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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2015

Segn la ONU
El racismo en Brasil es estructural e institucional

Juan Luis Berterretche
Rebelin


La sociedad blanca del pas y en especial, su clase media y alta en todos los niveles, usufructu los beneficios del racismo institucional y los servicios personales prestados por una poblacin descendiente de esclavos que hasta el presente nunca alcanz el beneficio pleno de derechos y libertades otorgados en la constitucin, bajo la falsa ideologa de la democracia racial que prim durante todo el siglo XX y que recin en el siglo XXI empieza a cuestionarse en profundidad.

Mientras un importante sector de la sociedad brasilea sigue negando la existencia del racismo, -incluidos los grandes medios como la Rede Globo- y las jerarquas raciales son culturalmente aceptadas como normales, especialistas de Naciones Unidas (ONU) que visitaron el pas en 2013, a principios de este ao elevaron un informe donde afirman que el racismo en Brasil es estructural e institucional.

Los tcnicos de ONU constataron que: los negros y pardos son ms asesinados por la polica, son mayora en las crceles del pas, tienen menor nivel de instruccin, reciben menores salarios, tienen menos acceso a la salud, son los que mueren ms jvenes tanto por violencia como por enfermedades y los que tienen menor participacin en el Producto Interno Bruto (PIB). Y los datos fueron extrados de las propias estadsticas del Estado. Este es un panorama estructural indiscutible de racismo.

La desigualdad social brasilea tambin se demuestra por las estadsticas. Alcanza mencionar que Brasil, la sptima economa mundial se ubica en el lugar 79 del ndice de Desarrollo Humano (IDH 2014). El 10% ms pobre de la sociedad gana en promedio R$ 256 (U$S 64) por mes y representa el 1,4% de todos los rendimientos generados por el trabajo en el pas. El 10% ms rico gana en promedio R$ 7.154 (U$S 1.800) por mes y concentra el 40,3% del total de rendimientos (IBGE-2014). Esta desigualdad se apoya mayormente sobre una estructura de racismo. Es la etnia negra la que ms sufre la desigualdad y la exclusin institucional en todos los mbitos. Y el ajuste fiscal del actual gobierno de Dilma Rousseff que ataca esencialmente los salarios y los derechos de los trabajadores, al profundizar la desigualdad est estimulando el racismo.

El racismo y la desigualdad, de carcter institucional en Brasil se expresa hasta en el sistema tributario: El 10% ms pobre paga el 32% de sus ingresos en impuestos, mientras el 10% ms rico mayoritariamente blanco tributa el 21% de su renta. Como en ese 10 ms pobre, el 68% son negros y dentro de ese porcentaje ms del 54% son mujeres (IBGE), se puede concluir que los ciudadanos negros de ambos sexos pagan ms impuestos que los blancos y las negras pobres son las ms perjudicadas por la tributacin.

Las mujeres negras representan 25% de la poblacin brasilea, lo que corresponde a cerca de 49 millones de personas. Ellas registran los peores ndices de acceso a polticas pblicas, escolaridad, nivel salarial y violencia domstica. Segn datos del Ministerio de Salud, 60% de la mortalidad materna ocurre entre mujeres negras. Segn el Instituto de Pesquisa Aplicada (Ipea) 62% de las vctimas de feminicidio tambin son negras. En el nordeste ese nmero es 87% y en el norte 83%. Pero adems existe un dato que compromete el futuro: hoy el racismo excluye de las escuelas al 48% de las nias negras en la regin norte de Brasil.

Lia Vainer Schucman, doctora en Psicologa Social por la Universidad de San Pablo (USP) afirma que mientras los negros se encontraban en una posicin subalterna, el racismo exista pero no asuma formas tan ostensivas como en la actualidad, porque los negros no disputaban con los blancos el acceso a los bienes pblicos y a otras posiciones en la sociedad. Estaba vigente el mito de la democracia racial brasilea, pero desde que las luchas de los movimientos sociales negros produjeron ciertas conquistas, un alto porcentaje de blancos pasaron a sentirse amenazados...Es comn, por ejemplo, que los entrevistados blancos consideren los cupos para negros en las universidades como privilegios. Pero no se les ocurre pensar que el lugar que antes ocupaban con exclusividad fuera un privilegio.

Sin lugar a dudas el plan de desarrollo impulsado por el PT y conocido como lulismo que integr cuarenta millones de brasileos en el mercado de trabajo, sacndolos de su antigua funcin de servicios personales o de excluidos, a la vez que los liberaba de los corrales electorales de la oligarqua, produjo un aumento de conciencia en una poblacin denigrada y excluida mayoritariamente negra. Y a pesar que el PT los encuadr en el clientelismo electoral e hizo poco y nada para elevar su nivel poltico, el slo hecho de salir de su condicin de subproletariado y pasar a integrar la capa ms baja del proletariado, los coloc en posicin de empezar a hacerse conscientes de la discriminacin racial y social que sufran y los impuls a demandar y pelear por sus derechos.

Internet con su democratizacin de la informacin ayud a poner en evidencia una jerarquizacin racial que prevaleca, desdibujada por una ideologa cmplice sustentada por los grandes medios de comunicacin. Como contrapartida el racismo violento tambin se expresa en las redes sociales y se han multiplicado los ataques racistas en la web.

En realidad en Brasil casi todo blanco es racista aunque no quiera, porque el racismo es un componente estructural e institucional de la formacin social y cultural. En su parecer la ONU sugiere que a la educacin le cabe des-construir la ideologa de la blanquitud que afecta la mentalidad de una porcin significativa de la sociedad y que el sistema educativo debe reforzar las disciplinas que encaren la historia y la cultura de la poblacin afro-descendiente, desde la escuela.

En esa transformacin el rol de los movimientos sociales negros contra el racismo es insustituible. Como racismo y desigualdad actan hermanados y se retroalimentan, es imprescindible que ellos sean considerados juntos, como enemigos de los trabajadores blancos, negros y de otras etnias y la poblacin excluida o socialmente descartable para el Capital.

Tambin se puede apreciar que las mujeres negras empiezan a cumplir un lugar esencial en esa lucha. Bajo la consigna Estamos en marcha, millares de mujeres negras brasileas se movilizaron en Brasilia el 18 de noviembre Contra el Racismo, la Violencia y por el Buen Vivir La construccin del Julho das Pretas con ruedas de samba, saraos, charlas, seminarios, debates y mucha msica reflej este hacer poltico de ocupar los lugares que normalmente nos son negados nos dicen en su manifiesto. Y con conviccin afirman: Nosotros tenemos mucho para decir sobre feminismo, racismo y poltica en general. Unificando la mayora de los movimientos de mujeres negras -cerca de 40 organizaciones-, comienzan a perfilarse como la vanguardia contra el racismo. Ellas son las ms golpeadas por la discriminacin y la desigualdad. Y slo se va a poder contar con una verdadera democracia en el pas, cuando sta alcance a contemplar con justicia en sus derechos y libertades a las mujeres y nias negras, pobres y perifricas.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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