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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2015

El caballo de Troya de la energa nuclear

Arturo D. Villanueva Imaa
Rebelin


El argumento central de este artculo girar en torno a la idea de que, as como sucedi con el presente griego a los troyanos que se relata en la Odisea de Homero, nada de lo que aparenta es real o, al menos, equivalente a la imagen (entindase concepto), originalmente transmitido.

Antecedentes

La decisin gubernamental de llevar adelante el proyecto de energa nuclear, se explica en el propsito de convertir al pas en un centro energtico y uno de los mayores proveedores de energa de la regin.

No se trata de un asunto reciente, porque a ese efecto y con la idea complementaria de promover la diversificacin de la matriz energtica del pas, ya el ao 2010 el Presidente Evo Morales hizo el anuncio del establecimiento de acuerdos con Irn para contar con tecnologa que permita desarrollar una planta nuclear en Bolivia. Este inters se ratific posteriormente el ao 2014, cuando declar que se invertiran dos mil millones de dlares a partir del 2015 para instalar una central nuclear de uso civil en el departamento de La Paz. Como consecuencia de ello y recientemente, la ciudadana ha tomado conocimiento del establecimiento de acuerdos con Argentina, Francia y principalmente Rusia que, por medio de la Corporacin nuclear estatal Rosatom, ha concretado compromisos de cooperacin hasta el ao 2025, para la construccin y desarrollo de un centro de energa nuclear en territorio nacional, en el que adems de contribuir a la transformacin de la matriz energtica, tambin se contemplaran aportes en los campos de investigacin en geologa e hidrocarburos, como en las reas de salud, industria y capacitacin.

Teniendo como base dichos antecedentes, el artculo plantear algunas consideraciones e interrogantes que permitan desentraar y ayudar a establecer la real pertinencia y necesidad de contar con este tipo de iniciativas de gran envergadura (social, ambiental, econmica y existencial), cuyo riesgo y peligrosidad para la vida (en todos sus mbitos), as como para el establecimiento de una relacin armoniosa con la naturaleza, son tan sensibles.

El derecho de acceder a la modernidad y al ms elevado conocimiento cientfico y tecnolgico

Uno de los razonamientos ms insistentemente planteados para justificar la instalacin de la energa nuclear en el pas, tiene que ver con la postergacin, sometimiento y dependencia tecnolgica y cientfica a la que se habra sometido histricamente al pas, por parte de lites dominantes y racistas que se encaramaron en los gobiernos del pasado; pero que adems se dieron a la tarea de mantener en la ignorancia, coartando los derechos a la educacin, capacitacin y el acceso a la ciencia y la tecnologa de la mayora de la poblacin nacional.

En base a este argumento incuestionable, la idea sera que ha llegado el momento de romper con esta prctica perversa por la cual Bolivia qued impedida de acceder a la modernidad y el ms elevado conocimiento cientfico y tecnolgico. Que es hora de que el pas entre en aquel circuito privilegiado del progreso y la modernidad, dando el salto cientfico y tecnolgico que superar dcadas de atraso.

Si lo que se quiere y tiene como proyecto nacional es acceder al tipo de progreso occidental y su modelo de desarrollo (cosa que se contrapone diametralmente al propsito de construir y desarrollar un paradigma alternativo al desarrollo capitalista), este segundo objetivo puede aparecer como razonable, porque finalmente se podra disfrutar de los supuestos beneficios de la modernidad. Sin embargo, lo que se parece olvidar o no se toma en cuenta, es que la energa nuclear (si bien responde a una tecnologa y conocimiento cientficos de punta), est siendo paulatina pero sistemticamente sustituida y abandonada, a cambio de la tecnologa elica y solar por ejemplo. Ello no es casual, puesto que resultan econmicamente ms ventajosas, ambiental y ecolgicamente limpias y sin ningn tipo de riesgo, as como tambin sostenibles indefinidamente, por su ninguna dependencia con la explotacin de recursos naturales no renovables. A ello es imposible dejar de mencionar, que una decisin para adquirir la instalacin y desarrollo de un centro de energa nuclear, importa paralelamente comprometer y embargar el futuro indefinido de todas las generaciones por venir, a cambio de la instalacin del riesgo inminente (aunque impredecible pero ciertamente probable y muy caro), de sufrir los desastres que provocan los accidentes nucleares.

Por otra parte, si bien acceder al conocimiento cientfico y la tecnologa supone romper con aquella nefasta praxis de cerrojo y sometimiento interno, que impidi la superacin del conocimiento cientfico y la tecnologa en el pas; no puede ignorarse que acceder a la modernidad y la ms avanzada tecnologa mundial (sobre todo cuando se realiza por medio de contratos llave en mano, como se ha venido haciendo en algunos casos), solo favorecer la dependencia y el sometimiento a las grandes corporaciones y empresas transnacionales que detentan la propiedad de esa tecnologa y el conocimiento cientfico. Es decir, sera como romper unas cadenas internas, para caer en la dependencia de otras, de carcter global e internacional, pero mucho ms nocivas para la soberana, la libertad y dignidad nacionales.

Tampoco hay que desechar el criterio de que a ttulo de importar tecnologa y conocimiento cientfico de punta, terminemos convirtindonos en un basurero de tecnologa y residuos atmicos de elevada radioactividad (de muy difcil y altamente riesgosa manipulacin y desecho); mientras precisamente por el avance del conocimiento y el desarrollo de tecnologas alternativas que ya se encuentran disponibles, el mundo termine desechando la energa nuclear, al mismo tiempo que nosotros acabemos de instalar un sistema que se habr convertido en obsoleto (o al menos indeseable). En esa lgica, debe sopesarse adicionalmente que los negocios no tienen escrpulos y menos tica, porque lo que importa verdaderamente es obtener grandes ganancias. Ningn vendedor, por ms aliado que pudiera parecer, le importa en lo ms mnimo si los proyectos negociados contraen riesgos o algn tipo de peligro. Todo lo contrario, se esforzarn por demostrar (y si es necesario inventar) beneficios que no existen.

En sntesis podra decirse que no basta con acceder al ms avanzado conocimiento cientfico y tecnolgico (por reivindicar un derecho histrico y alcanzar una aspiracin legtima), porque deberamos tener la capacidad y sabidura para escoger y decidir cul es la que se responde a nuestras necesidades y modo de vida, se adeca al propsito de alcanzar el Vivir Bien en armona con la naturaliza y, finalmente, no genera ninguna relacin de dependencia y sometimiento. A pesar de todo ello, quizs podra argirse que Bolivia prcticamente es el nico pas en toda sud amrica que no dispone de esta tecnologa; sin embargo al respecto, debera bastar aquella sentencia popular por la que mal de muchos es consuelo de tontos, mxime si lo que se quiere replicar entraa tan graves peligros.

Diversificacin de la matriz energtica

Es indudablemente legtima la necesidad y aspiracin nacional de diversificar y dejar de depender de una sola fuente energtica; sin embargo, lo cuestionable e inadmisible surge cuando para ello se incluye la energa atmica.

El razonamiento y fundamentacin es simple y contundente: qu necesidad existe de arriesgar tanto y escoger la energa nuclear, cuando existen alternativas limpias, ecolgica y ambientalmente sanas y econmicamente ms ventajosas, como es el caso de la energa elica y solar?. Acaso no resulta totalmente imprudente (desde el punto de vista tico y humano) arriesgarse por la adopcin de la energa nuclear que tanto riesgo y desastres supone (y no como posibilidad, sino como hecho fctico ya experimentado), cuando existen disponibles sistemas de generacin energtica limpias?. Inclusive en el mbito econmico, acaso se podra sostener y ser ms barato y beneficioso para las personas un sistema como el nuclear que cuesta al menos 3 veces ms que un sistema elico (por ejemplo), para la misma cantidad de Kilovatios producidos, sin ningn riesgo socioambiental o ecolgico?. Qu ventajas y competitividad econmica para vender energa a otros pases podra tener la energa proveniente de plantas nucleares, si sus costos de construccin y mantenimiento son varias veces mayores que las de otros sistemas limpios?. Es razonable y humanamente sensato elegir la fuente de energa nuclear con los riesgos y desastres conocidos, cuando existe disponible una fuente energtica limpia, sana y sin ningn riesgo?. No resulta descabellado optar por la energa nuclear que produce desechos atmicos muy contaminantes y de largusima duracin, sabiendo que ellos deben ser depositados en alguna parte a costos sumamente elevados, siendo que puede accederse a tecnologa y sistemas sin ningn tipo de efecto, o pasivo socioambiental y ecolgico?. En fin, acaso no cumplira el propsito de diversificacin energtica optar por sistemas limpios y armoniosos con la naturaleza, que no sean el nuclear?.

Por otra parte, en lo que corresponde a la cotidianidad de las personas, su salud y buen vivir, no es acaso pertinente preguntarse dnde se origina el cncer, que cada vez ms va dejando de ser una enfermedad extraa e incurable y se convierte en una epidemia?. Acaso esta enfermedad no tiene que ver precisamente con las armas, la tecnologa, los alimentos, la contaminacin y los desastres nucleares, derivados precisamente de esta tecnologa de punta?.

Con la respuesta a dichas interrogantes, debera quedar claro que el largo anhelo nacional de alcanzar la diversificacin de la matriz energtica, no debera ser contaminado, ni mucho menos contemplar la opcin nuclear.

El enlace con el extractivismo y la negacin del vivir bien en armona con la naturaleza

El proceso de transformacin y cambio de Bolivia, ha logrado posicionar internacionalmente el paradigma del Vivir Bien en armona con la naturaleza, como una respuesta y una real alternativa al sistema capitalista. No se trata meramente de una ideologa o unos postulados que se contrapongan al sistema imperante (porque s), nicamente en el plano conceptual de las ideas. En realidad su importancia y trascendencia radica en que responde a una necesidad material urgente de la humanidad, para dar respuesta y solucin a los graves problemas y crisis en las que se debate, precisamente por el agotamiento y decadencia del sistema capitalista imperante.

Cuando las organizaciones internacionales y los lderes mundiales adoptan y respaldan principios y propuestas ntimamente relacionadas con el paradigma del Vivir Bien en armona con la naturaleza (aprobando el da mundial de la Madre Tierra, adoptando los principios del ama sua, ama qhella y ama llulla, o declarando el agua como un derecho humano, por ejemplo), no se estn adscribiendo nicamente a unas ideas innovadoras o loables; lo que sucede es que requieren y buscan urgentemente encontrar respuestas y dar solucin a los gravsimos problemas globales (como el cambio climtico), que el sistema capitalista ha provocado.

Uno de los problemas globales ms acuciantes y graves, est vinculado con la generacin de energa, que viene a ser como el motor que impulsa el desarrollo mundial. Sin energa no se mueve nada. La preocupacin se explica en tres factores ntimamente relacionados: primero, la enorme contaminacin y polucin provocada por el uso de recursos naturales no renovables (principalmente los hidrocarburos), que ha dado lugar al cambio climtico y los graves daos que se provocan peridica y sistemticamente en el mundo; segundo, la dependencia de su disponibilidad y la variacin de los costos a los que se ven sometidos los pases, industrias y corporaciones internacionales que utilizan o generan energa proveniente de los recursos naturales no renovables y, tercero, la certeza de que los recursos naturales no renovables de los que depende y se origina la energa necesaria para mover todo el quehacer industrial y mundial, tienen un plazo de duracin relativamente corto y se encuentra en declinacin. Es decir, que si no se encuentran y desarrollan fuentes energticas alternativas y limpias, el mundo se detendr y/o morir.

En resumen, los graves problemas econmicos y climticos provocados a nivel global, que se derivan esencialmente por el uso y la dependencia de energa proveniente de recursos naturales no renovables (incluida la energa nuclear que adicionalmente es altamente riesgosa y depende de la explotacin de minerales como el uranio, muy difcilmente disponibles), ha conducido a la bsqueda de fuentes energticas limpias y libremente disponibles, para anular y resolver todos los problemas que provoca la dependencia de la energa proveniente de los recursos no renovables. Por eso es posible entender el inusitado inters por sustituir la gasolina y el diesel, desarrollar carburantes de origen vegetal, experimentar y desarrollar bateras de litio, o emprender la construccin de megaobras hidroelctricas de grandes represas que buscan diversificar las fuentes energticas (sin descuidar la oportunidad de efectuar millonarios negocios, asociados a la construccin, instalacin y desarrollo de estas nuevas tecnologas).

Ahora bien, si de lo que se trata es de ofrecer y construir una real alternativa al sistema capitalista que ha provocado tan graves problemas, y al mismo tiempo atacar y resolver los efectos naturales provocados por el cambio climtico. Es decir, que no se trata exclusivamente de diversificar las fuentes de generacin de energa para continuar realizando pingues negocios, sin importar los efectos y daos provocados por el uso de energas contaminantes y dainas; entonces debera ser absolutamente indudable decidir por la adopcin de fuentes energticas limpias.

Cuando se decide adquirir e instalar una planta nuclear como fuente energtica, se est renunciando y anulando toda posibilidad de convertir al pas en un referente internacional y mundial de energa alternativa y armoniosa con la naturaleza. Tambin se est reforzando y acentuando el carcter extractivista y una relacin de dependencia con los recursos naturales no renovables (en este caso de la explotacin del uranio, principalmente), con el aadido de contraer enormes deudas internacionales a unos costos muy elevados que embargarn el futuro del pueblo boliviano. Todo ello, sin contar con los riesgos y peligros inminentes de contaminacin y daos nucleares.

Es decir, se alienta la dependencia y sometimiento tecnolgico y cientfico de un sistema sumamente riesgoso y peligroso; pero sobre todo la dependencia energtica de recursos no renovables, cuando lo que la humanidad demanda y est buscando hace tiempo, es generar energa limpia, que utilice recursos naturales libres, que no producen contaminacin. Por lo dems es claro que al adoptar un modelo energtico de este tipo, tambin se est optando por alentar el extractivismo de recursos naturales no renovables, que actualmente constituyen la principal fuente energtica contaminante (incluido el riesgo atmico y radioactivo), como es el caso del uranio para las plantas nucleares.

Una decisin autoritaria, vertical e inconsulta

Finalmente y tomando en cuenta la enorme envergadura, costos y riesgos que entraa para la vida de todos los seres (incluida la poblacin de todo el pas) y el establecimiento de una relacin armoniosa con la Pachamama; no puede pasar desapercibida una decisin de esta magnitud, como si se tratase nicamente de un asunto secundario de localizacin para la planta nuclear.

Dos mil millones de dlares (que indudablemente es muchsimo ms de lo necesario para instalar nicamente un centro de ciencia y tecnologa atmicas), y un compromiso a futuro que solo para la instalacin y construccin de la planta nuclear llevar al menos una dcada (hasta el 2025); ciertamente debera ameritar que no se reduzca a la aprobacin o rechazo de un barrio, como ha sucedido en la ciudad de La Paz. La trascendencia, impacto y significacin de un emprendimiento de estas caractersticas, debera pasar indispensablemente por una consulta informada a todo el pas, en el que se pueda conocer y divulgar (completa y transparentemente), todos los alcances, caractersticas y componentes del Proyecto. Se trata de un proyecto nacional, que no puede (ni debera) limitarse al criterio discrecional de una localidad, un sector, o un barrio interesados en la inversin.

Inclusive por el respeto y aplicacin del principio de gobernar obedeciendo al pueblo, tal y como se comprometi el Presidente al posesionarse en su primer mandato, debera constituir una razn por dems suficiente para consultar informadamente a todo el pueblo, dada la estratgica trascendencia e importancia del proyecto de marras. Limitarlo a un asunto de mera ubicacin de la planta nuclear, entraa deshacerse de la obligacin y responsabilidad de informar y transparentar completamente los alcances del proyecto, sin mencionar el sesgo autoritario y vertical de la decisin.

 

Arturo D. Villanueva Imaa, Socilogo, boliviano. Cochabamba, Bolivia. Octubre 15 de 2015.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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