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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2015

Trabajo, subsidios y renta bsica

Isidoro Moreno
Diario de Sevilla


Aunque los publicistas del sistema repitan que la economa va cada vez mejor (deben referirse, evidentemente, a las cuentas de resultados de los bancos y las empresas del bex 35), la realidad es que una gran parte de la poblacin, en Andaluca el 42,3%, permanece donde ha sido arrojada: en situacin empobrecida y con alto riesgo de exclusin social. Con la novedad de que conseguir un empleo ha dejado de ser garanta de no ser pobres, dados los salarios-basura, la temporalidad y la facilidad de despido.

Aunque dicen que son para remediar el problema, los prebostes de nuestra sociedad proponen medidas que lo agravaran, como ha hecho el presidente de la CEOE planteando "relajar" los ya mermados derechos que an conservan los trabajadores fijos para equipararlos, a la baja, con los (casi nulos) derechos de los trabajadores temporales. As nadie tendra "privilegios". O como ha planteado obscenamente el multimillonario Carlos Slim, el amigo de Felipe Gonzlez, que trabajemos tres das a la semana, a razn de 11 horas diarias y un salario "a la china", para que haya ms empleos y podamos dedicar cuatro das a la familia.

Viniendo de quienes vienen, slo a los muy ingenuos podran sorprender estas propuestas, pero s resulta ms chocante que en personas y organizaciones (partidos y sindicatos principalmente) que se autodefinen como de izquierdas siga siendo el empleo (lo que de forma reduccionista llaman trabajo) el centro nico de las propuestas y el referente obligado para ayudas y subsidios. Es esto una parte del lastre ideolgico de esa izquierda que, contra lo que afirma, nunca ha ledo a Marx, o le ha entendido muy poco, y es, en realidad, seguidora, sin saberlo, de los filsofos y economistas liberales que crearon la tica puritana del trabajo (hecho equivaler a empleo asalariado) para convencer a quienes carecan de bienes propios de que era su obligacin tica (e incluso religiosa) trabajar de forma asalariada para multiplicar el capital de los poseedores de la tierra o de las mquinas. Lo que era, y es, una obligacin forzosa para poder subsistir fue convertida en la nica va para conseguir la integracin social y la dignidad personal. De ah la consideracin como no-trabajos de los que se realizan para uno mismo o en el mbito domstico, convirtiendo a las amas de casa en no-trabajadoras.

Slo desde esta filosofa es posible entender las propuestas de los partidos autodefinidos como "de izquierdas" o "transversales" cara a las prximas elecciones. As, Izquierda Unida propone en su programa un "trabajo garantizado" para todos. Se supone que garantizado por el Estado, ya que no s cmo se podra obligar a las empresas a contratar a los cinco millones de parados que existen a nivel del Estado precisamente porque las empresas no los necesitan, o ganan ms sin contratarlos. Adems de que costara ms de 230.000 millones si se pagara la hora a diez euros, en este gigantesco PER, una vez creados los puestos sin duda necesarios en educacin, sanidad y otros servicios pblicos, a qu se dedicaran los restantes millones de nuevos empleados?

Los otros partidos abogan por subsidios de desempleo y ayudas con diferentes nombres pero que tienen, todos ellos, un elemento en comn: son paliativos, asistenciales y, sobre todo, condicionados a que los aspirantes a perceptores demuestren ser pobres y no tener trabajo (en realidad empleo), comprometindose a aceptar el que se les ofrezca. Llmense "renta mnima garantizada" o "de insercin", "ingreso mnimo vital" o incluso, con el objetivo de confundir, "renta bsica", se trata de subsidios y como tales estn condicionados a tener que demostrar ser pobres. La verdadera renta bsica es otra cosa: no responde a la idea de que el trabajo asalariado sea la nica fuente para alcanzar la dignidad humana sino que esta es consustancial a toda persona y por ello, por ser el derecho ms primario de todos el derecho a la existencia, ha de ser universal e incondicional. Mediante una reforma del IRPF, saldra beneficiada el 80% de la poblacin por la transferencia, desde el otro 20%, de 35.000 millones de euros. Con esta redistribucin de la renta, nadie estara por debajo del nivel de la pobreza y cualquier persona podra negociar qu condiciones salariales y de empleo le resultan aceptables, sin tener que escuchar la consabida frase de "lo tomas o lo dejas, porque otros s aceptarn". Como existen numerosos anlisis que demuestran su viabilidad, incluso sin una transformacin radical del sistema, por qu ningn partido lleva la renta bsica universal en su programa? Son ellos los que deberan contestar, aceptando un debate riguroso y abierto que es hoy imprescindible.


Isidoro Moreno es Catedrtico Emrito de Antropologa en la Universidad de Sevilla y miembro de Asamblea de Andaluca.

Fuente original: Diario de Sevilla




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