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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2015

Las coordenadas de la crisis que viene

Michel Husson
Viento Sur


Mientras que la zona euro esboza una fase de recuperacin muy moderada, los pronsticos alarmistas respecto a la trayectoria general de la economa mundial se multiplican: por ejemplo, Le Monde del 20 de octubre titulaba "El crecimiento chino se ralentiza, la economa mundial sufre". Christine Lagarde/1 enumera las "razones para estar inquietos en torno a la situacin econmica" y Jacques Attali/2 anuncia que "el mundo se acerca a una gran catstrofe econmica".

Comencemos trazando un breve panorama de la coyuntura: el crecimiento mundial se ralentiza, principalmente en los pases emergentes, salvo en India. Esta tendencia se retroalimenta con la cada de los precios de las materias primas y se transmite a los pases avanzados. El comercio internacional tambin se ralentiza, al mismo ritmo que el PIB mundial, como si la globalizacin productiva hubiera tocado techo. La zona euro registra una recuperacin muy tmida y desigual. Estados Unidos y el Reino unido, siguen aprovechndose de las circunstancias (se benefician un poco) pero el crecimiento tiende a ralentizarse en un caso y en el otro resulta artificial.

En el campo de la "esfera financiera", el quantitative easing (flexibilidad monetaria) alimenta la burbuja de activos en lugar de alimentar la inversin productiva, que se estanca. Y la nica perspectiva -hasta ahora retrasada- de un repunte del tipo de inters del FED (Banco Central de EE UU) pesa como una espada de Damocles hasta el punto de desestabilizar las monedas y los mercados financieros de numerosos pases. En fin, "la incertidumbre y las fuerzas complejas pesan sobre el crecimiento mundial" para retomar la frmula del FMI en sus ltimas perspectivas/3.

De este cuadro puntilloso, se pueden extraer las tres caractersticas fundamentales de la coyuntura actual:

La persistencia de las "secuelas de la crisis financiera mundial";

Las perturbaciones de la economa mundial;

La perspectiva de un "estancamiento secular".

Las secuelas de la crisis financiera mundial

La flexibilizacin monetaria permite a un Banco Central la compra de ttulos. De ese modo crea moneda que, inyectada en la economa, debera hacerle despegar. Admitamos que eso haya podido funcionar durante un tiempo en Estados Unidos. Pero el hecho nuevo es que se comienza a tomar conciencia de que este tipo de medidas tiene efectos colaterales preocupantes.

El presidente del Banco federal de Dallas, Richard Fisher (de poco peso en el seno del FED), resume de esta manera su escepticismo: "el dinero que hemos impreso no se ha distribuido tan bien como lo hubiramos deseados. Un gran cantidad ha servido para la especulacin corrupta o, con ms exactitud, corrosiva"/4. Durante esa conferencia, lleg incluso a citar un poema de Jonathan Swift, fechado en 1735: "El dinero, la sangre vital de la nacin/ Se estanca e infecta en las venas/Al menos que una buena circulacin/garantice su movimiento y su calor"/5.

La ineficacia a largo plazo de las polticas monetarias se explica en funcin de varios mecanismos o de los efectos secundarios que pesan en la coyuntura actual. De entrada, la inyeccin de moneda se hace a ciegas y nada garantiza que la liquidez se vaya a utilizar para favorecer las inversiones. Por el contrario, termina por alimentar la especulacin y provocar un incremento del precio de los activos que no beneficia ms que a los ricos y conduce a la formacin de burbujas [financieras].

Tipos de inters histricamente bajos

La flexibilidad monetaria conduce simultneamente a una reduccin de los tipos de inters (ver grfico 1). Tambin podra contribuir a la recuperacin de las inversiones en vivienda y sobre todo en las inversiones productivas, puras y simples. La recuperacin de las inversiones es, por otra parte, la cuestin clave para toda recuperacin. Ahora bien, nos encontramos con que esta recuperacin no llega porque las empresas, a falta de mercados y/o de beneficios, no invierten. Restablecen sus mrgenes hacen caja, multiplican las fusiones y adquisiciones, distribuyen dividendos, pero sus inversiones no avanzan.

Grfico 1

Tipo de inters real 1972-2014

Tipos de inters de referencia de los bancos centrales (media ponderada de Alemania, EE UU, Japn). Fuente : BIS-BRI/6

Al mismo tiempo, es verdad que la inyeccin de moneda conduce a la inflacin de activos, pero no a la inflacin pura y simple, la de los precios. Tipos de inters bajos e inflacin dbil se combinan entonces de tal forma que los tipos de inters reales (descontada la inflacin) no pueden devenir altamente negativos. Los tipos de inters nominales llevan a lo que los economistas americanos denominan ZLB (zero lower bound): cero como tipo base. Este lmite es para algunos, como Lawrence Summers/7, el resultado del estancamiento secular, caracterizado por elevadas tasas de ahorro, una aversin al riesgo y una dbil disposicin a invertir. Para restablecer la situacin, seran necesarios tipos de inters reales negativos para relanzar la actividad, lo que est fuera de toda perspectiva. Esta interpretacin es muy discutible porque no tiene en cuenta determinantes ms estructurales del eventual estancamiento secular/8.

Sin embargo, Summers tiene razn en un punto cuando pone de manifiesto su temor de que "si se produce una recesin, las autoridades monetarias no tendran instrumentos para hacerle frente. No existe ms margen para una flexibilizacin [monetaria]". La misma preocupacin la expresa Claudio Borio/9, economista del BRI (Banco de Pagos Internacional, con sede en Basilea), en la presentacin de su informe anual: "Los tipos de inters han sido extraordinariamente bajos durante un tiempo extraordinariamente largo. Reflejan la respuesta de los bancos centrales y de los actores del mercado a una recuperacin post-crisis inhabitualmente dbil, como si estuvieran tanteando a ciegas para encontrar nuevas certitudes". Dicho de otro modo, a la poltica monetaria se le ha pedido ms de la cuenta para relanzar el crecimiento.

Acumulacin de deudas

El resultado es una enorme acumulacin de deudas privadas y pblicas. Segn un estudio del McKinsey Global Institute/10, representan casi 200 billones de dlares a escala mundial; es decir el 286 % del PIB mundial, contra el 269 % en 2007, antes del estallido de la crisis. Esta progresin resulta particularmente neta para la deuda de los Estados, pero tambin para la de las empresas (grfico 2)

Grfico 2

Deudas mundiales acumuladas

Fuente: McKinsey Global Institute

Esta tendencia concierne especialmente a la deuda de las empresas no financieras de los pases emergentes, que se ha cuadruplicado entre 2004 y 2014. El FMI se pregunta si hay que inquietarse por ello /11 y recomienda prepararse para el endurecimiento de las condiciones para la financiacin. Como las economas financieras van "a normalizar sus polticas monetarias, los mercados emergentes deberan prepararse para un incremento de quiebras de empresas".

Por tanto, este panorama conduce a dos escenarios de cara al desencadenamiento de la prxima crisis. El primero fue descrito por Franois Morin en su ltimo libro/12. Su punto de partida es la existencia de burbujas financieras en torno a las deudas pblicas pero, tambin, en los mercados financieros drogados por tipos de inters muy bajos. El elemento desencadenante podra ser la quiebra de un banco sistmico, con reaccin en cadena sobre otros grandes bancos.

El segundo escenario nos remite a las inquietudes del FMI en relacin a los pases emergentes. El elemento desencadenante sera entonces, un incremento del tipo de inters del FED de Estados Unidos; el endurecimiento de las condiciones financieras evocadas por el FMI. Esto conducira a una explosin de las burbujas, comenzando por los pases emergentes y, evidentemente, con repercusiones sobre el conjunto de las finanzas mundiales.

En resumen, actualmente estn reunidos los factores de riesgo en torno a esta contradiccin: de un lado, las polticas de flexibilizacin monetaria no repercuten en la economa real, alimentan las burbujas y sitan a las finanzas mundiales en una trayectoria que no puede continuar as sine die. Pero el incremento de los tipos de inters provocara la explosin incontrolada de las burbujas, en un contexto en el que los Estados apenas tienen municin para salvar de nuevo a los bancos.

En defensa del capital ficticio

As pues, Christine Lagarde tiene razn cuando habla de las "secuelas de la crisis financiera mundial". Ms en concreto, el esquema global es el siguiente: el periodo precedente de la crisis se caracteriz por una enorme acumulacin de capital ficticio; dicho de otro modo, de derecho adquiridos sobre la plusvala producida por la explotacin del trabajo asalariado. Para que el capitalismo despegue de nuevo sobre bases sanas, hubiera sido necesario destruir ese capital ficticio (y tambin, sin duda, una parte del capital productivo). Ha habido prdidas, pero las polticas desarrolladas en todo el mundo han estado guiadas por un principio bsico: preservar el capital ficticio y los derechos adquiridos que representan. Esto se ha hecho de dos maneras: de una parte, a travs de convertir las deudas privadas en deudas pblicas y mediante una puncin sobre el plus valor a travs de las medidas de austeridad; de otra parte, por la inyeccin masiva de liquidez. En el primer caso, se puede decir que el capitalismo respeta la ley del valor porque busca ajustar la ratio capital ficticio/plus-vala aumentando la plus-vala. En el segundo, por el contrario, trata de negar o contornear la ley del valor operando sobre el numerador. Por tanto, en su sentido ms profundo, la prxima crisis se podr interpretar como una severo recuerdo de la [existencia de la] ley del valor.

Incluso si privilegia la austeridad a travs de "reformas estructurales", la Europa capitalista se vuelve, con cierto atraso, hacia soluciones artificiales. Existe laflexibilizacin monetaria al estilo Juncker que patina tanto como en Estados Unidos. Pero hay ms: la ltima gran idea de la Comisin europea fue la de lanzar una "iniciativa para la titularizacin"/13 como parte de un proyecto ms amplio de "unin de mercados de capitales". Bajo la cobertura de su reglamentacin, el objetivo real es el de relanzar la titularizacin/14pero esta vez "con seguridad total", para obtener por esa va "ms de 100 mil millones de euros de financiacin suplementaria"; es decir, la mitad de los niveles anteriores a la crisis. No hay que olvidar que este objetivo tambin lo fue del FMI en octubre del 2009, cuando intentaba "discernir cmo la titularizacin podra contribuir positivamente a la estabilidad financiera y al crecimiento econmico durable"/15. He aqu un ejemplo terrible de la voluntad del sistema para favorecer el crecimiento del capital ficticio.

La inestabilidad de la economa mundial

Antes de la crisis, la economa mundial estaba estructurada en torno al eje China-Estados Unidos, a menudo bautizada como "Chinamrica"/16. Este eje est camino de deshilacharse y es, sin duda, uno de los elementos fundamentales de la remodelacin de la economa mundial.

El fin de la Chinamrica

La desinversin es simtrica: de un lado, el modelo estadounidense se aleja de su funcionamiento anterior a la crisis -crecimiento a base de crdito- debido a la recuperacin de la capacidad de ahorro de los hogares y de una menor dependencia energtica. Estos dos factores reducen el papel de motor de la economa mundial otorgado hasta entonces a EE UU.

Por su parte China haba entrado en una fase de transicin, es verdad que dura y difcil, hacia un modelo centrado en la demanda interior. Y en todo caso alejada del crecimiento basado en las exportaciones: su participacin en el PIB chino ha pasado del 36 % en 2006 al 26 % actualmente. La complementariedad entre las dos grandes economas se reduce y esta retraccin, con sus efectos colaterales en los pases emergentes y Europa, desequilibra toda la economa mundial.

Esta reorientacin de la economa china se manifiesta a travs de un cambio en la estructura de su comercio exterior/17, que tambin contribuye a la ralentizacin del comercio mundial. Lo que constituye otro elemento inquietante para los economistas que se interrogan sobre sus causas y se plantean si se trata de un fenmeno pasajero o ms estructural. Todo hace pensar que se trata de un cambio de tendencia a largo plazo/18, que se corresponde con la ralentizacin del fraccionamiento de las cadenas de valor.

Esta organizacin de la produccin, a caballo entre diferentes zonas de la economa mundial, caracterstica de la globalizacin contempornea, est a punto de alcanzar su lmite, al igual que el crecimiento del comercio mundial a un ritmo ms rpido que el PIB que haba impulsado. Este fenmeno afecta fundamentalmente a China, pero tambin a EE UU, Corea y Japn, lo que confirma que el eje China-EE UU est a punto de deshacerse.

Desincronizacin y volatilidad

La inestabilidad de la economa mundial se agrava an mas debido a la desincronizacin de las coyunturas entre EE UU y la zona euro. Un estudio minucioso del FMI/19 muestra que estas divergencias tienen efectos colaterales (spillovers) importantes. Ah tambin, los autores ponen de relieve su inquietud, plantendose "si el despegue de EE UU no slo podra reforzar el dlar frente al euro sino tambin incrementar los tipos de inters en la zona euro, o si la flexibilizacin monetaria en la zona euro podra no solo debilitar al euro, sino continuar presionando a la baja en los rendimientos de EE UU".

El mismo documento arroja una luz interesante en lo que concierne a los pases emergentes. Sus autores distinguen dos canales de transmisin. El canal "tradicional" es que los capitales van hacia la zona (EE UU o zona euro) aprovechando un repunte del crecimiento, que tendr por efecto una apreciacin de la moneda de la zona que se beneficie de esta afluencia de capitales. Pero tambin identifican otro canal, originado por la atraccin del riesgo (risk-appetite): los capitales anticipan la recuperacin en los pases emergentes provocada por la de la zona del "centro" (EE UU o zona euro). Este flujo de capitales en los pases emergentes conducir a una apreciacin de su moneda.

Estos anlisis muestran que el funcionamiento de la economa mundial escapa a cualquier regulacin y que los pases emergentes estn expuestos a movimientos de capitales que, salgan o entren, tienen efectos desestabilizadores. El perodo actual se caracteriza precisamente por un incremento de la volatilidad de estos movimientos de capitales.

El agotamiento de los incrementos de productividad

Durante la presentacin de las ltimas previsiones de la OCDE, su economista-jefe, Catherine Mann, subray que "la ralentizacin del crecimiento potencial en los pases avanzados es una preocupacin permanente"/20. Christine Legarde, por el FMI, hizo referencia a la "nueva mediocridad" o, dicho de otro modo, "al riesgo de un persistente crecimiento dbil " que, segn ella, se acerca.

Como base de estas afirmaciones est el agotamiento de los incrementos de productividad. Esta tendencia no es nueva, porque se desencaden en los pases avanzados a mediados de los aos 1980, con fluctuaciones fuertes en el caso de EE UU. Pero, al final, los pases emergentes tomaron el relevo y los incrementos de productividad que lograron pudieron ser captados en gran parte por los "viejos pases capitalistas". Al inicio de la crisis, los pases emergentes sostuvieron el crecimiento mundial. Pero puede ser que esta gran transformacin de la economa mundial haya llegado a un punto de inflexin: en efecto, los datos ms recientes del Conference Board muestran que el crecimiento de la productividad horaria del trabajo ha retrocedido de forma neta en los pases emergentes desde el inicio de la crisis (ver grfico 3)

Grfico 3

Tendencia del crecimiento de la productividad del trabajo

Fuente : The Conference Board/21

Ahora bien, la productividad y, ms en concreto, la productividad global de los factores es un elemento fundamental en la dinmica de la tasa de beneficio. Sin embargo, esta ltima se ha recuperado en los principales pases capitalistas a pesar del agotamiento de la productividad/22. Esta proeza slo ha sido posible por la puesta en pie de toda una serie de dispositivos: financiarizacin, endeudamiento, desigualdades, reduccin de las rentas salariales, etc. Al mismo tiempo, la rarificacin de las oportunidades para inversiones rentables ha conducido a un estancamiento de las tasas de inversin productiva.

Discrepancias en las tasas de beneficio

El capitalismo no tiene otra alternativa que encarrilar el modelo neoliberal intentando, para ello, reducir los factores de desequilibrio. Evidentemente, en esta bsqueda de una salida para la crisis, la cuestin clave es la recuperacin de la tasa de beneficio que, fundamentalmente, no puede pasar ms que por el incremento de la tasa de explotacin. Ahora bien, lo que resulta chocante es la dispersin de los panoramas. Entre los pases avanzados, asistimos a un desmembramiento de las tasas de beneficio, a la vez entre EE UU y la zona euro y en el interior de sta ltima (ver grfico 4). Este fenmeno implica un endurecimiento de la competencia entre las multinacionales, que es susceptible de derivar en un repliegue general de la tasas de beneficio. En todo caso, es lo que anuncia el Instituto McKinsey/23, que prev que los beneficios de las transnacionales (global corporate profit) pasen del 9,8 % mundial en 2013 al 7,9 % en 2025, situndose ms o menos al nivel de 1980.

Grfico 4

Tasa de beneficio 2007-2015

Base 100 en 2007. Fuente : Ameco, Net returns on net capital stock: total economy. * ver el infogrfico mas detallado .

No hay beneficios, no hay recuperacin

Estas divergencias se pueden ilustrar a travs de un anlisis ms detallado de la coyuntura en la zona euro. Este ejercicio lo ha llevado a cabo recientemente la Comisin europea/24: en l se comprara la tmida "recuperacin" actual con otros episodios de la recuperacin. Los resultados de este estudio estn ilustrados en el grfico 5, que compara el ciclo 2002-2015 con el precedente de 1996-1999. En ambos casos, el ao de referencia es el ao que precede al punto ms bajo (1992 y 2008, respectivamente). Se examinan dos variantes claves en la dinmica del capitalismo: las inversiones y la parte de los salarios. En los dos casos, el beneficio es comparable en lo que respecta a la fase del ciclo que precede a la recesin. Pero lo que ocurre despus nos lleva a dos historias muy diferentes.

Tras la recesin de 1993, la inversin cae, pero se restablece progresivamente y, al cabo de seis aos, recupera el nivel previo a la crisis. La participacin salarial [en la renta nacional] , que comenz a aumentar ligeramente a partir de su punto ms bajo en 1989, vuelve a una inexorable tendencia a la baja y retrocede casi cuatro punto del PIB entre 1992 y 1999. Se trataba de una buena salida de la recesin para el capitalismo, con una mejora de la rentabilidad y una recuperacin de la acumulacin.

Pero lo que acontece tras el estallido de la ltima crisis no tiene que ver con un ciclo clsico. La parte salarial aument fuerte en 2009, despus baj y hoy en da est estabilizada en un nivel superior en dos puntos del PIB a su nivel previo a la crisis. Dicho de otro modo, no se ha restablecido la rentabilidad del capital. Y vemos los efectos sobre la inversin: comenz a repuntar en 2011, siguiendo el perfil de la precedente recesin. Despus, la intensificacin de las polticas de austeridad condujo a la cada doble (double dip) del crecimiento y la inversin retrocedi de nuevo antes de recuperarse en 2014. Pero actualmente contina siendo inferior en un punto y medio del PIB en relacin a su nivel previo a la crisis.

Grfico 5

Dos episodios de la recesin en la zona euro

Causas financieras y efectos reales

Comprender como interactan la finanza y la produccin es una tarea fundamental pero difcil. Un reciente estudio de los economistas del BRI/25 (Banco de pagos internacional) permite aclarar esta cuestin a partir de un modelo que relaciona las "causas financieras" y sus "efectos reales". Los autores construyen un ndice a partir de lo que contribuye el reparto sectorial del empleo al crecimiento medio de la productividad. Despus muestran que este ndice est significativamente correlacionado (negativamente) a los booms financieros. Dicho de otro modo, cuando el crdito aumenta ms rpido que el PIB, el empleo se desplaza hacia sectores con una productividad inferior. Tambin muestran que el valor de este ndice antes de una crisis financiera determina la trayectoria posterior de la productividad. Y ese mecanismo se retroalimenta porque el recurso al crdito alimenta [la tendencia] que estara tratando de contrarrestar; a saber, la ralentizacin de la productividad. Esta modelizacin de la relacin entre la eficacia productiva y las derivas financieras parece especialmente pertinente para analizar la crisis de la zona Euro.

La crisis que viene

Despus de este anlisis somero una cosa es segura: la "Gran recesin" ha abierto un perodo de "regulacin catica" a escala mundial. Hoy en da la perspectiva de una nueva crisis parece casi inevitable y es difcil discernir donde se dar el punto de ruptura (la bolsa, la banca, la deuda, el tipo de cambio?), pero este episodio ser en todo caso la expresin de profundas contradicciones estructurales.

Hoy en da el capitalismo mundial se encuentra sometido a una tensin fundamental. De un lado, la gestin de la crisis que estall en 2008 se abord segn dos principios fundamentales: no arreglar las cuentas (sus "secuelas"), y reconstituir el modelo neoliberal previo a la crisis tratando de controlar sus efectos ms nocivos. En la prctica se trata de garantizar los derecho adquiridos por el "1 %" y la libertad de accin de los bancos y las multinacionales. Pero, actualmente, el mecanismo fundamental del dinamismo del capitalismo, a saber los incrementos de productividad, est agotndose.

Esta configuracin conduce a interacciones complejas entre las evoluciones que se dan en el seno de la esfera productiva y el manejo de los instrumentos financieros y monetarios. Por ello, como en 2007-2008, el punto de desencadenamiento de la prxima crisis no bastar para sacar a la luz sus causas profundas.

23/10/2015

http://alencontre.org/laune/economi...

Traduccin VIENTO SUR

Notas

1/ Christine Lagarde, "Grer la transition vers une conomie mondiale plus saine", 30/09/2015.

2/ Jacques Attali, "La crise, Acte 2", 17/08/2015.

3/ FMI, Uncertainty, Complex Forces Weigh on Global Growth, World Economic Outlook, octubre 6, 2015.

4/ Richard Fisher, "Monetary Policy and the Maginot Line, julio 16, 2014.

5/ Money, the life-blood of the nation / Corrupts and stagnates in the veins / Unless a proper circulation/ Its motion and its heat maintains.

6/ BIS, 85th Annual Report, junio 2015.

7/ Lawrence Summers, The global economy is in serious danger, The Washington Post, octubre 7, 2015.

8/ Michel Husson, "Estancamiento secular: un capitalismo empantanado?" enVIENTO SUR, junio 2015

9/ Claudio Borio, Media briefing on the BIS Annual Report 2015, 24/06/2015.

10/ McKinsey Global Institute, Debt and (not much) deleveraging, febrero 2015.

11/ FMI, Global Financial Stability Report, October 2015. Captulo 3 : Corporate leverage in emerging marketsa concern?.

12/ Franois Morin, Lhydre mondiale : loligopole bancaire, Lux, 2015 ; ver este vdeo del autor.

13/ Comisin europea, Initiative sur la titrisation, septiembre 2015.

14/ Comisin europea, Capital Markets Union, flyer, septiembre 2015.

15/ FMI, Global Financial Stability Report, October 2009. Captulo 2 : Restarting Securitization Markets: Policy Proposals and Pitfalls.

16/ Michel Husson, "Chine-USA. Les lendemains incertains de la crise" Nouveaux Cahiers Socialistes n 2, Montral, septiembre 2009 ; "Etats-Unis : la fin dun modle", La Brche n 3, 2008.

17/ Michel Husson, "La fin de lmergence du Sud?", A lencontre, 22/03/2015.

18/ Sbastien Jean, "Le ralentissement du commerce mondial annonce un changement de tendance", La lettre du Cepii n 356, septiembre 2015.

19/ Big Players Out of Synch: Spillovers Implications of US and Euro Area Shocks", IMF Working Paper, septiembre 2015.

20/ Catherine Mann, Puzzles and uncertainties, OECD Interim Economic Outlook, septiembre 2015.

21/ The Conference Board, Productivity Brief 2015.

22/ Michel Husson, "Los lmites del keynesianismo" en VIENTO SUR, febrero 2015.

23/ McKinsey Global Institute, The new global competition for corporate profits, septiembre 2015.

24/ The euro area recovery in perspective, European Commission, Quarterly Report on the Euro Area, n 3, 2015.

25/ Claudio Borio et al., Labor Reallocation and Productivity Dynamics: Financial Causes, Real Consequences, BIS, mayo 2015.


Fuente original: http://www.vientosur.info/spip.php?article10680


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