Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-11-2015

No existe pluralidad en los medios
El "New York Times" lleva razn

Vicen Navarro
Pblico


Hace unos das, uno de los diarios ms conocidos hoy en el mundo, el New York Times, public un artculo sealando la falta de libertad de prensa en Espaa debido a la influencia que los poderes financieros (la banca) y los gobiernos (y muy en especial del gobierno central aunque podra haber incluido los gobiernos autonmicos como el madrileo y el cataln) tenan sobre los mayores rotativos espaoles. Y, como era de esperar, la Asociacin de Editores de Diarios Espaoles (AEDE) inmediatamente respondi indicando que el New York Times estaba guiado por prejuicios que le haban llevado a conclusiones en su reportaje sobre la prensa en Espaa que eran claramente errneas y carentes de objetividad y rigor, acentuando que la prensa en Espaa se caracteriza por la pluralidad meditica, () como resultado del claro compromiso de los medios de informacin espaoles con la libertad de prensa en Espaa.

Hace tambin unas semanas que el programa Salvados, de la Sexta, hizo referencia a una encuesta europea sobre la credibilidad de los medios de informacin en varios pases europeos que mostraba que la poblacin espaola era una de las que crea menos en la informacin recibida a travs de los mayores rotativos en Espaa, hecho que los dirigentes de dos de estos rotativos (El Mundo y La Razn), entrevistados en el programa, atribuyeron a que el pblico espaol era ms exigente que el de los otros pases europeos, rechazando que esta amplia percepcin de falta de credibilidad respondiera a la falta de objetividad y rigor de los medios.

El New York Times y la poblacin espaola llevan razn

La evidencia es abrumadora de que el New York Times y la percepcin popular sobre los grandes medios de informacin llevan razn. En realidad, el New York Times se qued corto, pues incluso podra haber aportado ms evidencias de cmo los gobiernos compran la complicidad de los medios (tanto pblicos como privados) a base, en el caso de estos ltimos, de subvenciones pblicas. Un ejemplo claro de ello son las subvenciones que el gobierno de sensibilidad liberal de la Generalitat de Catalunya da a los mayores rotativos que se publican en esta comunidad autnoma, cantidades ms que respetables, que aumentan segn la docilidad de tales rotativos hacia el gobierno. Segn la revista El Triangle, el Departamento de la Presidencia de la Generalitat ha dado 810.719 euros a La Vanguardia, 463.987 euros a El Peridico, 457.496 euros a El Punt Avui, 205.484 a Nacin Digital, 136.998 a Vilaweb, y un largo etctera, cantidades que el pblico tiene dificultades para conocer, a pesar de que son fondos pblicos.

Esta compra de la complicidad de los medios explica el silencio ensordecedor de la prensa en Catalunya hacia los numerosos casos de corrupcin de los partidos gobernantes, uno de tendencia neoliberal (CDC) y el otro cristianodemcrata (UDC), recientemente investigados (por fin!) en una comisin del Parlament de Catalunya. Dicha comisin analiz la corrupcin del clan Pujol, dirigido por el ex Presidente Pujol de la Generalitat de Catalunya, fundador del partido liberal CDC y dirigente de la hasta hace poco coalicin gobernante de Catalunya, CiU, que la ha gobernado durante la mayor parte del periodo democrtico, como si fuera su finca particular, comprando silencios y alianzas a base de un Estado clientelar en el que la complicidad de los medios (incluyendo los pblicos radiotelevisivos como TV3 y Catalunya Rdio-, y los privados) era esencial para la reproduccin de su poder. El que fue director de La Vanguardia, el Sr. Llus Foix, ha reconocido que esta prctica era (y contina siendo) masiva durante el gobierno Pujol, que controlaba as los medios de informacin y persuasin (El Triangle, 08.10.14). Sorprendentemente, la comisin parlamentaria que analiz la corrupcin en el clan Pujol no analiz la complicidad de los grandes medios en Catalunya, manteniendo silencio y ocultando la extendida corrupcin existente no solo en tal clan, sino en los partidos gobernantes CDC y UDC.

Un tanto igual ocurre con los medios televisivos

Y el New York Times tambin se qued corto, pues podra haber incluido los medios tanto pblicos como privados televisivos en donde la influencia de la banca y de los partidos gobernantes es incluso ms acentuada. La evidencia es tambin abrumadora y contundente de que no hay en Espaa ni libertad de prensa, ni libertad de exposicin meditica televisiva, ni pluralidad meditica. En realidad, no es exagerado hablar de dictadura meditica en Espaa, pues la diversidad de los medios es limitadsima, con una carencia de medios crticos y de sensibilidad de izquierdas. La enorme hostilidad, sin excepciones, de los mayores medios hacia el nuevo partido progresista Podemos y hacia IU, en contraste con la enorme promocin de Ciudadanos, el instrumento del IBEX-35 (incluyendo de la banca), es un indicador ms de esta dictadura.

Pero otro ejemplo es que no hay ningn rotativo en Espaa que publicara este artculo que est usted leyendo. De ah que tengo que pedirle al lector que lo distribuya extensamente. En este sentido, creo que sera esencial que las fuerzas democrticas en este pas, como el movimiento 15-M, se movilizaran para denunciar a tal dictadura meditica, por lo que naturalmente estos protestaran presentando tales denuncias como ataques a la libertad de prensa, el argumento que siempre esgrimen (como lo hacen en Latinoamrica) cuando sus intereses econmicos y financieros quedan afectados. El mayor obstculo que existe en la democracia espaola, que es a su vez el mayor indicador de su baja calidad democrtica, es precisamente esta dictadura meditica que incluso el New York Times ha sealado.

Fuente original: http://www.caffereggio.net/2015/11/19/el-new-york-times-lleva-razon-no-existe-pluralidad-en-los-medios-de-vicenc-navarro-en-publico/#


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter