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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2015

Je ne suis pas Paris
De la masacre en Beirut a los atentados en Pars

Pablo Jofre Leal
Rebelin


Tras el ataque a Beirut el mundo no se solidariz con el pueblo libans, y menos an los grandes medios de comunicacin occidentales que sacaron a la calle a sus corresponsales para criticar la accin terrorista que dej 44 muertos.

"El da 13 de noviembre dos explosiones llevadas a cabo por atacantes suicidas sacudieron Ain al-Sikke, ubicado en Bourj el-Barajneh, un barrio perifrico al sur de Beirut, la capital de El Lbano habitado mayoritariamente por creyentes chiitas - . Este atentado, reivindicado por EIIL Daesh en rabe sacudi esta ciudad del levante mediterrneo y caus la muerte de 44 personas y 250 heridos".

Los ataques en Beirut se llevaron a cabo en el marco de lucha contra las fuerzas terroristas takfir, principalmente Daesh y el Frente Al-Nusra (filial de Al-Qaeda), encabezadas por el Ejrcito de El Lbano y del Movimiento de Resistencia Islmica de El Lbano - Hezbol - en la regin libanesa de Arsal, cerca de la frontera con Siria.

Tras el ataque a Beirut las capitales del mundo no se vieron desbordadas de gente solidarizando con el pueblo libans, como tampoco salieron a relucir pancartas o imgenes afirmando Je Suis Beirut, y menos an las grandes cadenas de medios de comunicacin occidentales sacaron a la calle a sus corresponsales para criticar la accin terrorista que ceg la vida de medio centenar de personas. El Sydney Opera House, The Calgary Tower, el Cristo Redentor en Brasil, Wembley Stadium en Londres, One World Trade Center, Empire State, monumentos italianos u otros grandes sitios arquitectnicos del mundo no se iluminaron con los colores de la bandera libanesa.

Esa falta de solidaridad con los muertos que no sean europeos es parte de la mentalidad colonial que impregna nuestras sociedades. Para qu, si los muertos libaneses son una cifra ms en la larga lista de miles, de cientos de miles de muertos que el levante mediterrneo adiciona da a da en los conflictos azuzados por las potencias occidentales? Para qu sobrecogerse por la muerte de unos cuantos chiitas en un suburbio libans? En qu afecta al mundo occidental esas muertes, esos heridos, ese desangrar cotidiano sino son occidentales. No son de los nuestros?

El mismo da, tras el ataque terrorista en Beirut, otra embestida, tambin atribuida a elementos vinculados a Daesh, pero ahora en el corazn de Europa, en Pars, la capital de Francia, mediante una serie de explosiones y ataques con el uso de armas automticas causaron la muerte hasta ahora de 130 personas y cerca de 300 heridos. La diferencia fue que no se trataba de la capital de un pas ignorado por las grandes cadenas informativas internacionales, ya no se trataba de un pas sacudido por la guerra o la agresin. Ahora era Francia, el pas de la libert, galit y fraternit, aunque ello sea slo una rmora de mximas sin uso. Una Francia que estaba experimentando lo que Siria vive hace cinco aos, como declar acertadamente el mandatario sirio Bashar al Assad.

El colonialismo mental que suele sacudir a nuestros pueblos volvi a presentarse con toda su intensidad, la mentalidad de esclavo, de servilismo ante los poderosos y el desprecio ante nuestros iguales se manifiesta, igualmente, a la hora de comparar atentados terroristas. La golpeada no era una nacin del Tercer Mundo, pobre desdeada, donde la muerte suele ser el pan de cada da. El 13 de noviembre la cultura occidental se sacudi hasta los cimientos porque Francia caa bajo el fuego del terrorismo y eso, para las mentes estrechas, los corazones de plomo, la visin miope, el actuar complaciente no poda ser aceptado, olvidando, al mismo tiempo, que esa Francia participa y ha participado activamente de la agresin contra sociedades, que esa cuna de la moderna sociedad occidental considera inferiores.

Francia no es una vctima

El gobierno francs es la principal potencia occidental, tras Estados Unidos en secundar operaciones militares, que han significado el derrocamiento de Muamar Gadafi en Libia, los intentos de derrocar al gobierno sirio desde marzo del ao 2011 y fragmentar el pas. Francia es uno de los principales socios y aliados de Israel en su poltica de agresin contra el pueblo palestino, participante activo de las intervenciones en Irak y Afganistn, a lo que debemos sumar su poltica de complicidad con la Monarqua marroqu, que ocupa el territorio del Sahara Occidental, violentando el derecho de autodeterminacin del pueblo saharaui. Esa Francia es la que victimizada constata que la siembra de vientos de guerra en otras latitudes le est significando cosechar tempestades, donde las vctimas son sus propios ciudadanos.

Las frases clichs, la solidaridad con unos y el olvido con otros. El sentirse francs ms que nunca como dice algn snob me parece ridculo e inmoral.

No he escuchado o ledo a esas personas horrorizadas por los atentados de Pars, sentirse sirios, afganos, libaneses, palestinos o saharauis. El colonialismo les llega a la mdula, No hay peor esclavo que aquel que defiende al amo, aquel que honra sus cadenas ponindoselas a los dems o al decir de Goethe, "No hay peor esclavo que aquel que se cree libre sin serlo".

Bien saban los polticos y lderes franceses, que en su empeo por sacar de circulacin a Gadafi, a Bashar al-Asad, por estrechar sus relaciones con el rgimen Wahabita de la Casa al Saud y las Monarquas del Golfo Prsico estaban criando cuervos que cualquier da se volveran contra sus padres putativos y trataran de arrancarles los ojos y, sobre todo, las acciones hegemnicas allende tierras europeas seran pagadas por los miembros de su sociedad, la gran mayora inocentes de los crmenes e intervenciones de su clase poltica y militar. Quienes atentan contra Francia hoy son los mismos que han recibido su generosa ayuda junto a Washington, Tel Aviv y Londres.

Esos hijos, supuestamente descarriados, bailan al comps de la msica que sus valedores le ponen y que sirven para intensificar las operaciones de agresin contra Siria e Irak y su poltica de ms largo alcance que les permita cercar a irn e impedir el desarrollo de Rusia como la potencia que busca su lugar. No es casual, que tras el atentado en Pars cada uno de los socios de la Coalicin Internacional liderada por Estados Unidos, supuestamente destinada a combatir a Daesh y cuyos resultados han sido un fiasco afirmen que ahora s se centrarn en destruir a los grupos takfir. Cruel juego de intereses que ha significado la muerte de 250 mil sirios, el desplazamiento de 7 millones de sus habitantes, 4 millones de refugiados, principalmente en pases vecinos. La destruccin de gran parte de su industria hidrocarburfera y el robo descarado del petrleo, vendido a turcos, israelitas y europeos.

Pases como Dinamarca han sealado que ampliarn sus bombardeos a Siria en el marco de la coalicin anti-EIIL - Daesh, en rabe - . Londres, ya implicado hasta los huesos ha declarado que el Gobierno del Reino Unido aumentar de manera significativa el presupuesto y el personal de los servicios de inteligencia para impedir atentados terroristas en su territorio y al mismo tiempo, el primer ministro britnico, David Cameron, ha anunciado que pedir permiso al Parlamento britnico para atacar las posiciones del grupo takfir EIIL en Siria. En una lluvia de ideas que resaltan por lo irreal, el gobierno polaco ha propuesto crear un ejrcito integrado por refugiados sirios para liberar Siria del grupo terrorista Daesh. Por su parte, el Ministro del Interior francs, Manuel Valls, afirma que es probable que nuevos atentados se produzcan en Francia lo que implica extremar las medidas de seguridad domstica y las relaciones de coordinacin con sus socios europeos, estadounidenses y de la triada Ankara-Tel Aviv - Riad.

Francia es responsable no slo de sus actos extramuros, sino tambin de aquellos que toca a sus ciudadanos pues la posibilidad de debatir sobre las intervenciones de Francia en guerras de agresin, implica dar cuenta de operaciones ilegtimas, encaminadas a mantener el estatus quo hegemnico de las grandes potencias y no como tareas encaminadas a favorecer a los pueblos que sufren esas agresiones. Para el analista Carlos Santamara existe un nombre responsable en la actual situacin vivida por Francia, Francois Hollande responsabilidad plena, total. Es el mximo responsable por armar a los extremistas sin conocer que estos no poseen ms lealtad que a s mismos y su filosofa takfir. Adems, por desarrollar una poltica de sumisin al Pentgono sin responder al pueblo francs, siendo irresponsable en el trabajo policaco de prevencin, compromiso hecho pblico despus de Charlie Hebdo. Hollande ha invitado a asesinar a Al-Asad, azuzando las guerras colonialistas en el Medio Oriente, lo que lo sindica como responsable directo de la poltica exterior de Francia.

Hechos como el sucedido en Pars, el apoyo sostenido de ese pas junto a sus aliados occidentales y de Oriente Medio como Israel, Arabia Saudita, Turqua y las Monarquas del Golfo Prsico, a la consolidacin de grupos terroristas que sirviera a sus fines, hace desconfiar de la posibilidad que esos grupos terroristas hayan ejecutado estos actos, sin contar con el apoyo de los servicios de inteligencia de la Colacin Internacional liderada por Washington. Los ejemplos de bandera falsa son mltiples, incluyendo en atentado en Ankara el mes de octubre que signific la muerte de 120 personas, principalmente opositoras la gobierno de Erdogan, que previo a ese hecho enfrentaba la posibilidad cierta de ser derrotado en las elecciones parlamentarias que se dieron das despus del atentado y que sin embargo, significaron un triunfo, que previo a ese atentado en Ankara no se visualizaba tan amplio.

Yo no soy Francia, como no fui Charlie Hebdo ni Nueva York.

Mi corazn y mi accin est con la sociedad siria y sus 250 mil muertos, siete millones de desplazados y cuatro millones de refugiados. Con El Lbano y su sociedad que sufri un atentado tan brbaro como el de Pars - muriendo 48 creyentes chiitas - con el pueblo saharaui impedido de lograr su autodeterminacin, ya sea por la cobarda espaola o la complicidad criminal de Francia. Con Palestina y su lucha contra Israel, que recibe el apoyo permanente del gobierno francs, - el mismo que llama hoy a luchar contra el terrorismo - del gobierno estadounidense y del ingls. Una Palestina que debe lamentar da a da la muerte de sus habitantes a manos de las fuerzas ocupantes de la entidad sionista, como sucedi en el campamento de Qalandia, sin que ello levante la voz indignada de las potencias occidentales o largas editoriales de sus medios de comunicacin condenando las atrocidades del "nacionalsionismo" israel.

Mi pensamiento y accin est hoy, como ayer y lo estar maana con aquellos que sufren las agresiones de pases como Francia, que siente en su suelo lo que ejecuta en otras naciones a sangre y fuego, en pos de intereses econmicos, polticos, de una hegemona malsana y que desprecia la ayuda de millones de seres humanos considerados de segunda categora. Hoy, mi solidaridad con el pueblo francs, con sus inmigrantes, con sus seis millones de franceses de confesin musulmana. Solidaridad con ese pueblo, no con su gobierno ni sus lderes ni su totalitarismo, que lleg incluso al canciller Laurent Fabius declarar en su oportunidad que el grupo terrorista takfir Frente Al-Nusra ha hecho un buen trabajo en Siria. Esa es parte de la hipocresa de polticos como Fabius y el Gobierno galo, que bajo la victimizacin esconden su apoyo y participacin en consolidar a grupos terroristas como Daesh y el Frente Al-Nusra.

Francia est recibiendo hoy, lamentablemente para su poblacin civil, la misma medicina que sus protegidos takfir le han dado a la poblacin de Siria e Irak. La poltica exterior occidental, sustentada a su vez por sus aliados en la zona: Israel, Turqua, Arabia Saudita y las Monarquas feudales del Golfo Prsico han sido quienes han contribuido a la consolidacin de esos movimientos terroristas, que bajo el ampro econmico, poltico y hasta logstico de quienes dicen hoy combatirlos, han permitido su propagacin, incluso allende el levante mediterrneo, generando la alarma de polticos como Hollande, Fabius, Cameron, Obama, Kerry, entre otros, que slo hasta ayer sostenan la necesidad de intensificar sus ataques contra Siria, incluso si ello significaba le desarrollo de esta criatura llamada Daesh. En ese marco, Je ne sui pas Francia.

 

Artculo del Autor Cedido por Hispantv.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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