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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2015

Entrevista al economista y docente Xabier Arrizabalo
La educacin pblica, laica y de calidad es incompatible con el euro

Enric Llopis
Rebelin


Es posible una educacin pblica, no vinculada al poder de compra, laica y de calidad en el escenario de la Unin Europea y la eurozona? Lo considera incompatible Xabier Arrizabalo, profesor de Economa en la Universidad Complutense de Madrid y autor del libro Capitalismo y economa mundial, publicado en 2014 por el Instituto Marxista de Economa. La educacin pblica debera ser una exigencia democrtica elemental, a pesar de que se la vincule a objetivos como el pago de la deuda o los criterios de dficit, impuestos por la UE y el BCE, que apunta el economista- se hallan al servicio del FMI, es decir, el capital financiero estadounidense.

Doctor en Ciencias Econmicas, licenciado en Sociologa y Mster en Planificacin, Polticas Pblicas y Desarrollo de Comisin Econmica para Amrica Latina y el Caribe (CEPAL) de Naciones Unidas, Xabier Arrizabalo ha participado en un acto pblico organizado por el sindicato Acontracorrent en la Facultat de Geografia i Histria de Valncia, sobre la posibilidad de una educacin pblica y de calidad en el marco de la Unin Europea y el sistema euro. En 2002 los estudiantes alemanes propagaron la consigna el euro viene, la educacin se va, recuerda el economista.

-Comentas que resulta imposible entender los recortes en cualquier mbito educativo, sanitario, la dependencia, sin considerar el contexto. Cul sera, en la actual crisis, ese contexto?

No podemos entender un fenmeno econmico, poltico o social de forma ajena al trasfondo de la sociedad capitalista, que se caracteriza en primer lugar por un conflicto de clases entre el capital y la clase trabajadora; y tambin por una competencia entre capitalistas. Podemos explicar tericamente y contrastar empricamente que la economa capitalista es crecientemente contradictoria. Las leyes que rigen el capitalismo desembocan en una contradiccin cada vez mayor, que al final se expresa en lo que coloquialmente denominamos una huda hacia delante. Creo que ste es el marco en el que hay que situar los procesos, lo contrario sera un disparate. Sera pretender que las explicaciones se encuentran en el terreno moral. En el (des)orden capitalista lo primero es la rentabilidad, despus vienen el resto de factores.

-Son factibles las reformas de la educacin pblica? Se integraran siempre en el marco capitalista que describas


La clave de la educacin pblica es que debera ser una exigencia democrtica elemental. Como trabajadores deberamos defender una educacin pblica y no vinculada al poder de compra de cada uno. Eso es factible en el marco de la economa capitalista y, ms en concreto, de la Unin Europea y el euro? Claramente, no. Y no podemos dejar de que se condicione la reivindicacin de una enseanza pblica, laica y de calidad al objetivo de pago de deuda o un determinado nivel de dficit, como impone la UE y el BCE al servicio del FMI, es decir, del capital financiero dominante que es el estadounidense (eso y no otra cosa es el eufemsticamente llamado proceso de integracin europea, desde sus orgenes en el Plan del General Marshall hasta la troika como caballo de Troya del FMI). En el fondo, late una oposicin cada vez ms frontal entre democracia y rentabilidad econmica.

-En este contexto general, y con una mirada a gran escala, en qu situacin se halla la enseanza pblica en el estado espaol? Dnde se hallan las verdaderas instancias de poder que la controlan?


En el caso de Espaa, cuando an no se haba institucionalizado como conquista al nivel de otros pases, ya se empez a retroceder. Una caracterstica de la situacin actual es que no son los gobiernos nacionales los que deciden, sino que imponen lo que les es mandado, cosa que, contrariamente al mandado democrtico ms elemental, efectivamente aceptan. Desde Bruselas en primera instancia, pero finalmente desde Washington. Bruselas, la Unin Europea, el BCE y el euro actan como correa de transmisin del imperialismo estadounidense que, quiero insistir en esto, sigue siendo el dominante.

-Resulta exagerado, entonces, hablar de una Europa alemana en referencia a la hegemona de este pas sobre el viejo continente?


Los grados importan. No es lo mismo el imperialismo estadounidense que, por ejemplo, la pequea burguesa compradora hondurea, pero entre las potencias tambin hay grados. Aunque se nos presente como que todas las polticas se deciden en Alemania, en realidad el pas germano, que es muy importante en el mbito productivo, comercial y financiero, es un enano en los terrenos poltico y militar. Esto no es una cuestin de mera retrica, puede verificarse en el modo en que se afrontan los conflictos. Incluso en la actual crisis de los refugiados, probablemente Estados Unidos ya est interviniendo. Desde luego intervino mediante la destruccin siria que est en el origen de este movimiento de refugiados. Ante el que, por cierto, la UE no reconoce ni siquiera un derecho democrtico tan elemental como es el derecho de asilo. Podemos mencionar asimismo la intervencin directa del imperialismo estadounidense en la antigua Yugoslavia, bombardeando Belgrado; o en la crisis en Grecia y tambin en Portugal, Italia, Espaa

-De qu modo el yugo de la Unin Europea y el euro somete la educacin pblica de los estados nacionales?


La Unin Europea es el instrumento para disciplinar las polticas de ajuste, esto ocurre en diferentes mbitos y tambin en la enseanza. Por ejemplo, en qu consisten, al final, ms all de toda su retrica, el Plan Bolonia y el Espacio Europeo de Educacin Superior? Es una forma de obligar a los que gobiernan, de cualquier color poltico pero aceptando el marco de la Unin Europea y del euro, a que impongan las polticas de un desmantelamiento cada vez mayor de la universidad pblica. Esto se conecta con otros aspectos que trata de imponer la Unin Europea, siempre relacionados con la rentabilidad econmica. Por esta razn la Estrategia 2020, formulada retricamente como Europa del Conocimiento, incorpora elementos de privatizacin creciente sobre la base de la identificacin de la enseanza como una mercanca ms. Es decir, que no sea un derecho, sino volver plenamente a la poca en que la enseanza, como la sanidad, era un negocio con quien tena dinero y simplemente caridad, beneficencia, para la mayora, para la clase trabajadora.

-Como profesor de Economa Poltica en la Universidad Complutense de Madrid, qu pensamiento se ensea actualmente en las facultades de Ciencias Econmicas?


Hay un fraude gigantesco en nuestras facultades, que consiste en presentar de facto como teora econmica, lo que no es solamente que se trate de un enfoque entre otros, sino que adems es el planteamiento ms dbil, el neoclsico o ms bien, marginalista. Es lo que Marx caracterizaba como economa vulgar, puramente propagandstico e ideolgico en un sentido peyorativo. Cada ao constato con mis alumnos el fraude que se les impone, ocultndoles incluso el hecho elemental de que se les explica economa (supuesto que se le pudiera llamar as) desde una perspectiva que, por otra parte, est totalmente cuestionada tanto tericamente como sobre todo desde el punto de vista emprico, habida cuenta de que su capacidad explicativa de los problemas reales es simplemente nula.

-Hay planteamientos clsicos que podran considerarse vigentes, y que sin embargo han sido expulsados de las aulas?


Nos dicen que el capitalismo siempre podr redesplegarse, que finalmente la crisis consiste en pequeos tropezones, pero podemos constatar que esto no es as, que se trata de un fenmeno ms profundo. Hay una tendencia histrica hacia una diferencia cada vez mayor entre las posibilidades materiales que podra alcanzar la humanidad gracias a los avances cientficos y tcnicos, respecto a las condiciones de vida de la inmensa mayor parte de la poblacin, que es la que vive de su trabajo, la clase trabajadora. Por eso, planteamientos de hace cien aos como la definicin de imperialismo de Lenin, que podra pensarse que hoy deberan ser anacrnicos por el tiempo transcurrido, observamos que resultan plenamente vigentes: sigue prevaleciendo la exportacin de capitales sobre la de mercancas, sigue configurndose el capital dominante como capital financiero y a escala mundial, cada vez de forma ms oligoplica. Sigue, en definitiva, el reparto territorial del mundo por las grandes potencias.

Es interesante porque el propio Lenin, en un terreno ms concreto, sealaba que el estadio imperialista es las crisis, las guerras y las revoluciones. Anacrnico? Seguimos en una crisis verdaderamente muy profunda, que no tiene nada de coyuntural, sino que es expresin de una crisis crnica del capitalismo, en cuanto a su incapacidad de abrir perodos amplios de expansin (al contrario, la destruccin de fuerzas productivas es cada vez ms sistemtica). Seguimos con las guerras, incluso en el mismo continente europeo (Ucrania), guerras de las que proceden los graves problemas sociales como el mencionado de los refugiados. Y seguimos, desde luego, con estallidos revolucionarios (Palestina, Grecia, Amrica Latina). Y digo revolucionarios porque no son hitos aislados, sino que forman parte de un gran proceso que el propio Marx o Trotsky formulaban certeramente como revolucin permanente

-Cul sera, por tanto, la esencia de la actual crisis econmica?


En efecto, podemos hablar de una crisis crnica del capitalismo. Desde luego, incluso en el caso hipottico de que en algn momento pueda haber un perodo breve de crecimiento econmico esto obviamente no significara que se hubiera salido definitivamente de la crisis. Si hubo una gran crisis en los aos 70, y otra crisis en la actualidad, podra parecer que no estamos ante una crisis crnica, sino ante episodios puntuales. Bastara alegar que, entre ambas crisis, se dio un gran periodo expansivo o de recuperacin. Pero los hechos lo desmienten, lo que realmente hubo fue un ritmo de acumulacin muy limitado, irregular, inestable y asimtrico a pesar de y, a la vez, por causa de, las polticas de ajuste tan duras que se impusieron (a pesar de porque se aplicaron para estimular la rentabilidad y con ello la acumulacin; por causa de porque son polticas destructivas, de tierra quemada, de huida hacia delante). El ajuste fondomonetarista, tratando de ofrecer una respuesta a la crisis de los aos 70, para abrir la puerta a un nuevo relanzamiento de la acumulacin del capital, preparaba el terreno para una crisis todava ms aguda, la actual.

-Podra decirse, visto lo ocurrido en Grecia, que no hay lugar para las alternativas?


El caso griego particularmente en la fase final, a partir del referndum del 5 de julio- aporta dos grandes enseanzas. La primera, que en el marco del euro no hay salida a los problemas. Aceptando, que es mucho aceptar, la ingenuidad de alguien como Varoufakis: l pensaba que iba a convencer a los miembros del Eurogrupo, pero discuti con ellos seis meses y vio que realmente no haba debate alguno. No lo haba, no podra haberlo habido. Lo que se produjo fue una escenificacin para disciplinar la aplicacin de polticas muy duras. Porque eso y no otra cosa es la UE y el euro: un instrumento para el disciplinamiento del ajuste del FMI. La segunda gran conclusin son las limitaciones de la va electoral. Por ejemplo, hay fuerzas polticas aqu que nos dicen que si les votamos resolvern nuestros problemas. En el mbito municipal, nos prometen cosas incompatibles con el compromiso de seguir pagando deuda (a los 8.000 ayuntamientos se les atribuye una deuda de ms de 30.000 millones de euros). Cuando sabemos que es imposible pretender que se pague la deuda y a la vez se resuelvan los problemas de vivienda, sanidad, educacin y otros.

-En esta mirada de largo alcance, que trata de recuperar los contextos, cmo han evolucionado dentro del sistema capitalista derechos bsicos como la educacin y la sanidad?


Histricamente, hace 150 aos, quien tena dinero pagaba para que el mdico o el instructor fueran a su casa, poda costearse las medicinas y llevaba a sus hijos a un colegio privado. A quien no tena dinero, le quedaba la beneficencia. La escuela pblica era prcticamente un aparcanios y la sanidad beneficencia, es decir, caridad y negocio. Gracias a las conquistas sociales, la enseanza y la sanidad se van convirtiendo en un derecho del que se benefician los trabajadores. Por eso lo llamamos salario indirecto, no se trata de un salario individual que se le paga a cada trabajador sino del acceso a una serie de prestaciones que estn institucionalizadas como tales. Por ms que ciertamente sean contradictorias con el propio carcter de clase del Estado. Por eso son conquistas y por eso mismo la clase capitalista busca desembarazarse de ellas

-Pero actualmente se constata un retroceso


Despus de la crisis de los aos 70 y con las consiguientes polticas de ajuste, lo que se pretende es una vuelta atrs. Se retorna al esquema de negocio, en el que se distingue entre quien tiene dinero para pagar la educacin y la sanidad, y la caridad para el resto. Se cuestiona su condicin de derecho para sustituirla por el eje mercanca-caridad. En la universidad, por ejemplo, se pretende establecer una distincin social entre aquellos estudiantes cuyas familias puedan ms o menos pagar un grado de tres aos, y aquellas otras que tambin se puedan costear un postgrado de dos aos, de los que eventualmente puedan llegar a resultar tiles para el mercado laboral. Estas distinciones sociales haban podido mitigarse gracias al salario indirecto.

-El objetivo es orientar totalmente la universidad a las necesidades de las empresas?


S, las primeras cuas se produjeron con medidas como la privatizacin de la reprografa o de las cafeteras, pero el proceso ha continuado. As, hay numerosas lneas de investigacin pblica que exigen previamente financiacin privada. No es una cuestin balad. Se est preparando el terreno para que sea la inversin privada la que decida qu se investiga, y la investigacin pblica vaya a remolque. Es decir, para destinar los fondos pblicos a los intereses privados. Pero la privatizacin va mucho ms all. Es como cuando nos dicen desde el pensamiento crtico nico (que tambin existe), que se cree un banco pblico. En lugar de defender que en un contexto tan grave como el que padecemos, el conjunto de los recursos financieros de la nacin se pongan al servicio de las necesidad de la poblacin. Es decir, en lugar de nacionalizar el sistema financiero. Porque un banco pblico entre los dems privados, compitiendo con ellos, acaba siendo en ltima instancia uno ms. Como las universidades pblicas compitiendo con las privadas, es decir, pervirtiendo lo que deba ser su funcin social, la promocin del conocimiento y la formacin de los jvenes, de forma totalmente ajena a las exigencias de rentabilidad del capital privado.

-Cmo afecta todo ello a la formacin de los estudiantes?


Pretenden que olvidemos que antes las licenciaturas eran de cinco aos y las diplomaturas de tres. Pero incluso en las licenciaturas, si alguien tena aprobados los tres primeros cursos, poda opositar. Hoy se plantea un pseudogrado de cuatro aos, que debilita la formacin. De hecho, en la decisin de cursar estudios universitarios, muchas familias prevn desde el principio que los hijos cursen el grado y el postgrado. Lo que llamamos 3+2 (grados de tres aos ms dos de mster) es en realidad la desreglamentacin de la duracin de los ttulos, es decir, que cada Universidad haga lo que quiera. Lo que llevar a la existencia de ttulos de primera, de segunda y de sptima, segmentndose de manera enorme la universidad. Con ello, adems, se abre el terreno a una mayor privatizacin y precarizacin del trabajo.

-Cmo afecta esta poltica de privatizaciones, mercantilizacin y desregulaciones al profesorado?


En primer lugar, la reduccin de las plantillas, sobre todo porque no se renuevan los contratos y estos se vuelven ms precarios. Por esta razn, adems, envejecen las plantillas. Hay una generacin completa que apenas incorporndose a la universidad, ya est siendo expulsada. La precariedad se dispara, apenas salen ya los contratos verdaderamente acordes al trabajo que se desarrolla, que son los de titulares y catedrticos. En segundo lugar, el deterioro de las condiciones de trabajo, con ms grupos, ms alumnos y menos recursos. De mantenerse en el tiempo, por ms que los profesores redoblemos nuestro esfuerzo, inevitablemente acabara afectando a la calidad que es precisamente lo que se busca para mejor promover el negocio econmico y tambin ideolgico de las privadas. Por otra parte, en el campo de las ciencias sociales y particularmente la economa, el panorama es dantesco adems por la actuacin de entes burocrticos y profudamente antidemocrticos como las agencias de calidad que, en este mbito, actan en gran medida como meros comisarios polticos en coalicin con el capital privado. Los planteamientos ms serios, los que se encuadran en la crtica de la economa poltica, quedan marginados, excluidos en una grandsima medida de financiacin para investigar.

-Por ltimo, quedan espacios para la resistencia, el dogal es tan fuerte?


En el ao 2002, los estudiantes alemanes acuaron un eslogan verdaderamente certero y premonitorio: el euro viene, la educacin se va. En eso estamos. Pero la voluntad de resistencia de los trabajadores y estudiantes ante ello, de defender los derechos, es inequvoca. No elucubro, sino que lo constato en el grado de movilizacin desplegado incluso en condiciones muy difciles. El problema estriba en las direcciones de las organizaciones que no estn a la altura de las exigencias, por sus compromisos, seguramente inconfesables Hay un hecho muy elocuente: el mismo viernes 30 de enero pasado que se aprob el decreto 3+2, ya hubo concentraciones de protesta ante los rectorados. Sin embargo, el da siguiente haba una manifestacin ya convocada por uno de los nuevos partidos, que sus dirigentes definan expresamente que era no para protestar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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