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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2015

Proceso en Catalua
An es posible el dilogo

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


"El Parlament de Catalunya declara solemnement linici del procs de creaci dun estat catal independent en forma de repblica"

Bullet Oficial del Parlament de Catalunya, dilluns 9 de novembre de 2015

Espaa se rompe!

Lo dicen a voz en grito los rompedores de la "Espaa eterna". Hacen grandes alharacas que prueban su terrible incapacidad para asumir los valores democrticos, es decir republicanos. Su irresponsable desprecio por la soberana de los pueblos nos ha llevado hasta esta tremenda situacin. Por lo tanto, el Parlamento cataln se ha visto obligado a iniciar un proceso de independencia, de difcil e incierto recorrido, a fin de recuperar su soberana.

Lo intenta mediante un proceso constituyente que conduce a la creacin de un estado cataln independiente en forma de repblica. Asume pues el riesgo que comporta el inicio de una revolucin democrtica en solitario, que incluye un ambicioso plan de rescate social. Revolucin pacfica provocada por la incapacidad del rgimen de la transicin para articular una salida dialogada a esta grave crisis.

Proceso de decantacin

Los valores democrticos nunca tuvieron gran arraigo entre los amos de este pintoresco cortijo llamado "Marca Espaa". Prueba de ello es la trgica historia del imperio espaol: solo trajo penalidades a los desgraciados pueblos sometidos. Por ello el anhelo de recuperacin de la soberana popular, secuestrada por la dictadura y an no devuelta a los ciudadanos, est decantando al electorado en dos grandes polos antagnicos.

Por un lado el monrquico llamado pdicamente dinstico o unionista- que perplejo ante la gravedad de la situacin preconiza reformas ridculas que acabaran acelerando el derrumbe del sistema. Por el otro una plyade de lderes sociales que, conscientes del fracaso del rgimen, orientan al electorado hacia una ruptura democrtica que posibilite un proceso constituyente.

Militares y proceso constituyente

Prueba del dinamismo de este proceso social es la valerosa decisin del Teniente General Julio Rodrguez, ex-Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), integrante de una lista electoral de PODEMOS. Es una buena noticia y desde aqu le envo mi ms cordial enhorabuena.

Durante los ltimos aos de la dictadura un grupo de militares demcratas, inspirados por la llamada "revolucin de los claveles", fund la Unin Militar Democrtica (UMD). Tuve el honor de ingresar en aquella organizacin clandestina que lideraba el carismtico Comandante Luis Otero, hoy Coronel (r) del Ejrcito, de cuya amistad me honro. Anhelbamos, estimulados por la generosidad y el valor que da la juventud, contribuir a la devolucin de la soberana a los pueblos y naciones que integran nuestra Patria.

Pese al riesgo que ello comportaba, Julio Rodrguez contribuy a difundir con su actitud los valores democrticos que la organizacin preconizaba. Despus vino la detencin y encarcelamiento de los compaeros de la UMD, los consejos de guerra, los ltimos asesinatos del franquismo, la autodisolucin de nuestra organizacin, una falsa amnista, una constitucin monrquica impuesta, el golpe del 23 de febrero de 1981, etc. Hoy este ilustre militar ha dado un nuevo "paso al frente". Tal vez su trayectoria personal no est exenta de contradicciones, como la de muchos de nosotros, como la vida misma. Sin embargo es obvio que su decisin es fruto de los valores democrticos que siempre defendimos.

Las races fascistas del sistema

En el siglo pasado, un general monrquico, cuyo padrino de boda fue Alfonso XIII, urdi, junto a otros generales, un golpe militar fascista contra el gobierno legtimo del Frente Popular, que deriv en la Guerra de Espaa. Se llamaba Francisco Franco: un militar genocida, admirador de Hitler y de Mussolini.

Por aquellos aos del siglo XX, el bisabuelo de Felipe VI -el rey Alfonso XIII- alentaba aventuras coloniales en Marruecos, siendo el responsable mximo del Desastre de Annual que cost la vida a miles de militares espaoles. Despus, a fin de reprimir el malestar generado como consecuencia de aquella tragedia -y temeroso de la ascendente lucha de clases- aval la dictadura del general Primo de Rivera, padre del fundador del fascismo espaol. Esta terrible situacin dio lugar al pacto de San Sebastin, que hizo posible la proclamacin de la II Repblica.

Alfonso Borbn se vio obligado a partir hacia el exilio desde donde conspir contra la democracia espaola. Hoy se sabe que negoci la compra de armamento en la Italia de Mussolini: un material de guerra destinado al genocidio que el general, apadrinado por l, perpetr.

Iniciada la Guerra de Espaa, Juan Borbn, hijo de Alfonso XIII, abuelo de Felipe VI y padre de Juan Carlos I, ofreci sus servicios a los sublevados contra el gobierno legtimo de la Repblica. Ms tarde acrecentaba su historial de oprobio y de traicin enviando a su hijo a las rdenes del dictador para que ste dirigiese su "educacin". Ese pacto monrquico-franquista trajo como consecuencia que Juan Carlos Borbn se convirtiese en rey, es decir en el Jefe del Estado y de las Fuerzas Armadas, por la voluntad del dictador. Quedaba "todo atado y bien atado".

Desde aquel trgico 1 de Abril de 1939, da de la victoria de los sublevados, la soberana popular -que haba sido rescatada pacficamente un gozoso 14 de abril de 1931- fue secuestrada de nuevo por la fuerza de las armas. Transcurridos ms de 75 aos an no ha sido devuelta a los ciudadanos. Todo esto imposibilita un dilogo esperanzador entre los pueblos y naciones que integran nuestra Patria. Mientras tanto la soberana popular sigue mediatizada por el ciudadano Felipe Borbn, cuya nica razn de ser es la de mantener el legado de la dictadura franquista: "todo atado y bien atado".

Crcel de pueblos

El golpe del 23F, como todo el mundo sabe, fue una farsa urdida por un grupo de generales monrquicos, apadrinados por el rey. Su nica finalidad era afianzar la corona haciendo aparecer al rey Juan Carlos como nuestro salvador. Fue una tragicomedia que ha cado definitivamente en el ms completo descrdito.

Durante aquellos aos el rgimen de la transicin colabor con la dictadura militar argentina, bajo la mirada atenta de la Administracin de EE.UU. Ello constituy un escndalo internacional an no suficientemente aclarado.

Toda esta serie de violaciones de las libertades democrticas y de los derechos humanos forzaron la entrada de Espaa en la OTAN, organizacin criminal en la que seguimos peligrosamente atrapados. Tambin lleg el terrorismo de los aparatos de estado, que enquist y radicaliz a la organizacin armada ETA, hoy prcticamente extinguida.

Casi todo lo que es necesario saber para entender el porqu de aquel golpe militar est magistralmente explicado en "La gran desmemoria". La veterana periodista Pilar Urbano, miembro del Opus Dei y prxima a la reina Sofa, contribuy con su libro a dar un "ltimo aviso" al rey Juan Carlos a fin de que abdicase en su hijo Felipe. Fue otra conspiracin palaciega que, avalada por las cpulas de los llamados partidos dinsticos, pretenda frenar el deterioro de la corona. Una corona guardiana de las esencias franquistas y candado de una constitucin que se ha convertido en una autntica crcel de pueblos.

La OTAN y Felipe V

Las razones que Pilar Urbano esgrimi y precipitaron la abdicacin del rey Juan Carlos no quedan limitadas a este personaje, sino que alcanzan al conjunto de la institucin monrquica. Una institucin histricamente desacreditada por su corrupcin y sus crueles aventuras coloniales. La deriva militarista de la saga borbnica ha sido corroborada una vez ms por la entusiasta adhesin de Felipe VI a la organizacin imperialista OTAN. Esta alianza criminal entraa costes inaceptables para nuestro pas. En particular el riesgo de "vitrificacin" de capitales densamente pobladas tales como Cdiz, Madrid y Zaragoza.

Los tambores de guerra no redoblan en vano. Si contina la deriva de la OTAN hacia una confrontacin con Rusia y China, Espaa corre l grave riesgo de quedar totalmente destruida tras una conflagracin nuclear, pues los combates ms encarnizados se desarrollaran en nuestro territorio. Esto ha quedado meridianamente claro tras las gigantescas maniobras "Trident Juncture 2015".

Una grave responsabilidad histrica

Todo este largo periodo de secuestro de la soberana popular -desde 1939 hasta nuestros das- muestra a las claras que el franquismo, travestido de democracia, no es reformable desde dentro. Es pues inaplazable un pacto republicano que haga viable la ruptura democrtica. Ese pacto es, a mi juicio, el nico camino razonable para hacer brotar con fuerza el deseo y la firme voluntad de seguir juntos por otra Espaa.

Manuel Ruiz Robles es Capitn de Navo retirado de la Armada, miembro de Anemoi y de "Amis des Rpublicains Espagnols"

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 


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