Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2015

Picnic en Raqqa
Pan, hummus y sangre

Carlos de Urab
Rebelin


La capital del califato resiste con estoicismo los bombardeos de la Coalicin Internacional, la aviacin rusa y el asedio de las tropas sirias en alianza con Irn, Irak y Hezbollah.

Raqqa ha sido designada por el Estado Islmico como la capital del califato de Irak y Siria. Y no slo es su capital sino tambin el cuartel general de sus huestes. Esta ciudad, capital de la provincia homnima antes de ser conquistada, tena 220.000 habitantes. Aunque el censo ha quedado sensiblemente disminuido a raz del xodo de miles de pobladores temerosos de las represalias de los yihadistas. Raqqa est situada en la ruta entre Alepo y Bagdad y desde la ms remota antigedad (sumerios, asirios, babilonios e hititas) fue un enclave de importancia del creciente frtil Mesopotamia. En esa zona los historiadores sostienen que tuvo origen la actual civilizacin occidental. La provincia de Raqqa, a pesar de ser semidesrtica en la ribera del ro ufrates, goza de una extraordinaria fertilidad.

Raqqa fue tomada por los yihadistas del estado islmico de Irak y Levante el 6 de marzo de 2013. Ese mismo da los rebeldes derribaron la gigantesca estatua de Hafez al Assad que se encontraba en la plaza central. Una seal inequvoca del nuevo orden que iban a imperar en la ciudad. El Corn prohbe las representaciones humanas y la adoracin de dolos. A partir de entonces la ciudad se ha convertido en la Meca del yihadismo y por sus calles transitan cientos y miles de musulmanes extranjeros de la Umma islmica y de los cinco continentes -entre ellos un gran nmero de conversos-. Los muyahidines o santos guerreros vinieron a hacer realidad el sueo del reino de Allah en la tierra.

El gobierno de la ciudad y del califato recae en la Al-Shura o asamblea de notables y ulemas que han impuesto la Sharia como la ley fundamental. Son los principios de la revolucin mstica, una democracia celestial que procura velar por el bienestar del hombre nuevo de la yihad universal. En la capital, supuestamente, reside el califa Abu Bakr al Bagdadi al que sus sbditos deben sumisin y obediencia. El califa se encuentra en paradero desconocido pues la Coalicin Internacional le ha puesto un alto precio a su cabeza. El temor de la cpula dirigente a un ataque de cazabombarderos o drones hace que se escondan bajo tierra y no utilicen ningn aparato electrnico para ser ubicados. Algunos testigos afirman que slo se mueven en la noche disfrazados de mujeres para no levantar sospechas. Su crculo de colaboradores es muy selecto pues saben que existen espas extranjeros infiltrados entre sus filas.

Las banderas negras de la shahada engalanan las calles y avenidas como seal de soberana y orgullo patrio. Bien podramos calificar esta actitud de nacionalismo islmico porque existe la firme intencin de resucitar el califato y recuperar las races y tradiciones seculares. Para recobrar la identidad es necesario una vuelta al pasado glorioso y revivir la poca del profeta Mohamed. Especialmente en rescatar la pureza del Din que se ha visto contaminada por la modernidad, contraria por completo al espritu de la sunna. Algunos calificarn esto de utopa romntica; otros de un nuevo renacimiento comparndolo con la expansin del islam en los siglos VII y VIII que lleg a los sitios ms ignotos del planeta. Para los yihadistas, el mximo enemigo de los musulmanes es el imperialismo tal como tambin lo advirtiera en los aos sesenta del siglo pasado el rais egipcio Abdel Nasser fundador del movimiento panarabista laico. Posteriormente, la revolucin islmica del imam Jomeini dej bien claro el camino hacia la yihad.

El Estado Islmico tiene un componente muy exaltado de nacionalismo, de pertenencia a un pueblo, a una raza, a una religin. El Corn como fuente ideolgica marca las lneas maestras del sistema de gobierno abarcando el mbito socio-econmico, administrativo y jurdico. Si en el siglo XIX en Europa se dio el fenmeno de los estados nacionales, no nos debe extraar que algo similar suceda con el EI. El islam ha sido criminalizado y esta es una reaccin o un acto de defensa propia en el rescate de sus valores, de su honor y orgullo. Occidente, durante siglos, ha utilizado el podero tecnolgico y militar para imponer sus principios y proteger sus intereses geopolticos en la zona. Como es el caso de la actual globalizacin capitalista donde el materialismo, el individualismo y el pensamiento nico imperan sobre la fe y la espiritualidad. El Din de la profeca y el temor a Dios han sido mancillados por completo. Por eso se habla que una nueva cruzada -en este caso judeo cristiana- asola Oriente Medio.

Ambos nacionalismos, tanto el europeo como el norteamericano, en realidad hacen parte del neoimperialismo. Un neoimperialismo opresor que expolia las riquezas y somete a los pueblos a su arbitrio. De alguna manera el yihadismo es una respuesta a esa perversa agresin.

En el cuartel general de la Coalicin Internacional (constituida por 60 pases) situado en Kuwait, y que recibe apoyo de la OTAN (bases en el sur de Turqua) se fijan los objetivos a batir gracias a las observaciones satelitales suministradas por la CIA. Adems la aviacin rusa ya ha entrado en accin en auxilio de Bachar al Assad desde sus bases en Latakia y Tarts. La principal misin de los atacantes es la aniquilacin total del terrorismo yihadista. Es decir, el exterminio masivo sin tener en cuenta lo que acontezca con la poblacin civil que en la mayora de los casos es la que sufre las consecuencias de la brutal ofensiva militar. Ofensiva que se lleva a cabo sin un mandato efectivo del Consejo de Seguridad de la ONU. Las masacres de nios, mujeres, ancianos y jvenes son un crimen de lesa humanidad que tica ni moralmente tiene justificacin alguna. Hechos luctuosos que no hacen ms que exacerbar los sentimientos de odio y de venganza. Al no existir un dialogo poltico no es de extraar que se produzcan ataques terroristas como el reciente atentado contra un avin ruso en el Sina.

En las ltimas semanas se ha recrudecido la actividad blica en los frentes de combate y por lo tanto el nmero de refugiados aumenta imparable. (Segn los organismos humanitarios son ms de 150.000 los nuevos desplazados) Para rematar, la aviacin rusa va aplicando la tctica de tierra quemada lanzando bombas incendiarias, de racimo, de uranio empobrecido o bombas de cloro. Eso sin contar las pruebas que realizan con armamento de ltima generacin cuya finalidad es perfeccionar su poder destructivo. Para disuadir a los atacantes de sus bombardeos areos, el EI ha colocado en jaulas a prisioneros cristianos, yazides, alauitas o kurdos en cuarteles, polvorines y arsenales a modo de escudos humanos.

La Coalicin Internacional invierte millones y millones de dlares en tropas, equipos y armamento empeados en salvaguardar sus intereses geopolticos y estratgicos en la zona. La poblacin civil, por el simple hecho de permanecer atrapada bajo el yugo yihadista, tambin se le condena al patbulo. Porque aqu no valen los derechos humanos ni la presuncin de inocencia. Quien se atreva a denunciar este genocidio se expone a que igualmente le acusen de colaboracin con los terroristas.

Raqqa es una ciudad atrincherada y al borde del colapso. Por todas partes se construyen bunkers y fortificaciones ante el inminente asalto de la fuerzas el ejrcito sirio apoyadas por los milicianos de Hezbollah, Irak e Irn y la aviacin rusa. En la capital del califato, la vida transcurre bajo una gran tensin y paranoia. Los milicianos empuando sus armas de riguroso luto y encapuchados desfilan por las calles listos a ocupar las posiciones de vanguardia. La consigna es ni un paso atrs; quien retroceda o se rinda es considerado un traidor y merece ser ajusticiado. No existe ni un minuto de descanso, pues los bombardeos areos y el fuego de artillera son constantes y permanentes. La ofensiva pretende cortar las comunicaciones con Alepo, la frontera turca y la ciudad de Mosul en Irak, que es de donde proceden sus fuentes de abastecimiento logstico y suministros blicos. El paisaje que impera en la ciudad es ruinoso y catico, la circulacin reducida, pues en las calles y avenidas se acumula la basura, los cascotes de piedra y los hierros retorcidos. Por todas partes se respira un intenso olor acre y putrefacto. En medio de tanta desolacin los perros, las ratas y los buitres se disputan cualquier pedazo de carroa. Son las leyes de la supervivencia que no solo ataen al ser humano sino tambin al reino animal.

Los ciudadanos forman largusimas colas en las calles ansiosos por conseguir artculos de primera necesidad como harina, arroz, aceite, azcar, gasolina o agua potable. Las centrales elctricas han sido averiadas por los bombardeos y nicamente se obtiene energa gracias a los generadores elctricos alimentados con disel o gasoil. Faltan medicinas, enfermeras y mdicos en los hospitales. Las operaciones muchas veces se realizan sin anestesia. Los cadveres se amontonan en la morgue cubiertos por enjambres de moscas ante la falta de refrigeradores. Como es de suponer las mujeres estn obligadas a vestir el nijab y no pueden usar cosmticos y perfumes con excepcin del khol, el almizcle y henna. Todas deben exhibir en pblico un comportamiento modesto y pdico. La funcin de la mujer en una sociedad patriarcal se circunscribe a las labores del hogar y la crianza de los nios. Pero a raz de la guerra reciben instruccin militar y es comn verlas con el Kalashnikov en bandolera patrullando las calles. Desde luego que han ganado algunos derechos que jams soaron disfrutar.

Dado el alto nmero de defunciones se hace imprescindible elevar el ndice de natalidad. De ah que se fomente la poligamia y la unin con las esclavas sexuales kufares capturadas. El futuro del Califato depende del buen comportamiento de la curva demogrfica.

Los hombres deben igualmente demostrar un comportamiento recto y pulcro. Es aconsejable que usen prendas poco ceidas al cuerpo y se dejen la barba poblada en homenaje al profeta Mohamed. Los colores chillones no son los ms recomendables y es por esto que el blanco, el negro y el verde -que es el color del islam y del Corn- dominan el ambiente. Aunque se da la paradoja que el color rojo de la sangre es el que causa una mayor euforia y xtasis. Queda terminantemente prohibida la msica, los instrumentos musicales o los bailes. Slo est permitido el nasheed o la recitacin del coro de voces masculinas que sublima del martirio y repite los versculos del Corn ms revolucionarios. Estas alabanzas se amplifican a todo volumen a travs de los sound systems de sus jeeps y automviles o en los equipos de sonido de las tiendas y comercios.

El tabaco y el alcohol estn severamente perseguidos pues son vicios propios de los kufares o herejes. Para disuadir a los posibles consumidores se hacen continuas quemas de cartones de cigarrillos y destruccin de botellas de alcohol. Los reincidentes son castigados con latigazos o amputacin de manos. La censura ha llegado a prohibir los canales de televisin extranjeros que se captan va satlite pues incitan a los bajos instintos y el libertinaje. Incluso los partidos de ftbol o las pelculas de aventuras o telenovelas que tanto furor causa en Oriente Medio se consideran jaram. Segn los irhabiyin, la televisin es el principal medio de corrupcin de la sociedad musulmana. Algo en lo que coinciden con los ms radicales wahabitas saudes. Es por esto que los fieles deben reconocer sus pecados con la tawba o el arrepentimiento luego de haberse distanciado de la palabra de Allah.

Los tribunales de justicia compuestos por los al qadis aplican severamente el takfir wal hijra que declara que quien no cumplan con todos los preceptos de al sunna son falsos musulmanes. Algo que puede provocar la excomunin y por lo tanto el ser condenados a muerte. En sus plazas se llevan a cabo las ejecuciones pblicas, crucifixiones, amputaciones y decapitaciones para que sirvan de escarmiento a todo a aquel que ose trasgredir las leyes divinas.

Se han abierto multitud de escuelas cornicas para que brinden auxilio espiritual a la poblacin y los combatientes. Es imprescindible predicar las maravillas del martirio y la recompensa suprema que recibirn los santos guerreros o muyahidines en del yenna o paraso. El aprendizaje de las ciencias islmicas, la recitacin del Corn y el estudio de los hadices son las materias ms destacadas en la educacin. Tambin se han fundado escuelas de suicidas, tanto para hombres como para mujeres, donde los candidatos elegidos se preparan psicolgicamente para inmolarse en las operaciones de martirio.

Las iglesias cristianas han sido profanadas y sus imgenes destruidas. Las fachadas de las mismas se han pintado de negro con inscripciones alegricas a la guerra santa. La mayora de los cristianos han tenido que huir hacia el Kurdistn o Turqua con excepcin de los que han preferido convertirse al islam. Los que deseen permanecer fieles a su fe deben pagar el impuesto yizia si quieren gozar de proteccin y respeto.

Los restos arqueolgicos pertenecientes la yahilia o la edad de la ignorancia (periodo anterior al islam) han sufrido el violento ataque de los censores fundamentalistas que con excavadoras o a punta de mazo y picos han dado buena cuenta de preciosas piezas del museo de arqueologa de Raqqa. Como es el caso de los gigantescos leones asirios que adornaban el patio de entrada al mismo.

A la hora de la oracin las mezquitas se encuentran completamente abarrotadas y gran cantidad de fieles tienen que ocupar las calles y las plazas para cumplir con sus obligaciones espirituales. La polica religiosa o Hisbah siempre est vigilante para que se ejecuten a rajatabla las ordenanzas emanadas de la Al-Shura.

El tiempo de ocio la gente lo suele dedicar a asistir a la proyeccin de vdeos didcticos, montajes y documentales que exaltan el herosmo de los muyahidines en el campo de batalla. Se hace especial nfasis en las operaciones suicidas y la postrer despedida de su protagonistas para que sirvan de ejemplo a los futuros mrtires. La mxima celebracin en la ciudad no puede ser otra que el ramadn, el Lailat al Qadr, el aid el Adha, el aid el Father y el cumpleaos del profeta Mohamed.

El da del salat Yuma se reparten dulces y regalos entre los nios. La gente pasea por los parques, los jardines o a lo largo de la orilla del ufrates. Los ms beatos prefieren dedicarse en las mezquitas al aprendizaje del Corn o a recitar los suras en voz alta. Otra atraccin es asistir a las pompas fnebres que se llevan a cabo en el cementerio central en honor a los mrtires cados en la yihad. Pero quizs el entretenimiento favorito de muchos sea el contemplar las ejecuciones pblicas donde a los verdugos no les tiembla la mano a la hora de degollar a un apstata o cortarle la cabeza con la espada a un kufar. Las que despiertan mayor morbo son las lapidaciones de adlteras o el ajusticiamiento de homosexuales lanzados desde azoteas. Existen adems otros sitios para relajarse como son los cafs y teteras en las que pueden conectarse a Internet aunque la conexin es muy defectuosa al igual que la seal de la telefona mvil. Las comunicaciones estn intervenidas e interferidas a causa de la guerra electrnica que lleva a cabo la Coalicin. Los servicios pblicos como la electricidad y el agua potable son deficientes y permanecen racionados desde hace meses. Al caer la noche, la ciudad se sume entre tinieblas temerosa de los bombardeos areos y el lanzamiento de misiles.

Desde muy temprano se abren los puestos del mercado donde los vendedores exhiben una gran variedad de frutas, verduras, hortalizas frescas de produccin local. Las pescaderas son las mejor abastecidas pues la captura de pescado en el ro ufrates es abundante. En las bodegas se apilan los productos procedentes del contrabando como enlatados, galletas, bebidas refrescantes, leche en polvo, cacao, te, aceite o chocolate. Pero el consumo se ha visto mermado por la dramtica situacin econmica que raya con la miseria.

Igual que en la mayor parte de los zocos que existen en Oriente Medio la mayora de los productos y artculos de consumo son de origen chino. El made in china es muy popular por sus precios baratos y por ello existe una amplia oferta de aparatos electrnicos, vestidos, zapatos, cosmticos, jabones, detergentes, vajillas y objetos de plstico, herramientas o telas.

La Cmara Financiera Musulmana cobra cumplidamente a todos los comerciantes el impuesto de guerra tal y como lo estipula las normas de la Sharia. Prximamente entrarn en circulacin billetes y monedas denominadas dinares con las que se intentarn romper la dependencia del Dlar y el Euro. El islam por principio es anticapitalista y no permite la usura ni la especulacin.

El drama de la guerra y la crisis social que desata hace que se estrechen an ms los lazos de solidaridad. Por eso las comidas (ya sea al Subuh, al Dohr o al Magreb) se transforman en un gigantesco picnic al aire libre. Los comensales se sientan en el suelo con las piernas cruzadas, no sin antes hacer las abluciones y oraciones como manda la sunna. La comida es un ritual sagrado y de adoracin que comienza con el tpico bismillah; en una bandeja de aluminio se colocan platos de plstico chino el humus, mutabel o falafel adornados con rodajas de tomate, pepino, cebolla y perejil. Luego, cada quien con un pedazo de pan en la mano, van pellizcando lo que ms le apetezca. Los alimentos tienen que ser ingeridos con la mano derecha y al terminar los mismos debe pronunciarse el clsico alhamdulillah para agradecer a Allah por los favores recibidos. Sobra decir que la comida es una sea de identidad muy importante tal y como lo pregona un hadiz de Ibn Majah: coman juntos y no separadamente porque las bendiciones de Allah vienen con la compaa.

A raz de la ofensiva de la Coalicin Internacional en Siria e Irak los pases occidentales se hallan en estado de mxima alerta. Especialmente en EE.UU y Europa la amenaza de ataques suicidas y atentados yihadistas es altamente probable. Son las consecuencias de la globalizacin del terror y los organismos de seguridad deben permanecer alertas las 24 horas del da. Es el precio que hay que pagar en este macabro juego del ojo por ojo, diente por diente. En sus discursos, el presidente de los EE.UU Barak Obama no se cansa de repetir que esta es una guerra justa en defensa de la paz y la libertad. Qu ser del futuro de la humanidad, de sus principios y valores si los brbaros enemigos de la civilizacin llegan a triunfar? De igual manera se pronuncia el califa Abu Bakr al Bagdadi que exige a sus incondicionales el mximo sacrificio para derrotar a los cruzados en esta guerra santa que busca salvar al mundo que ha cado en las garras del shaitn (demonio).

Informante en Raqqa: Abdul Rahman Barazi. 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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