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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2015

La izquierda y el ballotage

Carlos A. Larriera
Rebelin


En el ballotage est en juego la vida del pueblo. Si gana Macri se perdern todas las mejoras obtenidas en estos doce aos y se retroceder an ms en todos los derechos.

Esto es as porque Macri es un empresario miembro de las internacionales de derecha, de fundaciones y de ONGs que defienden los intereses del gran capital concentrado, y ste necesita saquear el pas an ms de lo que lo hizo en la dcada del 90. La escala que han alcanzado los grandes conglomerados internacionales as lo requiere, es la nica forma que tienen de mantener o aumentar su tasa de ganancia (como conglomerados empresarios, forma que adopta el capital concentrado y centralizado internacional).

La izquierda argentina en general y el FIT en particular, con sus diferencias de matices, afirman que, tanto Massa como Macri, como Scioli son lo mismo, son burgueses cuyo programa es el ajuste y que por lo tanto, es indiferente que gane uno o el otro. En base a esta caracterizacin llaman a votar en blanco.

Que los tres defienden al capitalismo es cierto. Pero Massa es un invento electoral del capital concentrado, al cual se debe en totalidad, Scioli viene de una familia PyMe, y se ubica desde esa cosmovisin, como lo dijo su asesor el economista Miguel Bein [1], y Macri es un gran empresario. Macri es parte del capital concentrado internacional, como empresario y como poltico. Es la vanguardia de la ofensiva de la derecha para erradicar los populismos de toda Amrica Latina e imponer un rgimen tipo el Consenso de Washington. Es decir, piedra libre para los grandes capitales: todo lo que se oponga a su superganancias ser considerado delito y castigado como tal. La dictadura del capital en su mxima expresin.

Desde esta perspectiva no son lo mismo. Todo verdadero marxista debe saber diferenciar meticulosamente las diferencias entre todos los sectores burgueses. Debe saber caracterizar como actan en la lucha de clases estos distintos sectores, los conflictos que hay entre ellos, saber aprovechar estos conflictos, saber en qu medida pueden apoyar algunos avances democrticos (burgueses), movidos por sus propios intereses, o son directamente partidarios de un estado cada vez ms opresivo, etc. Para algunas cosas, en algunas situaciones concretas y hasta cierto punto por un perodo de tiempo acotado, el proletariado puede y deber hacer algn tipo de acuerdo con los sectores burgueses ms democrticos, por ms inconsecuentes que sean a travs del tiempo. Esto como ejemplo.

En la democracia burguesa, como es la actual, es decir, en el capitalismo, el crecimiento econmico, la industrializacin, la profundizacin de la democracia, inevitablemente favorece en lo econmico al capitalismo, pero tambin favorece, y tanto ms cuanto ms revolucin burguesa se produzca, al proletariado. No hay otro camino hacia el socialismo sino a travs de una revolucin democrtica que se apoye en el ms amplio crecimiento econmico capitalista posible.

Lenin ha escrito mucho sobre todo esto. Tomemos sus escritos de 1905, realizados poco antes del estallido de la revolucin en ese ao. Lenin deca, por ejemplo: la socialdemocracia (el bolchevismo), que acta en el terreno de la sociedad burguesa, no puede participar en la poltica sin marchar en algunos casos aislados, al lado de la democracia burguesa. [2]  Ms adelante dice: de aqu se desprende que la total independencia clasista del partido del proletariado en el presente movimiento democrtico general, es una condicin indispensable. Pero de esto no se desprende, ni mucho menos, que la revolucin democrtica (burguesa por su contenido econmico-social) no sea de un inters enorme para el proletariado. [3] Y ms adelante: Pero la idea de que la revolucin burguesa no expresa en lo ms mnimo los intereses del proletariado es completamente absurda tesis elementales del marxismo, relativas a la inevitabilidad del desarrollo capitalista sobre la base de la produccin mercantil la clase obrera est plenamente interesada en el desarrollo ms amplio, libre y rpido del capitalismo. [4]

Lgicamente Lenin aqu est hablando de la revolucin burguesa, pero salvando las distancias, es indudable que al proletariado le conviene el ms amplio desarrollo del capitalismo y de la democracia burguesa. Su objetivo es la revolucin democrtica, nico camino por el cual se puede acceder a la expropiacin del capital y al comienzo de la construccin del socialismo, pero para llegar a esa revolucin democrtica se debe avanzar a travs del ms amplio desarrollo del capitalismo y la democracia burguesa.

Lo que debe quedar claro es que oponerse a algo absolutamente, solamente porque es burgus ata de pies y manos al proletariado, lo inhibe de toda lucha poltica, y lo somete ms que nunca a la dictadura ms directa de la gran burguesa. Todo va a ser burgus mientras estemos en el capitalismo. En el marco del capitalismo el crecimiento industrial ser inevitablemente burgus, la democracia ser inevitablemente burguesa. Para no contaminarse de burguesa habra que oponerse, por lo tanto, desde esta perspectiva, a todo crecimiento industrial a todo aumento de la democracia. Obviamente esto es un absurdo.

En cuanto a la poltica del proletariado en cada coyuntura slo se puede determinar situndose en la realidad concreta en cada caso.

En relacin con los criterios para votar en la segunda vuelta de las elecciones, los sistemas electorales en Alemania y en Rusia eran muy distintos. Dice Lenin: En Alemania se procede a la segunda vuelta para elegir a uno de los dos candidatos que han obtenido el mayor nmero de votos en las elecciones primarias. La segunda vuelta, en el caso de los alemanes, resuelve exclusivamente cul de los dos candidatos que han obtenido ms votos debe ser elegido. [5]

En Alemania slo se puede hablar de elegir el mal menor: los vencidos en las elecciones primarias [()] no pueden tener otra aspiracin. [] 

La ley electoral rusa ofrece a la democracia obrera en la segunda vuelta un campo ms amplio para la lucha contra los liberales que la ley alemana. [6]

Siempre que los liberales sean ms fuertes que los centurionegristas [7], y los candidatos obreros sean ms dbiles que los liberales, es obligatoria tanto teniendo presentes los objetivos polticos de la organizacin de la democracia en general como la necesidad de llevar a los candidatos obreros a la Duma la unin de los obreros con la democracia burguesa (populista, trudovique, etc.) contra los liberales.

En las asambleas electorales provinciales no; en ellas predominarn, sin duda alguna, los casos en que los liberales sean ms dbiles que los centurionegristas y, por lo tanto, se requiera formar un bloque general de la oposicin para derrotar a estos ltimos. [8]

En resumen, Lenin deca que en Alemania se deba votar al mal menor y en Rusia, en el caso de que los centurionegristas fueran ms fuertes que los liberales (kadetes), era necesario formar un bloque general de la oposicin (incluidos los kadetes) para derrotar a los centurionegristas. O sea que aplicado a la Argentina de hoy, con ms razn habra que votar al FPV (menos de derecha que los kadetes) contra Macri (si se piensa bien una derecha bastante parecida a los centurionegristas).

Estos criterios para la segunda vuelta electoral se resolvieron en el V Congreso (de Londres) de abril-mayo de 1907 del POSDR [9] , y se ratificaron en la III Conferencia del POSDR de agosto de 2007 y en la VI Conferencia (de Praga) de 1912.

Lo que est en juego en las elecciones es el marco para el desarrollo de la lucha de clases, desde el punto de vista de los intereses de la clase obrera y el pueblo en general, en la Argentina de hoy. En un gobierno del FPV, de Scioli, un gobierno, obviamente, democrtico burgus, inevitablemente burgus, incluso con todas las dudas de que hasta qu punto implicar una continuidad en lo esencial de la poltica kirchnerista (obviamente tambin un gobierno democrtico burgus), no cabe duda que el marco en que se mover la clase obrera brindar una posibilidad mucho mayor de desarrollo de la lucha de clases que bajo un gobierno de Macri, algo as como los centurias negras actuales. Los verdaderos marxistas no pueden ser indiferentes ante esta disyuntiva. Votar al FPV no es decirle al proletariado que Scioli es bueno, ni tampoco que es un verdadero kirchnerista. Es simplemente defender el mejor marco para la lucha de la clase obrera. Durante estos ltimos doce aos, en comparacin con aos precedentes, el marco ha sido mucho ms favorable para la lucha de clases que durante gobiernos anteriores. El gobierno se comprometi a no reprimir la protesta social, y si bien eso no se cumpli en su totalidad, la comparacin con gobiernos anteriores es ampliamente favorable. Ese marco se debe mantener lo ms posible y por supuesto, ampliarlo. Bajo Macri lo ms probable es que toda la lucha se circunscriba a lo defensivo, defenderse de los cierres de fbrica, de la desocupacin, con esa desocupacin ni hablar de aumentos de sueldo o paritarias. La represin a los dirigentes combativos nos obligar a ocupar una gran parte del tiempo en rescatarlos de la crcel, etc. Si la izquierda actual no ha aprovechado todas las posibilidades de desarrollar la lucha de clases en estos doce aos, si se ha limitado a la lucha sindical, en el ms puro estilo de los economistas criticados por Lenin en el Qu hacer?, si ha despreciado el inmenso avance en la lucha democrtica de la juventud kirchnerista (su incorporacin honesta y sincera a la lucha poltica), esto no quiere decir que no se pueda aprovechar en el futuro, si bajo un gobierno de Scioli se mantienen aproximadamente las condiciones sociales de los ltimos doce aos, las posibilidades de profundizacin de la lucha de clases.

No es un momento ms, es un momento crucial de la lucha del pueblo, bajo ninguna circunstancia se puede dejar que gane Macri, todo marxista verdadero debe votar al FPV, no para defender a Scioli, no recomendando creer en Scioli, sino para impedir que gane Macri. La clase obrera necesita el mejor marco para desarrollar la lucha de clases, el obrero conciente comprender perfectamente el sentido de este voto. Dejar al proletariado en manos de un gobierno macrista sera renegar del marxismo, darle la espalda al proletariado.

Notas:

[1] Scioli dijo que usted es su referente econmico. Imagino entonces que existe un conocimiento mutuo, cul es el pensamiento econmico de Scioli?

Su ideologa es la de un dirigente de la pequea y mediana industria. Viene de una familia empresaria. Su padre era un mayorista de electrodomsticos y, en su momento, uno de los dueos de Canal 9. l tiene esa mentalidad de empresa. Tuvo su propia empresa antes de la poltica. Todo eso hace que est muy consustanciado con el mercado interno, con la industria local, con el crdito. Es una persona que se siente muy cmoda hablando con empresarios pequeos y medianos, no necesariamente con los ms grandes.

(Entrevista de Claudio Scaletta a Miguel Bein bajo el ttulo Lo que viene es una agenda distinta, publicado en Pgina 12 el 27 de septiembre de 2015)

[2] V. I. Lenin, Dos tcticas de la socialdemocracia en la revolucin democrtica, Obras Completas, Tomo 9, Editorial Cartago, 1969, pg. 41.

[3] dem, pg. 43

[4] bidem, pg. 44.

[5] V. I. Lenin, Obras Completas, Tomo 18, Editorial Cartago, 1969, La segunda vuelta de las elecciones en Rusia y las tareas de la clase obrera, pg. 43.

[6] dem, pg. 45.

[7] Los Centurionegristas, la Unin del pueblo ruso, los monrquicos, el Partido de la Ley y el Orden, el Partido Comercial e Industrial y el Partido de la Renovacin Pacfica. Los centurionegristas defienden al gobierno zarista actual. Estn a favor de los terratenientes y los funcionarios, del poder de la polica, los consejos de guerra, y los pogroms. Los centurionegristas luchan por el mantenimiento de la vieja autocracia, a la privacin de derechos del pueblo, a la dominacin ilimitada de los terratenientes, los funconarios y la polica sobre el pueblo. Los centurionegristas no quieren dar al pueblo ninguna libertad, ningn poder. Todo el poder es para el gobierno zarista. Los derechos del pueblo: pagar impuestos, trabajar para los ricos y pudrirse en la crcel. Los centurionegristas defienden los intereses de los terratenientes feudales. Nada de tierra para los campesinos. Solamente los ricos podrn comprar tierras a los terratenientes, por acuerdo voluntario. Los centurionegristas, utilizando todos los medios de lucha, pueden lograr que el pueblo se vea definitivamente arruinado y toda Rusia sometida al salvajismo de los consejos de guerra y los pogroms. V. I. Lenin, Obras Completas, Tomo 11, Editorial Cartago, 1969, A quin se debe elegir para la Duma del Estado?, pg. 351.

[8] Ibdem, pg. 46.

[9] Partido Obrero SocialDemcrata de Rusia, el partido de los bolcheviques.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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