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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2015

El rally Paris-Raqqa

Juan Domingo Snchez
Rebelin


Ha habido algn acontecimiento ltimamente en Pars? Ha ocurrido realmente algo? Segn todos los medios de comunicacin dara la impresin de que s, y que incluso es algo enorme: 128 muertos, la capital sometida a una ola de pnico, una sociedad traumatizada...Todo esto es perfectamente cierto, pero para que haya un verdadero acontecimiento, hace falta que un hecho o un acto destaque realmente sobre la normalidad cotidiana. Cul es esta? Las noticias de muertes violentas que nos llegan a diario del Prximo Oriente y del resto del mundo. Centenares o miles, incluso millones de muertos que no (se) cuentan. Gente que muere en interminables guerras civiles en pases como Siria o Iraq donde atentados como los de Pars son moneda corriente. Se ha desarrollado en esos pases la costumbre de convivir con la muerte masiva, como si fuera un fenmeno meteorolgico, un azar incontrolable que cualquier da puede golpear a cada inviduo en su propia carne o la de sus prximos.

Ese mismo horror cotidiano es el de la poblacin de Gaza, ese enorme gueto y campo de tiro al nio israel donde a diario caen ciudadanos palestinos ante un silencio aplastante del resto del mundo, donde, de vez en cuando tambin, la muerte se abate al por mayor sobre todas las categoras de poblacin. Al lado de Gaza, y de Cisjordania, estn Israel y sus colonias. Israel intenta, por todos los medios, proteger a sus ciudadanos de la rabia y el odio de los palestinos expulsados de sus tierras, humillados, asesinados. De vez en cuando esta rabia y este odio se expresan en algn atentado contra poblacin civil inocente. Mueren personas que pasan por la calle en atentados perpetrados con cualquier tipo de medios, desde pistolas hasta navajas y casi a dentelladas. Israel se encierra en un muro dos veces ms alto que el de Berln y encierra a los palestinos en un archipilago de guetos controlado por sus fuerzas militares. Israel bombardea peridicamente Gaza dejando un rastro de miles de muertos civiles. Israel "necesita seguridad" porque est construido sobre un acto de limpieza tnica que ha condenado a millones de palestinos al exilio, a la precariedad de los campos de refugiados y a la inseguridad. Como sostena Hannah Arendt cuando se estaba implantando en Palestina un "hogar judo" mediante la expulsin sistemtica de la poblacin rabe, nadie puede decir que est en su hogar si sus vecinos no lo reconocen como tal. Difcilmente podran hacerlo los palestinos cuyos hogares y tierras fueron robados o destruidos. Israel se ha construido sobre la ocultacin y la represin de un pasado y un presente de violencia mediante los muros fsicos y los muros simblicos del olvido y del silencio. Por eso, cuando hay un atentado contra la poblacin civil en Israel caen vctimas perfectamente inocentes, pero esa indudable inocencia de la gente que pasa por la calle nada puede contra el hecho del origen brutal de ese Estado y de la violencia que a diario lo reproduce, nada puede contra el odio y la desesperacin que esta violencia estructural suscita.

El modelo israel se extiende a todo el planeta. En los Estados Unidos termin de implantarse tras los atentados del 11 de septiembre, en Gran Bretaa poco despus. Se establecieron sistemas de control y de vigilancia estrecha de las poblaciones, sistemas que partan de la larga experiencia de la Guerra Fra, pero se perfeccionaron gracias a las tcnicas del laboratorio israel. La perpetuacin al sur del Mediterrneo y en el Oriente Prximo de un rosario de dictaduras y monarquas despticas que rodean al rgimen colonial israel en Palestina y mantienen a las poblaciones en niveles de desigualdad y subdesarrollo dramticos, a las puertas mismas de Europa, constituye un foco permanente de tensin. Ese foco se ve intensificado por la presencia de numerosas comunidades de inmigrantes -y refugiados- procedentes de esas zonas en muchos pases de Europa occidental, Francia en muy primer lugar. Francia ha tenido una tradicin propia de gestin del hecho colonial en la metrpoli y el exterior. En la metrpoli recluyendo a las poblaciones de origen magreb en las famosas "banlieues", ciudades-dormitorio carentes de servicios y aisladas de las ciudades grandes y medias. Lugares que, al extenderse el desempleo y anularse las posibilidades de ascenso social para las nuevas generaciones se han convertido en puntos explosivos donde peridicamente estalla la rabia, lugares que han terminado produciendo "monstruos". Nada ms parecido a esas banlieues que los guetos creados por Israel en Cisjordania, con la importante salvedad de que no existen por ahora en Francia puntos de control militarizados que limiten el movimiento de sus habitantes, sino tan solo un permanente control policial sobre las zonas "peligrosas". La geopoltica colonial de Israel o de la Sudfrica del apartheid se reproduce as dentro de la metrpoli. Hacia el exterior, el modelo sigue siendo Argelia y el bombardeo de poblacin civil como falsa solucin a un problema que no se quiere ver.

El modelo colonial no es incompatible con la globalizacin: la colonizacin se ha limitado a desplazar las fronteras a introducir el espacio colonial en la metrpoli, usando la frontera como filtro, como mtodo de control y de seleccin de las poblaciones. La frontera como mtodo es uno de los dispositivos de poder del rgimen neoliberal. Se trata en el neoliberalismo de asumir riesgos: no de intentar eliminarlos. El riesgo es un factor de ganancia, tanto en la bolsa como en la gestin general de la sociedad por el capital. Es ms til, aunque sea arriesgado, mantener bolsas de pobreza y de desesperacin social que restablecer los niveles de gasto social que podran hacerlas desaparecer. Se calculan costes y riesgos y se opta por la mejor solucin, observando, eso s, la evolucin del riesgo. Lo mismo ocurre con los regmenes corruptos, violentos, y muchas veces "amigos", que ahogan poltica, econmica y culturalmente al mundo rabe. Es ms fcil mantener esas alianzas que aceptar un cambio democrtico que obligara a negociar mnimamente con las poblaciones. Ms vale mantener cierto nivel de riesgo, incluso apoyando regmenes como el de Arabia Saud que ha contribuido poderosamente al desarrollo del yihadismo, pero que dispone de petrleo, del control de los santos lugares del Islam y de un poder financiero considerable. Arabia Saud es el peligroso amigo que engendr poltica e ideolgicamente a Osama Ben Laden y que sirve hoy de modelo y, junto a Qatar, de fuente de financiacin al Estado Islmico.

Asumir riesgos significa hoy instalarse inocentemente en la guerra colonial convertida en guerra civil permanente. Vivir como los israeles. Considerar como algo perfectamente natural el conjunto de dispositivos de seguridad que organizan nuestra vida cotidiana. Aparte del dolor y el terror causados, aparte del trauma, hechos -que no acontecimientos- como los recientemente acaecidos en Pars son letales para la democracia. Nadie en su sano juicio, despus de los atentados pondra en cuestin las medidas excepcionales de seguridad del gobierno, el estado de sitio, el cierre de fronteras, los previsibles controles masivos. Son necesarios para la seguridad de la poblacin, de cada uno de nosotros. El poder ya no es palabra, ideologa que se expresa en el espacio simblico, sino dispositivo inscrito en lo real, que nos sujeta. Aceptamos como algo natural, algo que deriva de una lgica implacable, la declaracin de la guerra civil y todas sus consecuencias, pero hacindolo nos reducimos a vida desnuda, no cualificada poltica ni ticamente, a constituir un enlace ms dentro de la conexin general de un sistema. El poder no tiene rostro, es un conjunto de cables y de tuberas que nos atraviesa y se impone como la red material que constituye el espacio metropolitano. Nunca hubo mejor forma de olvidar la naturaleza y el origen del poder, nunca se ocult mejor una decisin poltica bajo un dispositivo tcnico. Hoy es casi imposible oponerse a la decisin blica y colonial del poder, casi imposible remontarse al origen del ciclo de violencia que nos envuelve. Vivimos hoy como los ciudadanos de Israel, como las vctimas inocentes de un acto de violencia inicial olvidado en los mecanismos de lo cotidiano.

Blog del autor: http://iohannesmaurus.blogspot.be/2015/11/el-rally-paris-raqqa.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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