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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2015

Relaciones Cuba - EE.UU.
Claves y perspectivas de un escenario indito

Luismi Uharte
Rebelin


La reciente apertura en julio de 2015 de la embajada de Cuba en EE.UU. y el inicio oficial del proceso de normalizacin de relaciones entre los dos pases a fines de 2014 han sido posibles gracias a la conjuncin de diversas razones: de orden domstico, econmico y geopoltico. Todo esto ha configurado un escenario indito y marca una tendencia que difcilmente va a poder ser revertida, independientemente de los posibles cambios que se puedan dar en los Ejecutivos de ambos pases.

La razn fundamental para entender el nuevo escenario es, segn Jess Arboleya, profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, el fracaso de la estrategia histrica de EE.UU. que se sustentaba en dos pilares: asfixia econmica (va bloqueo) y aislamiento poltico (regional e internacional). A principios del siglo XXI, esta estrategia se torna ineficaz, ya que Cuba ha superado los aos ms crticos del periodo especial y ha conseguido insertarse parcialmente en la economa internacional y, a su vez ha ido reintegrndose progresivamente en la regin (CELAC, Petrocaribe...), quedndose Washington paradjicamente cada vez ms aislado.

Claves del giro. Un factor de gran importancia para impulsar el proceso es el perfil presidencial tanto de Barack Obama como de Ral Castro. Es muy improbable que un dirigente republicano ni tampoco un lder tradicional del Partido Demcrata hubieran realizado una apuesta de esta ndole. El actual inquilino de la Casa Blanca destaca por un perfil ms pragmtico que ideolgico y esto se evidencia en dos aspectos: es consciente de una nueva realidad sociolgica que muestra una poblacin cada vez ms favorable al deshielo; es objeto de una notable presin por parte del mundo empresarial que proyecta negocios en la isla.

Este perfil ms pragmtico se manifiesta a su vez, en su flexibilidad para enterrar la vieja estrategia y apostar por nuevos mtodos, ms sofisticados, que de todas formas siguen buscando el mismo fin, la dominacin de la mayor de las Antillas, puntualiza Manuel Orrio, ex funcionario de la seguridad del Estado.

La figura de Ral Castro ha sido tambin clave. Segn Arboleya, Fidel Castro es un smbolo de la resistencia, de la no claudicacin, mientras que a Ral le ha tocado liderar el inicio de cambios de enorme calado, tanto en la transformacin de modelo econmico como en trminos geopolticos. Cada uno ha cumplido su rol y a la prxima generacin de relevo le tocar culminar el cambio, a partir de 2018.

Un elemento de peso creciente, de orden econmico, es la presin del lobby empresarial agrupado en la Cmara de Comercio de los EE.UU., que interpela cada vez con ms fuerza a los dos partidos del stablishment. Destacan 3 sectores del mundo de los negocios: por un lado, la influyente Coalicin Agrcola de EE.UU. por Cuba, que agrupa a las 90 empresas agroindustriales ms poderosas (Cargill, Bunge); por otro, las empresas de telecomunicaciones, con gran inters por la condicin de Cuba como territorio casi virgen; finalmente, el sector del turismo, que calcula que ms de un milln de estadounidenses viajaran a la isla tras el fin del bloqueo, lo que supone un incremento de un 33% del turismo anual total que recibe Cuba. El periodista Fernando Ravsberg, nos revela que incluso algunos viejos magnates que huyeron tras la Revolucin, como Fanjul, el rey del azcar y los Bacard, tambin pretenden negocios en la isla.

El reordenamiento geopoltico es otra variable trascendental y ms concretamente el proceso de integracin latinoamericana. Afirma Arboleya que la gran mayora de los pases de la regin advirtieron a la Casa Blanca que Cuba deba estar en la prxima cumbre de las Amricas y as ha sido. EE.UU. ha perdido, por tanto, su antiguo derecho a veto.

Paralelamente, el nuevo escenario multipolar le permite a La Habana negociar desde una posicin ms fuerte, ya que su relacin creciente con 3 socios de los BRICS (China, Rusia y Brasil) le da mayor margen de maniobra. La fuerte inversin brasilea para la construccin de la Zona Especial de Desarrollo del Mariel es un indicador en este sentido.

La ltima clave sera el perfil de las nuevas generaciones de cubano-americanos: por un lado, los hijos y nietos de la burguesa que se march a Miami son mucho menos dogmticos que sus progenitores; por otro lado, la migracin ms reciente, que no es poltica sino econmica, que se fue para mejorar sus condiciones de vida y para quien el bloqueo es un problema mltiple (dificultad para viajar, para mandar dinero, para el reencuentro familiar). Las encuestas recientes muestran este cambio e incluso a nivel electoral las posturas intransigentes hacia Cuba ya no reportan los rditos del pasado. Es significativo que en las elecciones estaduales de 2014 el candidato de Obama, obtuvo unos buenos resultados en La Florida, con un discurso pro-reconciliacin.

Perspectivas a corto y medio plazo. En lo que respecta al bloqueo, segn Arboleya no se va a producir una derogacin de la Ley Helms-Burton, sino ms bien un desmontaje progresivo a travs de enmiendas que permitan el intercambio y la cooperacin. De hecho, ya se est negociando en 20 reas, como control de costas, narcotrfico, correo postal, trfico de personas, etc.

Washington continuar operando para provocar un cambio de sistema en Cuba, aunque con una nueva estrategia basada en la guerra cultural, es decir, la penetracin silenciosa a travs de la expansin de las telecomunicaciones, internet, los intercambios intelectuales y artsticos, y la avalancha de turismo gringo... En sntesis, la confianza en el American Way of Life como poderoso horizonte de seduccin.

La Habana, por su parte, mantendr sus exigencias de fin del bloqueo, de devolucin de la base de Guantnamo y de respeto a la soberana nacional. Siendo conscientes que la relacin con EE.UU. nunca ser normalizada, por la condicin intrnsecamente colonial de la potencia del norte, la mejor arma de Cuba ser, para el nuevo periodo, no un discurso abstracto de defensa de un socialismo que se est redefiniendo radicalmente, sino la cubanidad, expresin de un nacionalismo antimperialista que sigue siendo mayoritario y transversal a todas las ideologas y generaciones.

Luismi Uharte. Doctor en Estudios Latinoamericanos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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