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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2005

Los verdes inmaduros

Osvaldo Bayer
Pgina 12


El poder por el poder mismo. La cuestin es llegar. Esos razonamientos interesados han llevado muchas veces a la muerte poltica de partidos y aspirantes. Recuerdo los orgenes del Partido Verde alemn. Su ideal era naturaleza y libertad. Lo principal en poltica deba ser la defensa a rajatabla del equilibrio ecolgico y de la sociedad libertaria. Herederos directos del 68. Y la conclusin fue que de la defensa de esos dos principios iba a surgir sin dudas, paso a paso, el socialismo en libertad. Fue un camino de mucha calle y protestas. El burgus tpico se escandaliz. Hasta que los verdes luego del largo camino por las instituciones que fue no muy largo lleg al gobierno porque la socialdemocracia no alcanzaba por s misma la mayora. Y se produjo lo que ni la fantasa ms retorcida hubiera imaginado: el partido de esos muchachos peludos y de esas mujeres emancipadas con total seguridad de s mismas, tocaron el cielo con las manos: les toc en suerte ser gobierno y ocupar el cargo de viceprimer ministro y de canciller, las relaciones exteriores, amn de otros ministerios.

Pero el poder cuesta caro. O mejor dicho, hay que pagarlo. Llegar a arreglos, olvidarse de los principios a ultranza. Si bien el Partido Verde alemn ya en el poder ayud sin lugar a dudas a que Alemania le dijese no por primera vez desde el 45 a Estados Unidos, en la guerra de Irak, por otra parte debi calmar sus sueos y sus exigencias al compartir el poder con la socialdemocracia. O mejor dicho el socialismo alemn, que en dcadas y dcadas de posguerra fue perdiendo casi todo, o todo, de la palabra socialismo. Se convirti en el verdadero partido liberal. O mejor dicho, liberal positivista como adornamos nosotros los argentinos cuando tratamos de explicar el curso de la historia a partir de Caseros, con sus materialismos, sus represiones y sus amores o, mejor dicho, sus aprontes aristocrticos de ms vacas, ms escuelas y ms represiones.

Los verdes entonces llegaron al poder compartido mucho antes de lo imaginado y de lo que imaginaron ellos. S, influyeron en la peace, pace, Friede, paz, paix. Pero se quedaron en el gobierno cuando se eliminaron fundamentos insoslayables de las leyes sociales. Por primera vez en un gobierno alemn de posguerra: tocar lo intocable. Quin iba a decir. Lo que era intocable: un capitalismo con leyes sociales definitivas y definitorias. Pero todo se cay como un castillo de arena en la playa cuando comienza a brotar el viento desde el mar.

Los verdes se quedaron en el gobierno cuando ese capitalismo qued al desnudo y en vez de mantener ese socialismo tan atemperado, se derrumb.

Los resultados de las ltimas elecciones corroboraron que el Partido Verde iba a pagar muy caro el compartir el poder. No creci, hasta disminuy votos cuando estaba acostumbrado a crecer constantemente. Ahora la suerte un tanto maligna le daba una nica oportunidad para mantenerse en el poder: formarlo con la derecha, el capitalismo con cara nueva y monacal: la democracia cristiana y el partido liberal. La llamada Coalicin Jamaica. Que si bien lo seudonimiza con los colores caribeos de la bandera jamaiquina pareciera que esta idea derecha con verde hubiera nacido en la imaginacin de baistas de bolsillo fuerte conferenciando en las tibias playas doradas. Cmo? Los verdes junto a los dueos de las industrias y los gases perjudiciales? S, hubo un primer intento de no perder el poder aunque sea siendo el perrito mascota de los dueos de todo menos de los huracanes.

De eso se dio cuenta Fischer, el simptico verde que lleg a ministro de Relaciones Exteriores, canciller de pelo despeinado, jefe de vizcondes y marqueses, los diplomticos alemanes. Cmo haba cambiado la fantasa de aquel 68 cuando enfrentaban con flores a los palos uniformados.S, estas cosas son posibles en el sistema parlamentario. Que algunos ya apoyan en el ambiente argentino para cambiar esos personalismos presidenciables que tanto han costado a las prcticas de las democracias argentinas. Sin ninguna duda, el parlamentarismo deja ms recovecos para oxigenar el poder. Pero el sistema de partidos polticos nos lleva a veces a parodias irnicas. Por ejemplo, partidos que una vez en el poder cambian de hoja de ruta y se someten al sistema. Lo hemos visto en algunas repblicas sudamericanas. O todo se reduce a dos partidos mayoritarios, sin grandes diferencias ideolgicas, que se intercambian el poder como River y Boca mientras las capas sociales ven que el sistema no l
es permite aspirar a concretar sueos.

En Alemania se ha producido, s, una novedad que puede resultar un empujn al sistema. La separacin de la socialdemocracia de sus extremos de izquierda para integrarse en un nuevo partido con los herederos del antiguo Partido Comunista alemn. El nuevo Partido de Izquierda, Linkspartei, que ha aprendido muchas lecciones. En sta, la primera eleccin, obtuvo algo ms del 8 por ciento. No es poco. Si hubiera buena voluntad habra podido formar gobierno con la socialdemocracia y otros partidos. Pero nada, la socialdemocracia de Schroeder mira hacia la derecha, la izquierda le espanta. El primer tiempo les va a resultar difcil a los nuevos izquierdosos, se va a formar como una barrera sanitaria en torno de ellos. Pero el horno s est para bollos y la posible alianza grande, entre la democracia cristiana y la socialdemocracia, va a producir problemas sociales que bien puede ir aprovechando la nueva bancada roja. En ella est Lafontaine, hombre que fue ministro de Schroeder y renunci ante el curso de centro cmodo que tomaron sus antiguos partidarios.

Si la gran coalicin se lleva a cabo, a Bush le va a gustar. Aunque no va a ser posible un vuelco de la poltica exterior alemana del no rotundo a la guerra. Aunque la seora Merkel, la cristianodemcrata, ante la invasin a Irak hizo un viaje a Washington a declarar su solidaridad con el agresor. Claro, eso fue en los primeros tiempos. Despus del primer huracn del Caribe, la seora candidata se ha calmado bastante. Y prefiere mirar hacia adentro y no hacia fuera.
En Alemania, el sistema capitalista est jugando una dura batalla. Los cinco millones de desocupados pesan. La eliminacin de parte de las leyes sociales ha sido una clara derrota del sistema. Se ha llegado al momento de decir o una cosa o la otra. Pero la ecologa se asfixia. Los verdes tendrn que madurar y lanzarse a una campaa irrenunciable contra las energas venenosas y la bsqueda del equilibrio, quebrados por la codicia y la irracionalidad. Y los liberales, los demcratas cristianos, los socialdemcratas, todos, van a tener que definirse. La vida sencilla contra el consumismo. Regulacin ante la naturaleza. Socializacin del transporte individual. Sencillez y modestia. Arboles y no balas. Agua y no bombas. La paz eterna y los ciudadanos del mundo.


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