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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2015

Conclusiones de la primera cumbre por la descolonizacin, despatriarcalizacin, lucha contra el racismo y la driscriminacin
"O se muere la Madre Tierra o se muere el capitalismo"

Viceministerio de Descolonizacin del Estado Plurinacional de Bolivia
Rebelin


El colonialismo es uno de los principales flagelos que sufrimos quienes no encajamos en los parmetros etno y eurocentristas, parmetros que han sido impuestos a sangre y fuego en nuestros territorios. El Colonialismo es una de las peores expresiones que tiene la humanidad. Quienes alguna vez hemos sufrido la discriminacin y el racismo sabemos que lo que busca quien lo ejerce es pisotear nuestra dignidad, es insultar nuestra identidad. A esos valores, individualistas y egostas, debemos oponer con fuerza la visin de nuestros pueblos y recuperar nuestras culturas y nuestra identidad.

El capitalismo, el colonialismo, el patriarcado y el imperialismo han sido y son instrumentos de opresin de los pueblos. El racismo y la xenofobia son aliados indispensables del colonialismo. El patriarcado, el imperialismo y el capitalismo se complementan para discriminarnos, marginarnos y explotarnos, se combinan para seguir manteniendo vivo este sistema injusto que beneficia a unos pocos y perjudica a amplias mayoras.

Sabemos tambin que el racismo es un sistema que ha logrado introducirse en nuestras cabezas y nuestros cuerpos, que a veces reproducimos sin tener la intencin de hacerlo. Pero esto, lejos de hacernos renunciar a la lucha, nos obliga a redoblar los esfuerzos y a buscar los modos de articular nuestras luchas. En tal sentido, debemos avanzar en la aceptacin y la afirmacin de nuestras identidades. El trabajo de la descolonizacin empieza por nosotros/as, por nuestros cuerpos, nuestras cabezas y nuestros espritus. Cada uno/a de nosotros/as y nosotras debe convidar y contagiar a nuestros hermanos/as para impedir el avance del imperialismo colonial, racista y patriarcal.

Desde la poca de la conquista, el racismo ha servido para justificar la opresin sufrida por nuestros pueblos. Los clculos indican que mas de diecisiete millones de personas fueran trasladadas como esclavas desde frica hasta nuestro continente entre el siglo XVI hasta comienzos del siglo XIX. Saqueos, violaciones y genocidios han sido perpetradas utilizando como argumento la supuesta superioridad que el color de la piel les daba a los conquistadores. Pero lamentablemente, los efectos de esta prctica nefasta llegan hasta nuestros das: la educacin tradicional y los medios de comunicacin masivos refuerzan los paradigmas coloniales y patriarcales que queremos desterrar. La vida moderna nos est conduciendo a la destruccin del planeta. Si las economas se siguen moviendo en torno a la acumulacin nos acercamos al final de la existencia humana. Lo que sostiene el mundo colonial es un complejo sistema que combina la cruz y la espada. Es indispensable aunar esfuerzos para extirpar de una vez por todas al racismo y la discriminacin, que son la contracara necesaria de la expansin capitalista a nivel mundial, sus aliados invisibilizados que perduran hasta nuestros das bajo nuevas formas imperialistas, tanto materiales como simblicos. Sino potenciamos nuestra capacidad de inventar un mundo nuevo, sino podemos recuperar nuestros deseos, sueos y espritus, sucumbimos ante el espritu colonial moderno.

Vivimos momentos intensos de lucha. Asistimos a una nueva ofensiva imperial para seguir oprimiendo a nuestros pueblos. Son tiempos que nos obligan a redoblar los esfuerzos y hacer los cambios necesarios para vivir bien. Ya no podemos vivir desunidos, las luchas son de todos y todas, hay que unificar las luchas en cada territorio hasta imponer un nuevo orden mundial, de los pueblos y para los pueblos. Es tiempo de levantarse y rebelarse, defender lo conquistado y avanzar ms. En todas partes hay pueblos que resisten al imperialismo, inventando en cada paso nuevas formas de construir sociedades ms justas, libres y soberanas. De Palestina a Venezuela, de Siria a Bolivia, de Chiapas al Congo, de Cuba a Irn, de Argentina a Kurdistn, del Pueblo Mapuche a Grecia, en todo el mundo obreros/as, campesinos/as, estudiantes, maestros/ as, pueblos originarios y profesionales comprometidos/as luchan por una vida digna.

En todos lados suenan las campanas de la rebelin, que esta vez debe ser definitiva, porque lo que est en juego es el destino de la humanidad. No son tiempos de paz, son tiempos de lucha. La aparente paz en la que vivimos nos tiene que alertar y poner en disposicin de lucha, para que de una vez por todas terminemos con el flagelo de los pueblos. Tenemos que levantarnos y luchar hasta vencer.

El capitalismo y la riqueza concentrada siguen sembrando injusticia, miseria, degradacin, explotacin, marginacin y muerte. Lo que ocurre en Oriente Medio, la historia de muerte que se inicia con la invasin a Irak por parte del imperialismo yanqui ha generado un foco de contradicciones que ha dado lugar a que cada da 43 mil personas huyan de sus pases. 2014 es el ao con la cifra ms alta de desplazados desde la segunda guerra mundial: son 60 millones de hermanos/as que buscan un lugar donde vivir.

Estados Unidos y Europa estn cosechando lo que han sembrado, terror, muerte y destruccin. El imperialismo es el que ha generado este caos, dado que el capitalismo no est pensado para satisfacer necesidades humanas ni de la madre tierra, sino para la acumulacin de unos pocos. Durante 150 aos las multinacionales y los bancos norteamericanos dictaron la poltica imperial de para Amrica del Sur. El imperialismo, con la CIA y su ejrcito, realiz invasiones y golpes militares para minar y debilitar las democracias. Sus apndices (BM, FMI, BID) impusieron polticas neoliberales para saquear nuestros recursos naturales, imponernos deudas externas y esquilmar las fuerzas productivas de nuestros pueblos. En la actualidad, recurren tambin a otros mecanismos, ms sofisticados, como ser los golpes blandos que incluso cuentan con apoyos locales. La derechizacin de varios procesos de Latinoamrica tambin debe ser una seal de alarma para nuestros pueblos. Pero fue, es y ser la organizacin y movilizacin de los/as explotados/as, de los/as oprimidos/as, de los pueblos la nica posibilidad de superar las relaciones de dominacin del capitalismo y generar nuevas prcticas y nuevos horizontes, con valores y principios ligados a la solidaridad, la comunidad y la vida.

Es por eso que quienes participamos de esta histrica cumbre declaramos nuestro repudio a todas las formas de racismo y discriminacin y nos comprometemos a enfrentarlo, condenarlo y exterminarlo en todo el mundo. Es por eso que nos comprometemos a unirnos en una lucha comn contra la ofensiva imperialista y capitalista, que intenta terminar con nuestros avances y conquistas. Sabemos que es un momento para profundizar las conquistas y transformaciones, no es tiempo de conceder nada, no es momento de retirada, no es momento de repliegue, no es momento de vacilacin, es momento de avance, de conquista, de lucha y pelea. Aquellos/as que piden moderacin, aquellos/as que hablan de correlaciones de fuerzas negativas e inmovilizan las luchas, ofenden y condenan a los pueblos a seguir padeciendo la miseria, el hambre y la muerte. Es el momento que nuevamente se levanten de los pueblos, de obreros/as, campesinos/as, estudiantes, maestros/as, pueblos originarios y profesionales comprometidos/as. Son tiempos de lucha y no de actitudes tibias y concesiones. El momento histrico nos lo demanda, la industria cultural imperialista, la poltica guerrerista imperialista, la intromisin poltica imperialista debilitan los procesos de liberacin y nos obliga a ponernos de pie y construir un definitivo levantamiento de los pueblos oprimidos. Si fuera necesario, estamos dispuestos/as a dar la vida en esta lucha por la liberacin y la emancipacin. Nos acompaan los innumerables motines, sublevaciones y revueltas protagonizadas por nuestros/as hermanos/as que se han levantado de norte a sur y de este a oeste. Su lucha, annima y subterrnea, nos inspira en este camino de la construccin del hombre y la mujer nueva.

Por nuestros/as abuelos/as, por nuestras madres y nuestros padres, por nosotros/as y por nuestros/as hijos/as es que proponemos:

La Historia de lucha de nuestros pueblos nos convoca a iniciar desde ahora, el 2015 el Segundo y Definitivo Levantamiento Continental.
Intensificar los mtodos de lucha en todo el mundo y en todos los rincones donde se encuentre el imperialismo.
Recuperar el nombre de Abya Yala para nuestro continente
Declarar la descolonizacin como piedra fundamental
Revalorizar el rol de la memoria y la transmisin oral como forma de preservacin de nuestras identidades
Incorporar en los planes de estudio escolares la descolonizacin como eje transversal de todas las materias.
Establecer escuelas populares de nuestras lenguas para asegurarnos que se mantengan vivas las concepciones del mundo que estas lenguas expresan
Exigir que nuestros medios estatales de comunicacin disputen en el imaginario social contra los conceptos etno y eurocntricos y difundan la visin de nuestros pueblos
Recuperar nuestros hroes como forma de recobrar la historia de nuestras luchas

NUNCA MS RACISMO Y DISCRIMINACIN EN NUESTROS TERRITORIOS POR UNA PATRIA GRANDE LIBRE Y SOBERANA HASTA QUE EL PUEBLO MANDE POR UN MUNDO DONDE QUEPAN MUCHOS MUNDOS O SE MUERE EL CAPITALISMO O SE MUERE LA MADRE TIERRA

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE

Bolivia, La Paz, noviembre del 2015

http://www.descolonizacion.gob.bo

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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