Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-11-2015

Visitar Israel para no volver nunca ms

Caetano Veloso
Folha de S. Paulo

Traducido del portugus para Rebelin por Susana Merino


Presionado para que no se presentara en Israel junto a Gilberto Gil, Gaetano Veloso visit con su amigo un sector de Cisjordania. Relata aqu la opresin en la que vio a los palestinos. Un fragmento de la letra de Marcelo Yuka (La paz que no deseo) sintetiza el sentimiento que gener su visita.

 

Llegar a Tel Aviv desde Europa es como volver al Brasil. La ciudad tiene el aspecto de alguna de nuestras capitales nordestinas y su pueblo tiene el aire altivamente desenfadado de los cariocas.

Desde la primera vez que fui a Israel el contraste entre la capital del pas y las ciudades europeas en lo referente a su indefinida arquitectura moderna y al gesto sensual de sus habitantes me conquist. Me sent inmediatamente familiarizado con esa ciudad plana y asoleada a la vera del Mediterrneo. Esa identificacin me volva totalmente vulnerable al empuje histrico que me vea permanentemente invitado a enfrentar. Tomaba conciencia de que estbamos en Tierra Santa, en sus marcas fundacionales luego de la Segunda Guerra Mundial, la experiencia socialista de los Kibutzim, el renacimiento del hebreo hablado, la tensin por la amenaza permanente de los hombres bomba.

Volv a Israel algunas veces con intervalos mayores que el de la penltima y la actual. La primera vez fue en los aos 80. En esta ltima not la diferencia desde que sal de Francia: nada de revisiones detalladas ni de separacin en salas especiales para los pasajeros que viajaban all. Y en el aeropuerto Ben Gurion ni de lejos tuve la nerviosa acogida de las primeras visitas. Tel Aviv nos recibi sin caras desconfiadas y ya en sus calles sin sus anteriores ineludibles (y a pesar de todo simpticos) soldados, de ambos sexos cuidando las esquinas. Esas ausencias de seales de crispada defensa, daban a la ciudad el aspecto de una fortaleza habitada, ms que antes, por cariocas. La sensacin de hallarnos en casa fue ms fuerte y conmovedora que nunca.

Era difcil reconocer que esa paz reflejaba el mayor poder adquirido por el Estado de Israel, su certeza de que la proteccin construida para defenderse se mantiene con firmeza Ser como dice Marcelo Yuka, la paz que no quiero?

Esa pregunta no apareca espontneamente en mi cabeza la noche que llegamos. Al da siguiente, sin embargo, no me abandonaba. Acord lo ms pronto que pude encontrarme con un grupo de israeles crticos de la poltica oficial, la organizacin Breaking the Silence, que me fue recomendada por Jorge Drexler cuando con Gil present el show en Madrid. Dexler se dio cuenta de mi inters por saber lo que pasaba en Cisjordania, hijo de padre judo no solo me dio consejos, sino que me prometi ponerme en contacto con miembros del movimiento.

En aquella conversacin en Madrid surgi la idea de hacer una visita guiada a sectores de Cisjordania donde se percibiese el peso de la ocupacin israel. Se lo coment a Gil y quiso acompaarme. Fuimos todos, ambos y los dos equipos de produccin. En una amplia furgoneta conducida por un palestino, nos acompaaban adems el periodista argentino Quique Kierszenbaum y el gua Yehuda Shaul.

Yehuda hablaba con mucha claridad, en un ingls fluido de israel hijo de pases anglfonos. Cont que haba crecido en una familia conservadora. Haba sido soldado del ejrcito israel, veterano de la ocupacin de territorios palestinos. Luego de haber sufrido muchas experiencias de segregacin, opresin y cotidianas monstruosidades, no pudo seguir viviendo sin denunciarlas y oponerse pblicamente a ellas. Se uni a algunos amigos y cre un movimiento de protesta permanente. Nos dijo que usa el quip porque es judo religioso y a medida de que la furgoneta atravesaba desiertos nos fue contando muchas atrocidades y explicando la situacin geogrfica e histrica de la violencia en su pas contra las poblaciones de la orilla occidental del ro Jordn.

Respondiendo a una pregunta que le hizo uno de nosotros sobre cmo vea la reaccin anti-Israel de otros grupos musulmanes, adems de la resistencia palestina, Yehuda contest que est dispuesto a matar y a morir por su patria siempre que est amenazada por fanticos que no admiten su existencia, pero que no acepta la ocupacin de los territorios palestinos porque "no es kosher". Dijo que la ocupacin es un cncer que matar al Estado de Israel si no se extirpa a tiempo.

Algunos de los que apoyan el BDS, movimiento internacional de boicot a Israel, haban procurado disuadirnos de intentar ir a Tel Aviv a Gil y a m. Por lo que escuch de boca de Yehuda y de Naser, el palestino de Susiya que nos lo present, las quejas de los integrantes del BDS son lgicas. Lo que los ms radicales de ese movimiento dicen sobre Breaking the silence es que ste, an crtico del gobierno de Israel, sigue siendo sionista. Lo que dice Yehuda, es que los BDS, aunque protesten contra lo que l mismo odia, tiene como teln de fondo la erradicacin del Estado de Israel. Y el nico informe que Gil y yo recibimos que lo sugiere procedi del Sindicato nico de Metalrgicos de San Jos dos Campos. He aqu un fragmento que muestra el tono del documento. Nuestra lucha es por justicia, libertad e igualdad. Nuestro sindicato se suma al BDS porque entendemos que es una herramienta fundamental para terminar con el Estado de Israel. Izhar Patkin, un artista plstico israel, me dijo en Tel Aviv que le parece que est bien que exista cualquier tipo de movimientos: ellos hacen ruido y eso es lo que hace falta, gritan al mundo lo que ya se oa en los discursos de Yeshayahu Leibowitz hace muchos aos.

Rueda de prensa  

Antes de salir de Brasil se me acerc un ciudadano israel de origen brasileo, llamado David Windholz. l haba ledo el anticipo de mi viaje a Tel Aviv en mi pgina de Facebook y trat de contactar conmigo por email. Es director de una escuela para chicos palestinos y judos, se ubica a la izquierda del establishment poltico y me peda realizar una reunin con estudiantes y grupos que disienten con la poltica oficial del pas. Cuando ya nos encontrbamos en Europa en vsperas de nuestra partida a Israel nos lleg un email de un representante local proponindonos que disemos una entrevista de prensa en la Fundacin Shimon Peres.

Yo, que estaba interesado en las propuestas de Drexler y de Wiindholz, no estaba predispuesto a aceptar esa invitacin. Consult con Windholz por email y me contest que Peres es mainstream concluyendo que Seguramente intentarn usarlos en favor de Israel pero ustedes sabrn esquivarlos".

Mientras tanto Gil, que cuando era ministro de Cultura haba tenido una propuesta de reunin con Peres que no se concret, decidi aceptar la rueda de prensa en la fundacin del ex primer ministro de Defensa y premio Nobel. Peres haba sido compaero de Yitzhak Rabin (1922-95) en las ms avanzadas tentativas de negociacin con los palestinos que se vieron interrumpidas por el asesinato de Rabin a manos de un fantico joven israel. Decidimos que tendramos una reunin con Windholz a continuacin de la rueda de prensa con Peres.

Pero nuestra ida a Cisjordania precedi a dicha reunin. En la rueda de prensa, solo el periodista brasileo Rodrigo lvarez, corresponsal local de TV Globo nos hizo la nica pregunta realmente pertinente. Pude responderle que haba ido a Susiya acompaado por un exsoldado del ejrcito israel y que eso me respaldaba. La mencin de Susiya (que estaba en las tapas de los diarios de todo el mundo a causa de hallarse sometida a agresiones del ejrcito israel y que haba generado un comentario poco amistoso con relacin a Israel por parte de un miembro del Departamento de Estado de los EE.UU.) provoc un silencio incmodo en la sala.

El hecho es que me sent muy triste en esos momentos en la Fundacin Shimon Peres. Cuando salimos de all nos dirigimos a la recepcin del hotel en el que estbamos alojados y nos encontramos con David Windholz con su grupo de crticos de las polticas israeles. Haba tambin all un grupo de mujeres judas y rabes que iban ayunar durante 50 das en protesta por los ataques a Gaza que en junio cumpliran un ao; el msico David Broza y un conjunto de personas (sobre todo jvenes) que aplaudieron calurosamente apenas oyeron la palabra Susiya, algo que contrastaba ciertamente con el silencio incmodo de quienes haban estado presentes en la rueda de prensa de la Casa Simon Peres, ovacionando las palabras paren la ocupacin, paren la segregacin, paren la opresin con que termin mi relato sobre mi viaje a Cisjordania.

Cartas  

Desde que recib las cartas de Roger Waters y de Desmond Tutu amn de las visitas de los dos jvenes brasileos vinculados al BDS comenc a interesarme en leer ms detalles del tema israel-palestino. Estaba haciendo an presentaciones con mi show Abrazazo y necesitaba disponer del tiempo necesario para los ensayos con Gil que nos permitiesen ofrecer un espectculo mnimamente profesional Pero me dejaba tiempo para leer y ver vdeos. Con la carta de Windholz redobl mis investigaciones.

Cuando volv a Brasil recib mails con la actualizacin del Breaking the Silence. En uno de los mensajes me haban anexado un video en que Nasser, el palestino con el que haba conversado en Susiya, era golpeado con palos por jvenes israeles habitantes de un asentamiento.

Era una imagen brutal. Los soldados del ejrcito de Israel asistan impasibles a la escena. Ahora que parece desencadenarse la tercera intifada y que Netanyahu se ve aislado no solo por la oposicin sino tambin por los correligionarios que lo acusan de no haber logrado proteger a Israel compruebo, desde lejos que la paz que yo crea percibir en Tel Aviv y que pareca comenzar a ser la paz que no quiero era todo el tiempo frgil, superficial e ilusoria.

Muchachos  

Antes de viajar les haba dicho a Pedro Charbel y a Iara Haazs, los jvenes del BDS con los que haba conversado, que a m me gustaba tanto Israel que me senta como un israel que se opone a las polticas de Estado de su pas. Iara es israel (juda brasilea criada en Israel) sin embargo me deca que ella no se senta cmoda con mi parecer. Son muchachos militantes que pueden terminar en altivas formas de intolerancia.

Un amigo de ambos estaba en Susiya el da en que estuvimos all. Esquivo y con mirada interrogante, se mostraba silenciosamente impaciente con nuestra situacin de visitantes: ellos no quieren una lucha clara de los que hacen el boicot a Israel y deploraban cualquier matiz, cualquier mencin de complejidad. Yo quiero la paz que parece siempre imposible. Pero ahora la quiero sintindome mucho ms cerca de los palestinos de lo que jams imagin y mucho ms lejos de Israel que lo que senta mi corazn hace poco ms de un ao. Y quiero que Gabriel, Iara y Pedro lo sepan.

Al salir de Brasil escrib un email a HanyAbu-Assad, el gran cineasta palestino que hizo Paradise now, contndole nuestro viaje y sobre la presin de parte del BDS. Me contest que estara feliz de vernos y que el tiempo que pas en Ro le pareca uno de los mejores de su vida. Pero que prefera que aceptsemos las exigencias del BDS, son mis amigos, me dijo. Pero que de todas maneras asistira al show. Cuando estuvimos all nos escribi diciendo que ya no podra concurrir porque estara en Europa terminando una nueva pelcula. Es un hombre que cuando en Salvador le pregunt si era religioso me contest: Nunca fui religioso, no tengo fe, pero hoy me considero religioso musulmn por razones polticas.

Antes de iniciar el show en Tel Aviv haba pensado dedicarlo a Hany. Pens tambin en reiterar mi homenaje a la memoria de Franklin Dario el judo pernambucano que compuso Ana vai embora, pero en el escenario junto a Gil, ante aquella inmensa platea, decid que dejara que el show hablara por s mismo. En la furgoneta que fuimos a Susiya yo le haba preguntado a Yehuda que dira si yo gritase Break the silence durante el show. Se qued mudo por unos momentos y me contest: No s. Puede ser interesante, me gustara saber cmo reaccionara el pblico. Pero entonces haciendo un gran esfuerzo opte por un total silencio poltico.

Segregacin  

El recuerdo de la cancin de Rappa me trajo escenas de la segregacin informal (y no pocas veces concretada ad hoc) que se ejerce en Brasil. Quien vea aquel campamento palestino con banderas que flameaban sobre los provisorios alojamientos era un grupo de brasileos que encontraba parecida aquella escena a un asentamiento del MST.

Tres hijas de Nasser, dos pequeas y una adolescente (lo que la obligaba a llevar velo) jugaban alrededor. Sent necesidad de ir al bao y pregunt a Paulina Lavigne qu hacer. Ella ya se hallaba mucho ms interrelacionada con las chicas de lo que se pudiera imaginar, las mujeres de nuestro grupo ya haban comenzado a dialogar con ellas, que eran lindas y risueas. Me indicaron un bao aislado a la intemperie. Gabriel el joven vinculado al BDS, me seal el camino.

Nasser haba salido del coche para resolver un problema en las cercanas, cuando volvi se reuni con nosotros en una carpa. Nos describi escenas de la destruccin de las viviendas por parte del ejrcito de Israel y nos explic los resortes legales que usaba el poder judicial para que pudiera continuar la violencia de la ocupacin.

Record las favelas brasileas ocupadas. No quera caer en un reduccionismo poltico y usar el mismo esquema para evaluar los problemas brasileos a la luz palestina, pero la imagen de los puntuales fracasos del UPP en Ro (no solo el caso de Amarildo) aparecan en mi mente. Nosotros, los visitantes, no ramos ajenos a la deshumanizacin de que ramos testigos en Medio Oriente. Era imposible no trazar un paralelo con la situacin que vivimos en Brasil.

Locura  

Por internet vi el discurso de un hijo de un general judo, hroe de la Guerra de los Seis das, desarrollando la ms violenta oposicin a la poltica israel y a la propia existencia de Israel, fundamentando sus argumentos no en aquella guerra sino en la Nakba, la catstrofe que fue para los rabes de Palestina la fundacin del Estado judo. O decir a una mujer que no era razonable cambiar paz por tierras: la paz se intercambia por paz, repeta, queriendo decir no a las teoras de la ocupacin y de los asentamientos. Vi mucha locura en ambas partes.

Vi un dibujo animado que planteaba la propuesta de dos Estados y un solo territorio (2 States, 1 Homeland) que sugiere que toda la extensin que va desde el Mediterrneo al Jordn sea compartida por rabes y judos, cada grupo con su gobierno. Hay muchos israeles conservadores que opinan que eso significa ahogar a la poblacin juda en medio de la inmensa poblacin rabe. Es la misma hiptesis que David Winholz piensa defender en sus conferencias en Brasil.

Pero lo que ms me impresion fue lo que dijo Yeshayahu Leibowitz (1903-94), un cientfico religioso, cuando clam contra el ministro de la Suprema Corte israel que haba declarado legal torturar a los rabes para hacerlos hablar y mantener as protegido a Israel.

Leibowitz no solo fue un religioso que defenda la separacin de la religin del Estado y se anticip a los enemigos de Israel al detectar aspectos nazis en la poltica del pas, aunque siendo sionista se opuso a la guerra de los Seis Das y an ms a la invasin del Lbano. Fue tambin pionero en comparar a Israel con Surfrica. Yo tendra que haber dedicado nuestro show a su memoria.

Me gusta Israel fsicamente. Tel Aviv me pertenece y me produce nostalgia, casi tanta como Baha. Pero creo que no volver jams.

Caetano Veloso, msico, compositor y autor entre otros temas de O mundo no chato.

 

Fuente: http://www1.folha.uol.com.br/ilustrissima/2015/11/1703012-visitar-israel-para-nao-mais-voltar-a-israel-por-caetano-veloso.shtml



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