides. Pero si en este pas se quiere producir semillas de colza en lugar de importarlas, se necesita un enfoque ms inteligente de los neonicotinoides en lugar de prohibirlos totalmente.

La reduccin de la poblacin de abejas es un problema complejo; no toda la culpa est en un pesticida especfico. Un estudio que llevo tres aos realizado por la Universidad de Maryland publicado en el peridico revisado por los colegas de la profesin PLUS ONE en marzo hall que es improbable que el neonicotinoide llamado imidaclopride haya sido la causa nica de la muerte de abejas en Estados Unidos en la ltima dcada. Los investigadores encontraron que efectivamente el pesticida es daino para las abejas: las plagas del caro Varroa fueron significativamente mayores en las colmenas expuestas. Adems, las abejas no se acercaban a los panales contaminados con imidaclopride, lo que produca desnutricin. De cualquier modo, el estudio dej en claro que los neonicotinoides son malos para las abejas.

Miedo a lo gratuito

En la cuestin de los neonicotinoides, es posible que no haya que encontrar necesariamente un equilibrio adecuado porque sencillamente podra ser que los pesticidas no fueran necesarios. Uno de los argumentos de la industria agroqumica es que no hay alternativas para los neonicotinoides. Esto, simplemente, no es verdad. Lo que sucede es que muchas de las alternativas no producen los jugosos beneficios que busca la industria. En su sitio web, Save the Honey Bees, la Red de Accin Pesticidas (CAN por sus siglas en ingls), una asociacin internacional de ONG, grupos de ciudadanos y personas que luchan en 60 pases contra el uso de pesticidas relata una importante historia que los agricultores que adhieren al falso supuesto de que no hay alternativas deberan tener en cuenta:

En 2008, cuando Italia discuti la posibilidad de prohibir la utilizacin del tratamiento de las semillas de maz debido a la grave prdida de colonias de abejas, la industria realiz una impresionante campaa meditica sobre la falta de alternativas en la lucha contra el gusano de la ra z del maz [ Diabrotica virgif era virgifera ] y los daos econmicos que producura esa decisin: decenas de millones de euros para los agricultores. Despus de cuatro aos de cosechar maz sin neonicotinoides no pudo observarse cada en la produccin del cereal; la alterativa fue sencilla y sin costo alguno: rotacin en los cultivos. Esa tcnica puede reemplazar eficientemente a los neonicotinoides en relacin con muchas plagas de las plantas.

Hay una palabra en esta historia que despierta el miedo en el corazn de los ejecutivos de las agroqumicas: gratis. Ellos tienen mucho que perder si los agricultores se inclinan por las alternativas. Para una lista [en ingls] de las alternativas ms sostenibles a cada neonicotinoide especfico, vase aqu). Segn Statista.com, en 2013 el mercado mundial del agroqumico factur 203.600 millones de dlares y est trabajando para que en 2018 los ingresos alcancen los 242.000 millones. En 2012, los insecticidas y el tratamiento de semillas (en su mayor parte con neonicotinoides) significaron el 30 por ciento de la facturacin de Bayer CropScience, y ms del 6 por ciento del total de ventas de Bayer.

Existe un conjunto cada vez mayor de evidencia que cuestiona el beneficio de los neonicotinoides. Un estudio realizado por la Universidad Estatal de Michigan y publicado a principios de este ao en la Journal of Economic Entomology investig la relacin entre la plaga del gusano de la alubia [ Striacosta albicosta ] y el dao en la alubia seca. Observando el empleo de semillas tratadas con el neonicotinoide llamado thiamethoxam y el suelo tratado con el insecticida sistmico aldicarb, los investigadores llegaron a la conclusin de que ninguno de esos pesticidas reduca el dao producido por el gusano de la alubia. De hecho, en las parcelas que no haban sido tratadas las alubias tenan una proporcin menor de defectos en comparacin con las cultivadas en parcelas tratadas.

Ni recordada ni pagada

Las abejas estn luchando en varios frentes. Y su trabajo es ingrato. No solo deben vrselas con parsitos mortales, enfermedades, pesticidas y propaganda; adems, ni siquiera son recompensadas por su trabajo. Podis agradecer a Apis mellifera, ms conocida como abeja, por uno de cada tres bocados que comis en este momento, escribe Bryan Walsh, corresponsal en el extranjero que cubre cuestiones ambientales para la revista Time. Desde la almendra de los huertos del centro de California donde cada primavera acuden miles de millones de abejas de todo Estados Unidos* para polinizar un cultivo de miles de millones de dlares hasta las plantaciones de arndanos de Maine, las abejas son las trabajadoras olvidadas y no pagadas de la agricultura de Estados Unidos, aunque le aporten unos 15.000 millones de dlares cada ao.

Pavan Sukhdev, economista ambiental que en 2012 fue nombrado Embajador de Buena Voluntad por el Programa Medioambiental de Naciones Unidas (UNEP, por sus siglas en ingls) por su trabajo en pro de la economa verde, sostiene que los seres humanos no valoramos la contribucin de las abejas debido que esa valoracin no se traduce en moneda corriente. Ni una sola a abeja nos ha enviado nunca una factura, escribi Sukhdev en el informe de Naciones Unidas La economa de los ecosistemas y la biodiversidad. Esto es parte del problema: como la mayor parte de lo que nos llega de la naturaleza es gratis, como no se factura, como no tiene precio, como no se comercia en el mercado, preferimos ignorarlo.

Aunque no le pongamos etiqueta de precio al trabajo de las abejas, deberamos mirarlas como un modelo digno de ser emulado. Si nos detuviramos a pensarlo, veramos que la colmena es el paradigma perfecto de la ms avanzada industria alimentaria, dice el doctor Halter, experto en abejas. Empieza atrabajar antes del amanecer. Cierra el taller despus de la puesta del sol. El desempleo es igual a cero. Y las abejas siempre estn dispuestas a cambiar la secuencia de operaciones en cuestin de minutos.**

El modo en que la humanidad gestione bien o mal sus activos naturales, entre ellos los polinizadores definir, en parte nuestro futuro colectivo en el siglo XXI, dice Achim Steiner, director ejecutivo de UNEP. El hecho es que ms de 70 de las 100 especies vegetales que proporcionan el alimento del planeta son polinizadas por las abejas.

Tal como observ el poeta ingls William Blake en sus Proverbios del Infierno, La atareada abeja no tiene tiempo para las pesares. Hasta que no empecemos a valorar de verdad el servicio que ellas proporcionan a los seres humanos y a la naturaleza como un todo pronto las abejas podran quedarse sin tiempo para todo. Y todos los pesares sern nuestros.

 

* Bryan Walsh, corresponsal de Time, exagera un poco: la abeja obrera vuela como mximo unos 3.000 metros desde la colmena para recoger nctar y polen. (N. del T.)

** Desde luego, estas palabras del doctor Halter deben ser tomadas con muchsimo cuidado, ya que tambin podran ser el ideal de perfeccin del actual sistema productivo capitalista. (N. del T.)

 

Fuente: http://ecowatch.com/2015/10/06/honeybees-face-global-threat/



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