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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-11-2015

La demagogia de Rivera

Rafael Silva
Rebelin


CIUDADANOS viene para salvar los muebles de la prdida de votos del PP. La derecha ha creado una virgen blanca y de sana sonrisa para tapar la cara del monstruo Rajoy. Alguien sin historia aparente, alguien sin personalidad propia ms all del personaje que interpreta. Rivera asume a la perfeccin este rol neutro de belleza pasiva
(Armando B. Gins)



Porque, en efecto, la continua demagogia de la que hace gala este personaje es abrumadora. Mucha presencia, mucha palabrera hueca, vaca, barata, pero si vamos a los hechos, han votado en contra o se han abstenido en todas las mociones que han tenido que ver con la memoria histrica (porque argumentan que no quieren "reabrir las heridas"), con la retirada de smbolos franquistas, o con el reconocimiento absoluto de los derechos humanos. Y como reza el dicho popular: "Por sus obras los conoceris". Un lder y un partido encumbrados por las organizaciones empresariales, un "PODEMOS de derechas" como dijo el Presidente del Banco de Sabadell, un grupo de gente, "todos perfectos, muy guapos y muy presentables" (en palabras de Ada Colau), pero que slo esconde detrs el mismo ideario retrgrado y reaccionario de la derecha ms clsica, a la cual incluso superan en algunos aspectos (por ejemplo, ah podemos verlos reclamando "un gran pacto por Espaa", y por escrito, con las dems fuerzas polticas, a tenor de lo que est ocurriendo en Catalua).

Son conservadores en lo institucional, reaccionarios en lo territorial, y retrgrados e involucionistas en lo que se refiere a derechos humanos. No en vano, su programa econmico, liderado por Luis Garicano, disfruta de la simpata de los grandes agentes econmicos, de las grandes empresas del IBEX-35, y hasta del mismsimo Joan Rosell. El PP ya comienza a tratarlo con respeto, aunque todava lanza al aire sus dudas sobre a dnde ir en realidad el voto a C's de las prximas Elecciones Generales de diciembre. Aunque sin adscripcin ideolgica formalmente definida, navegan en un mar de propuestas que ellos tildan de "sensatas", "razonables", "de sentido comn", o de "regeneracin democrtica", aunque tambin en ste ltimo aspecto comienza a vrseles el plumero, como algunos medios ya han destacado. Su nicho fundamental de voto proviene del desencanto de ex votantes a izquierda y derecha, y sobre todo, del electorado ms joven. No obstante, como decimos, hay que analizar bien sus propuestas, ya que bajo un halo de falso progresismo, incorporan una peligrosa letra pequea que hay que interpretar. Y as, bajo el falso disfraz de progresismo, en realidad presentan medidas y propuestas al ms puro estilo neoliberal.

Y adems, todo ello lo apoyan con el despliegue de un lenguaje moderno y conciliador, diciendo por ejemplo que ellos no estn por "el revanchismo", que no quieren alimentar los bandos, que ya no hay "rojos ni azules", que su enemigo no son el PP ni el PSOE sino el paro, o que no ven al resto de fuerzas polticas como adversarios, sino como compatriotas. Demagogia y ms demagogia, porque detrs de toda esta parafernalia y de toda esta vaca verborrea, se esconde el clsico ideario defendido por el PP durante dcadas. Su sbita aparicin en el escenario nacional, su irrupcin en todas las encuestas hasta encumbrarse como tercera fuerza poltica (a veces segunda, e incluso algunas encuestas ya lo han situado como la primera), obedece claramente a una maniobra artificial de los poderes fcticos, vidos de fabricarse otra alternativa que equilibre un poco el auge de la izquierda, pero que pueda aparecer como una opcin regeneradora de la tremenda situacin de corrupcin que vive el pas. Por eso CIUDADANOS representa para ellos la opcin perfecta, y lo peor es que tambin lo estn representando para miles de votantes desencantados de PP y PSOE, que ven en el joven lder cataln a una persona equilibrada, limpia y sensata.

Pero si miramos ms all de todo ello, nos encontramos con la continua y permanente demagogia que expresan sus palabras, y con el autntico peligro que representan sus propuestas. Votar a C's implica no alterar la correlacin de fuerzas existentes, no eliminar la desigualdad, no dejar de apoyar a los ricos y poderosos, no renovar los cimientos democrticos de este pas, en una palabra, votar a C's implica continuar como estamos. Otros lderes, fabricados en serie, ms pendientes del cuello de su camisa que de su ideario poltico, ms pendientes de su percha que de ponerse en la piel de los necesitados. En ltima instancia, las mismas polticas de siempre. CIUDADANOS slo representa una falsa solucin, un engendro poltico para canalizar la hemorragia de votos que sufre el bipartidismo (que ahora podra pasar a ser tripartidismo), porque la formacin de Albert Rivera y sus lderes, como muy acertadamente los defina Armando B. Gins, son mercanca de diseo, un producto elaborado para cumplir fielmente su cometido, un prototipo multiuso, una formacin poltica que pretende llevar a lo pblico las polticas y tcnicas empresariales (no en vano sus lderes son en su inmensa mayora profesionales liberales), un objeto de deseo masivo y compulsivo, un engaabobos poltico, una marca blanca, las nuevas generaciones para seguir haciendo lo mismo que las viejas generaciones, un nuevo recambio para continuar con las mismas polticas, una moda pasajera que slo existir mientras pesista el engao que representan.

Esperemos que haya mucha gente el 20D dispuesta a decirle a Rivera que s, que hay dos bandos, que siempre han existido, desde que existe el capitalismo, y que mientras ste no quede erradicado, siempre existirn. Habr que explicarle al seor Rivera que existe un bando de la clase obrera, de la clase trabajadora, de la gente humilde y sencilla, que intenta trabajar para vivir, y que est cansada de sufrir la explotacin al que el otro bando los somete. Un bando que reclama simplemente los derechos humanos, un trabajo decente, una vivienda, una renta bsica que les libre de los intentos de explotacin de los del otro bando, una educacin y una sanidad gratuitas y de calidad, unos servicios pblicos fundamentales gratuitos y universales, un bando que necesita para ello que las grandes empresas que comercian con dichos productos y servicios bsicos sean pblicas, para que puedan ser de todos. Un bando que reclama democracia plena y autntica. Un bando que no puede vivir bajo la asfixia de la deuda, ni del cumplimiento del dficit que el otro bando emplea como justificacin para despojar de todo lo anterior a este bando. Este bando es el 90% de la poblacin.

Y luego est el otro bando. El bando perverso, de la vergenza, del poder poltico, econmico, social y meditico. El bando de los ricos y poderosos, de los dueos de dichas empresas privadas que comercian con lo fundamental, y que impiden que dichos productos y servicios sean pblicos, gratuitos, universales y de calidad. Un bando que forma una lite fctica, un 10% que exprime al otro 90%, porque le priva de lo mnimo necesario para poder vivir con dignidad, y slo le otorga pobreza, rabia, exclusin, discriminacin, exilio, barbarie. Este otro bando niega al anterior los derechos humanos, el trabajo, la vivienda, la sanidad, la educacin, la dignidad, hasta el aire para respirar si pudieran. Un bando al que le molesta la democracia, al que no le importan las personas, ni la igualdad, ni la redistribucin de la riqueza, porque la quieran toda para ellos solos, un bando que vive de chupar la sangre al otro bando, que desprecia al medio ambiente, un bando consagrado a la incesante produccin de ms y ms beneficios, un bando que necesita la corrupcin y la mentira para sobrevivir, un bando que utiliza la crisis en su provecho. Esta es la nica dualidad con la que hay que acabar en nuestra sociedad. La pregunta es... entender esto alguna vez Albert Rivera?

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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