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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2015

El valor del Patio

Beln Gopegui
El diario.es


Lo que un espacio autogestionado quiere no es el valor de cambio del lugar que solicita, es el valor de uso. Cuando unas personas se unen para trabajar en comn en un barrio y piden que se les deje usar, exactamente usar, y no comprar ni vender, un sitio, lo que estn diciendo es que se comprometen a ser capaces de cuidarlo en comn. Y cuando quieren que sea autogestionado y disponer de la llave en vez de pedir que otros lo cuiden, lo barran, lo mantengan y lo abran y lo cierren, lo que dicen es que quieren ser responsables de ese espacio. Dicen que no se irn sin un motivo justo, no lo dejarn abandonado, se ocuparn de que su uso sirva a la comunidad.

La autogestin exige debatir y nunca rehuir dar respuesta a las cuestiones planteadas. La autogestin es lo contrario de hacer de su capa un sayo olvidando al resto del mundo. Un espacio autogestionado se integrar el barrio, pondr sus huecos a disposicin de quienes los necesiten. Como nada es infinito, habr coordinadoras y asambleas donde se debata sobre esas necesidades y se argumente el por qu de cada prioridad, pues la discusin forma parte del aprendizaje.

En el centro de Madrid faltan lugares donde hacer de la cultura algo que ayude a vivir y a entender mejor lo que nos pasa, e incluso a intervenir sobre lo que nos pasa. Hay quienes dicen y por qu al Patio y por qu no a m? Sin embargo, en la mayor parte de las ocasiones quienes as hablan no forman parte de ningn colectivo de colectivos con capacidad de gestionar, cuidar y dar vida diaria a un espacio pblico. Quienes as hablan, les presupongo toda la honestidad, pueden acudir al espacio autogestionado y pedir que les sea cedida una sala o cualquier otra cosa que necesiten, del mismo modo que quienes lo autogestionan pueden valorar y deben explicar si esa peticin les parece ms o menos importante y necesaria para el entorno que otras que se hayan recibido.

La Red de Espacios de Gestin Ciudadana ha estado trabajando en la elaboracin de un marco normativo comn que regule la cesin de espacios vacos propiedad del Ayuntamiento a Iniciativas de Gestin Ciudadana. Pedir un espacio no es jugar a yo lo vi primero y lo quiero para m. Pedir un espacio es ofrecer a la comunidad la posibilidad de que tierras que estaban sin cultivar, muriendo, den fruto gracias al trabajo y la presencia de quienes no quieren abandonarlas. Es tambin aceptar que entre el fuerte y el dbil haya un marco normativo que impida los abusos del fuerte y, en este sentido, el Patio se propone como proyecto piloto dentro del marco normativo naciente.

Lo que se aprende autogestionando un espacio no se puede aprender ni leyendo ni haciendo un curso ni viendo programas de la televisin. Se aprende a cuidar la polis, y no hay cuidado real sin responsabilidad. El Patio Maravillas ha sido, es, una pequea polis dentro de una polis mayor: en su interior -que no se parece a una caja fuerte sino que, como cualquier organismo vivo, slo sobrevive en contacto con el afuera- cada da se aprende a hacer poltica. Se aprende que la poltica no puede dibujarse con escuadra ni escribirse con unos y ceros. La poltica es analgica. Por supuesto, conviene que toda la sabidura digital se ponga de vez cuando al servicio de simular recogidas de basuras o reparto de presupuestos adems de los mundos con dragones que tambin nos hacen falta. Pero no basta pues la poltica se hace con los cuerpos que se mueven cada uno a su manera, que unas veces arrastran el peso de recuerdos no queridos y otras se impulsan como por milagro al sentirse acompaados y compartir risas y tiempo. Decenas de canciones nos hablan de lugares posibles que un da, o quiz nunca, alcanzaremos, lugares como aquel Pas de la Luz de Jos Mara Guzmn y muchos otros.

El Patio Maravillas es un pequeo pas de la luz atado a la tierra, un lugar que conoce el rozamiento, las dificultades y los lmites, y que sabe que es precisamente trabajando con ellos, y no despegndose, y no escapando ni desapareciendo, como se mantiene encendido el proyecto de una ciudad que merezca ser vivida. Que el Patio se quede; que se le de hospedaje en uno de los tantos edificios desocupados, baldos, del centro de Madrid; que su luz no vacile como tiemblan las llamas a punto de apagarse.

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/valor-Patio_6_451514867.html



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