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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2015

El imperialismo redisea la conspiracin

Lilliam Oviedo
Rebelin


El reciente pronunciamiento de Hillary Clinton contra los gobiernos de Cuba y Venezuela, es tambin un llamado a los gobiernos de la regin a asumir nuevos compromisos con el proyecto imperialista en la regin. La ex secretaria de Estado habla en nombre del poder estadounidense como conjunto, que rechaza todo proyecto de integracin porque quiere una Amrica Latina servil y dividida.

En marzo de 1989, junto a las reseas sobre los acontecimientos en Venezuela, los diarios publicaban declaraciones de George Bush y Felipe Gonzlez apoyando el gobierno encabezado por Carlos Andrs Prez. Las fuentes disponibles para consultar, informan que el gobierno situ en alrededor de 300 el nmero de muertos y que los organismos de derechos humanos afirman que sobrepasa los 3,000. Cun difcil es expresar en cifras precisas el saldo de la represin!

Hoy, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se pronuncia a favor de la oposicin venezolana, Felipe Gonzlez se presenta como abogado de Leopoldo Lpez, y la precandidata presidencial por el Partido Demcrata, manifiesta que est muy molesta con lo que ocurre en Venezuela.

El poder imperialista sigue apostando al descaro. Cuando los militares apuntaban para disparar por las ventanas en los barrios pobres de Caracas, la democracia avanzaba. Ahora, cuando Manuel Rosales y Leopoldo Lpez deben responder ante la Justicia por los daos causados al pueblo, la democraica retrocede.

Se advierte el sello de clase: los sectores dominantes, a travs de los medios de comunicacin a su servicio, presentan a los oligarcas como intocables y al pueblo como un conjunto del cual hay que sacar a los elementos desaprensivos.

Este escenario explica la posicin de clase con mayor claridad que en cualquier texto de Carlos Marx o de Antonio Gramsci.

Imponer, sin importar el costo en vidas, el avance del neoliberalismo, es una tarea que el imperialismo asigna a los gobiernos de derecha.

El poder imperialista pretende restablecer en Venezuela la vigencia del Pacto de Punto Fijo, acuerdo poltico clasista firmado en octubre de 1958, en cuyo marco fueron excluidos los grupos polticos ms avanzados, la oligarqua se reparti cuotas de poder y cre las condiciones para mantener a sus servidores orgnicos en los puestos principales de Estado.

As, la persecucin y las ms abominables formas de represin poltica que llevaron a cabo los gobiernos de Rmulo Betancourt, Ral Leoni, Carlos Andrs Prez y otros dirigentes socialcristianos y socialdemcratas, fueron presentadas como acciones para preservar la democracia y a veces como hechos aislados.

Despus del Caracazo, cuando en Venezuela los heridos, desaparecidos y muertos por la represin se contaban por cientos, Bush propuso medidas para aliviar la deuda y Felipe Gonzlez ofreci un financiamiento. Va ms all de lo anecdtico el protagonismo de Bush en las exequias de Carlos Andrs Prez, quien falleci en el ao 2010.

El sitio libered.net, en una nota del pasado 4 de abril, cita un prrafo de una resea publicada por el diario El Pas, de Espaa, el 2 de marzo de 1989: Ayer se anunci la oferta de un prstamo inmediato de 600 millones de dlares que le hizo telefnicamente a Carlos Andrs Prez el presidente del Gobierno espaol, Felipe Gonzlez, para ayudarle en estos crticos momentos.

Tremendo concierto de abusadores y corruptos!

La sumisin como receta

Durante un encuentro con la comunidad latina de San Antonio la semana pasada, Hillary Clinton, no solo dijo estar molesta con lo que ocurre en Venezuela, porque all la democracia retrocede, tambin llam a los gobiernos de Amrica Latina a tomar participacin ms activa en la conspiracin imperialista contra el avance poltico.

No hay otro modo de interpretar sus declaraciones:

"Me gustara ver al resto de la regin apoyando ms la democracia en Cuba y defendiendo los derechos humanos del pueblo cubano a medida que vamos avanzando", expres al referirse al restablecimiento de relaciones diplomticas entre Estados Unidos y Cuba. Y sobre Venezuela, dijo: "Debemos tratar de conseguir que el resto de la regin nos ayude a lograr un cambio pacfico en Venezuela".

Hillary Clinton coincide con Obama en calificar como anacrnico el bloqueo contra Cuba; pero coincide tambin en la necesidad de apoyar a la sociedad civil.

Como precandidata, expresa ms claramente las pretensiones del poder que representa. Y hace entonces el llamado a los gobiernos de la regin.

En los hechos, la guerra econmica es desconocida como tal, y lejos de condenar la especulacin, el contrabando y el uso clandestino de los productos bsicos por parte de la oligarqua venezolana, el Gobierno de Estados Unidos refuerza la accin de la oligarqua con su participacin en mecanismos globales de guerra econmica, incluyendo la especulacin con los hidrocarburos.

En la dcada de 1960, Estados Unidos comprometi con el bloqueo a los gobiernos del rea. Ahora pretende comprometerlos con la conspiracin en otra faceta.

Hoy, cuando Hillary Clinton llama a la regin a apoyar los cambios en Venezuela y en Cuba, busca contribuir en lo posible a debilitar el liderazgo de Venezuela, una meta de la Administracin Obama, empeada en aniquilar los proyectos de integracin y atomizar a los gobiernos progresistas.

No son simples declaraciones de campaa los pronunciamientos de Hillary Clinton. No pasar mucho tiempo sin que los gobiernos serviles del rea manifiesten con sus acciones que han recibido orientaciones para desenvolverse en la situacin creada tras el restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

El fortalecimiento de organismos regionales como la CELAC, es hoy ms necesario que nunca. El avance de los dilogos de paz en Colombia y el levantamiento del bloqueo contra Cuba, son metas a alcanzar en lo inmediato, y deben abonar el avance poltico.

La lucha por la soberana enfrenta a los pueblos con todas y cada una de las facciones estadounidenses y choca tambin con los intereses de la derecha y la ultraderecha en Europa, que dejan de lado sus diferencias al momento de exigir sumisin y servilismo para preservar el esquema de dominacin.

Hillary est molesta, y es preciso procurar que se moleste todava ms, pues sus protegidos en Venezuela y en Cuba son enemigos de los pueblos Las contradicciones antagnicas siguen sindolo a pesar de los cambios coyunturales. La precandidata, ex secretaria de Estado y ex primera dama (por cierto, durante la Administracin que invadi Hait en 1994), pertenece al sector que busca arrodillar a Amrica Latina a travs de medios diplomticos A la inviabilidad de su proyecto se le puede llamar esperanza

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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