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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2015

Irresponsabilidad empresarial y estatal
La minera no es un buen negocio

Ral Zibechi
Cipamericas


Una dcada de boom minero deja un rosario de complicaciones: pasivos ambientales, polarizacin social, prdida de legitimidad de los gobiernos y ningn problema de fondo resuelto.

No es un accidente, gritan los miembros del Movimiento de Afectados por la Minera (MAM). Es un acontecimiento de total responsabilidad de las empresas, asegura Mario Zonta quien destaca que las empresas no monitorean las represas donde almacenan desechos txicos, como las que se rompieron el pasado 5 de noviembre provocando un ro de lodo contaminado que destruy poblados, provoc la muerte o desaparicin de ms de 20 personas y dej miles de afectados.

Se trata de una tragedia social y ambiental provocada por la minera Samarco en el estado de Minas Gerais, Brasil. Dos diques de contencin de la mina de hierro a cielo abierto se rompieron, y el lodo liberado sepult el poblado de Bento Rodrigues donde vivan 600 personas, a poco ms de 20 kilmetros de la ciudad de Mariana y a 120 de Belo Horizonte, capital del Estado.

Las 500 personas que fueron rescatadas por los bomberos, atrapadas en medio de lodos txicos, debieron ser sometidas a un proceso de descontaminacin ya que contenan sustancias txicas. Samarco es propiedad de Vale y BHP Biliton. Los accidentes e impactos de la minera son permanente y las empresas continan con la misma postura prepotente hablando de responsabilidad social y ambiental, dice un comunicado de decenas de organizaciones sociales.

La Vale lleva 70 aos en Minas Gerais, asegura Zonta del MAM. Hay experiencia suficiente como para contener este sipo de acontecimientos, por lo tanto consideramos que son los principales responsables por los muertos y desaparecidos (Brasil de Fato, 6 de noviembre de 2015).

Un anlisis del lodo a 300 kilmetros de las represas, revel que tiene concentraciones increbles de hierro, manganeso y aluminio, que superan miles de veces la concentracin normal (R7 Noticias, 11 de noviembre de 2015). Segn los toxiclogos, el metal ms problemtico es el manganeso que puede provocar alteraciones musculares, problemas seos, intestinales y agravar problemas cardacos.

Al principio la empresa dijo que los vertidos eran slo arena, pero cuando fue consultada a la vista de los anlisis oficiales, no respondi. Se aferr a un discurso de que el barro no contiene desechos txicos para los seres humanos, slo material inerte en compuestos de arena (R7 Noticias, 11 de noviembre de 2015). Sin embargo, por los niveles de contaminacin existentes el tratamiento de agua fue suspendido en nueve ciudades afectando a 800 mil habitantes, en tanto la prefectura decret situacin de calamidad pblica.

Irresponsabilidad empresarial y estatal

Mariana 2El Movimiento de Afectados por la Minera sostiene que el problema de fondo es que son las propias mineras las que se encargan de los estudios para monitorear la situacin real de las minas. Ellas contratan las empresa que realizan los estudios de impacto ambiental para presentar a la Secretara de Medio Ambiente, dice Zonta (Brasil de Fato, 6 de noviembre de 2015).

En paralelo, destaca que existe el suficiente know how por parte de las empresas como para poder prever roturas como la que ocurri en Mariana. Como la lgica es extraer a todo vapor, la cantidad de desechos que se forman da a da es mucho mayor que hace 20 aos. Ellas saben de los riesgos, pero no tienen ningn compromiso con las cuestiones ambientales y las comunidades.

El resultado, segn el MAM, es que existe un descontrol de las polticas mineras y de los ritmos de extraccin, almacenamiento de desechos y traslado de minerales ya que todos los controles los hacen las mismas empresas.

El mismo da que sucedi la tragedia de Mariana se realizaba el Forum Brasileo de la Minera en Belo Horizonte. Los empresarios recordaron que Brasil est entre los seis mayores pases mineros del mundo y que en los prximos aos ese sector recibir las mayores inversiones de la economa del pas (unos 53 mil millones de dlares hasta 2018), por lo que llam a aumentar la seguridad jurdica de los inversores (Brasil de Fato, 7 de noviembre de 2015).

El secretario de Desarrollo Econmico del estado, Altamir Roso, dijo que la minera Samarco fue vctima de la ruptura de las represas. Fue ms lejos an que los empresarios: Afirmo con toda tranquilidad que existe exceso de rigidez en el otorgamiento de permisos y un exceso de organismos involucrados. Su propuesta es que la fiscalizacin no necesita hacerla el Estado, que puede delegar en otros.

Mariana 3El gobernador de Minas Gerais, Fernando Pimentel, del Partido de los Trabajadores, envi al parlamento estatal un proyecto de ley que altera el Sistema Estatal de Medio Ambiente para dar ms agilidad a los procesos de permisos (Brasil de Fato, 7 de noviembre de 2015). Un evidente doble discurso, porque el mismo gobernador condecor al presidente de los empresarios diciendo que el medio ambiente no puede ser rehn de la economa y la economa no puede ser rehn del medio ambiente.

Por su parte, la Articulacin Internacional de los Afectados por la Vale, difundi un comunicado en el que afirma que lo sucedido en Mariana es un crimen, rechazando que se trate de un accidente. Los ambientalistas denunciaron que la mayora de los 31 diputados que integran la comisin de la cmara de diputados que discute el nuevo Cdigo de Minera, tuvieron sus campaas electorales de 2014 financiadas por las empresas mineras.

Gustavo Gazzinelli del Foro Nacional de la Sociedad Civil en los Comits de Cuencas Hidrogrficas, cree que el desastre de Mariana va a resucitar algo similar a lo ocurrido en 2013, cuando millones de personas salieron a las calles protestando contra el aumento del transporte pblico, conocido como Jornadas de Junio. El escndalo es maysculo porque se rompi una represa que se deca era muy segura, propiedad de una empresa que ha ganado varios premios de sustentabilidad y se presenta como defensora del medio ambiente.

Un rosario de accidentes

Mariana 4En la minera los accidentes son la norma. El 12 de setiembre se produjo un derrame de un milln y medio de litros de agua cianurada en la mina de oro Veladero, en la provincia de San Juan (Argentina). El accidente provoc una situacin delicada para Barrick Gold, la empresa propietaria de la mina, ya que la justicia comenz una investigacin exigiendo a la empresa la solucin inmediata del problema o, en su defecto, dejar de incorporar cianuro en el proceso de lixiviacin hasta tanto desaparezcan las anomalas (EFE y AFP, 11 de noviembre de 2015).

Una de las consecuencias del derrame es la renuncia de director ejecutivo de Barrick Gold en Argentina. El derrame se produjo por una falla en una tubera de transporte de la solucin cianurada, pero el vertido masivo muestra que las empresas no tienen alternativas cuando se produce situaciones de este tipo.

Los vecinos de Jchal decidieron bloquear el acceso a la mina Veladero, ya que muchos decidieron incorporarse a las acciones ante la gravedad de lo sucedido. Varias semanas despus del derrame la Universidad Tecnolgica Nacional y las universidades de Cuyo y San Juan, difundieron informes que aseguran la presencia de metales pesados en el agua y la existencia de cianuro en diversas muestras de agua (Lavaca, 23 de octubre de 2015).

La polica detuvo a 23 manifestantes que se manifestaban, pero los culpables del desastre no fueron molestados hasta ahora. La consideracin de que se trata de accidentes y no de irresponsabilidad empresarial, contribuye a dar la impresin de que los problemas que genera la minera no tienen responsables directos que deban ser encauzados por la justicia.

Mariana 5El crecimiento de los llamados accidentes se debe al crecimiento exponencial de las explotaciones mineras. Un reciente estudio dedicado al Per, asegura que en este pas de tradicin minera, entre 1992 y 2014 el nmero de concesiones se multiplic por ocho, mientras que la superficie lo hizo por once[1]. La regin de Moquegua tiene el 71% de su territorio ocupado por concesiones mineras. Le siguen Apurmac, La Libertad, Ancash, Lima y Tacna con 55 al 67%. Las dems regiones mineras oscilan en torno a 50% de sus territorios ocupados por la minera.

La intensidad de la extraccin ha crecido gracias a las nuevas tecnologas y, muy en particular, por las modalidades de trabajo a cielo abierto con la afectacin de montaas enteras con explosivos y maquinaria de gran porte. En base al Anuario Estadstico de la Minera Mexicana de 2013, elaborado por el Servicio Geolgico, se supo que en los diez ltimos aos las mineras extrajeron 774 toneladas de oro.

Si se compara esa cifra con las 190 toneladas extradas en tres siglos de colonia, la conclusin es que en diez aos las mineras extrajeron cuatro veces ms oro que en tres siglos de colonia (La Jornada, 9 de noviembre de 2015). Esa brutal intensificacin del ritmo de extraccin provoca, en un extremo, enormes ganancias, pero a su vez una tremenda afectacin al medio ambiente y a las poblaciones. Los accidentes son, por lo tanto, parte del negocio minero. La minera no es un buen negocio MarianaCuando se discute la conveniencia de la minera, se colocan en lugar destacado los problemas ambientales y sociales que genera. Son los temas ms debatidos por parte de los movimientos sociales, de los gobiernos, las universidades y las ONGs ambientalistas. En el caso del Per, la renta minera capturada por el Estado creci considerablemente: frente a los 800 millones de nuevos soles de 2003 se alcanz un pico de 11.283 millones en 2011, para caer hasta 6.000 millones de soles en 2014.

Esos aportes llegaron a representar el 23% de los ingresos del gobierno central en el perodo de mayores precios, entre 2006 y 2011. Los gobiernos de las regiones mineras consiguieron financiar una parte sustancial de sus obras por el canon minero, que lleg a representar hasta el 53% del presupuesto de inversiones[2].

Pero esta dependencia del Estado de los ingresos de la minera gener dos graves problemas. El primero comenz a detectarse apenas cayeron los precios de los minerales y se plasma en la drstica reduccin de las capacidades de inversin. Si en 2010 en Per los gobiernos regionales financiaban un cuarto de su presupuesto con el canon y las regalas mineras, en 2014 cay al 10%. En cuanto a las inversiones, en 2010 la mitad eran financiadas con el canon y las regalas, pero en 2014 descendi hasta el 22%.

Esta dependencia del extractivismo, que no genera encadenamientos productivos y emplea muy poco personal, intenta ser modificada con la apertura de nuevas rubros, segn el Plan Nacional de Diversificacin Productiva publicado en 2014. Sin embargo, cuenta con poco apoyo del gobierno nacional y los actores empresariales y estatales pretenden continuar con el modelo extractivo actual[3]. Al parecer la renta extractiva genera adiccin, quiz por el facilismo que genera a todos los niveles, desde los gobiernos hasta la propia poblacin.

Pero hay un segundo factor que no suele visibilizarse. Dado que el canon se distribuye solo entre las regiones donde se realiza la actividad minera, se genera una profunda desigualdad en la distribucin nacional de los recursos de inversin[4]. Adems, en cada regin el reparto de los recursos privilegia a las provincias y distritos donde se desarrolla la actividad minera, con lo que la desigualdad se profundiza.

Se han producido graves conflictos por este motivo, como el sucedido en Moquegua en 2008, en el sur peruano. Durante la dcada de boom minero, la inequitativa distribucin de recursos, ampli las brechas sociales y econmicas, dejando en evidencia la falta de capacidades y el dficit de institucionalidad del Estado, fenmenos que, agravados por la corrupcin, impidieron sentar las bases de la reforma y modernizacin estatal[5].

Este es el balance que realiza un organismo que no rechaza la minera[6]. Si estas son las conclusiones del perodo donde ms crecieron las exportaciones mineras y en el cual los estados ms se beneficiaron de los impuestos, el panorama a futuro es muy preocupante. Pasado el boom, los problemas ambientales y sociales se agravaron; los estados y las instituciones perdieron parte de su legitimidad, y los problemas de fondo no se han resuelto. La minera fue un mal negocio.

Ral Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Amrica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe el Informe Mensual de Zibechi para el Programa de las Amricas cipamericas

Notas:

[1] Grupo Propuesta Ciudadana, Al final de una dcada de boom, Qu le dej la minera al Per?, Lima, noviembre de 2015, p. 14.

[2] Idem, p. 9.

[3] Idem, p. 5.

[4]Grupo Propuesta Ciudadana, Vigilancia de las industrias extractivas. Reporte Nacional N 19, julio de 2015, p. 16.

[5] Qu le dej la minera al Per?, ob cit p. 5.

[6] Los citados informes fueron realizados con apoyo de USAID, entre otros.

http://www.cipamericas.org/es/archives/17440


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